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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2019

Del ave rapaz y el tot

Elsa Claro
Cuba Debate


Imagen: canalabierto.com.ar

Los rumores sobre una posible renuncia de Mike Pompeo o un movimiento escurridizo postulndose para senador de Kansas, su mbito natural, se entremezclan con el proceso poltico contra Donald Trump, que se supone concluyan los demcratas antes de finalizar el ao. Es que la figura del Secretario de Estado est daada por ni siquiera amortiguar las ofensas contra la embajadora norteamericana en Ucrania, Marie Yovanovich, quien testific ratificando que el presidente y el jefe de la diplomacia participaron de lleno en la trama a cambio de favores polticos.

Gordon Sonland, encargado de EE.UU. ante la UE, devel correos electrnicos probatorios de la artimaa bajo cuerda y, al propio tiempo, sac a relucir el papel del abogado personal de Trump, encargado por el mandatario para gestionar el chantaje a Bolodomir Zelesnky, pese a no tener cargo oficial alguno. Esos hechos seran parte de los factores que aconsejan a Pompeo irse del cargo con ciertas garantas y quizs antes de que le conviertan en chivo expiatorio del caso, para salvar a su jefe.

Eso quiere decir que hay una alta posibilidad de que el puesto quede libre y entre los aspirantes a ocuparlo o posibles de ser promovidos, est Carlos Trujillo, actual embajador ante la OEA. La ndole de este individuo aflora en sus actos para promover la sedicin en Venezuela y, partiendo de sus ms recientes declaraciones, en la referencia que hace a las conmociones que se vienen sucediendo en Latinoamrica. Acusa a Cuba de estar involucrada en esos movimientos sociales de la regin, aunque carece de pruebas sobre cuanto afirma.

En este momento no tenemos las evidencias para apoyar, pero s hemos visto a los mdicos cubanos en Bolivia, que fueron agentes espas, con maleteros llenos de efectivo tratando de darle dinero a los sindicatos y a gente que trata de causar violencia y eso fue documentado . Documentado? Si as fuere lo habran exhibido hasta la saciedad, pero siembran dudas con su calumnia, aadiendo que tambin en las protestas de Ecuador antes y en Chile ahora, est la batuta directriz de a La Habana, adems, dndole sostn a Venezuela y a los hechos internos de Nicaragua.

Resulta que somos un imperialismo, segn este personaje que desde su posicin ha participado de forma muy destacada en el cerco contra el chavismo y se ha empeado de modo insano y particular con respecto a Cuba, para acrecentar el acoso al cual la someten. Sabiendo que su mentor poltico es Marcos Rubio y como principal asesora tiene a Iliana Ross Letinen, un tro que destila odio lascivo hacia todo progresismo, resulta explicable la mendaz calumnia.

Aparecen el importante influjo que tiene Marcos Rubio sobre Trump, que le usa como consejero principal para esta rea, y deja en sus manos lo que llaman nueva poltica hacia el continente, o sea, el plan para desarticular los procesos de justicia social que no se les subordinan. Bolivia ha pasado a ser ejemplo, infortunadamente destacado, de esas maniobras. Involucran a los cubanos en aquellos sucesos y otro tanto con respecto a Ecuador. En ambos casos los mdicos y otros colaboradores, van con montaas de dinero para pagar manifestaciones de rechazo a golpes de estado o reclamos populares. Tanto absurdo y cinismo causan nuseas.

Se ha insinuado tal tctica siempre sin el menor indicio demostrable en los sucesos que conmocionan Chile desde hace varias semanas tambin y en la gran manifestacin que ocurri el da 21 de este noviembre en importantes ciudades colombianas. A juzgar por tan desatinada y vil acusacin, en ninguno de esos sitios existen motivos para actuar contra quienes las generan. Todas esas acciones de masa fueron inducidas (!!)

Pinochet es un santo digno de oracin que no dej tras de s la estructura y claves que han empobrecido y humillado a los chilenos, en favor de las clases altas y los emporios trasnacionales. Acusar a los indgenas ecuatorianos, campesinos casi todos, de haberse movilizado porque alguien, desde fuera y ajeno a la problemtica interna, se los pidi, es una forma de negar que eran los principales perjudicados con el encarecimiento del combustible, recurso obligado para trasladar sus producciones hacia las ciudades. Se niega, asimismo, la pujanza de un sector poblacional que entre 1997 y el 2007 depuso a 3 de los 7 presidentes en el poder en ese perodo.

