Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2019

Un milln de voces contra Duque, el neoliberalismo y las matanzas en Colombia

Camilo Rengifo Marn
Estrategia


Cientos de miles y miles de colombianas y colombianos protagonizaron el jueves 21 de noviembre, a lo largo y ancho del pas, un contundente paro nacional en repudio a las polticas econmicas, sociales y de seguridad del presidente ultraconservador Ivn Duque, debilitado y con una desaprobacin del 69% de la ciudadana tras 15 meses en el poder.

Las masivas marchas (calculan un milln de personas) fueron lideradas en todo el pas por sindicatos, estudiantes, jubilados, indgenas, artistas, afrodescendientes, ambientalistas y partidos opositores. El movimiento obrero mostr su rechazo a las reformas para flexibilizar el mercado laboral y cambiar el sistema de pensiones, los indgenas exigieron proteccin tras el asesinato de 134 dirigentes sociales e indgenas desde que asumi Duque, y los estudiantes demandaron, nuevamente, ms recursos para la educacin pblica.

La tensin social se elev con los allanamientos preventivos en busca de material terrorista en medios de comunicacin y colectivos ciudadanos y campesinos y con el reforzamiento de la presencia de los militares en las calles, mientras que la frontera con Vnezuela, Brasil y Ecuador estuvo cerrada desde la medianoche del martes.

Todos los manifestantes cuestionan las polticas econmicas del gobierno, su proyecto de seguridad enfocado en el guin estadounidense de combate al narcotrfico, el asesinato de decenas de lderes sociales por parte de narcotraficantes y paramilitares y su intento de modificar e incumplir el pacto de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en 2016.

El gobierno trat de ensuciar las manifestaciones en varios puntos del pas: Medelln, Cali, Manizales, Popayn, Santa Marta. En Bogot, el Escuadrn Mvil Antidisturbios arremeti en la Plaza Bolvar y en la Universidad Nacional contra manifestantes. En distintas ciudades, la polica realiz controvertidos allanamientos contra centros culturales y medios de comunicacin alternativos.

En Quibd y Choc, lugares ms golpeados por la guerra y el paramilitarismo, los jvenes marcharon con vestidos coloridos y tambores para exigir la proteccin de sus lderes sociales y pidieron garantas para trabajo, pensin y educacin de calidad.

Duque sigui el desarrollo del paro junto a las ms altas jerarquas militares y policiales, y los ministros de Defensa e Interior, que dispusieron el toque de queda en la surea ciudad de Cali. En ciudad de Mxico, Nueva York, Madrid, Berln y Sidney hubo movilizaciones de colombianos en respaldo al paro.

La incapacidad de Duque para interpretar la complejidad de la Colombia que gobierna y de las lites para comprender el pas que explotan y someten, es la principal razn por la cual se buscan fantasmas donde no los hay y por lo que se ataca de manera tan despiadada una expresin pacfica de la inconformidad social. En definitiva, es la reaccin de un pueblo a tantos aos de polticas represivas y medidas neoliberales.

Paralelo al descrdito de Duque se da la erosin de su mentor, el expresidente lvaro Uribe,, durante aos el gran elector de Colombia, quien ahora deambula por los pasillos del Congreso a la Sala de Instruccin de la Corte Suprema de Justicia, con acusaciones de genocidios y sobornos varios.

Hace una dcada de gobiernos empapados de falsos positivos, o sea asesinatos de campesinjos e indgenas presentados como guerrilleros, marchas populares infiltradas, montajes judiciales, falsos testigos, sabotajes fraguados por autoridades o paramilitares. Si bien el gobierno no tuvo ms remedio que respetar el derecho a la marcha, antes se la sazon con amenazas abundantes y se la espolvore con pizcas de pnico.

Obviamente, a un gobierno inmvil no le gusta que la gente se mueva. Y que se mover por ms que presidente, ministra, generales y funcionarios de variadas pelambres, y la totalidad de los grandes medios de comunicacin, amenacen a los organizadores de la marcha, a los que marchan y a cualquiera que opine distinto que la ultraderecha.

El paro nacional termin la noche del jueves en Bogot con un hecho sin mayores antecedentes. El sonido de las ollas y las cacerolas hizo que millones de bogotanos, incluso algunos que no haban salido a las calles, terminaran siendo protagonistas de una de las jornadas ms vibrantes y a su vez con ms tensin que ha vivido la ciudad en los ltimos aos.


Camilo Rengifo Marn, Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/11/22/un-millon-de-voces-contra-duque-el-neoliberalismo-y-las-matanzas-en-colombia/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter