Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2019

La lluvia negra

Higinio Polo
El Viejo Topo


A finales de 2003, los diarios europeos traan una pequea informacin sobre Miln. Cincuenta y cinco mil personas haban sido evacuadas de sus casas, como consecuencia del hallazgo de una bomba de la Segunda Guerra Mundial. Nada, aparentemente, ligaba esa noticia a los bombardeos en Iraq, que se haban iniciado el 20 de marzo de ese mismo ao, pero tenan un punto en comn: a sesenta aos de distancia, ambos episodios haban sido protagonizados por los aviones de Estados Unidos y haban tenido como objetivo ciudades, sin reparar en las consecuencias para la poblacin civil. En Iraq, una lluvia infernal de misiles Tomahawks, primero, y de ataques areos de cazabombarderos despus, diseados en la operacin Shock & Awe (Conmocin y pavor) arroj miles de bombas sobre las ciudades, en Bagdad, Kirkut, Basora, Tikrit, Mosul. Los pilotos norteamericanos realizaron ms de mil vuelos diarios para bombardear, durante cinco jornadas seguidas, edificios oficiales, cuarteles, infraestructuras, centrales elctricas, centros de tratamiento de agua, barrios. Despus, los bombardeos siguieron: era la nueva tctica que las tropas de ocupacin norteamericanas desarrollaron contra la resistencia iraqu despus de la derrota de Sadam Hussein.

* * *

El general italiano Giulio Douhet public en 1921 un libro, El dominio del aire, donde desarroll la utilidad de la aviacin y los bombardeos para quebrar la resistencia del enemigo, utilizando el miedo, la destruccin, la desorganizacin de la estructura econmica y el hundimiento de la produccin. Unos aos antes, implicado en la gran guerra, Douhet haba participado en Libia en los combates contra el Turco: all tuvo lugar el primer bombardeo areo de la historia. Poco despus, llegaran los bombardeos sobre la poblacin civil, engrosando la infamia de los crmenes de guerra. En 1925, en ese norte africano, los aviones espaoles bombardeaban los zocos repletos de gente, como en Beni Ider, y pilotos norteamericanos enrolados en las fuerzas francesas hacan lo mismo arrojando sus bombas sobre la poblacin civil de Xauen: no haba hombres en edad militar, solo mujeres y nios, y causaron una matanza, segn Sven Lindqvist.

Desde entonces, la posibilidad de aplastar con bombardeos a enemigos y adversarios, en guerras o en revueltas y protestas, ha sido una constante, y Estados Unidos se convirti en un aplicado y feroz seguidor de las tesis del general Douhet. Con la complicidad, la mentira o el silencio de los medios de comunicacin, Estados Unidos ha seguido bombardeando pases, devastando territorios, sembrando la muerte en el planeta. Porque Estados Unidos no solo es el nico pas de la historia que ha utilizado bombas nucleares contra la poblacin civil, tambin es el nico que ha bombardeado decenas de pases en todos los continentes de la tierra, excepto en la deshabitada Antrtida y en su aliada Australia (Oceana). Y el nico pas que ha utilizado contra la poblacin civil los tres tipos de armas de destruccin masiva: las nucleares, las qumicas y las bacteriolgicas. Estados Unidos es un poder criminal, y buena parte de su fortaleza radica en el constante recurso a su devastadora capacidad para arrasar desde el aire ciudades o pases.

Estados Unidos tuvo un adelantado instructor: en las primeras dcadas del siglo XX, Gran Bretaa bombarde Yemen, Kenia, Malasia y otros pases para aplastar revueltas, guerrillas y revoluciones. En Kenia, entre 1952 y 1960, los britnicos convencieron al mundo de que durante la rebelin del mau mau combatan a feroces asesinos negros y no a campesinos a quienes haban robado sus tierras: la RAF lanz decenas de miles de toneladas de bombas, y los bombardeos y matanzas acabaron con casi cien mil keniatas, y otras decenas de miles de personas fueron encerrados en campos de concentracin. Gran Bretaa bombarde a poblaciones civiles en los aos de entreguerras, en sus colonias de frica, y en Iraq.

