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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2019

El golpe de Estado en Bolivia y sus derivaciones

Daro Villaseor
Rebelin


Es muy difcil escribir sobre el golpe fascista en Bolivia por las derivaciones que la discusin en torno a el mismo se estn presentando en diferentes posturas de la izquierda tanto en Mxico como en toda Latinoamrica. Como de costumbre al parecer la derecha poltica y econmica tiene claro su postura: se regres a los indios en el lugar del que nunca debieron de salir, como en Mxico los fascistas de siempre esperan poder regresar a su lugar a lo que ellos llaman chairos: qu se creen indios y chairos para cuestionar nuestra democracia y sobre todo nuestros privilegios? Como bien dice N. Chomsky cuando nos recuerda los documentos de las elites agrupadas en torno a la primera Trilateral referidos a los peligros del exceso de la democracia que ponen en riesgo los privilegios de los que mandan, lo que se desea es que la plebe india y chaira regrese a la pasividad que haga funcionar los gobiernos como debe de ser: el exceso de democracia es nocivo para el capitalismo y hay que regresar a la plebe a su condicin de pasividad anterior. Que dichos gobiernos que molestan a las elites sean verdaderamente revolucionarios o que sean solamente extractivistas de la depredacin capitalista con discurso de izquierda, es lo que menos les importa. Para los mamarrachos de la derecha, la afrenta es lo nico que cuenta y solamente computan en todos los sentidos posibles el momento en que puedan cobrarla, dando a entender a las claras y a las maduras lo que para las elites significa, realmente, la democracia burguesa que ellos llaman democracia sin ms y lo que estn dispuestos a hacer para que esto no cambie. Que los apoye el amo estadounidense es consustancial a su visin y un hecho incontrovertible. Que la izquierda electoral desde el Bravo hasta la Patagonia cerr, cierra y sigue cerrando los ojos ante todo esto, no es ms que culpa de esta, ya que la derecha nunca nos ha negado la prstina poltica de sus ideales y sus intereses.

Ahora bien. Por supuesto que es posible, y es muy deseable, que la crtica que se de a lo que se consideren errores de los gobiernos y autoridades que reivindiquen para s la postura de la izquierda poltica, econmica y social: es necesaria, y debe hacerse por conviccin, por coherencia, y a veces por sobrevivencia. Que el momento a algunos pueda parecer contraproducente no quita el hecho de la necesidad indispensable y deja abierta la consideracin de que quienes por pragmatismo poltico se oponen a que se realicen las crticas pertinentes (poco importa si son certeras o no, esto lo abordaremos ms adelante), y no hacen ms que repetir las actitudes represivas que los que nos identificamos con alguna postura de izquierda negamos porque sabemos que la izquierda no se reduce a esto, y sabemos que los enemigos aprovechan de maravilla esta censura para decir que nos comportamos como ellos. La Maestra R. Segato tiene todo el derecho de cuestionar al gobierno boliviano del defenestrado Morales, como lo tiene cualquiera, porque ha demostrado que la calidad moral la tiene, los conocimientos los tiene, la postura poltica coherente de toda su vida la tiene y, finalmente, si ella o quien fuera no tuviera un pice de todo lo anterior, solo por ser tiene el derecho de cuestionar y tiene derecho de no tener que enfrentarse a comisarios que le nieguen eso. Que se pueda estar de acuerdo con ella, o disentir, o evidenciar las limitaciones de su discurso no le da el derecho a quien sea de ejercer alguna derivacin de la falacia contra persona para no tener que discutir los argumentos que la Maestra, o quien sea, presente sobre los problemas que consideren que sean de su atencin.

Y tener ese derecho, creemos, implica decir las cosas por su nombre, comprometerse con los hechos y proponerse alcanzar la objetividad, incluso si esto significa que no estemos de acuerdo con los resultados del ejercicio. Y si el ejercicio de ese derecho implica ayudar a entender algo de lo que est sucediendo, todo lo anterior adquiere, lo sabemos, un peso tan fuerte que la Maestra Segato no ha dejado de cumplir, lo sabemos muy bien quienes hemos tenido el privilegio de la lectura de sus textos, o de escucharla de alguna forma con respecto a lo que son los asuntos que ms le importan. Y bien: ella no necesita que quien sea le defienda, su trabajo y su coherencia lo hacen. Era necesario decirle a los comisarios que bajen dos lneas a su nimo inquisitorial.

Regresando al asunto del golpe de Estado en Bolivia, consideramos que cualesquiera que sean las crticas que se le puedan hacer a Evo Morales, a su gobierno y a las propuestas que representan, hay muchas razones por las cuales simple y llanamente no se puede negar que lo sucedido es un golpe de Estado, una forma de tirar a un gobierno legal aunque legtimamente cuestionable por qu los resultados de un proceso de votaciones que tirios y troyanos aceptaron convalidar no fueron del agrado de alguno de los participantes[1]. Las tcnicas del golpe de Estado que las clases dominantes locales y sus amos extranjeros han puesto en prctica con base en los nuevos discursos de la poltica posmoderna en boga (en donde el populismo se presenta como la piedra angular de todo lo que se defiende y se ataca por parte de las elites de todo tipo) hacen que poco importe si se hace con una gran violencia por parte de las fuerzas armadas y policiacas, o con base en ciertas consideraciones que pretenden permitir mantener un cierto discurso que parece democrtico. Es evidente que de preferencia se quiere lo segundo: mientras en Bolivia, as como en Chile, se habla por parte de las elites polticas de la defensa de la democracia, se puede permitir matar unos cuantos opositores que no entienden las virtudes de la democracia elitista o al menos privarlos de la vista, todo con la idea de meter miedo a los testigos, como bien lo mencion Amnista Internacional en su anlisis sobre Chile[2] y como bien se puede ver en los informes que llegan de lo que sucede en varias ciudades bolivianas. Pero de esto y de los errores del gobierno de Morales derivar como lo hace la Maestra Segato que se da en el momento presente un Golpe de Estado pero de un nuevo tipo: se da despus de un vaco de poder, despus de una falta de gobernabilidad y credibilidad. Fue un golpe oportunista que sucede a posteriori de ese vaco de poder[3], nos parece que es pasar la responsabilidad del acto criminal del golpe de quienes lo ejecutaron (por odio de clase, por racismo, por sexismo, por conveniencia, por revancha como lo mencionamos prrafos arriba) a quienes al final lo padecieron, primero, porque sabemos que muchos de los que que se oponen activamente al golpe y que estn agrupados en torno a organizaciones campesinas, indgenas y sindicales y que no son unos cuantos, apoyaron y apoyan activamente al presidente depuesto, y despus porque decir que a partir de las divisiones y oposiciones que existieron en torno al atacado gobierno boliviano existi un vaco de poder, nos parece equivalente a decir que las oposiciones que gener el gobierno de Salvador Allende que culminaron en el pinochetazo en 1973 deriv de un vaco de poder: es de sobra conocido que Allende no tena el apoyo activo de toda la poblacin el cual estaba construyendo (al grado de que el golpe se dio cuando era posible que ste tena el apoyo de la tercera parte de la poblacin al 11 de septiembre), y el golpe evit una nueva votacin que pareca, ahora s, asegurar el apoyo de aquella. Las oposiciones que el gobierno chileno de entonces tena a la izquierda, fue algo tan normal y hasta donde sabemos nunca se ha hablado de un vaco de poder en 1973 como no fuera por parte de los golpistas y sus apoyos. Si la Maestra Segato dice que los problemas que el gobierno de Evo daban una falta de credibilidad y gobernabilidad (para impedir el golpe de Estado?, la burguesa local revanchista y sus amos anhelantes del litio de los que la Maestra no dice algo se habran abstenido de haber tenido Evo 100% de apoyo?), pone en su cancha la responsabilidad del golpe de Estado en descargo de sus enemigos de clase y casta? Allende, entonces, provoc su desgracia y la de su pueblo?

Tiene razn la Maestra Segato al cuestionar que existe un cierto endiosamiento de la figura de Morales al grado de negar cosas, en ese endiosamiento, como su machismo, herencia perniciosa de lo peor de nuestras herencias culturales latinoamericanas. De acuerdo con esto. Es un dato del problema, pero, importa si es un dato secundario, o primario? De verdad? Pretende acaso que la apuesta por el extractivismo, la transferencia de recursos para beneficiar a los sectores pobres sin tocar las canonjas de los sectores elitistas, y la apuesta por la democracia burguesa por parte de la izquierda institucional que asume que la burguesa revanchista, racista y golpista tiene el mismo nivel de compromiso que ella pero que la verdad solamente estaba esperando el momento adecuado para desmantelar todo lo que detesta, son de alguna manera la consecuencia de los machismos de Evo y sus seguidores? La verdad que creemos que aunque el machismo es un termino romntico y polticamente correcto, la verdad es crematstica y poltica. Crematstica: Esos programas sociales (a favor de los pobres bolivianos) constituyeron un respiro para la gente que reciba los pagos. No slo se trataba de una ayuda material para sobrellevar la pesada carga cotidiana que el castigo neoliberal haba impuesto desde haca aos. Tambin representaban un mensaje de aliento, en el sentido de sentir que alguien por fin se haba acordado de las clases ms golpeadas, lo que represent una inyeccin de optimismo y, yo dira, hasta de alegra poltica.

