Portada :: Chile :: Chile: Rebelin antineoliberal
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-11-2019

El momento pos-cocina y la Rebelin Social y Popular en curso

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


El Acuerdo firmado entre gallos y medianoche por toda la ultraderecha de RN+UDI+Evpoli con la oposicin ex Nueva Mayora, ms una parte del Frente Amplio encabezada por el diputado Gabriel Boric quin, segn el mismo, se jug su capital poltico en la firma, no pudo con las manifestaciones que siguieron sacudiendo todo Chile, pero abren una fase de debate acerca del camino a seguir y los pasos a dar dentro del movimiento social en estado de rebelda (*).

Es esa manera de hacer poltica la que hoy genera rebelda. Es cuando lo poltico vuelve al pueblo que se activa la casta con el fin de capturar la rebelda y el poder del pueblo movilizado. Hecho que ha quedado al desnudo y que vale ms que mil manuales de Ciencia Poltica.

La toma de consciencia hizo su irrupcin a travs de la Rebelin Social iniciada el 18 de octubre contra el modelo neoliberal imperante y sus mltiples abusos, el rgimen poltico que lo sostiene y la elite poltica profesional que goza de privilegios considerados hoy indecentes. La exigencia de Asamblea Constituyente que desmantele el neoliberalismo ha sido el ncleo de las consignas compartidas en cada marcha. Es decir politizacin colectiva de los individuos.

La indignacin ciudadana esta vez incorpor la prueba fehaciente de la ingerencia de la casta poltica parlamentaria en un proceso constituyente que sta nunca supo ni quiso generar. El Congreso se revela una vez ms en toda su inoperancia: como un ente de la vieja institucionalidad que intenta capturar, domesticar y/o neutralizar la energa desplegada por la intempestiva Rebelin Social y Popular de Octubre. Su poltica tiene un objetivo central y no confesado, por supuesto: intentar reparar la brecha social, poltica y cultural que desestabiliza a Chile. Adems de otorgarle impunidad al gobierno del Presidente Piera-Chadwick-Blumel-Ubilla.

Y por ende, se desprende de lo anterior: esa poltica institucional busca criminalizar al pueblo con el dispositivo legal del orden dominante para normalizar de manera represiva y salvaje como nunca se haba visto en un pas de la OCDE.

Las razones de la casta poltica

El trasfondo poltico del acuerdo de la oposicin parlamentaria es una transaccin con la ultra derecha neoliberal que se ha visto empujada a resolver la crisis (a su manera, es decir manteniendo los pilares del neoliberalismo), bajar el perfil del presidente Piera como responsable directo en la violacin brutal de los DD.HH, darle un respiro al rgimen y a sus agentes represivos y permitirle a las fuerzas poltica y empresariales del Orden Neoliberal de establecer una nueva alianza hegemnica (con sectores DC) para hacer frente a la movilizacin social y popular y a la propagacin de sus reivindicaciones. Pacto constitucional a la que la derecha se allan en posicin de debilidad en un comienzo, pero frente a una oposicin timorata que no quiso aprovechar el momento poltico. Ms preocupada en relegitimarse como conciliadora y razonable ante los ojos de una ciudadana crtica y en estado de politizacin permanente ante las secuelas destructivas del horror neoliberal para la vida social y cotidiana.

Las consecuencias de la firma del Acuerdo de 12 puntos fueron algo inesperadas, el Partido Comunista se rest a su firma y lo denunci sin remilgos.

En un primer tiempo el Frente Amplio qued anonadado con la decisin del diputado Gabriel Boric de monitorear el acuerdo. Si bien la presidenta de Convergencia Social (FA), la diputada Gal Yeomans se retir del Congreso y no se prest para firmar, dejando solo a Boric para que lo hiciera en nombre propio. Fue evidente que Yeomans estaba sobrepasada por el acuerdo e incapaz de intervenir. Las consecuencias reales se haran sentir ms tarde cuando Jorge Sharp, Alcalde de Valparaso y figura emblemtica del Frente Amplio, renunci a la militancia de Convergencia Social junto con setenta militantes y criticando a Boric y a los dirigentes de la orgnica parlamentarizada.

El pacto firmado entre cuatro paredes por la casta poltica vino a cortocircuitar la iniciativa democrtica de los Alcaldes de Chile de iniciar una consulta propia con cabildos a los largo de todo Chile.

Fue evidente que los polticos del rgimen se apropiaron del tema de la Paz y nueva constitucin. Saben que as se hace: retomar partes del discurso del rebelde movilizado para desvirtuarlo. Y cuentan con el fenmeno del desgaste esperado del movimiento. Pues es verdad que el tiempo poltico siempre apremia. Ya que un acontecimiento poltico de la envergadura de la Rebelin tiene como caracterstica la de aparecer de improvisto, ocupar la escena y hacerse carne en la multitud (inmensa, hemos visto) que se afecta ella misma con sus pasiones compartidas como la dignidad y la igualdad, as como la clera ante los abusos pero, que tambin se desvanece si no cristalizan esos deseos de cambio estructural, justicia, igualdad y democracia en un proyecto con bordes ms o menos definidos. O, en su defecto, su energa es capturada por las instituciones del rgimen.

Avancemos un punto que muestra la incompetencia de los negociadores de la casta poltica de oposicin que acordaron y concedieron, sin apoyarse en la correlacin de fuerzas favorable al pueblo movilizado: en ningn punto de lo pactado se establece que el dispositivo meditico de la derecha tendr (todos los medios tradicionales TV e impresos le pertenecen), como es lgico, que garantizar (por ley) la pluralidad de las opiniones constitucionales (tiempo y hora equitativa) y cubrir las actividades que el pueblo se da para redactar una Nueva Constitucin que garanticen los derechos sociales y colectivos que permitan avanzar en el desmantelamiento del modelo neoliberal y el productivismo depredador del capitalismo chileno.

Adems, es obvio que pudieron haber impuesto el mtodo democrtico de mayora simple para aprobar el articulado constitucional en el debate venidero en la ahora llamada Convencin Constituyente. Es lo que se desprende del clamor de las plazas pblicas y calles movilizadas. Lo que obliga a los movilizados a disear una estrategia meditica que contraataque la ofensiva de desinformacin del rgimen y de sus sostenedores.

Un botn de muestra del poder meditico

Justo antes del Acuerdo, el Canal 13 de propiedad del empresario minero-bancario Andrnico Luksic, haba iniciado una campaa del terror, con montaje de imgenes y voz en off de fondo sobre vandalismo y saqueos; prctica meditica tendiente a mostrar que el desorden era la causa que Chile cayera en recesin tcnica, y que de continuar as se perderan 300 mil empleos. El 13 le haca eco al ministro Briones de Hacienda (un neoliberal declarado), quien se dio por misin responsabilizar al pueblo movilizado de la crisis econmica, del alza del dlar y del aumento de los artculos de primera necesidad, adems de la baja de las inversiones Todo falso, pues es una crisis capitalista global (desde el 2008) que afecta una economa abierta, sensible y frgil a los vaivenes de los mercados como la chilena.

Producir chantaje, miedo e incertidumbre para atemorizar al telespectador sern los objetivos del dispositivo meditico tradicional en esta fase.

La movilizacin contina y la represin sigue despus del pacto de la casta

Y sin embargo, el clamor sigue: "Chile ser la tumba del neoliberalismo" y "Chile despert" contina escuchndose con fuerza en plazas y en los rincones ms insospechados del pas. Y es un programa poltico al que hay que darle contorno en una nueva fase de la Rebelin que demostr ser capaz de parar Chile el martes 12 pasado, si el pueblo de trabajador/trabajadoras, ciudadano y juvenil/estudiantil as lo quiere y se prepara.