En lo que respecta a Colombia se sigue similar guion de achacarle a ajenos lo desatado en casa. Ivn Duque insina la existencia de influjo venezolano en el descontento expresado y enmarca la mano de Cuba en lo recin acontecido. Aparte de servir a los intereses de Washington que busca desesperadamente justificaciones para recrudecer el bloqueo y cuanta intriga se le antoja para asfixiarnos, las falsas acusaciones son propicias para evadir responsabilidades nicamente suyas.

En Colombia, con su alto desempleo de dos dgitos, el empobrecimiento del campesinado (recordar la marcha de los agricultores en el 2013 en protesta por el dao sufrido tras los tratados de libre comercio suscritos con EE.UU. o la ms reciente minga indgena); el inmenso descuido o desposesin con respecto a los jvenes, sector protagnico en las demandas ahora o en aos anteriores, y la inmanente guerra irregular, es un pas inmerso en contradicciones y fracasos, no faltaron protestas de diversa naturaleza hace tiempo.

Algo debe haber hecho o reforzado Ivn Duque, que no son solo los jvenes quienes estn inconformes y urgidos de respuestas, sino parecido ocurre con las personas con ingresos por encima de la media, espectro humano donde, del mismo modo, valoran negativamente al presidente, y tanto, que formaron parte de las grandes demandas, con cacerolazos y otras tipos de repudio ciudadano. Las estadsticas indican que la aceptacin de Duque anda por el 26%, segn Gallup.

La diversidad de manifestantes expresa el igualmente variado mapa de participacin y exigencias. lvaro Uribe a quien se le achaca la direccin autntica de la actual administracin, no se ha cohibido de esbozar en pblico planes como privatizar las pensiones, aadiendo inseguridad a lo que no tiene mucha solidez. Pasara a vender, de igual forma, empresas nacionales emblemticas, entre ellas la del petrleo. Como si tal, propone tambin, reducir el salario de los jvenes hasta un 75% del mnimo.

Luego de haber promovido la violencia con registros, allanamientos a medios de prensa y locales artsticos, cierre de fronteras y movilizacin del ejrcito hacia las ciudades y amedrentando a lderes estudiantiles, Duque no debe esperar aplauso. Y si no implementa en serio los acuerdos de paz una de las principales exigencias de la poblacin, y no pone coto a la inseguridad expresada en el asesinato de lderes indgenas (unos 130 durante este ao, aparte de excombatientes de las FARC, asimismo inmolados) es probable se le repitan o crezcan las protestas. Para ello no son necesarios estmulos de nadie. Hay fermento original sobrado.

Se puede apreciar en exposiciones como esta: Se metieron con las generaciones que no tiene nada que perder, ni casa, ni trabajo, ni jubilaciones. No tenemos nada qu miedo va a haber?

En este paro nacional hubo actos de vandalismo atajados por los mismos manifestantes y no faltaron roturas hechas por la polica, eso s est filmado, quizs para justificar la represin o en ejercicio del acostumbrado abuso, sobre todo contra las mujeres por parte del Escuadrn Mvil Antidisturbios de la Polica (ESMAD), de donde procedi la bomba aturdidora que hiri de gravedad en la cabeza a un muchacho.

Dir Duque -o Uribe- que no estaban al tanto o no dieron pie a los excesos policiales contra personas que expresaron sus quejas de forma pacfica? Por eso mismo no cesaron antes las protestas.

El mandatario colombiano dijo que sostendr negociaciones con los actores cvicos de estos episodios (alrededor de 500 organizaciones de todo el espectro econmico y poblacional) pero se teme que sea una estratagema como la dispuesta por Moreno, para desactivar las movilizaciones y darle pie a un contraataque con ese respiro, para aplicar las medidas fondomonetaristas a las cuales no parece haber renunciado.

Si fuere el caso, le darn pie a lo expuesto en una de los razonamientos pblicos hechos durante estas marchas en Bogot, Barranquilla o Cali: Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el Gobierno .

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2019/11/25/del-ave-rapaz-y-el-toti/#.Xdwvqy2ZPUo



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