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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2019

Pueblo y gente incluyen mucha gente

Miguel Alejandro Hayes
La Trinchera


Mi generacin siempre tiene hambre. Nacimos en el Perodo Especial y la cultura que lo acompaaba hizo entrada silenciosa en nuestra conciencia. A m, me marcaron en los aos de paoleta el yogurt de soya, el masa real y el pan de gloria. Esas imgenes, no se borran, para triunfar o para perder.

La otra etapa oscura, fue el servicio militar. En mi unidad las neveras estaban rotas. Un buchito de comida, y a marchar. Las gastritis inici su puesta en escena para solo hacer intermedios de descanso. Lo curioso, es que nunca me dio por querer matar, saquear, sabotear. Aunque pensndolo bien, quiz s, un poco con el abusivo teniente-coronel que nos dejaba parados media hora justo cuando el sol queda encima. Solo eso.

Aun as, no encuentro explicacin en ese egocntrico rgano que es el estmago cubano, que me indique que a este le dio una pulsin para ordenar a sus respectivos cuerpos abordar una tienda -como corsarios de tierra firme. No, no fue una necesidad del estmago la que llev a las hordas de Cuatro Caminos. Lo ah sucedido se hace corresponder con un modelo de crisis humanitaria que aqu no tenemos.

La cosa est mala. Ms bien, malsima aunque hay quien dice que as estuvo siempre. A la escasez ya ni el triunfalista discurso la puede negar -est ah, y no es que late, es que se mueve, la escasez ya hasta vibra. Pero eso justifica las hordas de Cuatro Caminos? Quin es el responsable, el gobierno por la mala gestin, o la gente por su falta de civismo?

Si nos fijamos, la dicotoma no deja de girar alrededor de una exaltacin de respuestas agresivas por parte de los cubanos. Por un lado, una postura donde el gobierno con su centralismo burocrtico -no es una ofensa- ha creado un desabastecimiento sostenido que hizo que la ciudadana perdiera la paciencia. Por el otro, que es una falta de civismo, de educacin que llevan a las actitudes vandlicas, ocasionadas por un acto de voluntad.

Al parecer, se debate entre una suerte de racionalismo determinista donde se exime al sujeto de responsabilidad, frente a un engendro de filosofa personalista que pone el peso en la voluntad. Todo termina, en que, la violencia es un producto de la propia racionalidad que genera el sistema, o un mero acto de voluntad?

En realidad, en una sociedad sin escasez, las hordas no hubiesen tenido mucho sentido -eso no se puede negar. Ah hay su cuota de responsabilidad al menos, a nivel terico. Tambin, la palabras pueblo y gente incluyen mucha gente. Le sumo que nunca me ha gustado la leyenda negra del cubano, como para seguir agregndole cosas. Por eso, una pregunta ms til puede ser, le es propia la violencia al pueblo cubano?

Aunque se pase mucho trabajo, no son los que ms lo sufren las personas las indisciplinas en las colas y en las comprar. No es el mdico, el profesional que no llega al da 10, el obrero que ahorra peso a peso, el tcnico, ni siquiera aquel que se sostiene en la lucha en su trabajo, no son ninguna de las personas con escaseces materiales, pero trabajadoras, las que generan el desorden en los espacios pblicos de compra y venta.

S, mucha gente as est obstin, molesta; y a veces basta con que se les d oportunidad para que digan par de nombres que no se deben decir en mal tono. Pero ese siempre encuentra de qu o quin rerse, y no reacciona queriendo crear desorden tendencialmente, claro.

Quien est acostumbrado a hacer colas en Cuba -aunque sea la de las papas-, sabr que los problemas y las broncas siempre ocurren por alguien que se quiere colar o que est tramando alguna trampa. Ese, suele ser un colero, o un personaje que est inventando para sacar dinero muy poco digno. Esos sujetos, son los que uno se encuentra en mercados como 23 y 10, en Carlos III, y los que dan origen a los conflictos -de hecho, la contradiccin se desata cuando ese pueblo que est obstinao se enfrenta con ellos. No, no es la naturaleza del cubano la conflictividad; en cambio, s es el comportamiento de un determinado grupo de personas cuya decisin es generada en aquellos puntos desde donde no pudo subvertirse la cultura del vago, del vndalo de esquina. Son estos, los que atentan contra el orden y bsicamente deben ser contenido de trabajo de la polica.

Al gobierno, lo de siempre: sean menos torpes, y tomen nota que la racionalidad de los agentes de una economa no es la de un soldado. El pueblo puede estar obstinao que s, que las colas cansan y producen tensin-, pero no reacciona queriendo crear desorden. El desorden lo generan un grupo de personas a conciencia, y cuya sancin es bien merecida. No confundamos al pueblo con la tasa de delincuencia que de l inevitablemente sale, ni se le seale de lo que no es. Pueblo y gente incluye mucha gente, los responsables tienen nombre y apellido.

Fuente: http://www.desdetutrinchera.com/politica-en-cuba/pueblo-y-gente-es-mucha-gente/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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