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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2019

Las Mirabal, signo de irrenunciable referente

Lilliam Oviedo
Rebelin


En cuanto a caracteres fsicos, el estudio de la herencia corresponde a las ciencias naturales. Como traspaso a los descendientes de la propiedad de bienes materiales, la herencia es una creacin de la sociedad de clases y es objeto de estudio para una rama del derecho. El legado cultural, que incluye lo tico, lo moral, lo poltico y todo cuanto se relaciona con las ideas, es elemento transversal en las ciencias sociales. Las ideas no tienen como lmite las fronteras, y los signos, como el referente que en ellos toma forma, no estn necesariamente asociados al genotipo o al fenotipo.

Las hermanas Patria, Minerva y Mara Teresa Mirabal, asesinadas por la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, constituyen un signo de la lucha por la libertad, el repudio a la corrupcin, la condena al autoritarismo y el reclamo de respeto a la dignidad humana.

El 25 de noviembre, aniversario del horrible hecho, fue declarado Da Internacional de la Eliminacin de la Violencia contra la Mujer. Se entiende que el referente no tiene frontera.

Desde Repblica Dominicana, cuna de estas mrtires, se torna necesario reconocer este signo, asumirlo como parte de una herencia que nos pertenece como pueblo y como parte de un grupo de hombres y mujeres que, en cualquier parte del mundo, exigen que sea respetado su derecho de vivir en paz y en libertad.

Las Mirabal fueron asesinadas por su tenaz oposicin a la dictadura de Trujillo. Figuraron entre las personas a quienes Trujillo y sus servidores consideraron enemigas del rgimen. Y fueron asesinadas tambin por ser mujeres. La de mayor formacin poltica entre ellas, Minerva Mirabal, fue pretendida por el dictador.

Hoy, cuando la clase dominante garantiza la impunidad del saqueo al Estado silenciando voces, usando eufemismos y auspiciando pactos de encubrimiento, es preciso presentar ante las nuevas generaciones el ejemplo de las Mirabal y la fuerza de los principios que guiaron una lucha a la cual es deber de conciencia dar continuidad.

La lucha contra la corrupcin adquiere en muchos casos fuerza y autenticidad tomando nombre de mujer.

En la lucha contra la violencia de gnero, las hermanas Mirabal constituyen tambin un smbolo. El problema no est definido solo por una cifra, pero un pas donde, en un perodo de dos aos son asesinadas por exmaridos y maridos alrededor de 500 mujeres en poco ms de dos aos, la presencia de la violencia de gnero adquiere un nivel altamente preocupante.

Un pas donde el hecho de que un grupo de oficiales policiales convierta en oportunidad para tener relaciones sexuales con menores de quince aos un programa de acercamiento de la Polica a la comunidad (algo que en s mismo es improcedente, porque la Polica sigue siendo, adems de una institucin muy corrupta, un ente de violencia), el reconocimiento de la mujer como ser humano por derecho propio, es reclamo inaplazable.

Es mucho ms escandaloso el hecho si se toma en cuenta que por el escndalo que estall a mediado del presente ao solo los oficiales directamente acusados estn siendo procesados. No consideran, acaso, el Ministerio de Interior y Polica y la propia Presidencia de la Repblica que es preciso establecer responsabilidades al ms alto nivel y reeducar en todos los estratos?

La insumisin y la firme asuncin de los principios son indispensables hoy, y se identifican sin esfuerzo en las hermanas Mirabal.

La eliminacin de la violencia contra la mujer es una meta irrenunciable y es requisito para alcanzarla combatir todas las formas de violencia de gnero.

Una mujer no es un ente a domesticar, sino un ser humano, y, como tal, tiene capacidad de decisin y ha de ser respetada en cada etapa de su vida. Es indignante que, 24 aos despus de la Conferencia de Beijing y 106 aos despus de la primera conmemoracin del Da Internacional de la Mujer, sea necesario reiterar una afirmacin de tan evidente veracidad. Pero dado que en Amrica Latina en general y en Repblica Dominicana en particular el matrimonio entre nias y hombres con edad para ser abuelos es tan fcilmente validado por las instituciones oficiales, hay que repetir que la domesticacin de gente, adems de que constituye un anacronismo, es injusta e inaceptable.

El ejemplo

Las Mirabal son un innegable precedente y ms an, un ejemplo. En su memoria, es preciso compartir con las nuevas generaciones reflexiones que habrn de marcar su accionar como entes de cambio y protagonistas en la indispensable transformacin, en el desmonte de la sociedad de clases.

Un sistema poltico incapaz de renovarse, de sacudirse el lodo y de desentraar la corrupcin sembrada en l, no puede imponer el rumbo a toda una sociedad.

No por viejos el despojo de los bienes del pueblo y la violencia contra los grupos desposedos pueden ser tolerados y menos aceptados en mayor o en menor medida.

En Repblica Dominicana y en el resto del mundo, la conmemoracin del 25 de noviembre debe mover a la reflexin abonando una inquietud inherente a la toma de conciencia: Con qu derecho se atenta contra el avance poltico? Con qu derecho los grupos ms recalcitrantes insisten en exigir a las mujeres obediencia a toda prueba como condicin para preservar su integridad?

Es deber de conciencia integrarse a la lucha por una sociedad ms justa, que garantice a las mujeres el derecho a existir y a ser rebeldes La rebelda es necesaria, y ante la urgencia que adquieren las mejores causas, sencillamente imprescindible

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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