W. G. Sebald habla, en su libro Sobre la historia natural de la destruccin, de los terribles bombardeos britnicos y norteamericanos sobre Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Los nazis bombardearon, en 1940, Londres, Manchester, Birmingham, Coventry, y los britnicos respondieron con bombardeos sobre Colonia, Hamburgo, Lbeck, Kiel, Stuttgart, Essen, Berln y tantas otras: Arthur Harris y la RAF. Desde 1942, los norteamericanos estaban bombardeando Europa, causando grandes bajas civiles. Hitler haba bombardeado Londres, pero despus el diluvio de bombas sobre Alemania sera devastador, hasta el momento final de la capitulacin, como document minuciosamente Jrg Friedrich: britnicos y norteamericanos bombardearon ms de mil ciudades, causando ms de un milln de muertos, con treinta millones de personas padeciendo las bombas. Era la guerra, pero los objetivos no eran siempre militares, sino la poblacin civil, porque no es lo mismo bombardear una ciudad que se encuentra en el frente de combate que arrasar desde el aire poblaciones de la retaguardia. Dresde fue bombardeado conjuntamente por britnicos y norteamericanos: mataron a ochenta mil personas, que otras fuentes elevan a 135.000. En oriente, fue el general norteamericano Curtis Le May quien organiz los bombardeos: su plan era bombardear a la poblacin civil para quebrar a Japn, aunque, por consideraciones de propaganda, hablaba de bombardeos contra objetivos estratgicos. Era mentira, y los bombardeos norteamericanos mataron a ms de un milln de japoneses, en una fra contabilidad de la muerte que conocan de antemano los generales del Pentgono: el horror, que Akiyuki Nosaka mostr en su desoladora La tumba de las lucirnagas. El Japn fascista no se qued atrs, aunque no bombarde a Estados Unidos, adonde sus aviones no podan llegar, sino China: de hecho, haba comenzado a bombardear ciudades chinas ya en los aos treinta: Nanjing, Shanghi, Wuhan, Chongqing.

Estados Unidos lanz bombas incendiarias sobre Tokio, con el deliberado propsito de matar a decenas de miles de personas. Le May, tras haber ordenado el lanzamiento de miles de toneladas de bombas incendiarias y napalm sobre Tokio que causaron ms de cien mil muertos, coment: Cuando incendiamos la ciudad, sabamos que moriran mujeres y nios. Pero haba que hacerlo. La campaa de bombardeos que dirigi Curtis Le May buscaba aterrorizar a la poblacin civil, y tras la guerra, apost siempre por los bombardeos, incluso atmicos, contra la Unin Sovitica, China o Cuba. Hiroshima, Nagasaki, Dresde, no eran excepciones, sino la norma. Su pas premi la extrema crueldad de Le May otorgndole honores y distinciones: para los Estados Unidos, Curtis Le May no fue un criminal de guerra, sino un hroe, y sigue sindolo.

Tras el desembarco en Normanda, las tropas norteamericanas avanzaron combatiendo a los alemanes, pero tambin bombardeando a la poblacin civil, a la que iban a liberar. La historiografa francesa habla de miles de vctimas causadas por los bombardeos; la cifra de veinte mil muertos es aceptada por todos, y algunos aventuran cifras mayores: Jean-Pierre Azma, por ejemplo, estima en casi cincuenta mil los muertos civiles, solamente en Normanda, durante el avance de las tropas norteamericanas y britnicas. Atacaban destruyendo pueblos enteros, bombardeando ciudades. En una pequea localidad de esa Normanda, Saint-L, murieron 352 personas, el 6 y el 7 de junio de 1944, no en combate sino bajo las bombas norteamericanas y britnicas: la localidad qued prcticamente destruida. Lo mismo haba ocurrido en Italia, cuando las tropas estadounidenses avanzaban: el barrio de San Lorenzo, de Roma, fue completamente destruido por los bombardeos norteamericanos.

La evolucin de la Segunda Guerra Mundial demostr al mando militar norteamericano la letal eficacia de los bombardeos, y, desde entonces, no han dejado de arrasar la tierra. En marzo de 1946 (cuando a la Unin Sovitica todava le faltaban varios aos para conseguir tambin la bomba atmica y estar en igualdad de condiciones), Estados Unidos decidi que el Mando Estratgico del Aire (Strategic Air Command, SAC) fuese un organismo independiente del ejrcito, y, dos meses despus, se le orden que preparase un plan para lanzar bombas nucleares en cualquier lugar del planeta: los principales objetivos eran ciudades y centros industriales soviticos. El SAC controlaba los bombarderos estratgicos y los misiles intercontinentales, y en 1992 fue reconvertido en el Comando Estratgico de Estados Unidos (United States Strategic Command, USSTRATCOM), con sede en la misma base area de Offutt, en Omaha, Nebraska.

En noviembre de 1947, Estados Unidos ultim su plan de guerra nuclear Broiler: veinticuatro ciudades soviticas seran destruidas con bombas atmicas, programa que fue desarrollado posteriormente con el plan Half Moon de 1948 y con el plan Off Tackle de 1949, donde ya tenan prevista la destruccin de ciento cuatro ciudades soviticas. La URSS no dispona an de armamento nuclear, y cuando lo tuvo, a partir de 1949, siempre fue a la zaga de los proyectos de bombardeos atmicos norteamericanos. El temor a las consecuencias de una guerra nuclear detuvo los planes ms agresivos, aunque generales como MacArthur reclamaron el lanzamiento de bombas atmicas sobre China. Buena parte del planeta estuvo a un paso de la destruccin: desde 1961, el Comando areo estratgico norteamericano, SAC, mantena bombarderos con bombas nucleares volando veinticuatro horas del da, siete das a la semana, preparados para lanzar su carga contra la Unin Sovitica, la Europa socialista y China. El plan del Pentgono tena previsto lanzar ciento setenta bombas nucleares sobre Mosc, y los estrategas de Washington haban calculado que sus bombas causaran la muerte de ms de cuatrocientos millones de personas.

Despus del horror en el Pacfico, lleg la guerra de Corea, y Vietnam. En junio de 1950, el Comando Areo Estratgico norteamericano se dispuso a bombardear Corea del Norte. Fue un diluvio de bombas: en tres meses, los bombarderos destruyeron todas las ciudades del norte. Como los soldados de Kim Il Sung haban avanzado hacia el sur para unificar el pas, Estados Unidos empez tambin a bombardearlo, destruyendo muchas ciudades: lanzaron ms de un milln de bombardeos. Para reconquistar Sel, Estados Unidos la bombarde sin piedad: cuando sus tropas entraron, entre las ruinas de la ciudad se amontonaban ms de cincuenta mil cadveres. Dos aos despus, William O. Douglas, presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, visit Corea del Sur. Ante la infernal destruccin, afirm: He visto ciudades europeas devastadas por la guerra, pero jams haba sido testigo de una devastacin como la que encontr en Corea. Ciudades como Sel estn severamente daadas, pero otras muchas, como Chorwon, en la base del Tringulo de Hierro, han sido arrasadas por completo. Puentes, vas frreas, diques han sido reducidos a escombros. La miseria, las enfermedades, el dolor, el sufrimiento, el hambre todo se mezcla ms all de lo comprensible. En la guerra de Corea, murieron cinco millones de personas; la gran mayora, civiles.

En Vietnam, el Pentgono aprob en 1965 la operacin Trueno: oleadas de bombardeos para destruir sistemticamente el pas. Pero no pudieron doblegar a los vietnamitas. Pareca imposible llegar ms lejos, pero lo hicieron, y lleg el infierno: ms bombas, y napalm, que ya haban utilizado en Japn y en Corea. La carga explosiva lanzada por Estados Unidos en Vietnam, Laos y Camboya durante la guerra fue de ocho millones de toneladas de bombas, que equivala a siete bombas para cada hombre, mujer o nio, o a seiscientas cuarenta bombas atmicas como la de Hiroshima. El escritor norteamericano Stan Sesser escribi sobre los bombardeos en Vietnam: enviaban un bombardero cargado de bombas cada ocho minutos, las veinticuatro horas del da y de la noche, durante nueve aos sin cesar. Durante la guerra de Vietnam, el gobierno de Washington y los generales del Pentgono, no retrocedieron ante la evidencia de su inhumanidad, y recibieron la ayuda y comprensin de muchos de sus intelectuales: Samuel Huntington, por ejemplo, consideraba que los bombardeos sobre la poblacin civil vietnamita eran la forma ms adecuada de defender la civilizacin occidental.

La desaparicin de la Unin Sovitica y la parlisis rusa durante la aciaga dcada de Yeltsin, estimul la agresividad norteamericana y sus bombardeos, que llegaron a Yugoslavia, Afganistn, Iraq, y a muchos otros pases, de Yemen a Sudn, de Libia a Somalia. Solamente bajo la presidencia de Clinton, Estados Unidos intervino en Hait, Ruanda, Somalia, Bosnia-Herzegovina, Congo, Iraq, Yugoslavia. El 23 de abril de 1999, la OTAN bombarde las oficinas de la televisin en Belgrado: mataron a diecisis periodistas y trabajadores. Tambin bombardearon la embajada china, matando a tres diplomticos e hiriendo a otras veinte personas. Los bombardeos sobre la pequea Yugoslavia duraron setenta y ocho das, durante los que sus bombas mataron a varios miles de personas y causaron la destruccin del pas: se calcularon las prdidas en cien mil millones de dlares; destruyeron puentes, plantas de tratamiento de agua, fbricas, centrales de energa. Su crueldad y desprecio por la poblacin civil est jalonada por masacres como la del bombardeo de un tren de pasajeros en el desfiladero de Grdelica, o por la matanza de Korisa, donde un convoy de refugiados albanokosovares fue bombardeado por la OTAN, muriendo ms de cien personas. Pero las bombas tienen con frecuencia la compaa de las mentiras: pese a las evidencias de su autora, Washington se neg a reconocer su responsabilidad en la matanza de Korisa e intent culpar a Belgrado del bombardeo. Cuando no le qued ms remedio que reconocer el bombardeo, la OTAN habl de error, de objetivo militar legtimo, y sigui sin aceptar el elevado nmero de muertos.

En Iraq, tras la gran mentira de las armas de destruccin masiva que supuestamente estaban en poder del gobierno de Bagdad, los bombardeos fueron apocalpticos: la invasin norteamericana de 2003 y la guerra y ocupacin militar posterior llev a la muerte a ms de un milln de iraques. Iraq Body Count (IBC), basndose en noticias de medios de comunicacin, hablaba de unos 100.000 civiles muertos hasta julio de 2010. Por su parte, en octubre de 2006, The Lancet estimaba que la guerra en Iraq haba causado ya 655.000 muertos; solo en bombardeos, consideraba que haban muerto 137.000 iraques. En septiembre de 2007, una organizacin britnica, ORB International, calculaba en 1.200.000 los muertos causados en Iraq por la invasin norteamericana. Desde entonces, hace ya ms de quince aos, Estados Unidos sigue bombardeando al martirizado Iraq: solo en los tres primeros meses de 2017, Estados Unidos bombarde en Iraq y Siria y mat a casi dos mil civiles. Una investigacin de Amnista Internacional revel que durante la ofensiva contra la ciudad siria de Raqqa, los bombardeos norteamericanos lanzaron ms bombas que en cualquier otro lugar desde los das de la guerra de Vietnam: mataron a ms de mil seiscientas personas, todas civiles. Los portavoces del Pentgono declararon que bombardeaban al ejrcito islamista de Daesh, y que se trataba de la campaa area ms precisa de la historia, aunque en ocasiones tenan que reconocer algn error. Porque la defensa para justificar bombardeos y masacres siempre est preparada, y siempre es la misma: cuando se produce una matanza, y si la noticia llega a los medios de comunicacin internacionales causando una gran conmocin, Estados Unidos declara que abrir una comisin de investigacin para aclarar los hechos. Sabe que detendr as el primer golpe; despus, la noticia desaparece de la prensa y las televisiones, y el mundo olvida. En otras ocasiones recurre directamente a la mentira: el 17 de marzo de 2017, Estados Unidos bombarde un edificio donde se haban refugiado decenas de familias, en Mosul, Iraq, en una feroz matanza donde murieron ms de cien personas. Washington tuvo que reconocer que haban sido sus aviones los responsables, pero se las ingeni para eludir su responsabilidad: aleg que las bombas lanzadas no eran suficientes para destruir el edificio ni para causar tantas vctimas, pero que provocaron inadvertidamente el estallido de los explosivos dejados all por Daesh. Era una burda mentira, pero nadie recuerda ya la matanza de Mosul.

