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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2019

Nancy Fraser: Teora crtica del capitalismo

Facundo Nahuel Martn
Intersecciones


Crtica desde la crisis

Que vivimos tiempos de crisis capitalista no es una novedad para nadie. Al menos desde el estallido financiero de 2008, el anlisis del capitalismo, que pareca olvidado en buena parte de la teora social y tambin de la accin poltica, ha vuelto al centro de la escena. Tal vez, algo ande mal con el capitalismo como tal. De la mano de este "retorno" de la crtica del capital, Marx y el marxismo han vuelto a gozar de cierta legitimidad terica, aunque ms no sea en una versin limitada, como herramientas intelectuales para el anlisis de la crisis econmica. Sin embargo, tambin asistimos a una significativa multiplicacin, fragmentacin y heterogeneidad de los conflictos sociales. Lejos de las predicciones del marxismo tradicional sobre la creciente homogeneizacin subjetiva de las capas proletarias bajo las presiones del dinamismo sistmico, el conflicto social de nuestro tiempo aparece irreductiblemente heterogneo en su interior. Mientras que el poder de los sindicatos, como rganos tradicionales de la clase, ha sido debilitado por dcadas de neoliberalismo, han cobrado importancia varios movimientos sociales centrados en el gnero, el racismo, la naturaleza, la vivienda y las formas de habitar las ciudades, el acceso al agua y otras necesidades bsicas, los servicios pblicos, etc. La crisis capitalista, estructural como es, parece generar mltiples respuestas, pero que permanecen marcadas por la heterogeneidad y la multiplicidad. Articular el momento objetivo de crisis sistmica con el momento subjetivo de multiplicidad de luchas a veces fragmentarias es un desafo de peso para el momento presente.

Las cosas no son ms simples en el plano de la teora. El marxismo tradicional, a pesar del retorno a la crtica del capital, es una teora ampliamente desacreditada. Se lo ha cuestionado, sobre todo desde las tribunas posestructuralistas, por tener una mirada reduccionista de la clase (incapaz de dar cuenta de ejes de dominacin social atravesados como el gnero o la raza), un historicismo eurocntrico (una filosofa de la historia progresista basada en el desarrollo de las fuerzas productivas) y una teora del sujeto demasiado ligada a la modernidad (que ve a la naturaleza como mera materia disponible para ser dominada por el sujeto). Sin embargo, la mayora de las "teoras de relevo" en competencia con el marxismo tradicional han tendido a desconocer sin ms al capitalismo como objeto de crtica. Este es el caso, por ejemplo, el posmarxismo de Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, en el mejor de los casos una teora de la autonoma de lo poltico con respecto a lo social. En la propia teora crtica de la sociedad (Jrgen Habermas, Axel Honneth), parece que encontramos herramientas para diagnosticar y combatir algunas patologas sociales de la modernidad, pero no al capitalismo como tal en cuanto ensamble sistemtico.

Producir una nueva gran teora social, abarcadora y amplia de miras, capaz de vrselas con la pluralidad de conflictos sociales sin retroceder a los reduccionismos y esencialismos del marxismo tradicional y volviendo a poner al capitalismo como tal en el centro de la discusin, parece un desafo intelectual de primer orden para nuestro tiempo. Nancy Fraser ha recogido el guante. Sus intervenciones ms inmediatamente polticas de los ltimos aos son mejor conocidas (por ejemplo, Fraser, 2018, Fraser, 2019). Ha cuestionado el "neoliberalismo progresista", que se caracteriz por la alianza entre avance de la mercantilizacin e incorporacin domesticada de demandas de reconocimiento de algunos movimientos sociales en las dcadas pasadas. Contra esta peligrosa alianza, Fraser ha propugnado por la construccin de un populismo de izquierdas que rena demandas emancipatorias en todos los planos con una fuerte crtica econmica de las desigualdades sociales. Sin embargo, las bases tericas de sus intervenciones polticas permanecen menos conocidas. Es precisamente en los trabajos tericos de los ltimos aos donde Fraser desarrolla una teora ampliada del capitalismo vigorosa. En este artculo intentar presentar los rudimentos de esa teora.

