Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Uruguay. Millones de columnas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2019

Uruguay
Un balotaje de msica ligera

Atilio A. Boron
Rebelin


Complicadas perspectivas para el Frente Amplio en el balotaje del prximo domingo. Las encuestas, en su totalidad, anticipan el triunfo de la alianza de la derecha liderada por Luis Lacalle Pou sobre Daniel Martnez, candidato del Frente Amplio. Los guarismos varan segn los encuestadores: en un caso vaticinan una ventaja que oscila entre 4 y 8 puntos porcentuales. A Martnez la va bien con la poblacin joven (18-29 aos) en donde obtiene una ventaja de 10 puntos sobre su rival. La situacin se empareja, an con una leve ventaja para el frentamplista, en la cohorte de 30 a 44 aos pero luego pierde por 12 puntos en el grupo de 45-49 aos y por 20 entre los mayores de 60. Dado que la pirmide demogrfica del Uruguay revela un fuerte envejecimiento estas diferencias pueden ser decisivas a la hora del comicio. Pero sera un error asegurar hoy jueves que la eleccin del domingo ya est cerrada.

Quien haya visitado el Uruguay en estos das difcilmente percibira en las calles la excitacin que supuestamente producira la inminencia de un balotaje trascendental. Esto porque lo que est en juego, a diferencia de las anteriores elecciones bajo el gobierno del Frente Amplio, es no slo un recambio del jefe de estado sino una radical reorientacin del rumbo econmico y social que seguir el pas en los prximos cinco aos. La insatisfaccin con el oficialismo ha sido muy eficazmente estimulada por el coro meditico que entona una sla meloda condenatoria de la gestin frenteamplista y que oculta impdicamente los logros de la gestin. Que hay problemas y que han quedado asignaturas pendientes es indudable y era previsible, pero que a lo largo de quince aos esos gobiernos dieron pasos importantes en la construccin de una sociedad ms justa, empoderada e inclusiva es un hecho indiscutible. Pero eso ahora no cuenta para amplias franjas de la poblacin que se ven inermes ante el bombardeo meditico y dan muestras de una suicida credulidad ante la artillera propagandstica de la derecha. Algo asombroso para quien viene de la Argentina: los medios instalaron en uno de los pases ms seguros y tranquilos del mundo a la inseguridad como uno de los temas fundamentales de la campaa, fogoneando las quejas en contra del gobierno por ese supuesto flagelo que hoy atribula al Uruguay. Sorprende tambin constatar como el desconocimiento o la desaprensin ante holocausto social provocado por las mismas polticas que propicia Lacalle Pou en el vecindario: lo ocurrido en Argentina, Brasil y Chile no parece conmover a la opinin pblica oriental.

El resentimiento en contra del Frente Amplio tiene como uno de sus manantiales la necesidad de dar lugar a una alternancia en el poder. Lleva demasiado tiempo gobernando, es hora de cambiar me dicen algunos! Con esa misma frmula la Argentina se sumi en el marasmo en que se encuentra, pero poca gente aprende en cuerpo ajena. Este argumento, el de las virtudes insuperables de la alternancia, jams lo hemos escuchado de labios de Vargas Llosa y su troupe de repetidores para hostigar a ngela Merkel canciller de Alemania desde el 22 de noviembre del 2005 (dos meses exactos antes de que Evo asumiera la presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia) y que probablemente culmine, si no es reelecta, en el 2021, cumpliendo 16 aos de ejercicio continuado del poder; o para fustigar a Benjamn Netanyahu por sus 10 aos como Primer Ministro de Israel y con miras a seguir un buen tiempo ms. O los 14 aos de Felipe Gonzlez en la presidencia del Gobierno de Espaa, o los 11 aos como Primera Ministra de Margaret Thatcher. Pero lo que es aceptable y bueno en la civilizada Europa es malo y reprochable en la brbara Latinoamrica, sobre todo cuando gobiernan fuerzas de izquierda.

Termino con una conjetura: si las encuestas han venido fallando en sus pronsticos en todos los pases, y a veces con diferencias de hasta 8 o 9 puntos, por qu pensar que las que anuncian la inexorable victoria de la derecha en Uruguay esta vez darn en el clavo? Puede ser, pero tambin podra haber una rotunda desmentida ciudadana. Porque a nadie se le escapa tampoco en este clima de apata electoral que la coalicin de la derecha es una verdadera armada Brancaleone unida ms por las perspectivas de apoderarse del botn estatal que por un proyecto coherente y beneficioso para ese pas. Conviven all sectores que se odian a muerte, que se repelen furiosamente, y que van desde militares fascistas como Manini Ros hasta liberales trasnochados, que todava no aprendieron las lecciones de Chile, como el inefable Julio Sanguinetti. Como deca un poeta y cuentista que amaba el Uruguay, Jorge Luis Borges, a esa coalicin no la une el amor sino el espanto. Y tal vez, en el momento en que uruguayas y uruguayos vayan a votar este domingo se den cuenta que no pueden entregar el pas a un rejunte como ese y que, para colmo, los va a hacer transitar por un camino que termina en el desastre chileno, elogiado por dcadas por Sanguinetti. Desastre que, huelga comentarlo, adquirira en una economa mucho ms frgil que la chilena, proporciones descomunales. Por eso, tal vez, el domingo a la noche podra haber una sorpresa en Uruguay.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter