Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2019

20 aos de la "batalla de Seattle"
Nostalgia presente

David Brooks
La Jornada


Hace 20 aos estall un carnaval de resistencia, bautizado despus como la Batalla de Seattle, que fue la accin popular ms grande jams realizada contra la agenda neoliberal en el primer mundo. Sus ecos siguen resonando en este pas.

Cinco mil delegados de 135 pases llegaron a Seattle para la reunin ministerial de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC), encargada de codificar y promover, junto con el FMI/Banco Mundial y los foros empresariales, el nuevo orden econmico neoliberal. El presidente Bill Clinton fue el anfitrin (vale recordar que la agenda neoliberal es parte de un consenso bipartidista, con algunos disidentes notables).

Esa maana del 30 de noviembre de 1999 todo estaba listo para la gran inauguracin oficial, pero nadie lleg.

Miles de jvenes, sindicalistas, ambientalistas, veteranos de guerra, acadmicos, anarquistas de todo tipo (incluida una nueva generacin de Wobblies) y hasta algunos payasos haban ocupado en una sorprendente accin coordinada todos los cruces de calles que llevaban al centro de convenciones, con un arma secreta demasiada poderosa: msica, baile y humor.

Cada agrupacin de accin del movimiento descentralizado haba determinado qu musical deseaba en el cruce que le corresponda; en una estaban los Rolling Stones, en otra Bob Marley, en otra los heavy metal o punk, y as. El baile no cesaba, mientras brigadas de jvenes hacan cadenas humanas para no permitir el paso.

Un mimo caminaba detrs de un delegado muy elegante imitando cada paso y gesto a la perfeccin, hasta que un funcionario enloqueci y amenaz con violencia. Aparentemente, el poder no tiene gran sentido de humor.

Desde una descomunal gra de construccin, se revel una enorme manta que sencillamente deca: libre comercio, con una flecha, y democracia, con otra flecha en direccin opuesta.

Poco despues, cientos, tal vez miles, de agremiados se desviaron de una megamarcha oficial de sus sindicatos nacionales para apoyar a los jvenes. El legendario sindicato de estibadores de la costa oeste (ILWU) ya haba congelado operaciones en todos los principales puertos de la costa oeste en solidaridad con la gran protesta que estaba estallando en Seattle.

Como nos coment uno de los estrategas de esta movilizacin este fue un caos muy organizado. (http://www.jornada.com.mx/ 1999/12/01/).

Los representantes de las cpulas del mundo temblaron y el acto inaugural de la OMC fue cancelado; los gerentes del orden mundial fueron obligados a esconderse en sus hoteles, incluido el anfitrin. El alcalde declar un estado de emergencia al ordenar la represin con gas lacrimgeno y cientos de arrestos, y slo con ello la OMC logr sesionar, aunque la noticia mundial ya era lo que ocurra en las calles y no lo que suceda adentro. (http://www.youtube.com/ watch?v=yPiGQcwwh6o).

El festejo de resistencia con ms de 50.000 participantes continu durante cinco das ms con baile, tteres enormes y nuevas alianzas entre sectores sociales, inaugurando as el gran movimiento altermundista que continu expresndose donde se intentaban reunir los gerentes neoliberales; en encuentros del FMI/Banco Mundial en Washington, en las cumbres en Praga, Gnova y Quebec.

En cada lugar siempre se recordaba desde dnde haba llegado la rebelin altermundista. Por fin escuchamos el mensaje de los pueblos del Sur, repetan organizadores estadunidenses y europeos; frecuentemente sealaban que este movimiento haba nacido en Mxico, con el levantamiento de los zapatistas.

Una vctima de los atentados del 11-S, este movimiento fue silenciado en el primer mundo (otra historia estaba ocurriendo en Sudamrica) pero reapareci en las calles y plazas con los Indignados en Europa, Ocupa Wall Street en este pas, y hoy da est presente en la pugna electoral con la bandera de Bernie Sanders.

Ahora, mientras analistas y algunos medios registran e intentan explicarse las olas de protestas en diversos pases del mundo, se escuchan los ecos de la ya larga rebelin antineoliberal en el sur como en el norte tambin. A 20 aos de Seattle, la nostalgia no es por algo del pasado, sino algo vivo y presente.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2019/11/25/opinion/029o1mun



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter