Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2019

Israel est silenciando las ltimas voces que intentan evitar que abuse de los palestinos

Jonathan Cook
The National

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Ha sido una semana de abusos atroces cometidos por soldados israeles en Cisjordania, poco diferente de las otras 2.670 semanas sufridas por los palestinos desde que comenz la ocupacin en 1967.

La diferencia de la semana pasada fue que varias violaciones de derechos humanos completamente excepcionales que fueron captadas en una pelcula se volvieron virales en las redes sociales.

Una escena muestra a un padre palestino en la ciudad cisjordana de Hebrn llevando a su hijo de la mano al jardn de infantes. La pareja es detenida por dos soldados fuertemente armados, para ayudar a hacer cumplir el gobierno de unos cientos de colonos judos ilegales sobre la poblacin palestina de la ciudad.

Los soldados gritan al padre, lo empujan repetida y violentamente y luego lo agarran de la garganta mientras acusan a su pequeo hijo de tirar piedras. Mientras el padre trata de proteger a su hijo de la aterradora confrontacin, un soldado saca su rifle y lo clava en la cara del padre.

Es un incidente menor segn los estndares de la larga ocupacin beligerante de Israel. Pero simboliza poderosamente las experiencias impredecibles, humillantes, aterradoras y a veces mortales que enfrentan diariamente millones de palestinos.

Un video de otro incidente similar apareci la semana pasada. Una mujer israel armada ordena a un palestino que abandone un rea. Se da vuelta y se aleja lentamente, con las manos en el aire. Momentos despus ella dispara una bala con punta de esponja en su espalda. l cae al suelo retorcindose en agona.

No est claro si el hombre estaba siendo utilizado para prcticas de tiro o simplemente para entretenimiento. La razn por la cual estos abusos son tan comunes es que casi nunca se investigan, y con menos frecuencia se castiga a los responsables.

No se trata simplemente de que los soldados israeles se acostumbren al sufrimiento que infligen a los palestinos a diario. Es el deber de los soldados aplastar la voluntad de los palestinos por la libertad, dejarlos completamente sin esperanza. Eso es lo que se requiere de un ejrcito que vigila a una poblacin permanentemente ocupada.

El mensaje solo es subrayado por la impunidad de la que disfrutan los soldados. Hagan lo que hagan, cuentan con el respaldo no solo de sus comandantes, sino tambin del Gobierno y los tribunales.

Solo este caso sali a la luz a finales del mes pasado. Un francotirador del ejrcito israel no identificado fue declarado culpable de matar a tiros a un nio de 14 aos en Gaza el ao pasado. El nio palestino haba estado participando en una de las protestas semanales en la cerca perimetral.

Tales juicios y condenas son una gran rareza. A pesar de las pruebas condenatorias que muestran que Uthman Hillis recibi un disparo en el pecho con una bala real sin que representase una amenaza, el tribunal conden al francotirador al equivalente a un mes de servicio comunitario.

En las distorsionadas escalas de justicia de Israel, el costo de la vida de un nio palestino equivale a no ms de un mes de tareas adicionales de cocina para su asesino.

Pero la abrumadora mayora de las 220 muertes palestinas en la cerca de Gaza en los ltimos 20 meses nunca sern investigadas. Tampoco las heridas de decenas de miles de palestinos ms, muchos de ellos ahora permanentemente discapacitados.

Hay una tendencia igualmente inquietante. El pblico israel se ha acostumbrado tanto a ver videos de soldados en YouTube, sus hijos e hijas que abusan de los palestinos, que ahora automticamente salen en defensa de los soldados, por ms atroces que sean los abusos.

El video del padre y el hijo amenazados en Hebrn provoc pocas denuncias. La mayora de los israeles cerraron filas con los soldados. Amos Harel, un analista militar del peridico liberal Haaretz, observ que se estaba llevando a cabo un "proceso irreversible" entre los israeles: "Los soldados son puros y cualquier crtica a ellos est completamente prohibida".

Cuando el Estado israel ofrece impunidad a sus soldados, la nica disuasin es saber que tales abusos estn siendo monitoreados y registrados para la posteridad, y que un da estos soldados pueden enfrentar una responsabilidad real en un juicio por crmenes de guerra.

Pero Israel est trabajando duro para anular a los que investigan, los grupos de derechos humanos.

Durante muchos aos Israel ha estado negando la entrada a los observadores de las Naciones Unidas a los territorios ocupados -incluidos los expertos en derecho internacional como Richard Falk y Michael Lynk- en un intento descarado de obstaculizar su trabajo por los derechos humanos.

La semana pasada Human Rights Watch, con sede en Nueva York, tambin sufri la reaccin violenta. La Corte Suprema israel aprob la deportacin de Omar Shakir, su director palestino-israel.

Antes de su nombramiento por HRW, Shakir haba pedido un boicot a los negocios de las colonias judas ilegales. Los jueces aceptaron el argumento del Estado: Shakir viol la legislacin israel que trata a Israel y las colonias como indistinguibles y prohbe el apoyo a cualquier tipo de boicot.

Pero Shakir entiende correctamente que la razn principal por la que Israel necesita soldados en Cisjordania, y los ha mantenido all oprimiendo a los palestinos durante ms de medio siglo, es para proteger a los colonos que fueron enviados all en violacin del derecho internacional.

El castigo colectivo de los palestinos, como las restricciones a la circulacin y el robo de recursos, fue inevitable en el momento en que Israel traslad a los primeros colonos a Cisjordania. Esa es precisamente la razn por la cual es un crimen de guerra que un Estado transfiera su poblacin al territorio ocupado.

Pero Shakir no tena esperanzas de una audiencia imparcial. Uno de los tres jueces de su caso, Noam Sohlberg, es l mismo un infractor de la ley. Vive en Alon Shvut, una colonia cerca de Hebrn.

El trato de Israel a Shakir forma parte de un patrn. En los ltimos das otros grupos de derechos humanos han enfrentado la peor parte de la venganza de Israel.

Laith Abu Zeyad, un trabajador de campo palestino de Amnista Internacional, recibi recientemente una prohibicin de viajar, negndole el derecho a asistir al funeral de un pariente en Jordania. Anteriormente se le neg el derecho de acompaar a su madre para quimioterapia en la Jerusaln Oriental ocupada.

Y la semana pasada Arif Daraghmeh, un trabajador de campo palestino de B'Tselem, un grupo israel de derechos humanos, fue detenido en un puesto de control y se le pregunt sobre su fotografa del manejo del ejrcito en las protestas palestinas. Daraghmeh tuvo que ser llevado al hospital despus de ser obligado a esperar al sol.

Es una seal de la abrumadora confianza de Israel en su propia impunidad, que viola tan abiertamente los derechos de aquellos cuyo trabajo es vigilar los derechos humanos.

Mientras tanto los palestinos estn perdiendo rpidamente las ltimas voces preparadas para levantase y defenderlos de los abusos sistemticos asociados con la ocupacin de Israel. A menos que se invierta, el resultado est predeterminado: el gobierno de los colonos y los soldados se volver cada vez ms despiadado, la represin cada vez ms feroz.

Fuente: https://www.jonathan-cook.net/2019-11-10/israel-human-rights-shakir/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin.org como fuente de la traduccin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter