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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2019

Conexin Washington
Las caractersticas del golpismo neoliberal

Jorge Elbaum
El cohete a la Luna

Ningn golpe de Estado puede llevarse a cabo en Amrica Latina sin la habilitacin, aprobacin, planificacin o complicidad del Departamento de Estado


 

Ningn golpe de Estado puede llevarse a cabo en Amrica Latina sin la habilitacin, aprobacin, planificacin o complicidad del Departamento de Estado. Solo Estados Unidos posee la capacidad de legitimar la discontinuidad de los sistemas institucionales dentro de la regin. Hace cinco dcadas se llevaban a cabo en nombre de la Guerra Fra, basados en una doctrina de la seguridad nacional difundida por la Escuela de las Amricas. Luego de la cada del muro de Berln, la estrategia del Pentgono redujo su legitimidad. La posterior lucha contra el fundamentalismo islmico no logr cuajar como justificativo en Amrica Latina, por lo que fue necesario apelar a otra doctrina. Se sistematiz entonces como nueva formulacin de la seguridad regional (funcional a los intereses de Estados Unidos) una doctrina de sostn al denominado Consenso de Washington. Esta nueva plataforma se basa en promover una institucionalidad frgil y quebradiza, subalterna del cumplimiento de los principios emanados del neoliberalismo extractivista y financiarizado.

Los responsables ltimos de la Doctrina de la Seguridad Nacional eran hasta la dcada del 80 los oficiales de las fuerzas armadas de los pases latinoamericanos. Su formacin se institua en la Escuela de las Amricas, radicada en Panam desde 1946, y sus rdenes legitimadas por la necesaria salvacin de la supervivencia del occidente cristiano incluan la tortura, la desaparicin forzada y el exterminio de opositores. El pretendido triunfo del capitalismo fue conceptualizado como el fin de la historia, y fue necesario generar un nuevo cuerpo de protagonistas de la manipulacin geopoltica, ms coherente con la etapa. Las representaciones diplomticas de Washington readecuaron sus dispositivos hacia la financiacin de:

En esta nueva etapa, los ejecutores de los golpes de Estado ya no rotulan como sus enemigos a los grupos insurreccionales hoy inexistentes, sino a quienes promueven la inclusin social, el pleno empleo, la defensa soberana de los recursos estratgicos y la integracin regional. Dado que no resulta polticamente muy redituable justificar la persecucin de estos defensores de la equidad, se los caratula como responsables de toda forma de corrupcin e incluso del narcotrfico. Las usinas ideolgicas que fundan dicha tarea son los think-tanks (centros de investigacin ligados mayoritariamente al Partido Republicano), que suelen canalizar sus formulaciones y apotegmas a travs de ONGs seleccionadas, con amplia capacidad de penetracin al interior de los cuatro actores colectivos mencionados. Como staff de apoyo de las mismas, se suman las agencias de inteligencia y espionaje con doble comando: empresarial y subsidiario de la Agencia de Seguridad Nacional con sede en Maryland.

Este nuevo modelo de interrupcin de los sistemas democrticos de la regin se inici en 2002, con el frustrado golpe contra Hugo Chvez. Continu en junio de 2009 con la destitucin forzada de Manuel Zelaya en Honduras y se prolong ese mismo ao, en septiembre, con otra intentona malograda (en Bolivia), que produjo la matanza de Pando. El 30 de septiembre de 2010, le toc el turno a Ecuador, a travs de una asonada policial, pero Rafael Correa logr abortarla gracias a la movilizacin popular. En junio de 2012 el golpe logr consumarse en Paraguay, y Fernando Lugo fue desplazado gracias a la eficiente labor del representante diplomtico de la embajada de Washington, que se neg a condenar el quiebre institucional.

 

 

La tela de araa

 

 

Presidenta en s y ante s Jeanine Aez.

 

La oleada de golpes del siglo XXI tiene la impronta del denominado poder blando teorizado por Joseph Nye, quien sugiere implementar estrategias de accin publicitaria, simblica y cultural en vez de recurrir, como se estilaba durante el siglo XX, a modelos contrainsurgentes de coercin. Esta conceptualizacin fue profundizada por el militar y politlogo estadounidense Gene Sharp, quien considera que la naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado () Nosotros combatimos con armas psicolgicas, sociales, econmicas y polticas. Uno de los ms conocidos trabajos de Sharp, De la dictadura a la democracia, ha sido el material ms difundido por quienes asimilan democracia (nicamente) con neoliberalismo, y asocian toda forma de promocin de Estado de Bienestar con dictadura.

Los antecedentes del reciente golpe contra Evo Morales fueron prologados por declaraciones altisonantes de Roger Noriega ex director de USAID y subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, quien instigaba una semana antes del quebrantamiento institucional a derrocar al lder del MAS: Bolivia podra estar cayendo en espiral hacia una dictadura absoluta o un conflicto sangriento. Las operaciones de la embajada contra Morales, son numerosas y se retrotraen al mismo inicio de su presidencia. Los cables divulgados por WikiLeaks complicados en el libro BoliviaLeaks muestran la sistemtica faena desarrollada durante ms de una dcada: El trato con el gobierno del MAS requerir una cuidadosa aplicacin de zanahoria y palos para alentar los buenos comportamientos y polticas, y desalentar los malos.

El formato de este nuevo golpe neoliberal busca presentarse como el resultado de la crisis institucional, ajena a la disputa de intereses, y apela como factor de ltima instancia a las FFAA como garantes de la gobernabilidad, cuando en realidad sus oficiales han sido parte constitutiva de la paulatina deslegitimacin de los gobiernos populares.

Frente a la lgica del supuesto poder blando emanado de las embajadas, se imponen tres desafos epocales. En primer trmino, lo que Samir Amin denomin la desconexin, es decir la sutil y gradual disminucin de los lazos txicos que unen a Amrica Latina con Washington. En segundo trmino, la indagacin y problematizacin del lugar de las FFAA en la democracia (su reclutamiento y capacitacin para cumplir el rol de garantes de la soberana, y no como en la actualidadcomo gendarmes del neoliberalismo). Y por ltimo pero no menos importante, la profundizacin de la organizacin y la movilizacin social, capaces de constituirse en defensa de la voluntad mayoritaria y popular. Sin estos tres elementos, todo tejido poltico incluso el ms eficaz quedar aislado, navegando en aguas turbulentas, monitoreadas por satlites supeditados al Departamento de Estado. Un escenario demasiado arriesgado.

Fuente: http://www.elcohetealaluna.com/conexion-washington/


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