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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2019

Entrevista a Debora Diniz, profesora, cineasta, antroploga e investigadora brasilea
"En Brasil hoy existe una moral patriarcal y un evidente odio de gnero"

Juan Manuel P. Domnguez y Araceli Carrizo Richelet
NODAL


En lo que va del ao 2019, y a partir de la asuncin de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil, el pas atraviesa por una agitacin poltica permanente, que penetr de lleno en toda la sociedad y provoc cambios que significan un innegable retroceso en cuestin de derechos y garantas dentro de un estado democrtico. El hecho de Bolsonaro de defender la dictadura no es algo gratuito. Sus dichos calan hondo en la mentalidad de gran parte de la poblacin que lo llev a la presidencia. Y una especie de onda de virulencia polticamente intolerante, sacude al pas desde 2018. Los blancos de este odio son los movimientos sociales, los intelectuales, la prensa independiente, los sindicatos, la poblacin LGBT y, entre otros, los movimientos feministas. La sensacin que se vive en el pas es de un estallido social a punto de explotar en cualquier momento.

Tres de los ms destacados intelectuales brasileos tuvieron que abandonar Brasil ante la escalada de amenazas (por mail, por telfono, en los medios digitales de comunicacin e incluso, en la calle) que tornaron sus vidas un infierno insostenible de ser vivido. Marcia Tiburi, Jean Wyllys y Debora Diniz, se exiliaron forzosamente, ocultando sus paraderos en el exterior, como una forma prudente de resguardarse y resguardar a sus seres queridos de la furia conservadora que cada da se cobra una nueva vctima. Con los casos de violencia domstica creciendo en nmero y en nvel de brutalidad, la discusin sobre a descriminalizacin del aborto se torn una verdadera bomba poltica, capaz de hacer que Debora Diniz, tenga que abandonar la universidad donde daba clases y realizaba investigaciones como antroploga a causa de amenazas concretas de sufrir un atentado, amenazando tambin la vida de los alumnos y de sus colegas.

Diniz trabaja hace aos como profesora, cineasta, antroploga e investigadora. Su investigacin ms importante es la PNA, que traducida sera Investigacin Nacional sobre el Aborto, publicada en 2010. Desde entonces que acta publicando documentales, ensayos, y textos, en varios idiomas, para demostrar que una de cada cinco mujeres brasileas ya realiz un aborto. Esto, en nmeros concretos, significa que ya son cinco millones de mujeres en ese pas las que se ven afectadas por esta situacin. Esta investigacin es acompaada por la tesis que demuestra que las mujeres ms afectadas, las que son ms vulnerables a morir durante la prctica de un aborto, son las mujeres pobres, negras, indgenas y o de barrios marginales. O sea, que la problemtica del aborto, adems de ser una cuestin de salud pblica, se trata de una problemtica social y tnica.


Juan Manuel P. Domnguez y Araceli Carrizo Richelet.- Tu nica conexin con el mundo digital hoy es Twitter, verdad?

Debora Diniz.- S, tuve que dejar Brasil en septiembre de 2018, lo que volvi imposible quedarme y practicar mi actividad como profesora. Las amenazas fueron contra m, mi familia, mi esposo, mis padres, mis estudiantes. Por lo tanto, no era solo un sentido de autoproteccin, sino un sentido de responsabilidad como docente, yo ya no poda estar en la universidad ejerciendo mi cargo de profesora. Y como me vi obligada a vivir otra vida que era diferente de lo que hice durante 25 aos, quera mantener un poco de espacio para comunicarme con el mundo como siempre lo haca, y ese espacio fue Twitter. Entonces para m ese lugar es tipo una plaza pblica donde hablo y mantengo el dilogo como creo que debera ser, civilizado pero permanente, para garantizar la democracia. Me gustara comenzar explicando a la gente, a todos los que estn a favor y en contra del aborto, de qu se trata el mundo del aborto clandestino. Porque cuando hablamos de la despenalizacin del aborto, estamos diciendo que hay un mundo hoy que, independientemente de si el aborto est penalizado o no, est funcionando y es el mundo del aborto clandestino.