Y poltica: Sin embargo, en una economa capitalista las fuerzas que mantienen a la gente en la trampa de la pobreza no desaparecen con esas entregas de dinero en efectivo. El otorgamiento de bonos en Bolivia ampli sin duda la capacidad de consumo de los estratos de menores ingresos, pero eso no necesariamente constituye una poltica redistributiva duradera, ms sin embargo es algo que permite quedar bien con tirios y troyanos hasta que a los unos les parece que ya han cedido demasiado y a los otros les parece que ya fue suficiente de ddivas, algo que se ha visto de forma constante en esta poca de los gobiernos progresistas latinoamericanos, y que parece ser la deriva de nuestro progresismo obradorista actual: Por cierto, esa es una leccin que el actual gobierno de Andrs Manuel Lpez Obrador no parece querer entender. Claramente, se requiere algo ms y a escala macroeconmica para que esos programas tengan un alcance distinto. Lo que s es claro es que los programas sociales basados en pagos en efectivo no son sinnimo de una poltica para el desarrollo[4].No vemos, con el perdn de la Maestra Segato, que el machismo tenga que ser la base de las polticas autoritarias del gobierno de Evo ni de alguno de los tantos gobiernos del extractivismo progresista latinoamericano de los ltimos aos. Creemos que la base es los compromisos de clase de quienes toman las decisiones, las polticas imperialistas a las que por cierto algunas derivaciones esotricas de la izquierda posmoderna de los ltimos aos nos dijeron que ya no tenan fuerza alguna, y las actitudes polticas que el reformismo de la izquierda poltica que la caracterizan desde su nacimiento hace ms de un siglo[5], creyendo que sus compromisos con la legalidad (burguesa) y la economa (burguesa) los comprometa al mismo nivel de las elites en la misma lgica de la legalidad y el apoyo a los ms jodidos. Y en este caso, como lo hemos visto desde Allende hasta el actual gobierno de El Lder mexicano, las actitudes de desprecio y de cinismo e hipocresa de parte los Dueos de la sociedad hacia esta izquierda reformista son el pan de cada da, hasta que un buen da ven lo que ellos creen que es su oportunidad, organizando un golpe de Estado salvaje como en 1973 o con careta de democracia y redes sociales como el caso de Bolivia actual y en cierta medida de Chile.

El discurso binarista del que habla la Maestra Segato y que a su manera la sociloga Raquel Gutirrez retoma como crtica a la Biblia de la derecha y la biblia de la izquierda (cierto marxismo, todo marxismo?)[6], que es otra manera, si es que interpretamos bien, de decir que la realidad es ms compleja de lo que verdaderamente creemos, pertenece a esas derivaciones del posmodernismo y cierto feminismo de elite pretende usar para decir que las cosas van ms all de la lucha de clases, sin tener que mencionarlo y que terminan por ocultar todo. Esto nos parece un encubrimiento porque as como no hemos visto que defender a Morales sea un endiosamiento, pretender que sus opositores polticos y de clase son los malos (unos Diablos), es la mejor manera de no entender algo y de facilitarles el trabajo a los golpistas: en el lenguaje moralista de las complejidades genera dioses y demonios que dicen que no opera en los binarismos polticos: lo que la Maestra hace es pretender usar el lenguaje para superar la realidad de la explotacin capitalista sin siquiera mencionarla, el desplazamiento del problema con lenguaje nuevo no resuelve el problema pero permite pasar lo sucedido como si no existiera porque es ms complejo.

Por qu parece estarnos tragando a todxs el tringulo de la confrontacin estril e incomprensible (Raquel Gutirrez)? Ser por qu la fuerza de la burguesa y la ceguera (o conveniencia) poltica de la izquierda reformista sigue dictando las reglas del juego mientras que la izquierda radical se pierde en propuestas y a ver quien las entiende, propuestas esotricas, dejando de lado la racionalidad (porque es binaria), y la correlacin de fuerzas (porque es machista). Escribe la maestra Gutirrez: La situacin se hace cada vez ms obscura pues se arrastra a la sociedad boliviana a las entraas mismas del orden simblico patriarcal que sostiene la lgica de guerra que garantiza la acumulacin expansiva y colonial del capital (y se impone la pregunta: Qu clase de orden simblico que no modifique las reales estructuras de explotacin, de las que la autora no dice algo, haran cualquier cambio as lo administre cualquier forma de matriarcado?). Segn este guin ya no se est disputando el poder poltico, sino que se est salvando o destruyendo Bolivia, segn sea quien hable (Serio? Desde el inicio hace 13 aos la burguesa boliviana as como sus pares argentina, chilena y mexicana se han presentado como las salvadoras de la nacin del peligro comunista que ellas solo ven, mientras sus opositores de la izquierda reformista se presentan como redentores, con crucifixin garantizada salvo notables excepciones. Y esto, a fin de cuentas, no es poltico, tambin? Bueno, la verdad es que nuestras burguesas siempre se han considerado salvadoras de todos nosotros, los que no somos de la elite). Evo puede jugar en ese juego, otra vez, con gran comodidad (saquen las cartas y el whisky). Ya no est en discusin pblica si l ha desconocido o no, una y otra vez, los mandatos que han brotado desde la sociedad cuando se le ha consultado (algo que desde el principio la izquierda electorera ha realizado en funcin de sus necesidades polticas y de las necesidades econmicas de la clase dominante con la que cree que est acordando, si la sociloga se dio cuenta de esto ahora, no es culpa de Evo, por cierto); lo que est en discusin es quien salva a Bolivia. Evo-redentor contra Camacho-verdugo/Camacho-redentor contra Evo-verdugo (eso ya qued claro, solo hay una clase ganadora y es la ma, como dijo ya el clsico).

Pretender usar el lenguaje para suplantar los hechos que el capitalismo presenta no resuelve los problemas de la explotacin capitalista. Pretender que el machismo suplanta la lucha de clases y la cruda realidad capitalista es hacerlo el favor a los explotadores. Pretender negar la realidad que los intereses econmicos pueden estar y estn por encima de cualquier sentimiento es dar cuenta de lo que al sistema capitalista verdaderamente le importa. Si la clase dominante y sus cipayos se montaron sobre la sublevacin popular que quera al gobierno de Evo fuera del poder, como dicen algunos de los intelectuales crticos del gobierno boliviano defenestrado, el problema es tambin de ese movimiento y su concepcin sobre lo que es el capitalismo y el poder que representa porque ni pudieron prever eso ni parece que puedan hacer algo para evitarlo ya puestos ante hechos consumados, e invocar machismos y acuerdos ancestrales como una manera de salir de lo que los crticos del gobierno exiliado llaman lenguaje binario, lo que en realidad deriva es que por la va de los hechos la clase dominante y sus cipayos s que tienen claro lo que estn defendiendo, el por qu y la claridad de los medios necesarios, algo que al parecer no se ve en los opositores que en las calles dan la impresin de estar a la defensiva mientras que los intelectuales que dicen acompaarlos nos hablan en un lenguaje que da la impresin que a veces solo ellos entienden.

Notas:

[1] https://www.celag.org/sobre-la-oea-y-las-elecciones-en-bolivia/ y http://cepr.net/images/stories/reports/bolivia-elections-2019-11.pdf. Existe versin en espaol.

[2] https://amnistia.cl/, https://www.publimetro.cl/cl/noticias/2019/11/21/amnistia-internacional-represion-chile.html

[3] https://www.filo.news/actualidad/Rita-Segato-Evo-Morales-cayo-por-su-propio-peso-no-fue-victima-de-un-golpe-20191120-0060.html

[4] https://www.jornada.com.mx/ultimas/economia/2019/11/13/bolivia-en-la-tragedia-de-america-latina-alejandro-nadal-6196.html

[5] https://www.lahaine.org/est_espanol.php/iministros-lcomunistasr-en-los-gobiernos

[6] https://www.filo.news/actualidad/Rita-Segato-Evo-Morales-cayo-por-su-propio-peso-no-fue-victima-de-un-golpe-20191120-0060.html, y https://www.elsaltodiario.com/bolivia/bolivia-la-profunda-convulsion-que-lleva-al-desastre-

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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