Ahora, adems de seguir utilizando los aviones bombarderos convencionales, Estados Unidos arrasa pases desde el sosiego de las oficinas de sus bases militares. Cuando la OTAN inici la guerra contra Libia, junto a Francia y Gran Bretaa, el Pentgono decidi bombardear el pas con sus nuevos aviones sin tripulacin, los Predator. En 2015, la revista alemana Der Spiegel revel que desde 2o13 Estados Unidos diriga tambin los ataques con drones en Oriente Medio, en Afganistn, Pakistn, Yemen, y en frica desde la base de Ramstein, cuartel general de las fuerzas areas norteamericanas en Europa. Esos drones, que se han convertido en habituales en las guerras de nuestros das, fueron dirigidos por los militares estadounidenses desde las oficinas castrenses de Nevada. El Pentgono utiliza tambin los aparatos de vigilancia Global Hawks, unos drones de casi catorce metros de largo; y los MQ-1 Predator y MQ-9 Reaper que son dirigidos desde la base en Nevada de la Fuerza Area de Creech, situada en Indian Springs, a unos cincuenta kilmetros al norte de Las Vegas. No podan haber bautizado mejor a esa base: lleva el nombre del general Wilbur L. Creech, un hombre que bombarde en muchas ocasiones a la poblacin civil en Corea y despus en Vietnam.

Hasta hoy mismo: el 3 de noviembre de 2010, aviones teledirigidos norteamericanos mataron a quince personas en el norte de la regin de Waziristan, en Pakistn. El mando norteamericano ni se molest en ofrecer explicaciones: el gobierno pakistan desconoca el ataque, y el Pentgono no crey necesario justificar su accin: bombardea con regularidad all donde considera. En 2011, aviones teledirigidos Predator, controlados desde Nevada con equipos compuestos para cada uno por casi doscientas personas, bombardeaban Libia, en una operacin que tena todas las caractersticas de un videojuego: los militares norteamericanos que controlan esos drones lo hacen desde sus oficinas, con tranquilidad, sin agobios, y despus vuelven a casa; han jugado una partida ms, aunque en ella hayan matado de verdad a seres humanos: es la deshumanizacin del enemigo. No hay crmenes de guerra, ni crueldad: es solo un juego a distancia. El Pentgono ha utilizado tambin esos aviones drones en Iraq, Afganistn, Pakistn, Siria, Yemen y en pases africanos como Somalia y Sudn.

Aunque se aceptase la legitimidad de esas fras ejecuciones por realizarse en el curso de una guerra (esa es la justificacin norteamericana: se hallan inmersos en una guerra global contra el terrorismo), con mucha frecuencia, los bombardeos norteamericanos matan a personas civiles, inocentes. En esa constante contabilidad de la muerte, Estados Unidos ha recurrido siempre a la mentira. Francis Patrick Matthews, a quien Truman nombr secretario de la Navy, dijo que su pas deba estar dispuesto a todo para mantener la paz, incluso a iniciar una guerra. Matthews crea que el deber de los Estados Unidos consista en ser agresores por la paz. Cuando Truman orden lanzar las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, muchos norteamericanos creyeron que el hongo nuclear era la nueva estatua de la libertad, y su gobierno defendi el holocausto atmico para conseguir la paz, porque a los generales del Pentgono no les han temblado nunca las manos mientras disean escenarios del horror, y desde hace muchas dcadas las mentiras acompaan a las bombas.

Seita, el nio que muere como un perro abandonado en la estacin de Sannomiya de Kobe, en el aterrado Japn de posguerra que describi Akiyuki Nosaka, oye el zumbido atronador de las escuadras norteamericanas y ve las manchas negras que caen sobre ellos: es la lluvia que lanzan los aviones, piensa, atenazado por el pnico. Era la lluvia negra de los bombardeos, el sudario que Estados Unidos sigue lanzando sobre el mundo.

Fuente: El Viejo Topo, noviembre de 2019.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter