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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2019

Argentina
La herencia macrista, los planes de Alberto Fernndez y el desierto de lo real

Esteban Mercatante
La izquierda diario


Alberto Fernndez imagina que la economa bajo su gobierno estar signada por algn nivel de recuperacin despus de la cada. La comparacin con 2003, que ha repetido en ms de una ocasin, sugiere que imagina el trabajo sucio estara completado, como le ocurri a Nstor Kirchner entonces, y que puede iniciarse una etapa de expansin econmica y polticas de transferencia de ingresos para estimular la demanda. Pretende as convalidar las expectativas de terminar con las polticas de ajuste, cuyo rechazo explica la derrota de Macri.

Que Fernndez tiene en mente avanzar con varias medidas para poner plata en el bolsillo de la gente, como afirm durante la campaa, es algo que volvi a confirmar en los ltimos das. Cmo compatibilizar esta pretensin con la de evitar el default y regularizar la situacin de la deuda, objetivos tambin planteados con nfasis por Fernndez?

En esta nota discutiremos los escenarios que pueden venir a partir de las seales y definiciones, escuetas, que ha dado hasta ahora el presidente electo sobre el diseo del programa econmico.

El fantasma del default

Casi todos los economistas repiten que en lo que respecta a la deuda pblica la Argentina no tiene un problema de solvencia, lo que significa que el volumen de los pasivos no representa un tamao abrumador respecto del tamao de la economa. El problema sera de liquidez, es decir que no tiene los fondos para afrontar el volumen de vencimientos, muy concentrados, del prximo ao (y de los siguientes). La discusin parece ms bien semntica. En los prximos 4 aos habra que pagar USD 200 mil millones en capital e intereses. Solo en 2020 llegan a USD 63 mil millones. Si dejamos de lado la deuda intra sector pblico y con organismos internacionales como el FMI, el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo y consideramos solo los vencimientos con el sector privado, la hipoteca de 2020 sigue siendo elevada: USD 35 mil millones. Y de eso, 17 mil millones son vencimientos que deben ser pagados en moneda extranjera (el resto en moneda local). Cumplir esto parece imposible sin acceso a los mercados, es decir ningn tipo de capacidad de refinanciamiento logrado mediante el sencillo trmite de emitir nuevos bonos, pateando la cuestin hacia adelante, que es lo que hacen los pases en condiciones normales (armando siempre una bola de nieve que estalla tarde o temprano). Ni siquiera apropindose de todos los dlares del supervit comercial (lo que requerira que el Banco Central los compre y se los preste al Tesoro) alcanzara para cumplir los vencimientos en dlares, ya que incluso si la recesin sigue ayudando a que este aumente gracias a la depresin de las compras al exterior, el saldo positivo podr llegar a lo sumo a USD 15 mil millones de dlares en 2020.

Por eso, ms all de las disquisiciones sobre si el problema es de solvencia o liquidez, es imposible que la Argentina cumpla los pagos de deuda tal como estos estn pautados hoy. De hecho, las reservas hoy disponibles alcanzan para seguir pagando la deuda en dlares solo hasta el final del primer trimestre. Por eso, aunque en declaraciones recientes Fernndez desestim la urgencia y sostuvo que no hay que salir corriendo para firmar cualquier cosa, Martn Guzmn, uno de sus asesores estrella, a quien se le augura algn rol en la prxima administracin aunque por ahora continua sus labores acadmicas en la Universidad de Columbia, sostuvo el martes lo contrario que el presidente electo. En una conferencia en Ginebra estim que los plazos en los que es necesario alcanzar una solucin para evitar los efectos macroeconmicos desestabilizantes que tendra incumplir los pagos son brevsimos. Marzo sera el plazo lmite para encarar el camino para restablecer la sostenibilidad de la deuda que Guzmn propone. Todo el plazo de luna de miel que suelen tener las administraciones entrantes en la consideracin popular, deberan ser insumidos en la tratativa contrarreloj para acordar con los acreedores privados, de seguir la estrategia que propone este economista, que consiste centralmente en un reperfilamiento de la deuda, es decir, una suspensin de pagos de capital (e inters?) por dos aos. Si el acuerdo con los acreedores se alcanzara en estos trminos, no solo extendiendo el plazo de los vencimientos de capital sino reperfilando tambin los pagos de intereses, sera un resultado sin precedentes. Como afirm el mircoles el economista Willy Kohan en su programa que se emite por LaNacin+, ninguna renegociacin de este tipo ha incluido nunca la suspensin de los pagos de intereses, excepto obviamente en los casos en los que esta estuvo precedida de default como en 2001. Por qu esto que nunca ocurri podra alcanzarse, permitiendo a Fernndez mostrar un xito arrancando a los acreedores concesiones que nunca han otorgado? Podra ocurrir por la sencilla razn de que hoy estos esperan una quita del 50 % sobre el valor nominal de los bonos, como lo reflejan sus cotizaciones. Negociar sin quita, aunque al precio de dejar de cobrar durante unos aos los intereses, sera un regalo, que disparara rpidamente el valor de los bonos, generando ganancias inmediatas para sus poseedores.

Este logro, qu costos tendra para el gobierno? Bsicamente, pateara el cuello de botella de los vencimientos durante algunos aos, pero sin evitarlo. La suma a pagar por capital e intereses en 2022 podra crecer hasta alrededor de 8 % del PBI. Por eso, exigira igual alcanzar rpidamente un holgado supervit fiscal. Este ao concluir con un dficit primario −antes del pago de deuda− de 1 % del PBI o ms. Es decir que la mejora de las cuentas pblicas que debera hacer la prxima administracin para alcanzar un supervit de 1 % (que sera de todos modos insuficiente para que la deuda reperfilada sea sustentable) es similar a la que hizo Macri en 2018 y la primera mitad de 2019, aunque ahora Fernndez deber hacerlo por la va de mayores impuestos ms que por la reduccin del gasto.

La gran pregunta es si los mercados comprarn esta receta. Existe la posibilidad de un exceso de entusiasmo que los lleve a cerrar trato, generando una euforia inmediata, que en unos aos se transformar otra vez en huida de los ttulos argentinos ante la evidencia de que la deuda seguir siendo impagable. Parecido a lo que ocurri con Macri (de la euforia en 2016 a la crisis en 2018), aunque en este caso no se trate de un festival de emisiones de deuda sino apenas de patear para adelante la bola de nieve que dej Cambiemos . Si bien los mercados son dados a este tipo de exuberancia irracional, como dijera el banquero central de EE. UU. Alan Greenspan hace 20 aos, tampoco puede descartarse que hagan cuentas, vean que la propuesta no cierra, y pidan una propuesta ms creble. Ms aun cuando los bancos internacionales, que tienen mucho para ganar con una reestructuracin (en vez de reperfilamiento) que implica canje de bonos y genera comisiones jugosas, estn operando en pos de una salida de este tipo.

El problema que tiene Fernndez, y que inclina a algunos asesores a sugerir este sendero sin quita, es que es la nica manera de obtener un resultado rpido en la negociacin con los acreedores privados. Si empieza la discusin de una quita aunque esta sea baja en relacin a lo que venan esperando los bonistas (20 % en vez de 50 %), empezarn los aprestos para un largo tira y afloje. Bancos intermediarios, buitres que intentarn llevar el conflicto a tribunales para sacar ms tajada, y plazos ms largos para cerrar el tema. En vez de unos pocos meses, un ao sera el plazo que podra llegar a requerir este camino.

Todo indica que el presidente electo quiere una salida rpida, porque esto es condicin sine qua non para cerrar el grifo de endeudamiento con el FMI, es decir no recibir un dlar ms del organismo. Fernndez ha dicho varias veces que no quiere continuar el acuerdo con el FMI, comprometindose exclusivamente a pagarle en tiempo y forma todo lo que este le prest a Macri. Un sendero alejado a lo que llegaron a ensoar algunos con la ayuda de crditos de China que permitieran pagar de un saque toda la deuda como hizo Kirchner en 2006, pero que va en lnea con posibilidades ms mdicas que consideran posibles otra voces que sugieren mantener distancia del FMI pero tampoco consideran posible dar un portazo. Pagarle, pero no acordar un programa con revisiones trimestrales. Esto no le evitara a Fernndez hacer el ajuste fiscal y desarrollar un programa amigable con las finanzas internacionales, pero s le permitira a la nueva administracin definir con ms mrgenes de maniobra los medios para alcanzar objetivos similares. Es decir, hacer el ajuste que har falta para cumplir con los acreedores en sus propios trminos y no los dictados por los enviados del organismo que preside Kristalina Gueorguieva.

Si no hay acuerdo rpido con los acreedores, no habr indepedencia del FMI, tendr que negociar ms desembolsos para evitar el default , ya que dejar de pagar la deuda es lo nico que para Fernndez no es alternativa.

Si bien las declaraciones pblicas del presidente electo y las propuestas de Guzmn desde Ginebra apuntan hacia esta direccin de concesiones hacia los privados para distanciarse del FMI, tambin hay en el entorno del futuro presidente asesores que sugieren hacer lo contrario: negociar con el Fondo los desembolsos pendientes e incluso ampliar el prstamo, para encarar una reestructuracin de la deuda ms agresiva. Son muestras de que no hay caminos fciles para sortear esta esta pesada herencia de Macri. Con o sin el Fondo, clausurar cualquier alternativa de repudio a una deuda que incluye estafas y desfalcos, de los cuales son responsables los funcionarios de la administracin saliente, los acreedores que prestaron a tasas inviables comprando ttulos a un ritmo que era verdaderamente insostenible, y los grandes empresarios y especuladores a los cuales el endeudamiento les subsidi la fuga de capitales , implica aceptar un camino de austeridad.

Buenas herencias?

Por qu, a pesar del panorama ominoso de la deuda y el cepo cambiario, ms severo que el que Macri levant cuando asumi en 2015, Alberto Fernndez derrocha un optimismo −aunque moderado, es cierto− sobre las posibilidades de poner en marcha la economa?

Esto se motiva en el hecho de que, aunque en los debates electorales y en sus spots haya hablado sobre todos los desastres econmicos que deja Macri, su plan siempre fue apoyarse en el trabajo sucio del ajuste realizado. A pesar de todos los descalabros producidos por un programa econmico descontrolado en muchos aspectos, como ser la escalada inflacionaria, el drenaje de reservas que recin fue taponado el 28 de octubre, y las tasas de inters siderales, en otros terrenos la administracin saliente le deja a Fernndez un horizonte ms despejado. El tipo de cambio ajust fuerte. No est en los niveles que tena con peso hper devaluado de 2002-2003 en los que se bas el despegue econmico de la convertibilidad, con salarios bajsimos en dlares , pero est mucho ms alto que en diciembre de 2015 o que en 2018 antes de la crisis. La inflacin lo erosiona continuamente pero la nueva administracin arranca ac con cierto margen. Tambin recibir un supervit comercial que este ao ser de USD 13 o 14 mil millones, aunque se logr sobre todo gracias a una depresin de la economa que como ya dijimos hundi las importaciones.

La herencia tambin incluye una economa que cumplir casi dos aos de cada libre seguida. Por efecto contraste, con algunas medidas expansivas tendr algn margen para mostrar una economa que arranque mdicamente. Para hacerlo podr apoyarse en otra herencia de este ltimo ao: la contraccin monetaria extrema (medida en trminos reales por efecto de la inflacin) que gui la poltica monetaria desde octubre de 2018 hasta hace algunos meses deja margen para una expansin monetaria que podra ser bastante voluminosa. Esta apelacin a la maquinita para financiar aumentos del gasto es algo que ven como inevitable casi todos los analistas. No solo eso, incluso los algunos de los economistas ms ortodoxos como Carlos Melconian, Guillermo Calvo o Ricardo Arriazu han sealado que puede dar resultados en lo inmediato, justamente gracias a que hay un nivel de monetizacin muy bajo (Arriazu) gracias a la poltica del Banco Central.

Pero estos ortodoxos tambin llaman a no engolosinarse (Calvo). Esta expansin del gasto tendr mrgenes estrechos, a riesgo de alimentar la escalada inflacionaria que proyectan encorsetar con el pacto social y desbarajustar las cuentas pblicas. No debera sorprender entonces que la reparacin de fin de ao que empieza a discutirse para salarios y jubilaciones en el arranque del gobierno, termine estando lejos de reparar la prdida acumulada por el poder adquisitivo durante los ltimos cuatro aos . Entre recuperar lo perdido y congelar la distribucin del ingreso como propona hace unos meses Emmanuel lvarez Agis, otro asesor de Alberto Fernndez, parece ms cerca de esto ltimo.

La poltica expansiva que Fernndez promete, se topar con estos lmites. Los mismos que encontrar otra promesa que reiter en las ltimas semanas: desdolarizar tarifas. Cmo har esto si no hay en sus planes nada que tenga que ver con una estatizacin de los servicios pblicos con los que hoy lucran empresas privadas? Las empresas energticas ya le estaban reclamando a Macri por atrasos tarifarios por las ltimas devaluaciones del peso, es decir que ms all de lo que rija desde el 10 de diciembre, consideran que tienen un derecho adquirido de nuevos tarifazos. El fantasma de afectar la seguridad jurdica, siendo que pretenden atraer inversiones para Vaca Muerta a la cual le ponen todas las fichas, indica que el nico camino para zanjar la cuestin podra pasar por volver a aumentar los subsidios, que Macri no elimin pero redujo pronunciadamente a fuerza de imponer una tarifa altsima a todos los usuarios. Adems cre los subsidios a la produccin de gas no convencional cuyo alcance est en disputa desde finales del ao pasado, siendo uno de los factores centrales que explica el parate de la produccin de shale gas. Los subsidios van en contra de alcanzar el supervit fiscal que necesita mostrar en la negociacin con los acreedores.

Sabemos que al mismo tiempo apelar a un aumento de los impuestos, pero por ese lado tambin encontrar estrecheces. A regaadientes, Macri restableci el ao pasado retenciones para todas las exportaciones. Hoy la soja est pagando alrededor de 24 % (18 % ms 4 pesos por cada dlar). Segn versiones recogidas por el periodista Alejandro Bercovich, podran aumentar a 25 %, con alcuota fija para este grano y sus derivados. No habra ah una mejora sustancial. Respecto del trigo y el maz, los otros cultivos que completan el grueso de la produccin y ventas al exterior, el periodista recoge las dudas que hay en el electo del prximo gobierno, considerando los aumentos que tuvo la produccin desde que se eliminaron las retenciones, o incluso con su restablecimiento en niveles mucho ms bajos el ao pasado. No habra una decisin de volver a grabarlos con retenciones de 20 % o ms como regan en 2015. El agropower podra salirse con la suya a pesar de las estrecheces fiscales, gracias a su rol privilegiado como proveedor de dlares.

Otros impuestos que se discuten, como bienes personales, no aportaran ni de lejos recursos equivalentes. Las intenciones expansionistas chocarn con la estrechez fiscal, condicionada por la deuda y los intereses creados en los prestadores de servicios pblicos y Vaca Muerta.

Escenarios al filo de la navaja

De lo anterior, podemos desprender tres escenarios. Ninguno de ellos se parece a esa regresin a 2003 que Fernndez invoc varias veces.

El primero, es un estallido financiero, por el default de la deuda. Si no logra aprovechar las brechas entre el FMI y los acreedores privados para encarar rpido alguno de los caminos posibles (ms plata del FMI para reestructurar con los privados o reperfilar con los privados sin pedirle nada al FMI), durante 2020 podrn aumentar las probabilidades de un escenario de este tipo.

Evitar el default, pero no la aceleracin inflacionaria. Macri deja la economa en un escaln inflacionario ms elevado que cuando arranc. La cuestin tarifaria, la bomba de las Leliq aminorada (porque se dejaron vencer sin renovar) pero no eliminada agravada por la intencin de apelar a la emisin, y las incertidumbres sobre el pacto social, podran hacer que aunque se evite el escenario ms traumtico de un default descontrolado, la nueva administracin no logre encorsetar la inflacin, sino que esta por el contrario se acelere.

Finalmente, con los lineamientos que podemos prever que tomar la prxima administracin, y los condicionantes a los que se enfrentar, podemos definir como escenario ms optimista que, aunque algunas medidas frenen un poco el deterioro de los ingresos, esto no alcance para evitar otro ao ms de cada de la economa en 2020 (superior a 2 %). Aunque con un cambio de reparto de los costos del ajuste distinto al que viene rigiendo desde 2018, con ms peso sobre los exportadores agrarios (pero no mucho), sobre los bancos (por reduccin de algunos negocios y control de las tasas) y sobre las prestadoras energticas, la austeridad seguir marcando la tnica de la economa, sin que el consumo ni la inversin den signos de reanimacin. Tal como ocurri durante el ltimo mandato de Cristina Fernndez o durante el de Macri, la economa durante el gobierno de Alberto Fernndez seguir marcada por una situacin internacional que no ofrece ningn boom , a lo que ahora se agrega el fantasma del default y las duras condiciones que se imponen para intentar evitarlo.

Por supuesto, siempre hay alternativas. Se puede evitar movernos entre la fatalidad y la estrechez, que es lo que ofrecen todos los escenarios en los que se descarta la posibilidad que sera la nica razonable: que la crisis la paguen los usureros y los grandes capitalistas que la generaron. Esta alternativa, opuesta por el vrtice a la propuesta de Fernndez de capear la tormenta buscando compaginar intereses irreconciliables, es la que podra imponer la movilizacin obrera y popular, peleando por imponer medidas de emergencia que partan de rechazar el chantaje de la deuda , nacionalizar los bancos y el monopolio estatal del comercio exterior como parte de un programa de conjunto para dar una verdadera respuesta a las ms acuciantes necesidades del pueblo trabajador.

Esteban Mercatante, nacido en Buenos aires en 1980. Es economista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Coedita la seccin de Economa de La Izquierda Diario , es autor del libro La economa argentina en su laberinto. Lo que dejan doce aos de kirchnerismo (Ediciones IPS, 2015), y compilador junto a Juan R. Gonzlez de Para entender la explotacin capitalista (segunda edicin Ediciones IPS, 2018).@EMercatante

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/La-herencia-macrista-los-planes-de-Alberto-Fernandez-y-el-desierto-de-lo-real?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter



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