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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-11-2019

El Paro del 21N y su pliego
Que renuncie Duque!

Horacio Duque
Rebelin


El Paro cvico o laboral o el de la paz, si se quiere, ya es un hecho. Har sentir su musculo este jueves 21 de noviembre. El mismo se filtro en el alma nacional de los colombianos y ha cobrado la forma de un potente movimiento social con toda su carga transformadora de los problemas que azotan a millones de ciudadanos tanto en la parte laboral, como social, como en la vida de los lideres, como en la seguridad y en la incapacidad gubernativa del actual jefe de la Casa de Nario.

El Paro tiene belleza con Reina, y sintona con juglares protestando. No es un acto delirante de la izquierda prehistrica que vive en el desfase crnico. Es toda Colombia volcada en un mismo propsito. As que no es una correlacin de debilidades sino una suma de muchas voluntades en disposicin de hondo calado histrico y de poder.

En el paro del jueves hay tanto estrategia como tctica.

No ser solo el evento del da 21, es tanto el acumulado que explota en dicha jornada como los sucesos posteriores con los repertorios propios de la accin colectiva. Al efecto hay que recordar la prolongada huelga universitaria del ao pasado (2018), hasta que Duque, presionado por la movilizacin, debi hacer un pacto medianamente adecuado a las demandas universitarias. O retomar la sostenida, por semanas, lucha de la Minga indgena que alcanzo importantes logros no obstante la mezquindad oficial.

El Pliego.

Para el jueves 21 hay un Pliego de demandas referidas al modelo laboral y pensional neoliberal que Duque, en acuerdo con el capitalismo global del FMI, va a imponer gota a gota en adelante, aunque ahora lo niegue y se rasgues las vestiduras; es el modelo chileno ampliamente repudiado por la ciudadana de ese pas; demandas sobre la efectiva implementacin constitucional y legal del Acuerdo de paz con las Farc, que el uribismo ha hecho trizas, con nefastas consecuencias en la vida de cientos de lderes sociales, indgenas y reincorporados de las Farc, sometidos al ms espantoso exterminio por parte de grupos neoparamilitares aupados por militares y policas cargados hacia las teoras del enemigo; peticiones para que se frenen los bombardeos asesinos a los nios campesinos por parte de la Fuerza Area; exigencias para que se atiendan casi 9 millones de victimas de la violencia, apoyados en simulacro con programas de asistencia efmera, plagados de corrupcin protagonizada por las fichas del uribismo y de sus socios liberales; demandas para hacer efectiva la lucha contra la corrupcin protagonizada por una elite poltica venal, cargada de privilegios y en situacin de impunidad por la crisis del sistema judicial.

La crisis poltica y la renuncia de Duque.

Pero conviene anotar que el corazn de la movilizacin nacional del jueves apunta a la crisis poltica del rgimen uribista del seor Ivn Duque y a la formulacin de un modelo alternativo de democracia ampliada que garantice la paz entre la comunidad. El desbarajuste institucional del Estado, del gobierno y del sistema de gestin utilizado es la base de la complicacin de todos los problemas que azotan a millones de personas, es la base del morbo poltico que nos trajo el retorno siniestro del uribismo y potencia la protesta cvica.

El ejemplo chileno.

Chile indica la lgica de esta movilizacin social. All hay un repudio en masa del sistema poltico, de su podrida elite poltica y la exigencia de una Asamblea constituyente que siente las bases de un nuevo orden poltico. Ese el resultado de las acciones de masas que se suceden casi todos los das desde el 18 de octubre y que la rosca pinochetista intenta superar con un simulacro que deje todo tal cual esta en favor de la oligarqua empresarial, burocrtica y poltica.

Protesta pacfica.

La protesta del 21 N ser pacifica y contra la voluntad del gobierno pues esta ya ha preparado, con lenguajes invertidos, el vandalismo para justificar la accin violenta del Esmad; desde los oscuros laboratorios de la provocacin policial estn en curso los planes de infiltracin de las marchas para apalancar la arremetida sangrienta de los piquetes del Escuadrn anti disturbios, con muertos, heridos y lisiados oculares.

Uribismo cierra filas frente al Paro.

 

El indicador evidente de lo que ser el comportamiento violento del rgimen el prximo jueves es el enroque uribista del gabinete presidencial. Los dos nuevos ministros, el de Defensa y la Canciller, indican el mayor empoderamiento de la ultraderecha fascistoide, narco y parapoltico del actual rgimen. El uribismo retardatario y delirante ha cerrado filas para arremeter con toda, a la manera como ocurre hoy con el golpe de estado bblico y policial de Bolivia, y aplastar el justo movimiento ciudadano del jueves 21. Frente al paro, hay una nueva realidad, el uribismo ha copado los lugares neurlgicos del gobierno y el poder.

Como lo sugiere el pjaro laureanista Nieto Loaiza si le toca, el Gobierno: no puede dudar ni por un instante en usar la fuerza necesaria y proporcional (como lo ejecutan en Bolivia y Chile) si lo obligan a ello. Si muestra debilidad, se lo tragan los acontecimientos (Ver https://bit.ly/2KuIceG).

El paro lo va a lidiar una Derecha endurecida y una ultraderecha haciendo demagogia con el tema laboral y pensional.

Los retos del Paro.

El reto, obviamente, para las fuerzas progresistas y los lideres del Paro, es ms nervio poltico, ms cohesin, ms organizacin y ms capacidad argumentativa para interpelar el sentido comn del pueblo.

As que lo esencial del Paro del 21 N es la negociacin del Pliego de demandas que Duque y su rosca ignoran olmpicamente.

Hay que exigir en la calle, en la huelga, en la toma de vas, en las manifestaciones, que se organice la Mesa de negociaciones y que se definan acuerdos puntuales en todos los temas planteados. Especialmente en el de la paz.

Que se vaya Duque.

Es probable que la huelga general proyectada llegue hasta el tema de la renuncia del seor Ivn Duque de su actual cargo dada su evidente incompetencia y complicidad criminal con el asesinato de nios campesinos en los bombardeos de la Fac y con el exterminio de cientos de lderes sociales. Esto no se debe descartar si miramos el repudio ciudadano recogido en las encuestas de opinin, casi el 70% desaprueba su gobierno. A la misma conclusin llegaron los chilenos y al da de hoy es una de las principales demandas de los ciudadanos golpeados por la brutal violencia de carabineros que ha dejado mas de 30 muertos y ms de 200 jvenes ciegos por el efecto letal de los perdigones.

En el paro del jueves estn en juego muchos sueos de los colombianos que han mostrado disposicin y voluntad para derribar el muro de la dominacin oligrquica de la parapoltica fascista y violenta del uribismo.

Vamos todos al Paro.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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