Fraser hizo un primer giro a la teora del capitalismo en un trabajo sobre Karl Ponaly en 2012, dando con formulaciones ms completas en el artculo "Behind Marxs Hidden Abode" (2014) y el libro co-escrito con Rahel Jaeggi, Capitalism. A Conversation in Critical Theory (2018, traducido al castellano en 2019, ver Bibliografa al final de este artculo, ndr.). Sabemos que Marx dirigi su atencin a la "morada oculta de la produccin" detrs de las escenas superficiales del intercambio de equivalentes, desentraando la explotacin y la dominacin de clase tras las promesas de igualdad y libertad del capitalismo. Con Marx, pero ms all de Marx, Fraser encuentra nuevas "moradas ocultas" detrs de la produccin de valor: la reproduccin social, no reconocida como trabajo y realizada gratuitamente, en buena medida en los hogares y por mujeres; la naturaleza, introducida en la dinmica capitalista peridicamente mediante nuevas anexiones y mercantilizaciones; la expropiacin de comunidades racializadas, no reconocidas plenamente en el derecho ni siquiera en los trminos del trabajo asalariado; la poltica, que provee marcos institucionales indispensables pero potencialmente conflictivos para el sostenimiento de la acumulacin. Estos mbitos configuran la ontologa social internamete diferenciada del capitalismo. Se trata de un nico orden social, pero que no posee una lgica unitaria (por ejemplo, la valorizacin o la mercantilizacin), sino lgicas diversificadas conforme divisiones institucionales que portan tambin diferentes criterios normativos. El capitalismo es entonces algo ms que un sistema econmico basado en la clase, es un orden institucional que tambin se estructura de manera racista y patriarcal, que agudiza la separacin entre humanidad y naturaleza y que hace posible, al tiempo que constrie, demandas democrticas y transformadoras.

Finalmente, el capitalismo es un orden institucional histricamente cambiante. Las fronteras institucionales que lo caracterizan no son estticas. Cada una de ellas es propensa a la crisis y renegociable. Las grandes fases histricas del capitalismo (el liberalismo del siglo XIX, el capitalismo administrado por el estado de posguerra, el neoliberalismo actual) son estabilizaciones provisorias de las contradicciones dinmicas y los conflictos de lmites del orden institucional. Esto significa que cada fase del capitalismo debe estabilizar la dinmica de la acumulacin, con su perpetua propensin a crisis. Pero tambin debe articularla con las otras dimensiones institucionales: la reproduccin social, la relacin con la naturaleza, la expropiacin de comunidades y la poltica, generando sucesivas formas de equilibrio precario. Hoy, la ltima gran fase del capitalismo, el neoliberalismo, est en crisis en todos los planos (la acumulacin, la reproduccin social, la nueva ronda de expropiaciones, la legitimidad democrtica, la relacin con la naturaleza). Esto explica que, junto con la lucha de clases o como elemento imbricado con ella, aparezcan nuevas "luchas por los lmites" (boundarie struggles) en todos los mbitos del orden institucional. La teora ampliada del capitalismo permite abordar la crisis contempornea, tornando inteligibles los vnculos entre la dinmica de la crisis y los conflictos sociales abiertos, dando lugar a nuevas maneras de comprender los procesos y a nuevas perspectivas para intervenir en ellos.

Hacia una teora ampliada del capitalismo

En sus conversaciones con Jaeggi, Fraser avanza una primera definicin "ortodoxa" del capitalismo para, sobre esa base, construir caracterizaciones ms complejas. El capitalismo supone 1) la divisin de la sociedad entre una clase de productores y una de propietarios; 2) la mercantilizacin institucionalizada del trabajo asalariado; 3) la dinmica compulsiva del capital como valor que se valoriza; 4) la alocacin del excedente social y los factores de produccin mediante el mercado (Fraser y Jaeggi, 2018: 41). El capital es caracterizado como "sujeto" del proceso de valorizacin (Fraser y Jaeggi, 2018: 31), en cuanto su dinmica recursiva y automatizada toma a los seres humanos como sus "peones". Asimismo, esa dinmica de acumulacin tiene por presupuestos la divisin de la sociedad en clases y la compra-venta de la fuerza de trabajo. Estos cuatro rasgos iniciales pretenden dar cuenta del carcter histricamente determinado de la sociedad capitalista, de su especificidad histrica o de los rasgos singulares que la caracterizan y diferencian de otras formas sociales preexistentes.

Ahora bien, ni la dinmica de la valorizacin, ni la venta de fuerza de trabajo como mercanca, ni la divisin de la sociedad en clases bastan para caracterizar al capitalismo, una forma social que excede estructuralmente a la relacin de capital y sus ramificaciones internas. Sencillamente, "la sociedad no puede ser mercancas hasta el final [all the way down]" (Fraser, 2012: 1). Por el contrario, hay "condiciones de posibilidad" no mercantiles para la existencia de mercancas (Fraser, 2012: 8). Siguiendo crticamente a Karl Polanyi, Fraser cuestiona la tesis de la universalizacin capitalista de la forma mercanca, con sus patrones objetivos y subjetivos (2014: 5). Por el contrario, el marco institucional del capitalismo produce una diferenciacin de mbitos que son las "condiciones de trasfondo" [background conditions] del proceso de valorizacin.

Fraser retoma, para pensar esas condiciones de trasfondo, cierta metodologa desplegada por Marx en el estudio de la acumulacion originaria. Esta investigacin nos lleva de la explotacin del trabajo doblemente libre a la expropiacin de las comunidades campesinas, la historia de las enclosures y la instauracin por medios poltico-estatales, directos y violentos, de las clases sociales en sentido moderno. Aparecen entonces condiciones de posibilidad (histricas) de la acumulacin, que no se resumen en su dinmica intrnseca como tal. Fraser retoma este argumento pero le da un giro sincrnico: las "condiciones de trasfondo" de la acumulacin no son solamente su presupuestos histricos. Son, en cambio, sus condiciones simultneas de eficacia y permanencia, en una lgica de primer plano y trasfondo [foreground/background] que permite ampliar la concepcin del capitalismo y encontrar "moradas ocultas" tras la produccin de valor. Hay un marco institucional que debe funcionar simultneamente con la acumulacin para que sta tenga eficacia.

La reproduccin social

La primera condicin de trasfondo o divisin institucional del capitalismo que Fraser destaca, siguiendo al marxismo feminista, es la reproduccin social. En la sociedad capitalista, la reproduccin de la fuerza de trabajo es realizada en buena medida (aunque no totalmente) en un marco no mercantilizado, en el mbito domstico y predominantemente por mujeres. Este trabajo reproductivo es "absolutamente necesario para la existencia de trabajo asalariado" (Fraser y Jaeggi, 2018: 45). Incluye tambin los procesos de subjetivacin bsicos que dan lugar a la formacin de comunidades y la interaccin social significativa. La divisin entre produccin de mercancas y reproduccin social es una condicin "completamente generizada" del capitalismo (Fraser y Jaeggi, 2018: 46). Esta divisin institucional tambin es histricamente especfica: en otras sociedades histricas, la actividad social y econmica se orienta directamente a la produccin para la subsistencia como tal, no separndose en los mbitos escindidos de la produccin de valor y la reproduccin social. La reproduccin social delimita una condicin de trasfondo no mercantilizada del mercado capitalista, que posee dinmicas normativas propias.

En el artculo "Contradictions of Capital and Care", Fraser sostiene que el capitalismo tiene una profunda, estructural, tendencia a la crisis de reproduccin social (2016a: 100). Las contradicciones sistmicas del capitalismo no se despliegan solamente dentro de la acumulacin de capital (cada de la tasa de ganancia, sobreproduccin, etc). El capitalismo posee contradicciones estructurales y tendencias a la crisis tambin en la interaccin entre el mbito de la reproduccin social y la produccin de mercancas. "Por una parte, la reproduccin social es una condicin de posibilidad para la acumulacin de capital sostenida, por la otra, la orientacin del capitalismo a la acumulacin ilimitada tiende a desestabilizar el proceso de reproduccin social en el que se basa" (Fraser, 2016a: 100). La separacin entre produccin de mercancas masculinizada y reproduccin social feminizada conlleva una relacin contradictoria entre las dos (Fraser, 2016a: 103). Esta combinacin de separacin, dependencia y rechazo es fuente de constante inestabilidad social, en cuanto la dinmica de la acumulacin tiende a socavar las bases de la reproduccin social que, al mismo tiempo, presupone como su condicin institucional.

La expropiacin y el racismo

La segunda condicin institucional del capitalismo est vinculada con el imperialismo y el racismo, "integrales a la sociedad capitalista, tan integrales como la dominacin de gnero" (Fraser y Jaeggi, 2018: 55). El capitalismo no suprime las jerarquas de estatus (Fraser y Jaeggi, 2018: 57) ni instituye sin ms la explotacin de clase basada en la igualdad jurdica. Por el contrario, marca polticamente a algunos sujetos como menos-que-proletarios: sujetos que ni siquiera van a ser reconocidxs como jurdicamente libres e iguales y por lo tanto pueden ser objeto de expropiaciones directas y violentas. La constitucin poltica de estos sujetos est marcada de cabo a rabo por la racializacin y el imperialismo. "Mientras que los trabajadores explotados reciben el estatus de individuos libres portadores de derechos () aquellos sometidos a expropiacin son constituidos como seres dependientes, no-libres, despojados de derechos" (Fraser y Jaeggi, 2018: 56). Como dice la autora en "Expropiation and Explotation in Racialized Capitalism", el Estado capitalista fuerza cada vez una divisin entre "trabajadores-ciudadanos" y "sujetos dependientes, expropiables" (Fraser, 2016b: 163).

Las dinmicas de racializacin se organizan de manera transnacional, delimitando ncleos y periferias globales del capitalismo, al tiempo que expropiacin y la explotacin coexisten a veces en un mismo territorio. La expropiacin, nuevamente, no es una condicin histrica pretrita cancelada en la historia posterior del capitalismo. Es uno de sus mecanismos constantes, "acumulacin por otros medios" de "bruta confiscacin de trabajo, ciertamente, pero tambin de tierra, animales, herramientas, depsitos de energa y hasta de seres humanos, sus capacidades sexuales y reproductivas, sus hijos y rganos corporales" (Fraser y Jaeggi, 2018: 55). La expropiacin es entonces una background condition de la explotacin tanto como la reproduccin social.

La separacin sociedad/naturaleza

El capitalismo instituye una relacin dual (de separacin y anexin) con la naturaleza. La convierte en un recurso cuyo valor es a la vez "presupuesto y denegado" (Fraser y Jaeggi, 2018: 50). Los capitalistas la expropian "sin costo", tratndola como una materia libremente disponible y aprovechable. La constante anexin de la naturaleza, como fuente de riquezas y vertedero de deshechos, acompaa a la acumulacin de capital continuamente. Estas anexiones permanentes y crecientes, al mismo tiempo, vienen acompaadas de una agudizacin de la frontera que separa sociedad y naturaleza. "El capitalismo asume (en efecto, inaugura) una divisin tajante entre un reino natural, concebido como provisin gratis, no producida, de materiales brutos, y un reino econmico, concebido como la esfera del valor, producido por y para seres humanos" (Fraser y Jaeggi, 2018: 50). Con esto se endurece la distincin previa entre humanidad y naturaleza, que tiene una larga tradicin en el pensamiento occidental.

El capitalismo, adems de cursos paradojales, tiende a producir contradicciones ecolgicas. Presupone la disponibilidad libre y en principio infinita de la naturaleza como recurso. Pero tambin desestabiliza la ecologa, minando sus propias condiciones de posibildiad cada vez. Nuevamente, las contradicciones del capitalismo no se limitan a la acumulacin de capital. Incluyen las contradicciones entre la acumulacin y sus condiciones de posibilidad o de trasfondo, en este caso, las condiciones ecolgicas.

Economa y poltica

La ltima condicin de trasfondo del capitalismo es la poltica. Simplemente, la acumulacin presupone lgicamente un poder pblico separado, que tercie en las relaciones contractuales (incluida la salarial, condicin de la explotacin). Esto configura una separacin entre economa y poltica que es tambin especfica del capitalismo (en otras sociedades histricas es normal ver al poder poltico y el econmico fusionados inmediatamente). La diferenciacin entre economa y poltica, por lo tanto, es estructuralmente necesaria para el capitalismo. Al mismo tiempo, la poltica se constituye sobre criterios normativos no-idnticos a los econmicos, "principios de democracia, ciudadana igualitaria e inters pblico, por muy restrictivos o excluyentes que puedan ser a veces" (Fraser y Jaeggi, 2018: 64).

La divisin entre poltica y economa, estructurante del capitalismo como tal, hace posible el funcionamiento "automatizado" de la acumulacin como "compulsin silenciosa" (Fraser y Jaeggi, 2018: 53). Al mismo tiempo, ac emerge la posibilidad de la contradiccin entre capitalismo y democracia, como fue tematizada por Ellen Meiksins Wood. En efecto, la desigualdad de clase y la regulacin compulsiva de la economa tienden a socavar a la poltica y su autonoma. La legitimacin democrtica es entonces puesta en cuestin, o mejor, se vuelve peridicametne incompatible con los imperativos de la acumulacin. Se ponen de manifiesto "las contradicciones especficamente polticas de la sociedad capitalista el hecho de que su economa simultneamente se basa en y tiende a desestabilizar a los poderes pblicos" (Fraser y Jaeggi, 2018: 54). Fraser ha profundizado estas tesis en el artculo "Legitimation Crisis?" (2015), donde retoma algunas herramientas del anlisis de Jrgen Habermas para analizar la crisis poltica del capitalismo neoliberal. "La lgica de sistema de la economa capitalista est profundamente arraigada en la sustancia del poder pblico y la consume desde adentro. Desestabilizando sus propias condiciones polticas de posibilidad, el rgimen actual no solo amenaza con destruirse a s mismo, sino tambin a la nica fuerza que podra transformarlo" (Fraser, 2015: 188).

Historicidad de las fronteras

Arriba reconstru el marco institucional del capitalismo como tal, con sus divisiones constitutivas entre produccin y reproduccin, explotacin y expropiacin, sociedad y naturaleza, economa y poltica. Estas divisiones, inherentemente capitalistas, tienen una historia interna de articulaciones y renegociaciones. El capitalismo como orden institucional no es esttico. Ha atravesado una serie de fases donde sus divisiones institucionales, que encierran propensiones a la crisis, fueron estabilizadas temporalmente.

Por ejemplo, durante el capitalismo liberal, especialmente hasta la crisis de 1929, en los pases del centro prim un modelo de reproduccin social basado en "esferas separadas" (Fraser y Jaeggi, 2018: 107). La familia, como unidad de reproduccin de la fuerza de trabajo, se encontraba separada del mercado y escasamente atendida por medidas estatales. Durante el capitalismo administrado estatalmente de la posguerra este modelo fue reemplazado. El poder de estado se dedic directamente a administrar la reproduccin social, garantizando servicios pblicos en la salud, el cuidado de nios, la educacin (Fraser y Jaeggi, 2018: 108). Al mismo tiempo, se instituy el "salario familiar", con el que "deba pagarse a un trabajador varn industrial lo suficiente para mantener a toda su familia" (Fraser y Jaeggi, 2018: 109). Esta forma de reproduccin social "fordista" garantiz salarios altos y bienestar obrero, al menos en el centro global, pero al precio de reforzar los patrones familiares patriarcales y heteronormativos supuestos en el salario familiar. Finalmente, con el neoliberalismo se difundi el modelo de "familia de dos asalariados" [two-earner family]. En esta fase se condensaron ambiguamente las presiones a la baja de salarios exigidas por la acumulacin ante la baja de productividad y las demandas feministas y LGBT contra las opresiones condensadas en el formato familiar fordista. Se erigi as el "orden de gnero del capitalismo financiarizado" (Fraser y Jaeggi, 2018: 111), que a su vez estara en crisis actualmente, en un marco de crisis general del capitalismo neoliberal. "Este rgimen promueve la desinversin estatal y corporativa del bienestar social, al tiempo que recluta mujeres en la fuerza de trabajo paga extrernalizando el trabajo de cuidados en familias y comunidades mientras reduce su capacidad para realizarlo" (Fraser, 2016: 112).

Las consideraciones de arriba podran repetirse para las otras divisiones institucionales del capitalismo. En todos los casos, vemos cmo cada fase histrica afecta al conjunto del orden institucional, redibujando las fronteras entre mbitos. Nuevas formas de imperialismo, de anexin de la naturaleza y de articulacin economa/poltica se dibujan tambin en cada caso. Con estos intentos sucesivos, todos ellos precarios y contestables, el capitalismo logra estabilizar transitoriamente sus contradicciones sistmicas, augurando en cada caso nuevas fases de crisis y reconfiguraciones generales.

Proyectos emancipatorios y luchas sociales

Contra la vieja tesis de Lukcs que postulaba una tendencia a la universalizacin de la forma mercanca en el capitalismo (Fraser y Jaeggi, 2018: 65), Fraser enfatiza las gramticas propias y las ontologas diferenciadas de cada una de las condiciones de trasfondo del capitalismo, construyendo una topografa societal compleja. La poltica no se rige por la lgica de la mercanca, la reproduccin social no se rige por la dinmica de la acumulacin, etc. Esto no significa que esas divisiones institucionales variopintas sean reservorios puros de una normatividad emancipatoria: muchas veces, sus oposiciones dinmicas con respecto a la economa capitalista plasman complementariedades sistmicas, madrigueras conservadoras y otras trampas dualistas. Sin embargo, marcan una normatividad alternativa (a veces complementaria, a veces en conflicto) con respecto a la valorizacin del valor.

Las divisiones institucionales del capitalismo dan lugar a luchas por los lmites [boundarie struggles]. En diferentes contextos, las personas pelean colectivamente por redefinir, rediscutir y a veces tambin defender las fronteras entre mbitos institucionales. Por momentos, tratan de proteger fronteras heredadas, por ejempplo contra los avances de la mercantilizacin (luchas defensivas, Fraser y Jaeggi, 2018: 213). Tambin, retomando un vocabulario que desarroll en trabajos previos (2006), Fraser distingue luchas por los lmites afirmativas y transformadoras. Las primeras buscan situar en otro punto la localizacin social de una frontera dada, sin discutir la existencia de esa forntera como tal (por ejemplo, discutir la inclusin de las mujeres en el trabajo asalariado o de poblaciones racializadas en la ciudadana estatal). Las segundas objetan la existencia de algunas fronteras institucionales como tales (por ejemplo, proyectos radicales de transformacin social que busquen abolir las separacin entre produccin y reproduccin, entre poltica y economa, etc.). Finalmente, como Fraser viene sosteniendo desde los aos 90, la propia distincin entre luchas afirmativas y transformadoras se complica en la prctica, donde son posibles reformas no reformistas, afirmativas bajo un criterio estricto, pero que "dan lugar a efectos transformadores porque alteran las relaciones de poder y, por lo tanto, abrir un camino para nuevas luchas que se vuelven cada vez ms radicales" (Fraser y Jaeggi, 2018: 214).

Al mismo tiempo, Fraser nos advierte contra los peligros de dos imaginarios extremos y simtricos: el liquidacionismo y el prohibicionismo. El primero busca "eliminar una frontera del todo", mientras que el segundo intenta "hacer impenetrable" una frontera dada (Fraser y Jaeggi, 2018: 215). Ejemplos peligrosos de liquidacionismo se encuentran en el intento sovitico por eliminar la frontera entre economa y poltica, que condujo a las dificultades sistmicas de la economa planificada; as como en algunas experimentaciones fascistas de instrumentalizacin estatal de la reproduccin social y biolgica. El prohibicionismo se encuentra, en cambio, "en aquellas feministas que buscan prohibir toda mercantilizacin del sexo, la reproduccin y el trabajo de cuidados" (Fraser y Jaeggi, 2018: 215). En estos casos se asume que cierto mbito de la existencia (la reproduccin social) es inherentemente no mercantilizable. De un lado, liquidar toda frontera institucional puede ser peligroso, del otro lado, decretar la sacralidad de las fronteras puede resultar conservador y paralizante. Fraser recomienda mantener una actitud abierta y contextual, capaz de pensar renegociaciones y redefiniciones de fronteras, militando por una "nueva y ms democrtica" manera de trazarlas (Fraser y Jaeggi, 2018: 216).

Las consideraciones anteriores se enmarcan en otra caracterizacin de las luchas sociales en el capitalismo. Reformulando las ideas de Karl Polanyi, Fraser distingue un "triple movimiento" entre mercantilizacin, proteccin social y emancipacin (Fraser y Jaeggi, 2018: 231). El ciclo fordista estuvo, en buena medida, marcado por la alianza entre proteccin social y mercantilizacin, en detrimento de la emancipacin social (lo que se plasm en las presuposiciones hetero-patriarcales del salario familiar, entre otras cosas). El capitalismo neoliberal, en cambio, signific una curiosa alianza de mercantilizacin y emancipacin, que incorpor parte de las crticas y demandas emancipatorias de la nueva izquierda de los aos 60 y los movimientos sociales, muchas veces "desplazndose hacia formas individualistas y meritocrticas de enmarcar sus agendas" (Fraser y Jaeggi, 2018: 241). Esto marc un perodo de neoliberalismo progresista donde la expansin del mercado pareci ofrecer oportunidades a versiones domesticadas de los movimientos sociales. Las estabilizaciones sistmicas parecen posibles cuando se alan dos de los tres posibles movimientos capitalistas, en detrimento de un tercero. En esos casos es posible condensar dinmicas de lucha en sentido de un ordenamiento social provisorio pero viable. Una articulacin disruptiva de movimientos generales y luchas de fronteras (incluida la de clases) podra dar lugar a una transicin a una nueva articulacin institucional o, incluso, a una ruptura con el capitalismo como tal.