El viernes 15, Plaza de la Dignidad fue ocupada masivamente, y la represin policial de Carabineros fue tan brutal como la descargada sobre las masivas manifestaciones desde los inicios de la Rebelin Social y Popular que parti el 18 de Octubre.

Es el fondo del cuestionamiento, y es el sentir profundo del movimiento social de vanguardia crtico al rgimen poltico de democracia liberal autoritaria, a su modelo econmico de apropiacin privada y concentracin de la riqueza en un 5% de la sociedad y a la casta poltica corrupta asociada a la indolencia ante los abusos, es que pudo haberse obtenido mucho ms en las negociaciones del Acuerdo. Que aparte de darle motivos para criminalizar al movimiento social democrtico y anti-neoliberal puede ser considerado como una victoria prrica de la derecha al mantenerle su poder de bloquear la redaccin de una constitucin democrtica con 1/3 de votos en una futura Asamblea Constituyente (llamada ahora Convencin). Algo as como la vieja Constitucin del 80 perpetuada en un mecanismo para redactar una nueva.

Pero no slo el poder de la ultraderecha de Chile Vamos permanece mecnicamente intacto en todo el proceso constituyente sino que los defensores del rgimen cuentan con que ser ms difcil juzgar a los responsables de los crmenes y destituir a Piera por Crmenes contra la Humanidad.

La tctica del rgimen apunta al control del proceso, al desgaste de la movilizacin y a la represin brutal

Adems, y no lo menos, el llamado proceso constituyente o mecnica operativa, quedar en manos de una Comisin Tcnica, nombrada por la casta poltica en el Congreso. Junto con esto, los medios de comunicacin tradicionales televisivos e impresos en manos de la derecha (todos sin excepcin) como lo argumentamos no estarn obligados (no fue parte del acuerdo firmado y es una imperdonable concesin del bando de oposicin a la ultra derecha neoliberal) a dar espacio equilibrado y cobertura informativa pluralista por ley al proceso Constituyente que se inaugurara con un plebiscito de entrada en abril prximo.

 

Acentuar el carcter anti-neoliberal y unitario de la Rebelin con las demandas sociales y concretas del pueblo

La convergencia de las luchas es realidad. El avance de NO+AFP es un hecho. La existencia de UKAMAU, una fuerza social. Las luchas estudiantiles/juveniles: voluntad que se mantuvo en una disposicin renovada. La lucha mapuche, un ejemplo histrico de resistencia y de avance con su reivindicacin de un Estado plurinacional. Las convergencias de las luchas sindicales y populares en la Mesa de Unidad Social, un progreso.

El Paro Nacional del martes 12 de noviembre fue un ejemplo. Convocado por una amplia gama de fuerzas ciudadanas y trabajadoras fue un xito total. Detuvo al pas. Mostr un camino. Es la va de unidad social y de convergencia de todas las luchas y demandas sociales para avanzar e imponer una Asamblea Constituyente de eleccin democrtica que cuestione el acuerdo de los 2/3 que significa que con 1/3 la derecha puede impedir una Constitucin democrtica que sepulte definitivamente a la pinochetista del 80.

Con mayor razn se impone crear asambleas populares de base que definan la manera de hacer frente a esta fase de debate popular acerca de la estrategia a desarrollar y, eventualmente, elegir delegados con el programa y el mandato del pueblo movilizado.

 

(*) La Cocina es el nombre dado en Chile a la situacin poltica en que se toman decisiones a espaldas y a escondidas del pueblo. La Cocina viene del hecho ocurrido en el ltimo mandato de Bachelet cuando su ministro de Hacienda, un socialista de apellido Arenas, fue llevado por un viejo poltico DC y ex golpista (Zaldvar) junto con otro de la ultraderecha neoliberal (Larran) a tomar t con galletas en saln y cocina de uno de ello. Ah se le convenci de no aplicar un impuesto a las empresas. Este era un punto del programa de Bachelet.

Leopoldo Lavn Mujica, M.A. en Communication publique y profesor de filosofa jubilado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter