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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2019

La movilizacin contina

Hctor Vega
Rebelin


Encerrada entre cuatro paredes la clase poltica ha decretado las reglas bajo las cuales la sociedad se reencontrar con la paz y la Constitucin. Hecho grotesco pues a todas luces se trat de un acuerdo entre partidos para enfrentar sin perecer el proceso constituyente; pese a que en las cuatro ltimas semanas la ciudadana ha declarado su ilegitimidad se presentan an como sus representantes. An no realizan que la movilizacin social les ha revocado el mandato. Era lgico entonces que en esos concilibulos no participaran las organizaciones sociales.

Dos hechos demuestran la irrelevancia de los partidos polticos en los procesos que se avecinan: los Alcaldes de ms de 300 municipios a lo largo y ancho del territorio han convocado a plebiscitar la Nueva Constitucin; enseguida, en los Cabildos ya se ha iniciado el proceso constituyente, pues all se discuten las leyes que debern estar consagradas en los textos del futuro.

No obstante, es preciso hacerse cargo del absurdo en que hoy se refugia la clase poltica. En medio de necesidades sociales impostergables con una legalidad cuestionada resulta imprescindible redefinir funciones, las que necesariamente estarn bajo el escrutinio de un pueblo movilizado. La movilizacin contina, todava por un largo tiempo, pues los enclaves de poder son fuertes y las instituciones que los mediatizan definen la trama del poder.

En esta tragicomedia de oportunismos precisemos que la poltica sigue pero bajo dos cuerdas separadas, sometidas a la vigilancia de la ciudadana.

El proceso legislativo de medidas y leyes que la ciudadana exige

Una cuerda es el proceso legislativo de leyes que los movimientos sociales han exigido en las calles de Chile incluyendo, salarios, pensiones (fin de las AFP), educacin (fin de la LOCE), salud (fin de las ISAPRES), vivienda, control del precio de los medicamentos, transporte, calidad de vida en comunas perifricas de las grandes ciudades del territorio, control de las concesiones de carreteras, incluidas la tarifas del tag, royalty a la explotacin de los recursos naturales cobre, litio, pesca rgimen tributario de las Transnacionales y un largo etctera.

Aclaremos que este conjunto de leyes es la estructura jurdica que se ordenar a partir de los grandes Principios Constitucionales que constituyen la Nueva Constitucin que se plebiscitar acorde con la realidad del siglo XXI. Contrariamente al ordenamiento jurdico pactado por la Concertacin con la dictadura el trmite de esas leyes concluir en votaciones de qurum simple (50 + 1): las circunstancias en un mundo global cambian y nuestras leyes debern cambiar en consecuencia.

En el momento actual, las trampas y cerrojos legislativos vigentes durante 30 aos exigen la vigilancia de la ciudadana que manifest en las calles. No se puede soslayar que el incumplimiento traer millones de manifestantes a las calles. En ausencia de una institucionalidad creble se impone la realidad de los Cabildos y de la ciudadana movilizada en las calles. Es lo que por ahora tenemos como base de participacin ciudadana.

El proceso constitucional

La otra cuerda es la Nueva Constitucin que, repito, deber contener los principios fundamentales de la organizacin democrtica de la sociedad; los nuevos relatos culturales de solidaridad, sobrevivencia y dignidad que la Humanidad se ha dado en el siglo XXI. Las leyes del futuro estarn inspiradas en dichos principios fundamentales.

La organizacin de lo colectivo es una ecuacin difcil a resolver cuando surgen fenmenos globales que afectan la estabilidad del desarrollo situacin corriente en el siglo XXI. Por ello, la actualizacin de los textos es esencial a riesgo de desaparecer en la irrelevancia de la letra muerta. Las constituciones del siglo XXI sern piezas jurdicas donde se refunde lo social y lo poltico, muy contrarias a aquellas de los siglos XIX y XX que an sobreviven en el espacio latinoamericano, como vestigios de un Estado cuyas normas resisten las aspiraciones de las jvenes generaciones y la realidad global.

Se ha dicho en mltiples ocasiones que, por sus hechos, los partidos, que hoy pactan entre gallos y medianoche un acuerdo social se encuentran ticamente inhabilitados. En el mismo plano se podra argumentar con propiedad que no existen. Recordemos que en 2016 se dict la ley que deba poner coto a los manejos y cohecho en que incurran en su financiamiento. Para ello se exigi el refichaje de sus militantes. Con ello se busc conocer la realidad de partidos cuya norma era el clientelismo. El trmite se cumpla mediante una clave nica para cada militante otorgada por ChileAtiende, o bien la atestacin de un ministro de fe. Se dio para ello un plazo de un ao, que no solo no se cumpli sino que en connivencia con el Director del Servicio Electoral, los partidos elaboraron una ley corta que les permita obviar el fichaje de sus militantes mediante el envo electrnico al Servicio Electoral de una fotocopia del carn del militante. De esa manera los partidos cumplieron con el refichaje de sus militantes. Los autores de este arregln se presentan hoy como garantes de un Pacto Social.

Agreguemos a ello que el mismo Director del Servicio Electoral se ha negado a organizar el plebiscito convocado por los Alcaldes, pese a que existen disposiciones claras acerca de cmo organizarlos. Cito estas disposiciones: Disposiciones Transitorias de la Constitucin de 1980 a saber, dcimo novena, vigsima primera, vigsima tercera, vigsima sptima, vigsima octava y vigsima novena. A ello se agregan las leyes, 18556 [Ley Orgnica Constitucional sobre sistemas de Inscripciones Electorales y Servicio Electoral [Diario Oficial de 1 de octubre de 1986], en su Art. 49 y la Ley 18700 [Ley Orgnica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios [Diario Oficial de 6 de mayo de 1988], Art. 22. Todo ello revela la intencin del legislador de regular en detalle las condiciones bajo las cuales debera realizarse la consulta plebiscitaria.

Qu viene?

Ante la ciudadana movilizada se abre un largo perodo de vigilancia. Pensemos que los plebiscitos a los que ser llamada la ciudadana el prximo ao sern organizados por el funcionario que hoy se niega a concretar el proceso plebiscitario patrocinado por los Alcaldes. Por ello deberemos recurrir a las redes sociales pues los medios oficiales, incluidos la radio, la televisin y la prensa escrita esconden o amaan las noticias. El histrico lienzo de los estudiantes de la Universidad Catlica en los aos 60 (El Mercurio miente) revive una vez ms la realidad de medios controlados por el poder del dinero.

Entramos en un perodo largo en el cual la poltica inditamente nacer de los Cabildos y de las calles donde la ciudadana se convoca. Esto se mantendr por largo tiempo con situaciones nunca antes vista como por ejemplo un presidente ausente donde su presencia o ausencia es irrelevante. Vendrn muchas ms situaciones de este tipo con personajes, funciones, obsoletas o irrelevantes. Vivimos un perodo de nuevos actores y grandes cambios. Esto es global y no tiene vuelta atrs.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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