La situacin actual

Los anlisis del presente de Fraser son ms conocidos. Se trata de una intelectual polticamente activa, que interviene permanentemente en la prensa y ha producido varios artculos de lectura coyuntural. No voy a reponer sus posiciones ms inmediatamente polticas en detalle por razones de espacio. Baste, por el momento, decir que para Fraser asistimos a la crisis del neoliberalismo progresista (cuyo signo sera, en el contexto de Estados Unidos, la victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton), enmarcada en una crisis general del capitalismo financiarizado. Esta situacin marca la apertura de un nuevo perodo de inestabilidad y conflicto. Las nuevas derechas populistas emergen de esta crisis, proponiendo una posible salida regresiva de la situacin, que apunta a estabilizar el capitalismo bajo nuevos patrones de dominacin. Frente a este contexto, Fraser llama a construir una nueva alianza de emancipacin y proteccin social, que supere los lmites del neoliberalismo progresista y enfrente a las derechas conservadoras.

Mi instinto es aprovechar el momento y pasar a la ofensiva () Ni el neoliberalismo hiper-reaccionario ni el progresista sern capaces de (re)establecer una hegemona segura en el perodo que viene y enfrentamos un interregno catico e inestable (). Podra haber una apertura para la construccin de un bloque contrahegemnico en torno al proyecto del populismo progresivo. Combinando en un nico proyecto una orientacin econmica igualitaria y pro-clase obrera con una orientacin inclusiva y no jerrquica al reconocimiento, tendramos al menos una oportunidad de pelear para unir al conjunto de la clase trabajadora (Fraser y Jaeggi, 2018: 257).

En este trabajo trat de reconstruir las nuevas exploraciones tericas que subyacen a este tipo de propuestas. En los ltimos aos Fraser produjo una teora ampliada del capitalismo, que no se limita a la economa en sentido restrictivo. En cambio, se fija en las divisiones institucionales constitutivas de esta forma social e histrica. Esto le permite reconfigurar los lmites de la lucha de clases (o, al menos, de las luchas potencialmente anticapitalistas) para abarcar tambin las luchas por los lmites, que buscan redefinir, reorganizar o impugnar las fronteras sociales. Esta teora capta el carcter histricamente determinado del capitalismo, as como su dinamismo interno. Finalmente, se trata de una teora capaz de iluminar la crisis del presente, caracterizando su multidimensionalidad (que atraviesa a todas las dimensiones institucionales) y bosquejando algunas perspectivas para la intervencin poltica en nuestro tiempo.

Bibliografa

Fraser, Nancy (2012) "Can Society be Commodities All the Way Down? Polanyian reflections on capitalist crisis" publicado en Archive Ouverte de Sciences de lHomme et la Societ, https://halshs.archives-ouvertes.fr/halshs-00725060

Fraser, Nancy (2014) "Behind Marxs Hidden Abode. For an Expanded Conception of Capitalism" en New Left Review, 86, 55-72.

Fraser, Nancy (2015) "Legitimation Crisis? On the Political Contradictions of Financialized Capitalism" en Critical Historical Studies, 3:1, 163-178.

Fraser, Nancy (2016a) "Contradictions of Capital and Care" en New Left Review, 100, 99-117.

Fraser, Nancy (2016b) "Expropiation and Explotation in Racialized Capitalism: A Reply to Michael Dawson" en Critical Historical Studies, 2:2, 157-189.

Fraser, Nancy (2018) "Podemos entender el populismo sin llamarlo fascista? Entrevista", disponible online: http://www.sinpermiso.info/textos/podemos-entender-el-populismo-sin-llamarlo-fascista-entrevista

Fraser, Nancy (2019) Contrahegemona ya!, Buenos Aires: Siglo XXI.

Fraser, Nancy y Jaeggi, Rahel (201)) "Capitalismo. Una
conversacin desde la teora crtica", Ediciones Morata, Madrid, 2019

Fuente: https://www.intersecciones.com.ar/2019/11/18/nancy-fraser-teoria-critica-del-capitalismo/

 


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