Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2019

Investigacin de estrategia de contrainsurgencia desarrollada contra la guerrilla del Che Guevara en Bolivia
Aquellos polvos siguen trayendo estos lodos

Disamis Arcia Muoz
La Tizza

Algunas nociones histricas bsicas para entender el papel de los rganos armados bolivianos y sus vnculos con los Estados Unidos


Este es un fragmento del primer captulo de una investigacin relacionada con la estrategia de contrainsurgencia desarrollada contra la guerrilla del Che Guevara en Bolivia, entre 19661967.[*]

A manera de presentacin

El 11 de mayo de 1967, un cable confidencial enviado al presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson por su asistente especial Walt Rostow, confirmaba las sospechas de que el Che estaba vivo y operando en Amrica del Sur,[1] y aunque aada con cautela que se necesitaba ms evidencia antes de llegar a una conclusin slida, anunciaba con preocupacin un reporte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) recibido el da anterior, donde se haca referencia a que Che Guevara haba llegado a Bolivia para comenzar un movimiento guerrillero que podra extenderse a otras zonas de Amrica Latina.[2]

Pocos das despus, la noticia se extendera como plvora entre las agencias noticiosas y medios de prensa latinoamericanos e internacionales. Ya desde fines de marzo haba despertado inters la presencia de un grupo guerrillero beligerante en la zona de Cochabamba, en Bolivia; entre rumores y desmentidos por parte del Alto Mando del ejrcito en relacin a los vnculos o no de la guerrilla con el movimiento comunista internacional, el cable de la Agencia Francesa de Prensa (AFP) redactado en Bogot a raz de las declaraciones del coronel Arana Serrudo, del ejrcito boliviano, constituy la primera confirmacin oficial de que, efectivamente, el Che se encontraba peleando en tierras latinoamericanas, ahora con el nombre de Ramn.[3]

No extraa entonces la avalancha de informacin que comenz a circular en el mundo cuando se confirmaron estos rumores, y meses despus, el comunicado referido a su supuesta muerte en combate, en medio de confusas y contradictorias circunstancias. De entonces ac, a lo largo del ltimo medio siglo, los esfuerzos por construir una explicacin de los sucesos han recorrido un largo camino marcado por la polmica y las lagunas histricas; por fragmentaciones y utilitarismo poltico que han contribuido a crear un alud de incontables, paradjicos y pseudocientficos relatos relacionados con el desarrollo de esa experiencia revolucionaria y el papel jugado por los rganos armados bolivianos, la comunidad de inteligencia norteamericana, as como su aparato militar, en la captura y posterior asesinato de Ernesto Che Guevara.

Como parte del estudio, se sistematizan a continuacin un grupo de nociones histricas bsicas que permiten comprender cmo fueron perfilndose y consolidndose los vnculos polticos, ideolgicos, econmicos y en materia de tctica y estrategia militar, entre las sucesivas administraciones de los Estados Unidos y las cpulas decisoras al interior de los rganos armados latinoamericanos, y en particular, de aquellas naciones que luego vivieron el terror de las llamadas dictaduras de seguridad nacional.

La proyeccin hegemnica de los Estados Unidos hacia Amrica Latina a partir de la segunda postguerra mundial y el inicio de la Guerra Fra

Amrica Latina ha tenido un lugar central en la proyeccin de la poltica exterior de los Estados Unidos prcticamente desde su surgimiento como nacin independiente. En un proceso que ha transitado por cambios y continuidades en cuanto a propsitos, metas y estrategias de dominacin, se ha construido una relacin con los pases latinoamericanos guiada por la obsesin, la bsqueda, y luego, la consolidacin de su hegemona. Esta ltima, ha sido comprendida en su complejidad, y se verifica a travs de un sistema de dominacin hemisfrica que integra y armoniza dimensiones econmicas, polticas, militares e ideolgicas en un proceso que tiene sus races en el proyecto de nacin que comenzaron a esbozar los Padres Fundadores.

Durante las ltimas dcadas del siglo XIX y las primeras del XX, la poltica exterior norteamericana experiment un cambio estratgico, estrechamente vinculado a los intensos procesos de expansin econmica, territorial, poltica y cultural que comenzaron a producirse en la sociedad de ese pas como resultado del fin de la guerra de secesin y el establecimiento del modelo de desarrollo industrial del Norte. Esta transformacin se vera expresada en un trnsito relativamente rpido desde las posiciones aislacionistas, mantenidas por la diplomacia estadounidense desde los tiempos del presidente George Washington, hacia un activismo internacional que estara dirigido fundamentalmente hacia sus zonas de influencia naturales. Para la regin latinoamericana y caribea esto se tradujo en la concepcin y aplicacin de una versin actualizada del monrosmo: el panamericanismo. Doctrina que, en su condicin de matriz ideolgica, legitimara y afianzara la proyeccin del Vecino del Norte durante la primera mitad del siglo XX.

Presentada a la opinin pblica latinoamericana como la accin conjunta de las naciones soberanas de Amrica para la consideracin y solucin de sus problemas comunes,[4] con el paso del tiempo se devel como la doctrina ideolgica a partir de la cual se construye todo un sistema de compromisos y sumisiones de los pases latinoamericanos en funcin de los intereses norteamericanos en la regin. Su paulatina consolidacin expresada a travs de conferencias, declaraciones y acuerdos tomados dentro del sistema panamericano brinda claridad en torno a la influencia activa de muchos de sus postulados en las concepciones de Seguridad Nacional que comenzaran a ser asimiladas en Amrica Latina y el Caribe a partir del inicio de la llamada Guerra Fra.

El fin de la Segunda Guerra Mundial tuvo como uno de sus resultados ms visibles[5] la emergencia de los Estados Unidos como potencia central del sistema capitalista mundial, fundamentada en una supremaca poltica, econmica, militar, y un liderazgo indiscutible. Se asista al inicio de una etapa en la que puede hablarse de la existencia de la hegemona norteamericana con caracteres absolutos en el escenario capitalista.

Este nuevo status trajo consigo para los grupos gobernantes la necesidad de redefinir las tcticas a travs de las cuales se construa y reforzaba su proyeccin hegemnica. Ya no se trataba solamente de los desafos domsticos que se gestaban en la sociedad norteamericana, o aquellos de naturaleza regional, surgidos en su relacin con los pases latinoamericanos. El reto se planteaba ahora en mbitos mucho ms amplios y diversos en cuanto a geografas, conflictos, culturas, sistemas polticos, y estaba marcado por la confrontacin con el naciente campo socialista en general y la URSS en particular. Era necesario pensar, concebir y proyectar estrategias de dominacin con un alcance global.

De esta forma, desde el discurso poltico se percibe una escalada que en el corto tiempo que transcurre entre mayo de 1945 y marzo de 1947, va a alimentar el caudal ideolgico norteamericano para en una especie de actualizacin terica de las nociones del excepcionalismo universalista norteamericano convencer a la opinin pblica de la necesidad extrema de levantar una posicin comn, bajo la direccin de los EE.UU., contra la amenaza comunista.[6]

A partir de este momento, los entresijos del antagonismo bipolar definieron los trminos de la dinmica internacional. En este marco de confrontacin global, las distintas administraciones estadounidenses concibieron y ejecutaron la poltica exterior de la nacin basados en la identificacin de los objetivos de poltica internacional con los de su Seguridad. La articulacin estaba permeada por las concepciones de Seguridad Nacional que, a pesar de constituir una construccin relativamente nueva en tanto categora poltica, tena sus races en las concepciones, valoraciones, elaboraciones mticas que se encuentran presentes en el proyecto de nacin norteamericano. Como resultado de esta asuncin y la prioridad que se le otorg, por encima de otras problemticas, el plano militar se erigi en la base fundamental de su proyeccin internacional.

Sera el equipo presidencial de Harry S. Truman el encargado de materializar las ideas, amenazas, rplicas y contrarrplicas que se haban venido intercambiando entre Estados Unidos y la URSS, las hasta hace muy poco potencias aliadas. Con el discurso presidencial ante el Congreso, pronunciado el 12 de marzo de 1947, se abra una nueva etapa en el desarrollo de las relaciones internacionales, marcadas a partir de entonces por la amenaza y el temor a otra confrontacin entre las grandes potencias.[7] Como explica el especialista Roberto Gonzlez, la contencin del comunismo sera asumida tanto por Truman como por las administraciones inmediatamente sucesoras, en trminos globales y militares, con gestos y estilos de retrica confrontacionista, y en el contexto de un clima ideolgico de anticomunismo rayano en la histeria,[8] que se traducira para el resto del mundo en la creacin de un sistema de alianzas militares que garantizaban la presencia de fuerzas armadas norteamericanas en casi todas las regiones del globo terrqueo, las cuales seran fortalecidas a su vez con el desarrollo de un sistema de bases areas y navales que, a modo de cinturn defensivo, se extendi alrededor del naciente campo socialista.

Con la poltica de contencin al comunismo, hacia el interior de la sociedad norteamericana fueron adquiriendo preeminencia un grupo de procesos orientados a garantizar el llamado consenso interno, esgrimiendo el bien nacional como fundamento de las cruzadas anticomunistas. El rol tristemente clebre lo protagoniz el senador McCarthy.

Algunas disposiciones legislativas aprobadas entre 1947 y 1954 dan cuenta del impacto que la doctrina de la contencin provoc al interior de la sociedad norteamericana: en 1947 una orden presidencial autorizaba el control de la lealtad de los funcionarios y su despido en nombre de los intereses de la seguridad nacional; se ampla el mbito de aplicacin de la Smith Act de 1940 y a travs de ella se reprime la propaganda que consciente y voluntariamente incite al derrocamiento del Gobierno federal mediante la violencia y la fuerza; en 1950 se aprueba la Internal Security Act, que limita las libertades de asociacin para las organizaciones supuestamente comunistas; y en 1954 se firma la Communist Control Act donde se declara a este partido fuera de ley, entre otros motivos, por tratarse de un vasto movimiento comunista revolucionario mundial que intenta implantar una dictadura comunista totalitaria en el mundo [].[9]

Simultneamente, en el mbito del pensamiento poltico alcanzaran una gran influencia las concepciones de Seguridad Nacional. Bajo su advocacin comenzaron a impulsarse algunos cambios significativos dentro del sistema poltico estadounidense, concretados en el aumento paulatino de la preponderancia del Departamento de Defensa en la formulacin de la poltica exterior del pas, as como en la creciente influencia del complejo militar-industrial y la relativa autonoma que iba alcanzando.

Estas transformaciones alcanzaron su expresin jurdica con la aprobacin en 1947 del National Security Act. A tal punto reforz las posiciones militaristas que durante mucho tiempo fue considerado por la alta jefatura como la Unification Act, que tuvo como consecuencia ms contundente la creacin, en ese mismo ao, del Pentgono, luego de la supresin de los ministerios de Guerra y de la Marina. Con este manto legal tambin se instauraron el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que estuvieron acompaadas de la creacin del puesto de Director de Inteligencia Central (DCI) cuya funcin principal resida en supervisar y coordinar el conjunto de las agencias secretas. Dentro de ese reordenamiento institucional emerge el Consejo de Seguridad Nacional [10] como una estructura de vital importancia. Por ltimo, se sumara una ltima pieza: la National Security Agency (NSA).

II.

En el plano de las ideas militares comenzaran a irrumpir algunas nociones que luego se encontraran en la base de la doctrina de la contrainsurgencia formulada por la administracin de John F. Kennedy. La guerra civil que tuvo lugar en Grecia entre 1946 y 1949, y la participacin directa de efectivos norteamericanos en funcin de asesores, escudados en la justificacin de que el Ejrcito de Liberacin Nacional griego contaba con el apoyo de las fuerzas soviticas, es considerada no solo como la proclamacin prctica de la Guerra Fra, sino adems como la primera campaa contrainsurgente del ejrcito norteamericano en el perodo.

Aos despus, un artculo de la revista Military Review [11] defini la implicacin estadounidense en el conflicto como el antecedente ms importante de la evolucin progresiva de las estrategias de contrainsurgencia de los aos sesenta. Desde el punto de vista militar, la experiencia haba aportado cuatro grandes enseanzas que luego se mantendran en la base de las lneas de accin que conformaron la estrategia norteamericana de contrainsurgencia:

1. El suministro de asistencia militar a gran escala a un gobierno extranjero en tiempos de paz;

2. El uso de personal militar norteamericano como asesor de las fuerzas nativas en la conduccin de operaciones militares en el terreno;

3. El desarrollo de tcticas contra-guerrilleras como un requisito imprescindible de la Guerra Fra;

4. La participacin norteamericana en las hostilidades militares sin llegar a comprometer el mximo de recursos.

A partir de 1949 el mundo asistira al trnsito hacia posiciones mucho ms confrontacionistas y militaristas. La nueva postura emerga como respuesta a la complejizacin del contexto mundial, provocado en lo fundamental por el triunfo de la Revolucin en China por un lado, y por la detonacin de la primera bomba nuclear sovitica, por el otro. Este ltimo acontecimiento signific un cambio en la correlacin de fuerzas y una relativa paridad militar entre las dos potencias.

La expresin ms evidente de esta reformulacin se encuentra en el National Security Council Paper N 68 (NSC-68), aprobado por la administracin Truman en septiembre de 1950. Este documento haba sido elaborado por un grupo interdepartamental de Estado y Defensa, y en su confeccin tuvo un importantsimo rol Paul Nitze. Sus planteamientos esenciales fueron:

  • El poder en el mundo est polarizado en dos centros: Estados Unidos y la URSS. La URSS est guiada por una fe fantica y busca imponer su autoridad absoluta en el mundo.
  • El conflicto Estados Unidos-URSS tiene lugar a la sombra de un armamento altamente destructivo para todo el mundo.
  • Teniendo en cuenta estas circunstancias, aboga por una poltica de activo intervencionismo.
  • Uno de los ms importantes ingredientes del poder es la fuerza militar.
  • El mundo libre debe desarrollar un exitoso sistema poltico y econmico, funcional y respaldado por un poder militar adecuado.

En lneas generales, sus fundamentos resultan en una extensin de la nocin de contencin y la introduccin de algunas ideas centrales que luego estaran presentes en la concepcin del roll-back, elaborada por Foster Dulles bajo la administracin Eisenhower.

La doctrina de poltica exterior proclamada, y su reformulacin expresada en el NSC-68, tuvo una gran incidencia en el terreno estrictamente tcnico-militar. Tomando como punto de partida una visin mucho ms acorde con el real balance de fuerzas al menos en lo que se refera a la bomba nuclear de sus recomendaciones emerge, por primera vez en un documento oficial norteamericano, la concepcin del conflicto limitado y sus implicaciones en cuanto a la necesidad de desarrollar una fuerza militar que est en condiciones de enfrentar los diversos tipos de agresin.

El ejrcito, que ya se encontraba involucrado en la guerra civil en Grecia, se vera abocado ahora en la participacin directa de una parte de sus efectivos en la Guerra de Corea, bajo el escudo legal del NCS-68. El conflicto, iniciado en junio de 1950, contribuy a consolidar el consenso definitivo de las lites dirigentes y de la opinin pblica en torno a la postura guerrerista asumida frente al campo socialista.

A pesar de constituir la gran frustracin norteamericana, permiti elevar rpidamente la capacidad militar de Estados Unidos y sus aliados. Aunque la experiencia cataliz el renacimiento militar y la ampliacin de las capacidades en la guerra no convencional y psicolgica, las propias caractersticas del conflicto que parten de haberse originado con una invasin, hasta el constituir una confrontacin convencional de fuerzas militares, conspiraron contra el desarrollo de una doctrina innovadora en este sentido.[12] Sin embargo, represent tambin un punto de giro ya que durante el conflicto se decidi emplear fuerzas irregulares en la funcin de grupos guerrilleros que fueron entrenados, apoyados y dirigidos por los Estados Unidos. En la prctica, el ejrcito se vio obligado a compartir el control de estas unidades con la CIA.

Adems, llev a la introduccin de una nueva modificacin en la doctrina de la contencin, en lo que comenz a llamarse negociacin desde posiciones de fuerza, esgrimida y defendida en particular por el Secretario de Estado Dean Acheson. La idea fundamental consista en negociar desde una posicin de aumentada capacidad militar y poltica, que llevara a los soviticos al abandono de lo que para occidente eran sus conquistas de la posguerra.[13]

Durante este perodo, Amrica Latina, zona considerada histricamente por los gobernantes estadounidenses como de natural influencia, no quedara a salvo del impacto de esta proyeccin hegemnica, traducida en una prctica de alcance mundial. A pesar de que en estos aos el foco de las prioridades polticas de los Estados Unidos se concentraron en los asuntos europeos y luego se orientaran hacia la pennsula Indochina, el continente latinoamericano continuara siendo un foco de inters. El comienzo de la Guerra Fra [14] signific para los latinoamericanos el momento de gestacin y nacimiento de la Doctrina de la Seguridad Nacional.

A partir de la firma en 1947 de la mencionada National Security Act, sobre la base de la bipolaridad y en el marco de la doctrina de la contencin al comunismo, la proyeccin y difusin de la Doctrina de Seguridad Nacional fue tomando forma y consistencia en sus dimensiones poltica y militar, hasta articularse en un mecanismo institucionalizado de seguridad hemisfrica colectiva respaldado por el surgimiento del Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR) en 1947, [15] y complementado el ao siguiente con la creacin de la Organizacin de Estados Americanos (OEA). Se institucionalizaba de esta manera el Sistema Interamericano, [16] que se declarara francamente anticomunista partir de la Conferencia celebrada en Caracas en 1954.

Con el desarrollo de los mecanismos de colaboracin militar elaborados en el marco de estas relaciones interamericanas y puestos en prctica durante las dcadas siguientes, se catalizara la dependencia tecnolgica, estratgica y tctica de los Ejrcitos latinoamericanos. Manipulando el argumento de ayudar en la modernizacin y la profesionalizacin de las Fuerzas Armadas, y las declaradas intenciones de fortalecer la defensa colectiva del hemisferio contra la agresin o la subversin externa, se esconda el propsito de garantizar la homogeneizacin ideolgica y la incorporacin de las naciones latinoamericanas al bloque de confrontacin con el mundo comunista. [17]

A tono con estos propsitos, a partir de la implementacin en 1952 de los Programas de Asistencia Militar (PAM) comenzaron a ponerse en prctica una serie de mecanismos orientados a facilitar la naturalizacin de los principales postulados de la Seguridad Nacional en los sistemas polticos latinoamericanos. Aunque pblicamente se justificaban por el inters de conducir a un fortalecimiento del estado nacional en las reas subdesarrolladas, en la prctica estos programas canalizaron los recursos, crditos y asesoras que devendran en la homogeneizacin tcnica de los organismos armados, y facilitaron el establecimiento en casi todas las naciones al sur del ro Bravo de las Misiones Militares norteamericanas, las cuales llegaran a convertirse en una especie de segunda embajada estadounidense a veces la de mayor preponderancia desde donde se intervena e incida en la vida de sus sociedades.

En estas circunstancias, asume Ike Eisenhower en enero de 1953 la presidencia del Vecino del Norte. Su llegada al gobierno signific, en materia de poltica exterior, la presentacin de una nueva propuesta doctrinal: la doctrina de la liberacin. En rigor, su aplicacin prctica estuvo caracterizada ms por el discurso difuso y amenazador que por la ejecucin de acciones concretas.

No obstante, tuvo un impacto visible en el mbito militar a travs de la doctrina de la represalia masiva, presentada el 12 de enero de 1954 por el Secretario de Defensa Foster Dulles. Se basaba en el enorme poder disuasivo de las armas nucleares, que eran vistas como un instrumento efectivo y poco costoso en comparacin con las necesidades del desarrollo de fuerzas convencionales. Sin embargo, fue duramente criticada como difcilmente aplicable en la disuasin de la actividad de la URSS en el Tercer Mundo, plantendose la necesidad de una estrategia para guerras locales en reas no europeas, ya que Estados Unidos no contaba con una estrategia poltico-militar coherente para enfrentar los movimientos nacionalistas, independentistas y de liberacin nacional. [18]

Como una expresin ms de esta confusa y poco estructurada doctrina de poltica exterior, mientras dentro de las fuerzas armadas se asuma la postura de la represalia masiva, en la esfera de las relaciones exteriores primaban todava muchas de las concepciones que recordaban a la contencin. En franca negacin de la doctrina militar preponderante y en contradiccin con el accionar de la diplomacia norteamericana, que por aquel entonces haba impulsado activamente la creacin de estructuras funcionales de derecho internacional, fue la administracin Eisenhower el perodo de mayor auge de las acciones encubiertas y la intervencin, y de mayor preponderancia de la CIA en la organizacin, preparacin y ejecucin de las mismas.

Entre ellas sobresale, en el mbito latinoamericano, el derrocamiento del gobierno de Jacobo rbenz en la Guatemala de 1954. En la ejecucin de esta accin se combinaron una ofensiva diplomtica y propagandstica de altos quilates (con el propsito de justificar y legitimar el golpe), con el despliegue del prototipo de accin encubierta en la que se mezclaban aspectos de la guerra psicolgica, el uso de fuerzas mercenarias paramilitares y una fuerza area desmedida.

El cambiante y enrevesado contexto internacional, caracterizado en esta poca por la favorable posicin que iba alcanzando la URSS a los ojos de amplios sectores, y la dinmica y complejsima situacin de las emergentes naciones del llamado Tercer Mundo, hizo que en poco tiempo la mayor parte de las formulaciones de la administracin Eisenhower se convirtieran en algo obsoleto e inoperante, incluso para los propios grupos de poder al interior de los Estados Unidos. Estos grupos perciban como un error el nfasis en desarrollar un solo sistema de armas en detrimento del resto, as como el abandono y negacin de la guerra limitada como un recurso para solucionar los conflictos.

Como resultado de estos cuestionamientos, en 1957 fue creado el Comit Gaither, cuya propuesta principal fue revisar la doctrina militar vigente, y preparar a Estados Unidos para enfrentar los dismiles y diversos desafos militares en cualquier escenario posible. A pesar de constituir, junto con el NSC-68, el documento ms importante en el desarrollo del militarismo de inicios de los sesenta, sus recomendaciones no seran aplicadas sino hasta la asuncin de una nueva administracin.

Como parte de este proceso de reevaluacin de la poltica exterior, tiene lugar un acontecimiento de suma importancia para la evolucin posterior de la estrategia hegemnica que luego entronizara la administracin Kennedy. Este suceso se encuentra relacionado con la irrupcin, entre los crculos acadmicos y militares estadounidenses, de la concepcin en relacin a los estrechos lazos que deban existir entre desarrollo nacional, rganos armados y concepciones de seguridad. [19]

La idea haba salido a la luz durante los aos de la administracin Truman, cuando en la formulacin de la doctrina de la contencin se asuma implcitamente al desarrollo como una condicin para la seguridad de las naciones entindase en los trminos de la seguridad de los Estados Unidos. Pero tom formas ms concretas a partir de su plasmacin oficial en el documento elaborado por el Comit Presidencial para el estudio del Programa de Ayuda Militar (PAM), que sesion durante 19581959. Partiendo de una percepcin bastante acertada de la realidad de los pases tercermundistas, y sobredimensionando o sobrevalorando muchas veces la capacidad directa de influencia de la URSS en ellos, el Comit propuso reorientar la ayuda provista a las fuerzas aliadas hacia el mbito del enfrentamiento a las amenazas internas. Esta Contribucin militar a los proyectos econmicos y sociales, recomendaba el uso de la ayuda militar para impulsar el empleo de las fuerzas armadas en los pases subdesarrollados a modo de cadena de transmisin del desarrollo socioeconmico. Bajo la rbrica de la Accin cvica militar propona y recomendaba su uso en tareas no militares.

De esta forma, al proclamar que en lo posible debe estimularse [] el uso de las fuerzas militares en pases subdesarrollados y amigos para la construccin de obras pblicas y otras actividades que ayuden al desarrollo econmico, [20] el Acta de Seguridad Mutua firmada en 1959 se convirti en el primer documento pblico que estableci de manera oficial a los rganos armados de los pases subdesarrollados como los instrumentos principales de modernizacin econmica y social.

Como resultado de esta resolucin, o como concrecin de las intenciones que se ven reflejadas en el documento, se reorientaron los propsitos y objetivos de los PAM, que a partir de este momento se concentraran en promover la intervencin de los Ejrcitos locales tanto en lo relacionado con la seguridad interna como en el desarrollo econmico. Expresada en la frmula de la defensa interna ms desarrollo, se convertira poco despus en la definicin clsica de la doctrina de la Contrainsurgencia, formulada por la administracin Kennedy. [21]

En Amrica Latina y el Caribe, esto se materializara a travs del Sistema Interamericano, a medida que iba consolidndose la labor de organismos como el Instituto Interamericano de Defensa y la Junta Interamericana de Defensa. Por medio de ellos se planearan y pondran en prctica ejercicios navales, areos y terrestres conjuntos; as como las reuniones y conferencias entre los Comandantes en Jefe de Ejrcitos, Armadas y Fuerzas Areas cuyos temas de discusin y anlisis raras veces eran del conocimiento de la opinin pblica continental. De enorme e incalculable eficacia resultaron los planes de adoctrinamiento ideolgico y entrenamiento militar realizados desde el National War College y el College of the Armed Forces enfocados en la preparacin ideolgica y en tcticas y estrategias militares de los altos oficiales, as como a travs del Comando Sur norteamericano asentado en la zona del Canal de Panam destinado al entrenamiento de la oficialidad subalterna, que luego se convertira en la tristemente clebre US Army School of the Americas, (USARSA).

Todas estas acciones, resultado y conjuncin de la preeminencia cada vez mayor que iban alcanzando las lites militares norteamericanas en el sistema poltico as como en el econmico e ideolgico de los Estados Unidos, influiran en el fortalecimiento y empoderamiento de los sectores militares locales dentro de las sociedades latinoamericanas.

Bajo la justificacin de la Defensa Continental se potenciara un grupo de ideas relacionadas con la exaltacin incondicionada del orden y de la seguridad como valores absolutos para proteger, en primera instancia aunque en el discurso pblico nunca apareci explcitamente, [22] los intereses de los sectores de las burguesas nativas aliadas al capital norteamericano. Dentro de esta lgica oportunista y solapada, se identificaba aquello que deba ser protegido (la nacin) con sus propios intereses, y se reforzaba la nocin de que garantizando la seguridad del Estado se garantizaba la de la Sociedad, pero para esto era necesario mantener el control militar sobre el mismo Estaba en proceso de consolidacin una concepcin militarista del Estado y de las dinmicas sociales, lo cual legitimara y justificara posteriormente la ocupacin de las instituciones civiles por parte de los cuadros militares.

Cambios y reacomodos a partir del triunfo de la Revolucin Cubana

En 1959, bajo la conjuncin de un grupo de procesos de carcter mundial y regional, la administracin norteamericana de turno se vio obligada a repensar su proyeccin hegemnica hacia Amrica Latina. Es a partir de ese momento en que se iniciara el perodo de mayor auge en la aplicacin de las concepciones sobre seguridad nacional.

En la esfera de las relaciones polticas a nivel global, para el equipo presidencial del recin electo candidato norteamericano John F. Kennedy el contexto se presentaba plagado de retos y dificultades.

Entre los desafos de mayor envergadura se encontraban el creciente podero militar alcanzado por la Unin Sovitica y el consecuente cambio en la correlacin de fuerzas en cuanto a tecnologa y estrategia militar; la emergencia de los nuevos Estados independientes de Asia y frica y sus esfuerzos por ocupar un lugar propio y autnomo en la poltica mundial; as como el paulatino incremento de la presencia internacional de Europa occidental y Japn.

En el mbito regional, el triunfo de la Revolucin cubana, su propuesta radical y antiimperialista de amplio apoyo popular, represent para el gobierno norteamericano no solo la crisis definitiva del modelo implantado en la isla caribea desde principios del siglo; sino tambin, en cierto sentido, el debilitamiento del sistema hegemnico que se haba estado conformando en el continente durante las ltimas dcadas. A grandes rasgos, emerga un reto de trascendencia global en la dinmica de su confrontacin con el mundo socialista y al mismo tiempo, la hereja cubana daba un gran impulso a los movimientos de liberacin en el continente y se converta en el ejemplo movilizador de la bsqueda de un camino propio de desarrollo, antiimperialista e independiente.

Por si esto fuera poco, el proyecto poltico cubano y su temprana orientacin hacia el socialismo declarada pblicamente en abril de 1961 introdujeron un nuevo signo en el marco de las relaciones interamericanas, e implicaron nuevos obstculos para la proyeccin geoestratgica estadounidense, algunos de ellos reforzados a raz de la derrota de Playa Girn y de la Crisis de Octubre de 1962. Si hasta entonces en el marco de la Guerra Fra la amenaza del comunismo era percibida y presentada en el discurso poltico e ideolgico como un elemento forneo, extra-continental, contra el cual cerrar filas en defensa del hemisferio, desde ese momento el tema Cuba pasara a convertirse en un preocupante y significativo problema interno, esgrimido como punta de lanza en las relaciones entre los pases latinoamericanos.

Ante el reto planteado por estas circunstancias mundiales y regionales, el equipo presidencial de John F. Kennedy puso en prctica una readecuacin de la poltica exterior estadounidense que, sin abandonar el objetivo estratgico de eliminar al comunismo, se materializ en la doctrina de la respuesta flexible.[23]

Su llegada a la presidencia haba representado la emergencia de una nueva generacin poltica que se plante desde el principio, entre otras cosas, una revisin y replanteamiento casi general de la proyeccin internacional norteamericana. Su eslogan de la new frontier trascendi el momento de la campaa electoral y se convirti en una expresin de los desafos internos y externos a los que se propona dar respuesta. Un ejemplo de lo que la administracin defina como nueva frontera, lo fue la frontera de la libertad, como explicita J. F. Kennedy, demaggicamente en abril de 1963:

Freedom is not on the run anywhere in the world not in Europe, Asia, Africa, or Latin America as it might well have been without U.S. aid. And we now know that freedom all freedom, including our own is diminished when other countries fall under Communist domination, as in China in 1949, North Vietnam and the northern provinces of Laos in 1954, and Cuba in 1959. Freedom, all freedom, is threatened by the subtle, varied and unceasing Communist efforts at subversion in Latin America, Africa, the Middle East, and Asia. And the prospect for freedom is also endangered or eroded in countries which see no hope no hope for a better life based on economic progress, education, social justice and the development of stable institutions. These are the frontiers of freedom which our military and economic aid programs seek to advance; and in so doing, they serve our deepest national interest. [24]

Ante una gestin internacional carente de imaginacin, que haba puesto al pas en una posicin defensiva ante el empuje de su contendiente sovitico o al menos as era caracterizada por el joven poltico durante la campaa electoral, John F. Kennedy responde con la presentacin en enero de 1961 de una propuesta que fue, a un tiempo, doctrina de poltica exterior y militar, y constituy la esencia de la proyeccin de los Estados Unidos hacia el mundo. En ella, el equipo presidencial se basaba en la concepcin de que la respuesta norteamericana deba ser simtrica respecto a la agresin que deba enfrentar y, por consiguiente, deban desarrollarse todos los tipos de fuerzas nucleares y convencionales, estas ltimas preparadas para librar exitosamente guerras limitadas y acciones de contrainsurgencia. [25]

Sus autores principales fueron Maxwell Taylor [26] y Robert McNamara, [27] quienes retoman el concepto original de la contencin al comunismo pero en esta ocasin sobre bases ms amplias y desde una postura militar ms realista y racional, coherente con el contexto mundial en que se encontraban. En esencia, planteaba la necesidad de que los rganos armados estuvieran en posibilidad de asumir simultneamente dos guerras convencionales y una media guerra es decir, una accin contraguerrillera. Con respecto a las anteriores formulaciones, la doctrina de la contrainsurgencia emerge como un elemento novedoso que otorga a la respuesta flexible un perfil que desborda lo estrictamente militar.

Esta nueva formulacin naca de la comprensin de que las causas principales de la revolucin que amenazaba sus intereses globales, se encontraban en las condiciones de miseria y explotacin existentes en los pases del Tercer Mundo, las cuales podan ser aprovechadas por la insurgencia comunista para extender su influencia:

Para Kennedy, el equilibrio estratgico-nuclear a que se estaba arribando entre Estados Unidos y la URSS y, por el momento, la superioridad cuantitativa norteamericana, haca imposible que el adversario comunista recurriera a la agresin atmica. Incluso la guerra limitada convencional [] se vea poco probable, teniendo en cuenta la experiencia coreana. Para Washington el Tercer Mundo ofreca, sin embargo, un vasto escenario para el despliegue de la ofensiva mundial comunista centrada en la subversin a travs de formaciones guerrilleras []. [28]

En general se parta de una comprensin bastante certera de la realidad tercermundista, as como de lo que los especialistas militares norteamericanos haban identificado como las causas de la inestabilidad social y la emergencia de la insurgencia. Por ejemplo, el manual militar de 1961 sobre Operaciones contra ejrcitos irregulares, en el apartado de Bases ideolgicas para la resistencia identificaba entre las ms importantes:

[] la insatisfaccin de sectores de la poblacin, fueran reales, imaginados o promovidos, con la predominancia de condiciones polticas, sociales, econmicas [] [agrupadas alrededor del] anhelo de independencia nacional; el alivio de la real o presunta situacin de opresin; eliminacin de la ocupacin o explotacin extranjera; el desarrollo econmico o social; la eliminacin de la corrupcin; el derecho de religin [].[29]

Sin embargo, bajo una errnea y simplista percepcin se asuma a los movimientos de liberacin tercermundistas como una mera extensin del podero sovitico, y no lo que en verdad eran en su gran mayora: organizaciones autnomas, que nacan de las condiciones propias de cada pas. De manera que, en la misma medida en que, desde el punto de vista estadounidense, se consideraba que la guerra no convencional era aquella que se caracterizaba por la conduccin y ejecucin de operaciones guerrilleras ofensivas en la esfera de influencia del enemigo, la actividad insurgente que emerga en las zonas de influencia norteamericana era considerada, en correspondencia, como una extensin de la guerra no convencional sovitica. Esta fue una premisa fundamental que nutri la dimensin militar de la doctrina de la contrainsurgencia.

Paralelamente, aquel reporte nombrado Contribucin militar a los proyectos econmicos y sociales, prcticamente ignorado por la administracin Eisenhower en 1959, sera tomado muy en serio por el nuevo equipo presidencial. Tomando en cuenta las nuevas condiciones hemisfricas y globales, las sugerencias ms significativas se enriqueceran y presentaran resumidas en el documento NSAM 18. Con su aprobacin se articulaba, por primera vez, una poltica que integraba la defensa interna y el desarrollo como ejes imprescindibles de la seguridad de los pases amigos, y por ende, de los propios Estados Unidos.

Algunos fragmentos pueden dar una idea de los objetivos que se planteaban a partir de ese momento:

Anticipar, prevenir y derrotar la insurgencia comunista directa requiere de una mezcla de capacidades civiles y militares y acciones con las que cada agencia norteamericana debe contribuir. La salvaguarda del proceso de desarrollo requiere de una cuidadosa evaluacin de inteligencia, la habilidad para penetrar las organizaciones del enemigo, y el entrenamiento de unas adecuadas y balanceadas fuerzas militares y de polica. Esto, as como los programas bilaterales y multilaterales de asistencia para el desarrollo, asesora e informacin, constituyen los componentes indispensables de un efectivo programa de defensa interna. [30]

En correspondencia con estos propsitos, sumados a las percepciones imperantes en la administracin Kennedy y en los crculos militares en relacin a las causas que hacan emerger la insurgencia y por tanto la inestabilidad social, la doctrina de la Contrainsurgencia que es formulada y aplicada bajo los marcos de la respuesta flexible, se expresa a travs de dos dimensiones que es casi imposible separar al analizar su concrecin: el plano militar y el plano poltico-econmico y social.

Desde el punto de vista de su dimensin militar puede sealarse que la doctrina militar de los sesenta evolucion hasta trascender la concepcin prevaleciente de una guerrilla en su papel secundario de apoyo a operaciones convencionales. No obstante, el control principal de las fuerzas militares dedicadas a estas misiones se mantuvo en un principio en manos de la CIA, a pesar de las transformaciones introducidas a partir del fracaso en Playa Girn, que propiciaron el control por parte del Ejrcito de las grandes por importancia y alcance operaciones paramilitares. Otro elemento importante desarrollado dentro de la doctrina militar en los aos de Kennedy fue el concerniente a las funciones relativas al Ejrcito norteamericano y los ejrcitos locales, tanto en las labores de contrainsurgencia como en los esfuerzos por derrocar a los regmenes hostiles.

Una de las primeras medidas dictadas por John F. Kennedy fue la extensin y fortalecimiento de las Fuerzas Especiales o Green Berets, quienes a partir de ese momento constituyeron el elemento esencial del reajuste de las concepciones en torno a la contrainsurgencia, de la forma en que haba sido comprendida y desarrollada hasta entonces en el mbito militar norteamericano. Aunque la Fuerza Area y los Cuerpos de la Marina continuaron jugando su funcin en relacin a este tipo de confrontacin, la propia naturaleza de la jerarqua militar asegur una rpida evolucin del Ejrcito hacia la asuncin de roles preponderantes en la medida en que este mbito o disciplina de guerra fue tomando mayor auge.

De esta manera, las Fuerzas Especiales del Ejrcito comenzaron a aportar la mayor parte de los recursos humanos destinados a la guerra no convencional y la contrainsurgencia mientras de manera simultnea el Special Warfare Center mantena la responsabilidad militar por la formulacin doctrinal en una tarea compartida con el Special Group CI. El Ejrcito reforz su preeminencia a partir de la creacin de una infraestructura burocrtica de alto nivel que sera la encargada de lidiar con las tres hermanas de la guerra especial: contrainsurgencia, guerra no convencional y operaciones psicolgicas.

Las escuelas de formacin militar que en el caso de Amrica Latina ya funcionaban como medio de homogeneizar tanto ideolgica como materialmente a los Ejrcitos locales en funcin de los intereses hegemnicos norteamericanos, respondieron a las concepciones enarboladas por Kennedy con sustanciales ajustes a sus respectivos currculos, que incluan la introduccin de nuevos cursos y recorridos para oficiales por las reas donde la contrainsurgencia se mantena activa. En ellas, el entrenamiento de fuerzas extranjeras fue asumido por las Fuerzas Especiales norteamericanas, y la formacin de este personal oscilaba entre las tcticas de guerrilla y las contrainsurgentes, que en la prctica llegaron a ser indistinguibles.

El medio principal de instruccin fue el MTT: Mobile Training Team, compuesto por 10 hombres y dos oficiales, tambin conocido como el Equipo A de combate y entrenamiento. Para julio de 1962, ya existan 20 de ellos operando en Amrica Latina.[31]

Pero el ncleo central de la doctrina residi en su dimensin poltico-econmica y social, cuyo objetivo esencial era canalizar el nacionalismo de las naciones emergentes hacia propsitos de modernizacin, decodificado en los trminos del modelo capitalista occidental. En correspondencia con estos propsitos, la administracin kennediana impulsara la ejecucin de un programa de reformas econmico-sociales y de carcter poltico que tuvo entre sus primeros resultados la creacin, en 1961, de los llamados Cuerpos de Paz.[32]

Otra expresin de esta visin modernizadora fue la reorientacin de los Programas de Ayuda Militar. Para ello se retoman algunos de los pronunciamientos reflejados en el Acta de Ayuda Mutua firmada en 1959, en especial aquellos que referan que las fuerzas armadas de los pases subdesarrollados son los instrumentos modernizantes por excelencia.

A partir de este proceso de reajuste, la naturaleza de los Programas de Ayuda Militar se definira por la intencin de:

1. Ayudar a las naciones individuales a mantener el orden interno y la estabilidad poltica: La teora es que si las fuerzas armadas son capaces de mantener la seguridad interna contra las amenazas de violencia y subversin, entonces se crear un ambiente propicio en el que puedan operar los procesos democrticos, puedan proseguirse las tareas del desarrollo econmico y pueda conseguirse un cambio social evolutivo.[33]

2. Fortalecer la Defensa Colectiva del hemisferio contra la agresin o la subversin externa (en lo que represent para los pases latinoamericanos una muestra ms de la ideologa que sustenta en la base esta poltica norteamericana: Amrica para los americanos).

3. Obtener la colaboracin poltica de las Fuerzas Armadas latinoamericanas. Para lo cual se potenciaron an ms los mecanismos de interaccin entre los diferentes ejrcitos de Amrica Latina y el Caribe, que haban comenzado a funcionar desde la dcada de los cincuenta: la planificacin militar conjunta, las concesiones militares y los programas de crditos, entre otros.

4. Alcanzar la profesionalizacin de las Fuerzas Armadas a travs de la colaboracin de las Misiones norteamericanas y el entrenamiento de oficiales en las escuelas de ese pas.

Otro elemento introducido en el desarrollo de la proyeccin hegemnica de la administracin Kennedy fueron los Programas de Accin Cvica. Su fundamentacin terica se encontraba en la teora de nation building, basada sobre una visin simplista y mecnica que muchos de los estrategas norteamericanos presentaron a propsito del concepto de desarrollo.[34] En sus inicios constituy un conjunto de principios y conclusiones orientadas a fundamentar aquellas estructuras filosficas, jurdicas, administrativas y polticas que permiten la autodeterminacin de los procesos polticos y econmicos.[35]

Un estudio elaborado por Willard F. Barber y C. Neale Ronning y publicado bajo el ttulo Civic Action and military power, puede dar una idea del estado en que se encontraba, a finales de los aos sesenta, la aplicacin de estos programas de Accin Cvica en Amrica Latina, y las variadas expresiones con que fueron utilizados en distintos pases del rea. A partir de los datos analizados Barber y Ronning concluyen que, de manera general, todos los oficiales norteamericanos destinados en el continente o entrevistados directamente en Washington coinciden en definir la Accin Cvica como el

uso preponderante de las fuerzas militares nativas en proyectos de utilidad para las poblaciones a todos los niveles en reas como la educacin, formacin, obras pblicas, agricultura, transporte, comunicaciones, salud, sanidad y otras, contribuyendo as al desarrollo econmico y social, que pueda repercutir en una mejora del entendimiento de las fuerzas militares con la poblacin [36]

Donde las fuerzas militares norteamericanas, si as se consideraba, podan asesorar o involucrarse en acciones cvicas militares en el extranjero. Pero detallan los usos, beneficios o aplicaciones a considerar a la hora de ejecutar este tipo de programa:

1. [La accin cvica] puede constituir un medio sutil de tener tropas en una localidad estratgica. En un rea donde hay amenaza de insurgencia, puede ser ms sabio enviar un batalln que dedique al menos una parte de su tiempo a la construccin u otras labores de utilidad.

2. Puede servir para aliviar algunas de las intolerables condiciones de los pobladores rurales, y as lograr que estn menos inclinados a unirse o apoyar a los movimientos insurgentes.

3. Es un medio de mejorar la imagen de los militares, el gobierno central, o de ambos, as como de lograr la cooperacin de los pobladores locales all donde el ejrcito persiga a los insurgentes rurales.

4. Al contribuir al desarrollo general del pas, contribuir a reducir el peligro de insurgencia.

5. Constituye un medio para educar o formar a las fuerzas armadas y los civiles, al entrar en contacto con los problemas rurales, induciendo a las comunidades a trabajar de conjunto, as como al ensear a los oficiales y enlistados, tiles habilidades civiles. [37]

En general, para Amrica Latina la aplicacin de todas estas doctrinas, concepciones, visiones hegemnicas se tradujo en el trnsito desde la concepcin de Seguridad Continental al inters por la Seguridad Interna, segn explicita en declaraciones pblicas el entonces Secretario de Defensa Robert McNamara (19611968):

[] hemos reorientado nuestra poltica militar hacia Amrica Latina. Nuestro propsito ha sido poner aquella poltica en lnea con la naturaleza y alcance de la verdadera amenaza que tenemos al Sur. Ahora reconocemos formalmente la escasa posibilidad de un ataque convencional sobre un Estado americano desde fuera del hemisferio. En consecuencia no vemos exigencia alguna de que los pases latinoamericanos sostengan grandes fuerzas convencionales. [38]

Este desplazamiento tuvo entre sus implicaciones fundamentales un cambio de rol de los rganos armados locales en la cruzada internacional anticomunista. Mientras Estados Unidos se auto designaba como el mximo responsable de combatir en la escena internacional a la URSS y el resto de los pases socialistas, y en el mbito regional conceba, financiaba y ejecutaba mltiples planes y estrategias de subversin interna y desestabilizacin poltica contra Cuba. Mientras a las lites militares latinoamericanas se les defina la misin de combatir a los agentes locales del castro-comunismo. Se trasladaban as las fronteras, el enemigo ahora era confusamente definido como un ente interno que deba ser perseguido y eliminado a toda costa.

A las acciones desplegadas dentro de los Programas de Ayuda Militar, ahora redefinidos a partir del cambio de perspectiva, se sumaran otros instrumentos que seran aplicados en estrecha [inter] vinculacin en aras de contener el auge del movimiento revolucionario en Amrica Latina:

El dilema de nuestra poca, en cuanto a la forma de tomar el poder, no ha escapado a la penetracin de los imperialistas yanquis. Ellos tambin quieren trnsito pacfico. Estn de acuerdo en liquidar las viejas estructuras feudales que todava subsisten en Amrica, y en aliarse a la parte ms avanzada de las burguesas nacionales []

Todo esto est reflejado en los proyectos de la Alianza para el Progreso, que no es otra cosa que el intento imperialista de detener el desarrollo de las condiciones revolucionarias de los pueblos mediante el sistema de repartir una pequea cantidad de sus ganancias con las clases explotadoras criollas y convertirlas en aliados firmes contra las clases ms explotadas. Es decir, suprimir las contradicciones internas del rgimen capitalista hasta el mximo posible. [] pero el desarrollo de las contradicciones y su solucin violenta en estos tiempos es tan rpida, tan eruptiva, que da la impresin de que Amrica ser mucho antes campo de batalla entre explotados y explotadores, que escenario de la lucha econmica entre dos imperialismos. Vale decir: las intenciones de la Alianza para el Progreso no cristalizarn porque la conciencia de las masas y las condiciones objetivas han madurado demasiado para permitir tan ingenua trampa. [39]

Presentado oficialmente en agosto de 1961, el programa fue concebido y puesto en prctica sobre la base de que los gobiernos del subcontinente realizaran las indispensables reformas que permitiran erradicar las causas internas que pudieran favorecer la extensin del ejemplo de la Cuba revolucionaria. [40] Signada por el propsito de modernizar las estructuras econmicas capitalistas en Amrica Latina, como medio de evitar la emergencia de las masas, la ALPRO provocara un cambio en la poltica inversionista del capital norteamericano en sus relaciones con las compaas locales latinoamericanas, aunque sin llegar a promover transformaciones radicales en sus estructuras. En la prctica, la verdadera intencin era provocar y conseguir, a travs de una frmula de unin continental al ms puro estilo del garrote y la zanahoria, el aislamiento poltico, econmico y cultural de Cuba. [41]

En pocos aos se hizo evidente el fracaso de estos propsitos reformistas. Los Green Berets y la contrainsurgencia militar sustituyeron a la retrica de la revolucin pacfica, y en el caso especfico de la ALPRO, los recursos canalizados a travs de ella fueron desvindose cada vez ms hacia la ayuda militar, convirtindose bajo la administracin Johnson en un descarnado programa contrarrevolucionario.

Apuntando al otro gran mal causante de las situaciones de crisis social que pululaban en la regin, es decir, al comunismo materializado en sus agentes internos, comenzaron a llevarse a cabo un grupo de tcticas ampliadas de Contrainsurgencia que, partiendo de la visin de guerra total y permanente, asumieron como enemigos a eliminar a todo el personal, organizaciones y procedimientos de las guerrillas, fuerzas insurgentes, subversivas, de resistencia, terroristas, revolucionarias y similares. [42]

Fue as que se estableci una lnea de enfrentamiento a los movimientos revolucionarios y progresistas en general a desarrollarse en base a tres objetivos estratgicos: conseguir el aniquilamiento de los grupos insurgentes; la conquista de bases sociales que garanticen el apoyo al sistema; y la institucionalizacin de estas prcticas contrainsurgentes. De esta forma, la accin contrainsurgente fue concebida y llevada a la prctica desde todas las esferas y aristas posibles de confrontacin, llegando incluso a violar la propia legalidad constitucional que decan defender.

En general, puede decirse que los resultados de la aplicacin de los postulados fundamentales de esta doctrina de la respuesta flexible que luego del asesinato de Kennedy asumira casi exclusivamente su arista contrainsurgente variaran en dependencia de las diversas realidades sociopolticas existentes en los pases del continente. En aquellos lugares donde tuvo mayor xito, las Fuerzas Armadas llegaron a convertirse en intermediarias entre la poblacin local y el Estado, consolidndose de esta manera no solo en sus funciones al servicio de la defensa de la nacin, sino adems como una fuerza poltica e ideolgica dentro de su sistema poltico. [43]

Las implicaciones estratgicas desde el punto de vista militar y legal, en la perspectiva de los derechos ciudadanos y del funcionamiento de los rganos de seguridad lase la polica y el ejrcito, seran desastrosas.

En el mbito militar, las tcticas, la tecnologa y organizacin de los ejrcitos latinoamericanos, que hasta entonces haban concentrado todo su arsenal y capacidades combativas para hacer frente a una [supuesta] agresin externa, debieron ser reformuladas. A travs de los programas de asistencia militar se asimilaron armamentos, medios de transporte y de comunicaciones que por sus caractersticas fsicas y alcance ofensivo slo podan ser empleadas en acciones de guerra irregular; mientras desde el punto de vista de la preparacin ideolgica y estratgica en los planes de estudio de formacin de la oficialidad se concentraba el inters en temas como Conquista y colonizacin comunista, Cmo logran y retienen el poder los comunistas, La democracia contra el comunismo, Introduccin a la Guerra Especial, Esencia de la guerra de guerrillas, [44] por solo mencionar algunas de las asignaturas impartidas.

Desde la perspectiva de la organizacin poltica de la sociedad y del rol que deban jugar las estructuras armadas en su desenvolvimiento, esta definicin del enemigo interno a eliminar implic una inversin en la conocida frmula de Karl von Clausewitz la guerra es la continuacin de la poltica por otros medios, y una redefinicin de la supuesta subordinacin del poder militar al gobernante civil. Con la negativa a la tolerancia y la convivencia con la oposicin uno de los elementos formales que haba caracterizado la prctica de la democracia liberal se entronizara la preponderancia casi absoluta de la lgica de la guerra permanente, dirigida ahora contra sectores de la propia sociedad, promoviendo en buena parte de las naciones de Amrica Latina una elefantisica expansin de lo militar en el Estado y una ocupacin casi integral de las funciones estatales por parte de los cuadros castristas.

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Notas

[*] Tomado de Disamis Arcia Muoz: Contrainsurgencia versus Revolucin continental en Amrica Latina. Un estudio de la estrategia de contrainsurgencia desarrollada contra la guerrilla liderada por Che Guevara en Bolivia, 19661967. Proyecto de investigacin (indito), Centro de Estudios Che Guevara, La Habana, 2013.

[1] Memorandum from Rostow to Johnson, May 11; Johnson Library, National Security File, Country File, Bolivia, Vol. IV, Memoranda, January 1966December 1968. National Security Archive: Declassified Documents on Che Guevara. Consultado en lnea desde la direccin URL: http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/, el 20 de julio de 2012.

[2] CIA Information Cable TDCS 314/0648667; Johnson Library, National Security File, Country File, Bolivia, Vol. IV, Memoranda, January 1966December 1968. National Security Archive: Declassified Documents on Che Guevara.

[3] 18 de mayo: Bogot, 18 (AFP). Puede que el Che Guevara en persona comande en Bolivia las guerrillas bajo el nombre de Ramn, declar aqu el coronel boliviano Arana Serrudo. (La Nacin, Buenos Aires, 19/5/67). Gregorio Selser: La CIA en Bolivia, Hernndez editor, Argentina, 1970, p. 51.

[4] Jorge Hernndez: Gato por liebre: la hegemona en las relaciones histricas entre los Estados Unidos y Amrica Latina, en revista Contexto Latinoamericano, no. 3, abril-junio de 2007, Ocean Sur, [s/l].

[5] Sobre la Segunda Guerra Mundial y sus efectos inmediatos, los tratados entre las potencias y el diseo del mundo de postguerra existe una vastsima bibliografa. Vase Eric Hobsbawm: Historia del siglo XX, Grijalbo-Mondadori, Buenos Aires, 1998.

[6] El investigador Jorge Hernndez explica que los de mayor relevancia se hallan ntidamente ubicados entre 1946 y 1947, a partir del telegrama de las ocho mil palabras enviado por George Kennan, el 22 de febrero de 1946; pasando por la intervencin de Winston Churchill en Fulton, el 5 de marzo del mismo ao; el discurso del presidente Truman, el 12 de marzo de 1947; la exposicin del entonces secretario de Estado, George Marshall, en la Universidad de Harvard, el 5 de junio del mismo ao; y lo extiende al texto del memorndum 68 del Consejo de Seguridad Nacional, del 7 de abril de 1950. Jorge Hernndez: Los Estados Unidos y la insepulta Guerra Fra. Doctrina y poltica, [versin digital], p. 3.

[7] En esa ocasin se presenta, por primera vez ante el mundo, la doctrina de la contencin al comunismo, probablemente la doctrina de poltica exterior de mayor impacto e influencia durante toda la Guerra Fra.

[8] Roberto Gonzlez: Estados Unidos: Doctrinas de la Guerra Fra, 19471991, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2003, p. 29.

[9] Armand Mattelart: Un mundo vigilado, fragmentos publicados en la revista Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, №11, diciembre 2010, p. 58.

[10] El Consejo de Seguridad Nacional surgi con el propsito de funcionar como un instrumento de extrema flexibilidad, integrado por cuatro miembros: el presidente, el vicepresidente, y los secretarios de los departamentos de Estado y Defensa, aunque la incorporacin de otros quedaba a criterio y prerrogativa del presidente.

[11] Michael McClintock: Instruments of Statecraft: U.S. Guerrilla Warfare, Counterinsurgency and Counterterrorism, 19401990, [version electrnica], 2002, p. 51. [La traduccin de este y otros fragmentos tomados del ttulo referido pertenece a la autora].

[12] Michael McClintock: ob. cit., p. 58.

[13] Roberto Gonzlez: ob. cit., p. 41.

[14] Jorge Hernndez Martnez: Los Estados Unidos y la insepulta guerra fra: Doctrina y poltica, [s/p].

[15] Se elabora y presenta en una reunin de cancilleres de las repblicas americanas, efectuada en Ro de Janeiro, y se aprueba en septiembre de 1947.

[16] Como resultado inmediato de las declaraciones y acuerdos tomados en esta Conferencia Panamericana que culmin con la creacin de la OEA, en el mbito externo los pases latinoamericanos que tenan relaciones diplomticas o comerciales con la URSS u otro pas miembro del naciente campo socialista fueron rompiendo uno tras otro; mientras en el plano interno se desat una campaa anticomunista que nada tena que envidiar al tristemente clebre macartismo.

[17] John Saxe-Fernndez: Hacia un modelo de la Estrategia militar norteamericana, en revista Pensamiento Crtico, N44, septiembre 1970, pp. 755.

[18] Isabel Jaramillo Edwards: ob. cit., p.10.

[19] John Saxe Fernndez: ob. cit.

[20] Report of the Presidents Commitee to Study the US military assistance, vol. 1, Washington, 17 de agosto 1959, citado por John Saxe Fernndez: ob. cit.

[21] Michael McClintock: ob. cit., p. 14.

[22] Alicia S. Garca: La Doctrina de la Seguridad Nacional, Biblioteca Poltica Argentina, Centro Editor de Amrica Latina, Buenos Aires, 1991, t1, p.13.

[23] Los estudios referenciados de Alicia S. Garca y John Saxe-Fernndez profundizan en las principales caractersticas de esta Doctrina, nucleadas alrededor del uso no militar de los recursos castrenses as como de sus consecuencias para el propio sistema poltico norteamericano.

[24] John F. Kennedy: Special Message to the Congress on Free World Defense and Assistance Programs, april 2, 1963.

[25] Roberto Gonzlez: ob. Cit.

[26] Su asesor militar principal. Se convertira luego en el Jefe del Estado Mayor Conjunto.

[27] Asumira el cargo de Secretario de Defensa dentro del equipo presidencial kennediano.

[28] Roberto Gonzlez: ob. cit., p. 69.

[29] U.S. Department of the Army: Operations Against Irregular forces, FM 3115, Washington, D.C., May 1961, pp. 45.

[30] Anticipating, preventing and defeating communist-direct insurgency requires a blend of civil and military capabilities and actions to which each U.S. agency must contribute. The safeguarding of the developmental process requires carefully evaluated intelligence, the ability to penetrate the enemys organizations, and the training of adequate and balanced military and police forces. These, as well as bilateral and multilateral developmental assistance, advice, and information programs, are indispensable components of an effective internal defense program. Michael McClintock: ob. cit., [s/p].

[31] [A] detachment consisting of ten enlisted personnel and two officers can effectively organize, control, and assist in the operations of a foreign guerrilla force of more than one thousand melt []. The total number of foreign trainees through all parts of military counterinsurgency efforts as of July 1962 was estimated al several hundred thousand. Michael Mcclintock: ob. cit., [s/p].

[32] Fueron establecidos por el Decreto Ley 10924 el 1 de marzo de 1961 y fue autorizado por el Congreso el 22 de septiembre del mismo ao al aprobar el Acta del Cuerpo de Paz (ley pblica 87293).

[33] Edwin Liewuien: ob. cit, p. 63.

[34] Por ejemplo, Edward Shile conceba el proceso de desarrollo como la transicin de estructuras tradicionales a estructuras modernas a las cuales define como todo aquello que se aproxime tcnica, econmica, poltica, social, y sicolgicamente a la democracia norteamericana y a la experiencia de Europa Occidental. Armand Mattelar: ob. cit., p. 63.

[35] John Saxe: ob. cit., pp. 2627.

[36] Military Civic Action is defined as the use of preponderantly indigenous military forces on projects useful to the local populations at all levels in such fields as education, training, public works, agriculture, transportation, communications, health, sanitation, and others contributing to economic and social development, which would also serve to improve the standing of the military forces with the population. Willard F. Barber y C. Neale Ronning: Internal Security and Military Power. Counterinsurgency and Civic Action in Latin America, Ohio State University Press, Ohio, 1966. p. 6.

[37] Willard F. Barber y C. Neale Ronning: ob. cit., p. 182.

[38] John Saxe-Fernndez: Hacia un modelo de la estrategia militar norteamericana, p. 30.

[39] Ernesto Che Guevara: Tctica y estrategia de la revolucin latinoamericana, en Amrica Latina. Despertar de un continente, Ocean Sur, Mxico, 2010.

[40] Alberto Prieto: Procesos revolucionarios en Amrica Latina, editorial Ocean Sur, Mxico, 2010, p.72.

[41] Uno de los efectos de este programa reformista radicara en el astronmico endeudamiento en que se sumaran muchas de las naciones latinoamericanas, cuyas implicaciones ms desalentadoras explotaran en la dcada de los 80 con la crisis de la Deuda externa e impagable. Los libros Ideologa, economa y poltica en Amrica Latina, y Procesos revolucionarios en Amrica Latina del Dr. Alberto Prieto Rozos profundizan en torno a los mecanismos que normaban y dictaban la entrega de las tasas de inters flotantes que provocaran dicha crisis.

[42] Reglamento para el Ejrcito Argentino. Conduccin para las Fuerzas Terrestres [R-C-21, 1968, pp. 258259], en Alicia S. Garca: Ob. cit., t1, p. 29.

[43] Alicia S. Garca: ob. cit.

[44] dgar de Jess Velsquez Rivera: Historia de la Doctrina de la Seguridad Nacional, revista Convergencia, enero-abril, ao 9 nmero 27, Universidad Autnoma del Estado de Mxico, Toluca, Mxico, 2002, pp. 1139.

Fuente: http://medium.com/@latizzadecuba/aquellos-polvos-siguen-trayendo-estos-lodos-2313bcb9f2ae

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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