Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2019

Cuarentena (II)
Venezuela como experimento biopoltico

Reinaldo Iturriza Lpez
Rebelin


Enfermedad contagiosa, cuarentena (1): el empleo de este lenguaje biologicista para referirse a la situacin en Venezuela no es accidental. No se trata de simples metforas.

Venezuela es actualmente un escenario de experimentacin biopoltica. Tal y como ste es trabajado por Michel Foucault, el concepto de biopoltica refiere al proceso de mutacin de la economa general del poder que tiene lugar en las sociedades de la Europa occidental del siglo XVIII, que desde entonces pasarn a estar gobernadas fundamentalmente a travs de tecnologas o mecanismos de seguridad.

Foucault dedic buena parte de su trabajo intelectual a desentraar el funcionamiento de estos mecanismos de seguridad, que estaran en el origen de lo que hoy conocemos como neoliberalismo. Las implicaciones tericas y polticas de sus anlisis, que destacan por su audacia y rigurosidad, son ms que evidentes: estos nos ofrecen herramientas invaluables para comprender el presente, y su estudio no debera estar de ninguna forma circunscrito a crculos acadmicos con poca o nula vocacin militante.

Para describir en lneas muy generales este proceso de mutacin de la economa general de poder, Foucault apela a los ejemplos histricos de la lepra, la peste y la viruela, entre otros ms vinculados a la economa, la ciudad, etc. Tomo como punto de partida lo expuesto en su curso en el College de France de 1977-1978, publicado por primera vez en 2004 (en 2006 en espaol) en un libro intitulado Seguridad, territorio y poblacin.

Lepra, peste, viruela

Para Foucault, en el caso de los leprosos en la Edad Media europea, lo fundamental es la exclusin: Es una exclusin que se haca esencialmente, aunque tambin hubiera otros aspectos, mediante un conjunto jurdico de leyes y reglamentos, un conjunto religioso, asimismo, de rituales, que introducan en todo caso una particin de tipo binario entre quienes eran leprosos y quienes no lo eran (2).

Luego est la peste, en los siglos XVI y XVII. En tal caso, ya no se trata de excluir al apestado, sino de someterlo a cuarentena: El objetivo de esos reglamentos de la peste es cuadricular literalmente las regiones, las ciudades dentro de las cuales hay apestados, con normas que indican a la gente cundo salir, cmo, a qu horas, qu deben hacer en sus casas, qu tipo de alimentacin deben comer, les prohben tal o cual clase de contacto, los obligan a presentarse ante inspectores, a dejar a estos entrar a sus casas (3). Se establece as un sistema que Foucault identifica como disciplinario.

Por ltimo, la viruela, ya en el siglo XVIII. Comienzan a emplearse prcticas de inoculacin. El problema se plantea de muy otra manera: no consiste tanto en imponer una disciplina, aunque se solicite el auxilio de sta; el problema fundamental va a ser saber cuntas personas son vctimas de la viruela, a qu edad, con qu efectos, qu mortalidad, qu lesiones o secuelas, qu riesgos se corren al inocularse, cul es la probabilidad de que un individuo muera o se contagie la enfermedad a pesar de la inoculacin, cules son los efectos estadsticos sobre la poblacin en general; en sntesis, todo un problema que ya no es el de la exclusin, como en el caso de la lepra, que ya no es el de la cuarentena, como en la peste, sino que ser en cambio el problema de las epidemias y las campaas mdicas por cuyo conducto se intenta erradicar los fenmenos, sea epidmicos, sea endmicos (4).

El predominio de estos mecanismos de seguridad, explica Foucault, no implica la desaparicin de los mecanismos legales o disciplinarios. Antes bien, esta tecnologa de seguridad hace suyos y pone en funcionamiento dentro de su propia tctica elementos jurdicos y elementos disciplinarios (5).

Estos tres tipos de tecnologas de poder establecen una relacin diferente con el espacio. Planteado de manera muy esquemtica, la soberana se ejerce en los lmites de un territorio, la disciplina se ejerce sobre el cuerpo de los individuos y la seguridad, para terminar, se ejerce sobre el conjunto de una poblacin (6).

El surgimiento no solo de la nocin, sino de la realidad de la poblacin resulta clave en el anlisis desplegado por Foucault: sta es objeto y sujeto a la vez de esos mecanismos de seguridad (7). La poblacin entendida como una multiplicidad de individuos que estn y solo existen profunda, esencial, biolgicamente ligados a la materialidad dentro de la cual existen (8)

Ms adelante, Foucault identifica otras tres diferencias sustanciales entre los mecanismos legales o de soberana, disciplinarios y de seguridad, a saber:

1) La disciplina es esencialmente centrpeta. Me refiero a que funciona aislando un espacio, determinando un segmento. La disciplina concentra, centra, encierra. Su primer gesto, en efecto, radica en circunscribir un espacio dentro del cual su poder y los mecanismos de ste actuarn a pleno y sin lmites. Al contrario, los dispositivos de seguridad tienen una tendencia constante a ampliarse: son centrfugos. Se integran sin cesar nuevos elementos Se trata por lo tanto de organizar o, en todo caso, de permitir el desarrollo de circuitos cada vez ms grandes;

2) la disciplina reglamenta todo. No deja escapar nada. No solo no deja hacer, sino que su principio reza que ni siquiera las cosas ms pequeas deben quedar libradas a s mismasEl dispositivo de seguridad, por el contrario deja hacer. No deja hacer todo, claro, pero hay un nivel en el cual la permisividad es indispensable La funcin esencial de la disciplina es impedir todo, aun y en particular el detalle. La funcin de la seguridad consiste en apoyarse en los detalles, no valorados en s mismos como bien o mal y tomados en cambio como procesos necesarios e inevitables;

3) tanto la disciplina como los sistemas de legalidad distribuyen todas las cosas segn un cdigo que es el de lo permitido y lo prohibido En el dispositivo de seguridad se trata justamente de no adoptar ni el punto de vista de lo que se impide ni el punto de vista de lo que es obligatorio, y tomar en cambio la distancia suficiente para poder captar el punto donde las cosas van a producirse, sean deseables o indeseables En otras palabras, la ley prohbe, la disciplina prescribe y la seguridad, sin prohibir ni prescribir, y aunque eventualmente se d algunos instrumentos vinculados con la interdiccin y la prescripcin, tiene la funcin esencial de responder a una realidad de tal manera que la respuesta la anule: la anule, la limite, la frene o la regule. Esta regulacin en el elemento de la realidad es, creo, lo fundamental en los dispositivos de la seguridad (9).


El caso de Venezuela

Hiptesis de trabajo: aun cuando el chavismo ha sido concebido y tratado consuetudinariamente como la peste, e incluso como la lepra, en ocasiones literalmente, las tcticas asociadas a cada una de estas figuras terminan siendo subsumidas por las lgicas propias de un dispositivo de seguridad.

Esto se ha hace cada vez ms evidente en la medida en que, como consecuencia del cerco poltico y econmico que pesa sobre la poblacin venezolana, trabajando afanosamente sobre los puntos dbiles de la revolucin bolivariana, a saber, los errores de su conduccin poltica, la vulnerabilidad de su economa, los conflictos sociales irresueltos, etc., se acenta el proceso de neoliberalizacin de facto de la sociedad.

Las medidas coercitivas unilaterales, las mal llamadas sanciones impuestas por las administraciones Obama y Trump, estn orientadas estratgicamente a hacer inviable cualquier forma de sociabilidad distinta de la neoliberal.

La vocera oficial del gobierno venezolano ha insistido, correctamente, en denunciar la falacia de que se trata de medidas coercitivas dirigidas contra individuos o personas, tal y como este trmino es definido en la orden ejecutiva 13.692, del 9 de marzo de 2015, suscrita por Barack Obama (10), y hace un esfuerzo sostenido por demostrar las graves afectaciones que producen a toda la poblacin.

No obstante, habra que precisar que tales medidas coercitivas unilaterales tienen como blanco no solo a la poblacin venezolana, sino a la poblacin global, y sobre todo a la poblacin de los pases latinoamericanos y caribeos. Esto es particularmente evidente en el caso de la migracin masiva de venezolanos y venezolanas, fundamentalmente migrantes econmicos, que se acenta a partir de 2016.

Si bien sera incorrecto afirmar que el xodo masivo de venezolanos y venezolanas, principalmente a pases suramericanos, obedece exclusivamente a las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos, es imposible negar el profundo impacto social de medidas dirigidas no solo a entorpecer el funcionamiento de la economa nacional, con nfasis en su industria petrolera, sino a dificultar deliberadamente el acceso a alimentos y medicinas (11).

Se trata, en efecto, de medidas punitivas que infligen un castigo a la poblacin venezolana, y eventualmente a su gobierno. Pero su eficacia poltica est ms relacionada con el hecho de que permiten vacunar a la poblacin global, y sobre todo a la que se encuentra en el patio trasero estadounidense, contra la enfermedad chavista.

En tal sentido, el xodo de venezolanos y venezolanas hace las veces de una inoculacin poltica de la poblacin latinoamericana y caribea, ciertamente contagindola, provocando en ella algo que es la propia enfermedad chavista, pero en condiciones que tendran que producir la propia anulacin de la enfermedad.

Es en razn de esta lgica de los mecanismos de seguridad que Julio Borges se refiere a Venezuela como un foco infeccioso, como el foco de todo lo que significa la degradacin social, como enfermedad contagiosa, y a la migracin venezolana como un contingente humano que esparce la enfermedad o la degradacin social (12).

La interpretacin dominante sobre la masiva migracin venezolana responde a las lgicas de este dispositivo de seguridad, si bien las elites de los pases receptores, y por tanto vctimas de esta enfermedad de la que se han contagiado, alientan medidas que responden a las lgicas de los sistemas de legalidad o disciplinarios. Pero si estas elites atizan, por ejemplo, la xenofobia, o endurecen los controles migratorios, estas tcticas casi siempre son funcionales, por una parte, al control de sus propias poblaciones, y especialmente a la orientacin estratgica del dispositivo securitario: el predominio del neoliberalismo.

Si fuera cierto que la sistemtica campaa de estigmatizacin de la revolucin bolivariana en los pases latinoamericanos y caribeos, que se haca ms intensa en coyunturales electorales, era objeto de sospecha para unas clases populares ms bien propensas a identificarse con el experimento democrtico venezolano, el migrante venezolano vendra a ser la constatacin de que tal experimento fracas, y por tanto est muy lejos de representar una alternativa. De hecho, Venezuela se habra convertido en el ejemplo de todo lo que hay que evitar.

La peste chavista es ms precisamente la viruela chavista. Las medidas punitivas contra la poblacin venezolana, incluyendo el bloqueo total o cuarentena que recomendaba Borges en abril de 2017 y asomaba como posibilidad Trump en agosto de 2019, contribuyen a esparcir la enfermedad por todo el continente. Ms que contenerla, como se haca con la peste, se la deja pasar, con el propsito de anularla.

De acuerdo a esta lgica del dispositivo de seguridad, si miles mueren y unos cuantos millones padecen, esto no es bueno ni malo, sino inevitable. Ya lo deca William Brownfield, ex embajador estadounidense en Venezuela, en octubre de 2018, refirindose a las sanciones contra la industria petrolera nacional: En este momento quizs la mejor resolucin sera acelerar el colapso, aunque produzca un perodo de sufrimiento mayor por un perodo de meses o quizs aos (13). Todo sea porque se reduzca la enfermedad chavista a su mnima expresin.


Notas:

(1) Reinaldo Iturriza Lpez. Cuarentena: Enfermedad contagiosa (I). 3 de octubre de 2019.

(2) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Fondo de Cultura Econmica. Buenos Aires, Argentina. 2006. Pg. 25.

(3) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Pg. 25.

(4) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Pg. 26.

(5) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Pg. 24.

(6) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Pg. 27.

(7) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Pg. 27.

(8) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Pgs. 42-43.

(9) Michel Foucault. Seguridad, territorio, poblacin. Pgs. 66-69.

(10) Executive Order 13692 of March 8, 2015. Blocking Property and Suspending Entry of Certain Persons Contributing to the Situation in Venezuela.

(11) Ministerio del Poder Popular para la Comunicacin e Informacin. Cronologa de medidas econmicas de bloqueo financiero y comercial (2014 2019). Ediciones MinCI. Caracas, Repblica Bolivariana Venezuela. Agosto de 2019.

(12) Reinaldo Iturriza Lpez. Cuarentena: Enfermedad contagiosa (I). 3 de octubre de 2019.

(13) https://www.youtube.com/watch?v=IJBoe3AvSvc


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter