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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2019

En nombre de la libertad de enseanza hay que suprimir la enseanza concertada

Carlos Fernndez Liria
Cuarto Poder


Al hilo de la cruzada que ha emprendido el PP en defensa de la escuela concertada, ha circulado un vdeo en el que un padre con hijos en la pblica explica a la ministra Cela lo que es la libertad de enseanza. En un tono impertinente y paternalista, amparado en la supuesta autoridad moral que le confiere llevar a sus tres hijos a la escuela pblica, este sujeto explica una sarta de majaderas aprendidas en el peor catecismo ideolgico. Lo importante no es este seor, por supuesto, pero el catecismo en cuestin s conviene denunciarlo. Pienso que seguramente el vdeo es un montaje propagandstico del PP porque, sinceramente, no creo que se pueda ser tan tonto y tan ignorante. Pero el caso es que este seor amenaza a los del pacto de gobierno con plantarles cara en las calles si se llega a tocar el asunto de la escuela concertada. Y eso s ocurrir, sin duda, a la menor ocasin, por lo que conviene tener algunas ideas claras respecto a esta posible eventualidad.

Hay una serie de sofismas que se repiten sin cesar como si fueran evidencias. Segn ellos, y tal y como recita el padre en cuestin, el artculo 27 de la Constitucin protege la enseanza concertada porque defiende la libertad de enseanza contra el modelo de la escuela nica. Esto es completamente falso, pero es que adems no se sabe qu puede ser eso de la escuela nica. Lo bueno que tiene este padre es que con ese tonillo tan repelente se explica con mucha claridad: la escuela nica se da slo en los pases en donde existe el partido nico, la prensa nica, o sea, en las dictaduras, en los regmenes totalitarios. Lo repite dos veces en cinco minutos.

As pues, si suprimir la escuela concertada es imponer el modelo de escuela nica y eso slo se da en las dictaduras totalitarias, habra que concluir de inmediato que en Europa hay una buena cantidad de pases totalitarios: en realidad, casi todos. Se lleva la palma, desde luego, Finlandia, que durante las ltimas dcadas ha sido el milagro educativo europeo, donde la escuela concertada se reduce a un 2,9 % y la escuela privada a un impactante 0,0%. Noruega es, tambin, un pas muy totalitario, con un 96,4% de escuela pblica. Peor es en Irlanda, donde la concertada y la privada juntas suman un 0,4%. Otras dictaduras totalitarias seran Alemania (la que ms, junto con Austria, un 0,0%), Los Pases Bajos (0,9%) o Italia (5,1%). En realidad, segn esta especie de catecismo del PP, slo tres pases europeos se libraran, por tanto, del totalitarismo: Espaa, donde la suma concertada privada es del 31,8%; Reino Unido, con un 39,1% y Blgica, con un 55,7%. Todos los dems seran dictaduras totalitarias que cercenan la libertad de enseanza imponiendo un modelo de escuela nica.

El disparate es tan maysculo y el truco ideolgico tan grotesco que no se entiende como en nuestro pas ha podido gozar de un cierto consenso, de modo que un padre desinformado puede poner ese tonillo tan cargante de sermn aleccionador y responsable.

Todo est (adems de basado en datos falsos) mal planteado. Lo que esta gente liberal de derechas llama libertad de enseanza no es ms que un supuesto derecho que tienen los padres a imponer a sus hijos su propia ideologa personal y, adems, de hacerlo de forma absolutamente totalitaria hasta que cumplan 18 aos (cuando el dao ya estar hecho y rematado). O sea, que si se da la circunstancia de que tienes unos padres del Opus o Testigos de Jehov, la has jodido de por vida y sin remedio, porque segn esta peculiar interpretacin de la Constitucin, los padres tienen derecho a encerrar a sus hijos en una crcel ideolgica hasta que sean mayores de edad. A eso le llaman libertad de las familias. Las cosas, sin embargo, suceden exactamente al revs.

La escuela pblica es lo mejor que se ha inventado contra el totalitarismo ideolgico. Se invent, sobre todo, para librar a los nios de la dictadura ideolgica a la que los padres podran someterlos, educndolos segn sus convicciones (en ocasiones repugnantes o incluso a veces criminales) sin dejarles asomarse ni por un momento a la pluralidad ideolgica y la diversidad social. Los nios pueden, sin duda, ser educados en casa de manera ms o menos asfixiante. Ese es el derecho de los padres. Pero en el colegio, en el Instituto, deben de tener una ventana abierta al mundo, a otros mundos que sus padres no tienen derecho a censurar, porque no son ms que los mundos de sus conciudadanos. Unos sern cristianos, otros musulmanes, otros ateos, budistas o pastafaris.

Esta es la gran belleza de la escuela pblica, donde cada nio se sienta junto a alguien que seguro que es diferente que l, donde se aprende el respeto y la tolerancia hacia la diversidad y la riqueza ideolgica. De verdad que parece razonable que los padres puedan tener el derecho, por ser del Opus (o de ETA militar, eso da igual) de sentar a sus hijos durante 18 aos en un colegio de gente del Opus, donde se explique el mensaje del Opus, se coma como comen los del Opus, se piense al modo Opus y est prohibido comportarse ms que como se comportan los del Opus, por ejemplo, separando los sexos y prohibiendo la masturbacin o la homosexualidad con las penas del infierno? Yo no pretendo, que ya me gustara, que se me meta a esa gente en la crcel, porque en esto no me ampara la Constitucin y yo la respeto mucho tambin. Pero, me parece una cuestin de elemental higiene democrtica que esos hijos se eduquen en una escuela pblica, donde podrn elegir (eso s que es la libertad de elegir de las familias y no del patriarca en cuestin!) si prefieren admirar y seguir el modelo cultural de sus padres o apuntarse a cualquier otro modelo ideolgico, cultural o religioso.

La escuela pblica se invent para salvarnos de nuestros padres. Es un invento tan bueno, que no slo te facilita salvarte de tus padres fachas, sino tambin de tus padres progres. Porque lo que es aplicable a los padres del Opus, es aplicable igualmente a esos padres acrtas alternativos que se empean en educar a sus hijos en una casa okupa, segn su catecismo ideolgicamente correcto, al tiempo que se niegan a vacunarles y les alimentan con quinoa. Los padres, nadie lo niega, tienen el derecho de elegir la educacin de sus hijos. Pero no de manera totalitaria. Sus convicciones educativas tienen que pasar por la prueba de la escuela pblica. Someterse a la revlida de la democracia, la diversidad social y la pluralidad ideolgica. Contra lo que suele decirse, la escuela pblica es el nico invento fiable contra el control ideolgico.

Cuando se repite ese mantra absurdo del control ideolgico estatal se olvida la cuestin fundamental: la de si se est hablando de un Estado con divisin de poderes o no. En la medida misma de que haya un control gubernamental de lo pblico, ya se trate de la escuela pblica (donde es casi impracticable) o de la prensa pblica (donde por supuesto que lo hay) o de la justicia (que no puede ser privada), eso no es ms que una demostracin de que la separacin de poderes no est funcionando correctamente. Y en esos casos, el problema no es lo pblico, sino el hecho de que lo pblico no est suficientemente blindado frente a las presiones privadas o gubernamentales. Es algo que, por ejemplo, se observa en la sanidad pblica, mucho ms que en la escuela pblica. Y no digamos ya, en el terreno del periodismo, donde la libertad de expresin est secuestrada por unas cuantas corporaciones mediticas econmicamente muy poderosas.

La enseanza concertada est daando muy gravemente el sistema de instruccin pblica y esto es lo ms grave que puede ocurrir para las clases mas desfavorecidas. Con su sistema de tasas encubiertas, absolutamente generalizado, estn seleccionando a los alumnos menos problemticos y condenando a un ghetto de marginados a la poblacin ms necesitada de recursos para su educacin ciudadana. Esto es as hasta el punto de que hay ya muchos padres de izquierdas que deciden llevar a sus hijos a la concertada, porque, en algunos barrios, llevarlos a la pblica es como sentenciarlos a un reformatorio carcelario. El padre ese del vdeo del PP dice que lleva a sus hijos a la pblica. Me gustara saber si ese sinvergenza alardeara de lo mismo en ciertos barrios que yo mismo podra recomendarle. Mientras las polticas neoliberales de derechas estn favoreciendo la enseanza privada con recursos del Estado (que es lo que supone el sistema de conciertos), en las dos ltimas dcadas no han cesado de recortarse los recursos de la escuela pblica. Se trata de un darwinismo social neonazi que se impone en nombre de la libertad de enseanza segn es entendida por el PP. Es increble que alguien pueda caer en una trampa tan burda y apelar encima a la Constitucin y su artculo 27.

La escuela pblica no es un modelo educativo, es la institucin que garantiza que ningn modelo educativo pueda imponerse sobre los dems. Un alumno de la escuela pblica tendr un ao un profesor medio facha y otro ao una profesora medio progre. Tendr una profesora del opus en una asignatura y un profesor hippie homosexual en otra. Conocer profesores homfobos y profesoras lesbianas, profesores ateos y profesoras beatas, profesores y profesoras que sern a veces votantes del PP y a veces votantes de Podemos. Esta riqueza estructural de la escuela pblica hace impracticable cualquier intento de control ideolgico. Todo lo contrario de las dictaduras ideolgicas que se imponen en la escuela concertada, donde cualquier profesor o profesora puede ser despedido por no encajar con la matriz ideolgica de quien paga. En serio que debemos destinar un slo euro de dinero pblico a semejante totalitarismo educativo?

Fuente: http://www.cuartopoder.es/ideas/2019/11/22/en-nombre-de-la-libertad-de-ensenanza-hay-que-suprimir-la-ensenanza-concertada/



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