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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2019

La persecucin religiosa del franquismo fue terrible
La historia de Atilano Coco, el pastor protestante que mat Franco (y rescata la pelcula de Amenbar)

Juan Miguel Baquero
eldiario.es

La cinta 'Mientras dure la guerra' recupera la figura del presbtero, maestro, masn y republicano, amigo de Miguel de Unamuno y ejecutado por los franquistas


Protestante, maestro, republicano y masn. Atilano Coco tena todas las cartas para acabar asesinado por los golpistas. Y as ocurri. Secuestrado en Salamanca, encarcelado y muerto a tiros en diciembre del 36, el amigo de Miguel de Unamuno que recupera la pelcula Mientras dure la guerra de Alejandro Amenbar es un ejemplo de las persecuciones religiosas que ejecut el fascismo espaol.

Si la Repblica haba consagrado la libertad de culto, los rebeldes sostenan una idea nica de Espaa: catlica, pura, impermeable. Ms all, todo eran herejes. Y, como en un remake a destiempo de la Inquisicin, seran perseguidos, sometidos a crcel, torturas y ejecuciones, adems del expolio de sus bienes, que entraron en el saco del botn de guerra de los derrotados.

Atilano Coco, su vida, obra y muerte, quedan como paradigma de esta cacera al infiel emprendida por el naciente franquismo. Porque el culto, para los fascistas, tena principio y fin en la colaboradora Iglesia catlica. Un fanatismo religioso que ni el propio Unamuno sera capaz de interrumpir siquiera por un caso, como retrata Amenbar.

Queda como epitafio la nota que Enriqueta Carbonell, mujer de Coco, entreg al intelectual para recordar la situacin de su marido. Un papel en el que Unamuno, dicen, escribi apuntes del discurso en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca donde solt el famoso "venceris, pero no convenceris".

Un par de meses despus, el 9 de diciembre, Atilano Coco fue ejecutado en el monte de La Orbada. Pero el presbtero sigue siendo adems un desaparecido. Uno ms entre miles que continan arrojados a fosas comunes repartidas por todo el pas. Nadie sabe dnde est la tumba del amigo de Unamuno.

Una tarea de "limpieza" religiosa

"Claro que hubo una persecucin religiosa", resume en declaraciones a eldiario.es el obispo de Madrid de la Iglesia Anglicana de Espaa, Carlos Lpez. "Quizs una veintena de protestantes espaoles fueron ejecutados" por los franquistas, calcula.

Y aporta otros nombres, ms all de Atilano Coco. "Como Pedro de Vegas, que tena una parroquia y una librera en Crdoba que mandaron quemar. Luego le asesinaron", explica. "Era adems amigo de Po Baroja, que lo saca en alguna de sus novelas".

Sigue. "Julio Caro, tambin ejecutado sin juicio previo". Y "otros condenados a penas de crcel", como Santos Martn Molina en Sevilla, "que pen ocho aos". Tambin aquellos que no encontraron ms salida que el destierro, como Manuel Borobia en Valladolid, "que march a Vigo, donde tampoco le dejaron ejercer como maestro, y se tuvo que ir de Espaa", y Progreso Parrilla, que desde Jan "atraves el campo y se fue a Portugal, y en Lisboa cogi un barco y se exili hasta la muerte de Franco en Londres".

Aunque la represin golpista tambin lleg al saqueo. "Se nos cerraron bastantes templos y el rgimen franquista nos expropi 26 templos y 14 escuelas", sostiene el obispo de Madrid de la Iglesia Anglicana.

Quienes no fueran catlicos "seguro estaban expuestos a la represin polidrica", afirma la historiadora Marta Velasco, autora de Los otros mrtires. Porque los golpistas "en los primeros aos de guerra arrasaron con todo y no se anduvieron con sutilezas", cuenta en un libro que lleva como subttulo 'Las religiones minoritarias en Espaa desde la Segunda Repblica hasta nuestros das'.

La bsqueda infructuosa de Atilano Coco

El propio colectivo memorialista intent localizar "hace unos aos" los huesos del pastor asesinado por los franquistas. Pero la informacin sobre su paradero "era muy vaga" y los arquelogos de la ARMH no llegaron "a encontrar un sitio donde buscar". Por eso, hoy, "sigue siendo un desaparecido".

A raz del caso "hicimos una investigacin sobre la represin a las religiones no catlicas, como judos, protestantes o musulmanes", contina. "A esta gente las perseguan como a los comunistas", ejemplifica Silva. "Los masacraron". Y Atilano Coco, en el verano del 36, era una persona popular en Salamanca. Fcil de sealar.

"Posiblemente recibi denuncia del cura de la parroquia ms cercana", apunta Carlos Lpez. "Unos meses antes haba tenido con esta persona una polmica pblica que le haba ganado porque era ms gil y capaz, y le denunci como persona daina", afirma. "A partir de ah empez el camino que lo llev a la detencin y a su ejecucin sin juicio previo", subraya el obispo anglicano.

"El problema religioso en Espaa es algo muy antiguo y eso que siempre hemos convivido con otras religiones, ms all de la catlica", tercia la historiadora Marta Velasco. "Los evanglicos tenan comedores infantiles, editaban revistas en plena guerra, tuvieron una gran labor social y ah podemos enmarcar a Atilano", apunta Emilio Silva.

"Eran muy progresistas, dentro de que formaba parte de una religin, por eso los persiguieron y los ilegalizaron", aade el presidente de la ARMH. "Hasta los pactos de la dictadura de Franco con EEUU no se aprueba una, entre comillas, ley de libertad religiosa", sostiene. Y ah coincide con Carlos Lpez: "Hasta entonces las iglesias funcionaban de forma clandestina, antes del decreto de 1967 era una persecucin sistemtica e intolerancia plena".

La persecucin que "no descansa"

"La persecucin religiosa fue terrible y el rgimen no descansa", los golpistas atacan mientras dura la guerra y continan durante la dictadura de Francisco Franco. Los rebeldes "se dan cuenta de la diversidad hispana, descubren la importancia de otras religiones en la sociedad" y emprenden una tarea "de limpieza y pureza en la que no caba el diferente", aade como "hiptesis histrica".

Qu cifras alcanz esta violencia? "No hay una cuantificacin de personas que sufrieron represin" por este motivo, explica la investigadora. El olvido est razonado desde "la marginalidad en la que han vivido" provocando que "an hoy no sean colectivos visibles", apunta Velasco.

"El franquismo ha conseguido fijar en nuestro imaginario colectivo que el protestante no es de aqu, que es extranjero, igual que pasa ahora con los musulmanes, aunque hayan nacido en Espaa, como que no nos cuadra", explica Marta Velasco. Una herramienta clave para asentar esta exclusin nace "cuando la iglesia se mete en el sistema educativo como espina dorsal del rgimen".

"Yo no conoca lo que haba pasado con las minoras religiosas y lo ms interesante cuando inici la investigacin fue darme cuenta que como, sin considerarme una persona catlica, cargaba con todo el discurso nacional catlico", aade. "Y los protestantes, evanglicos... tienen una consideracin de secta. Por qu decimos eso?", cuestiona.

Fascismo contra las "reformas republicanas"

Constitucin de la Segunda Repblica Espaola de diciembre de 1931, artculo 27: "la libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religin quedan garantizadas en el territorio espaol". El franquismo azot la diversidad de culto desde el primer momento, restaurando la religin catlica como nico camino permitido bajo el lema 'Un dios, una patria, un caudillo'.

"La normativa franquista se va comiendo a las reformas republicanas", seala Marta Velasco. "Un proceso que cuando se estudia en paralelo es siniestro, terrible, como si le metieran una poda bestial a todas las hojas verdes y flores del rbol y lo dejaran seco", dibuja.

Y en ese contexto de primera violencia extrema y persecucin religiosa result detenido y asesinado Atilano Coco Martn (Guarrate, Zamora, 1902 Salamanca, 1936). El pastor protestante haba estudiado en Inglaterra, era presbtero de la Iglesia Espaola Reformada Espiscopal, maestro de la escuela adjunta a la iglesia anglicana y miembro del Partido Republicano Radical Socialista, ms tarde de Unin Republicana, y de la logia masnica Helmntica como parte del Grande Oriente Espaol.

Los militares golpistas detienen a Coco a finales de julio del 36 y lo encarcelan en la prisin provincial de Salamanca. Con Enriqueta Carbonell Carratal tena dos hijos, Alicia y Enrique. Todos los intentos de su mujer por azuzar al amigo Miguel de Unamuno para lograr su salvacin fueron en vano, como cuenta la cinta Mientras dure la guerra.

"Me falt en la pelcula que acabara diciendo que Atilano Coco est todava desaparecido y que retratara ms su perfil progresista, porque aparece un tanto desdibujado", afina el presidente de la Asociacin para la Recuperacin de la Memoria Histrica (ARMH), Emilio Silva.

Atilano Coco, el pastor protestante amigo de Miguel de Unamuno ha sido rescatado por la pelcula de Alejandro Amenbar. El presbtero tiene otros reconocimientos, como una calle a su nombre en su pueblo natal, Guarrate, o la residencia universitaria 'Centro Atilano Coco' inaugurada en 2005 en Salamanca. Pero, todava, el maestro, republicano y masn asesinado por los franquistas sigue siendo un desaparecido. Nadie sabe dnde est su tumba. Como otros miles de personas enterradas en fosas comunes por toda Espaa.

Una sociedad mal informada debilita la democracia

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Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/Atilano-Coco-protestante-Franco-Amenabar_0_965203755.html



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