Juan Manuel P. Domnguez y Araceli Carrizo Richelet.- Podras contar un poco cules son los mtodos y los productos que se usan, cul es la consecuencia en el cuerpo de esta mujer que busca estos recursos en la clandestinidad?

Debora Diniz.- El aborto en Brasil es un crimen y es un crimen en cadena. Una mujer que tiene un aborto puede terminar en la crcel, por lo que cuando hablamos de que el aborto sea criminalizado debemos entender que estamos hablando de una de las penas ms graves que el estado puede imponer a una persona, y es la de enviar a esa persona a la crcel. Quin es esta mujer que el Estado amenaza con encarcelar? Son mujeres ordinarias. Lo que sabemos de un estudio de la Organizacin Panamericana de la Salud es que al menos se trata de una de cada cinco mujeres, aqu en Brasil. Detente y piensa en cinco mujeres que conoces en tu vida. Una de ellas tuvo un aborto antes de cumplir los 40 aos. Una de cada cinco mujeres ya tuvo un aborto. Esta mujer que es una mujer de tu familia, tu madre, tu pareja, tu hermana, tu hija, tu vecina, podra haber sido presa. Entonces, el aborto es un evento comn en la vida de las mujeres. Pero cuanto ms criminalizamos, as como sucede en Brasil, as como sucede en Amrica Latina, (que es la regin que ms criminaliza en el mundo), ms colocamos a las mujeres en amenazas de crcel, y la paradoja es que an as tenemos mayores tasas de aborto. Entonces cmo se puede prohibir, amenazar con la crcel, y estas mujeres continan teniendo abortos? Por dos razones, primero, porque cuando nosotros despenalizamos y colocamos el pecado, la culpa, el secreto, la clandestinidad, perdemos una oportunidad de resolver las dudas que esta mujer tiene sobre su vida reproductiva, sobre el uso de la pldora, sobre el uso del condn o si experimenta violencia y no tiene con quin hablar. Porque si est teniendo un aborto, es porque algo malo ha sucedido en su vida reproductiva. Entonces llega al hospital y tiene miedo de decirle la verdad al mdico o la enfermera. Ah es que hemos perdido la oportunidad de evitar un aborto espontneo. Tambin perdemos la posibilidad que esta mujer les diga a otras mujeres cmo no entrar en una situacin de aborto. La criminalizacin aumenta el aborto. Lo que sabemos en pases donde el aborto ya no es un delito es que se reduce la tasa de abortos. Por qu? porque al despenalizar podemos hablar de la situacin. El mtodo principal por el cual las mujeres abortan en Brasil es con el uso de un medicamento llamado misoprostol o Cytotec.

Juan Manuel P. Domnguez y Araceli Carrizo Richelet.- Es posible decir que la problemtica del aborto impacta ms a sectores sociales y tnicos ms vulnerables?

Debora Diniz.- Sin lugar a dudas, la criminalizacin del aborto tiene un mayor impacto cuanto ms vulnerable sea la mujer. Cuanto ms joven sea. Si es negra, parda, o indgena, y si tiene menos educacin. Observamos a esta mujer promedio, que es una de cada cinco. Si ella es una mujer comn, que va a sufrir los riesgos de esconderse, por lo que puede morir, o por lo que puede tener secuelas permanentes en la vida. Estas son las mujeres ms pobres, ms vulnerables y las ms dependientes del estado. Quin comprar los medicamentos en el mercado clandestino? Como podemos perseguir a estas mujeres marginales que no tendrn acceso a las mejores clnicas, y van a pasar sin control, en la clandestinidad, por estos mtodos que son profundamente riesgosos, con sondas, u objetos perforantes, y que, por consecuencia, pueden morir?

Juan Manuel P. Domnguez y Araceli Carrizo Richelet.- Cul es el nivel de mortalidad que existe?

Debora Diniz.- Este es un hecho en Brasil que depende directamente de las capacidades de monitoreo de lo que llamamos comits de muerte materna, y cada muerte de una mujer en edad reproductiva durante el perodo que podemos llamar puerperio durante el embarazo debe investigarse. Aqu hay un punto muy importante, el punto ms fundamental de una discusin sobre la despenalizacin del aborto, por supuesto, es la muerte de una mujer. Una mujer que muere en edad reproductiva por una necesidad de salud, debera ser considerado un crimen del Estado. Pero tenemos otros problemas tambin. Esta mujer arriesgando su vida, esta mujer comn y corriente que tiene que ir al mundo del crimen. Esta mujer que ya es madre (porque muchas madres intentan el aborto porque saben que no pueden sustentar ms hijos) tiene que arriesgarse a morir en el mundo del crimen. No estamos hablando de la fantasa de una adolescente, de una nia que va a una fiesta y tiene relaciones sexuales. No, estamos hablando de mujeres que saben lo que es criar un hijo, y que, por cualquier contingencia, quedaron embarazadas. Y que son tan responsables de su maternidad, que no pueden tener otro hijo.

Juan Manuel P. Domnguez y Araceli Carrizo Richelet.- En qu medida hemos retrocedido este ao, con la eleccin de Bolsonaro, con respecto a los derechos de las mujeres a sus cuerpos?

Debora Diniz.- El retroceso brasileo fue tremendo en el ltimo ao, especialmente despus de la campaa y el comienzo de la campaa del presidente Bolsonaro. No solo hubo una evangelizacin del Estado brasileo, sino una religiosidad de las instituciones del Estado brasileo. Pasamos por una crisis poltica que se canaliz en la persecucin a las mujeres, a las poblaciones LGBT y a las discusiones sobre temas de gnero. Esa fue la bandera por la que l fue elegido. Fue elegido a partir de la demonizacin de los movimientos sociales en los que se refugian las minoras. l supo explotar el mecanismo de produccin de noticias falsas, y as se construy un odio masificado contra las mujeres, los movimientos LGTB, los indgenas, y todas las minoras. Brasil es un laboratorio experimental de la potencialidad de los medios digitales para la distorsin de la realidad. Durante los primeros seis meses de la presidencia de Bolsonaro tuvimos el mayor nmero de proyectos de ley sobre el aborto en el Congreso Nacional, la gran mayora de ellos es para una mayor criminalizacin del aborto. En este momento existe un debate parlamentario sobre la criminalizacin total del aborto, incluso para salvar la vida de la mujer. Esto avanza en silencio, porque los escndalos de corrupcin lo tapan todo. Pero la accin moral, se est moviendo en el Congreso Nacional formado por parlamentarios religiosos que creen que la religin viene antes de la constitucin.

Juan Manuel P. Domnguez y Araceli Carrizo Richelet.- Casualmente, las tres figuras ms famosas exiliadas durante el gobierno de Bolsonaro son Marcia Tiburi (una mujer escritora, profesora e intelectual. Jean Wyllys (Profesor, intelectual, escritor y activista por los derechos LGBT) y vos (mujer, profesora, escritora, cineasta, intelectual. No te parece que hay un padrn, que se puede percibir algn tipo de odio patriarcal materializado en violencia poltica?

Debora Diniz.- No es una coincidencia, hay una cruzada de gnero. Es lo que puedo describir. Una guerra que proviene de una moral patriarcal, de una supremaca masculina en el poder. La cual se expresa contra las mujeres que ocupan espacios de habla o de escritura, y contra un hombre gay que ocupa un espacio de representacin poltica de la comunidad LGBT. Marcia incluso era candidata para el gobierno del estado de Ro de Janeiro, por lo que haba dos involucrados en una poltica formal y la ma, una poltica de derechos humanos, con toda la accin a travs del poder judicial. No es una coincidencia, es imposible reconocer que el hombre este, un patriarca en el sentido ms retrgrado, est en la representacin del poder y sea voz para la provocacin del odio y el repudio hacia los que trabajamos para la garanta de los derechos fundamentales. Entonces s. En Brasil hoy existe una moral patriarcal, una cruzada y un evidente odio de gnero.

Fuente: https://www.nodal.am/2019/11/el-aborto-y-el-odio-de-genero-en-brasil-por-juan-manuel-p-dominguez-y-araceli-carrizo-richelet-especial-para-nodal/
 


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