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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2019

Colombia con el fantasma del Bogotazo del 9 de abril del 48

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin


Marx, en al tan comentado y enjundioso artculo sobre la reproduccin en Francia del 18 Brumario de Luis Bonaparte (1.852) analizando crticamente las condiciones en que se hace la Historia, escribi, entre muchas otras impresionantes verdades, el siguiente prrafo:

..Los hombres hacen su propia historia pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias que se encuentran directamente, que ya existen y les han sido legadas por el pasado. La tradicin de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y precisamente cuando estos aparentan dedicarse a transformarse y a trasformar las cosas, a crear algo nunca antes visto, en estas pocas de crisis revolucionarias, es cuando conjuran temerosos en su a los espritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para con ese disfraz de vejez venerable y de lenguaje prestado, representar la nueva escena de la Historia universal.

Claro, antes citando a su maestro sobre la dialctica, Hegel, haba dicho que; todos los grandes hechos y personajes de la Historia universal aparecen como si dijramos dos veces. Pero se olvid de agregar: una vez como tragedia y la otra como comedia o farsa. Pero considerando en frio la histrica movilizacin social y popular ocurrida este 21 de noviembre de 2.019 en Colombia, se puede decir que la excepcionalidad nuestra radica en el gris de la mezcla entre la tragedia y la comedia. Es decir, una verdadera tragicomedia.  

Lo acontecido estos das de noviembre de 2019, ha puesto al orden del da en la sociedad, como no, una vez ms la lucha por el relato que no es ms que otra forma de reflejar en la conciencia de los hombres la lucha de clases que se est dando en las calles y carreteras del pas: Los medios de comunicacin del rgimen impregnados hasta la mdula amarilla de los huesos de las doctrinas contrainsurgentes dominantes en Colombia, (desde 1. 928, hace 91 aos, cuando el corrupto gobierno oligrquico del conservador Abada Mndez cumpliendo rdenes del embajador de los EEUU en Bogot orden al ejrcito colombiano comandado por el general Corts Vargas fusilar a varios millares de obreros y trabajadores con sus familias, en el enclave bananero estadounidense de la United Fruit en la llamada zona bananera de Santa Marta) han desarrollado un concienzudo plan informativo para imponer su relato basado en varias fases y con diversas matrices:

Una fase previa a la movilizacin, donde se intent por todos los medios mostrar que era algo espontaneo; una movilizacin social emocional, auto convocada como lo escribi en la inefable revista semana el aprendiz de Corn Tellado que escribe siguiendo su vendedor estilo literario, una frase corta seguida de un punto; es decir, tratando de ocultar y desconocer las mltiples, diversas y variadas organizaciones obreras, campesinas, tnicas, populares, estudiantiles, acadmicas, cvicas que han producido innumerables documentos, proclamas y llamamientos convocantes a la marcha, al paro y a la movilizacin social. Luego, en una segunda fase, infundir el miedo y el terror dentro de la sociedad para justificar una mayor militarizacin contrainsurgente de la sociedad con el despliegue de patrullas combinadas del ejrcito, la polica y la fuerza areas helicoportada en las ciudades; cierre de todas las fronteras de Colombia; acuartelamiento de la Fuerza Pblica; declaratorias de leyes anti alcohol y toques de queda; expulsin de extranjeros (castrochavistas?) Militarizacin contrainsurgente que lleva ms de 70 aos de implementacin, reprimiendo, aterrorizando, masacrando violentamente a la sociedad colombiana con su aparato Estatal y para estatal, al decir de Gramsci de Coercin. Para qu sirven 9 bases del US Army en Colombia? Para qu se ha convertido a Colombia en el Israel de Amrica?

Producida la masiva movilizacin social, viene una tercera fase de enajenamiento e intoxicacin de en la conciencia de los espectadores con explicaciones balades de sus spinn doctors o intoxicadores de opinin pre pago sobre las posibles causas del injustificado cacerolazo: Que es un contagio universal, global e inevitable en la psicologa de las masas de las movilizaciones sucedidas en otros pases; nada que ver con causas internas colombianas pues no hay razn para la movilizacin y el paro, y mucho menos contextualizarlo dentro de la profunda crisis global del sistema imperialista neoliberal y a la perdida de la hegemona mundial del Hegemn universal de los EEUU en la economa-mundo. Que es una expansin e infiltracin sumamente peligrosa del castro chavismo como lo reconocieron en su charla privada Fachito Santos embajador colombiano en Washington y la calea uribista Claudia Blum que funge de canciller del rgimen, para hacer inviable a Colombia mientras est el actual gobierno venezolano. O es una conspiracin del neo-populismo colombiano, intentando reproducir el bien conocido populismo de J. E Gaitn que nos llev al 9 de abril de 1.948, en este caso, aliado con los fariseos seguidores de J.M Santos, enemigos jurados del carismtico y eficiente presidente que nos gobierna, etc.

Luego, una cuarta fase, en la que estamos, al parecer copiada de la maniobra engaosa y dilatoria de Piera en Chile, de llamar al dialogo nacional a las organizaciones polticas (no sociales, ni populares, ni cvicas, ni tnicas, ni estudiantiles, ni obreras, ni campesinas, ni profesorales, ni asociaciones de vctimas, ni de defensores de derechos humanos, ect) porque se ha escuchado al pueblo colombiano en su reclamo pacfico. El estruendo del reclamo violento del conflicto social armado reciclado; ese no se ha escuchado. Eso es vandalismo puro y duro sobre el cual caer como siempre todo el peso de la ley, valga decir los fusilamientos in situ de los escuadrones antidisturbios de la polica y el ejrcito.

Y entonces, viendo la foto divulgada por la prensa proclive, donde estn en el palacio presidencial en conversaciones con el gobierno unos destacados dirigentes del Santismo y algunos de los llamados lderes de la oposicin democrtica, es cuando viene a la memoria el luctuoso momento poco despus del asesinato premeditado de J E Gaitn por el rgimen falangista gobernante en Colombia aquel fatdico 9 de abril de 1.948, cuando el presidente conservador Ospina Prez, oyendo el reclamo de las masas enfurecidas que an asolaban la ciudad; llam a palacio presidencial a los capitostes (jefes naturales segn ellos) del partido Liberal muchos de ellos opuestos a Gaitn como Carlos Lleras Restrepo, o sospechosos de traicin como Plinio Mendoza Neira, o lunticos conciliadores como Echanda o Araujo; para que a nombre del gaitanismo y en representacin suya formaran un efmero gobierno de conciliacin nacional. Flor de un da porque al contrario, al no haberse resulto ninguno de los problemas estructurales que reclamaban las masas gaitanistas, previamente satanizadas como populistas, y desatarse la feroz poltica de su exterminio, se origin el posterior conflicto social armado colombiano que an dura, reciclado pero actual.

Porque adems de las 4 razones para la movilizacin y el paro de este 21/N, que da la agencia britnica BBC segn https://www.las2orillas.co/las-4-razones-de-las-marchas-que-ivan-duque-debera-atender-segun-la-bbc/ y que son 1- El paquetazo de Duque o las reformas neoliberales que estn esperando ser tramitadas en el congreso 2 El Incumplimiento de los acuerdos con los estudiantes de las universidades tanto pblicas como privadas sobre financiacin de la educacin alcanzados despus del combativo paro estudiantil de 2018, y, contra la brutalidad policial del escuadrn antidisturbios de la polica (ESMAD) 3- El sistemtico, abrumador e impune asesinato de ms de 400 lderes sociales, defensores de derechos humanos, exguerrilleros amnistiados, y de indgenas, especialmente en las comunidades del Cauca. 4- La implementacin del Acuerdo de paz de la Habana; sobre lo cual en nuestro pasado escrito ( ver https://www.radiomacondo.fm/columna/en-colombia-tambien-las-mascotas-se-parecen-a-sus-duenos/ ) adelantamos algunos puntos de vista que me permito volver a repetir:

En Colombia el fracaso del Acuerdo de paz de la Habana tiene varias aristas estructurales que echan por tierra la retrica del consejero Guarn, similar a Duque:

a) La perfidia de la clase dominante de santistas y uribistas (ambos de derecha y cipayos) que unos de manera hipcrita simularon la paz para conejiarla o engaarla y otros, ms abiertamente, volvieron trizas ese maldito papel, castrando lo que el acadmico Jairo Estrada llama ilusoriamente las potencialidades de Acuerdo de paz para habilitar, o crear, o desarrollar condiciones, que desatasen, o generasen, o desencadenasen mejores condiciones que hiciesen posible la superacin de la violencia poltica.

aa)A lo cual se deben agregar la imposicin del gobierno de los EEUU al colombiano, para que implemente a como d lugar no el Acuerdo de paz con las Farc sino la War on Drugs o guerra contra las drogas, como lo confirma el seor consejero presidencial para la Seguridad Nacional Guarn, al reducir todo el complejsimo problema del reciclamiento del conflicto social y armado colombiano a la simpleza del ttulo de la mencionada entrevista: El problema no eran las Farc, era la coca. ( ver https://www.elespectador.com/noticias/judicial/el-problema-no-eran-las-farc-era-la-coca-consejero-presidencial-de-seguridad-articulo-891506 ) En el norte del Cauca, si uno saca la mano por la ventana del carro blindado con escoltas del ejercito que me trasport, a lado y lado recoge hojas de coca y marihuana(sic)

b) La caudalosa cascada de errores garrafales (nunca aceptados) de la dirigencia del partido poltico la Rosa surgido del Acuerdo de paz que desestructur la fuerza poltico-militar de las Farc en varias otras estructuras y redujo su representacin poltica a 5 mil votos; creando una obvia desproporcin entre las curules que actualmente tiene en el parlamento colombiano con su miserable representacin real en la sociedad.

c) La base econmica con sus dos problemas fundamentales: Primero, la estructura de la tenencia y uso de la tierra consustancial a la naturaleza poltica del Poder dominante en Colombia que, segn los estudiosos del problema agrario colombiano al comparar el censo agropecuario del 2.014 con la muestra agropecuaria de 1.954; muestran cmo de una poblacin total de 13, 8 millones de colombianos se ha pasado a 45,5 millones de habitantes. Se ha aumentado la superficie ocupada de 27 millones de hectreas a 68 mill/has. Se ha reducido la superficie cultivada de 6 mill/ has, a 5,7 mill/has. Se ha aumentado la superficie de pastos de 13 mill/has, a 34,4 mill/ has. El nmero de cabezas de ganado ha pasado de 11 mill / cabezas de ganado a 26 mill/ cabezas ganado. De 8.093 explotaciones agrcolas de ms de 500 hectreas y que controlaban 11 mill / has, se ha pasado a 9.500 fincas que controlan 47, 2 mill/has. Y de 503.000 explotaciones de menos de 5 cinco /has, que controlaban 1millon has, se ha disminuido a 368.000 minifundios con una superficie de 2,1 mill/has. Emanacin del Poder que llev a JM Santos a que en los dilogos de la Habana mientras se discuta el punto sobre la Reforma Rural, a expedir la ley 1776/2.016 que creaba las zonas de inters del desarrollo rural econmico y social (ZIDRES) para impedir el acceso de campesinos pobres y colonos a la tierra ociosa o balda.

Segundo, el otro asunto estructural y que JM Santos se neg a discutir desde el inicio de las conversaciones de paz fue el conocido concepto de modelo econmico (sic) que mezcla en la prctica dos modelos econmicos mediante un pacto mafioso-financiero-extractivista: i) de ganaderos, terratenientes, mafiosos y gamonales polticos que ven en el Acuerdo de paz un obstculo para mantener la captura de rentas obtenidas mediante el despojo hecho por los paramilitares oficiales, el narcotrfico y la ganadera extensiva como se demuestra en el prrafo anterior. ii) el gran capital financiero trasnacional interesado en orientar la lgica Neoliberal de la acumulacin de capital por el despojo en los territorios en funcin del extractivismo, el mono cultivo y las economas de enclave, y el desarrollo de grandes proyectos minero-energticos de acuerdo con la tendencia internacional de las commodities.

Derivado de lo anterior: iii) la implementacin de las finanzas pblicas en funcin del rentismo financiero-extractivista Neoliberal que llev al gobierno de Duque a profundizar la desfinanciacin del Acuerdo de paz de la Habana (va disciplina fiscal y focalizacin del gasto pblico) heredadas de su antecesor JM Santos; como lo demuestran todos los estudios serios realizados sobre el Presupuesto General de la Nacin 2.019 y los documentos de planeacin nacional y que desfinancian el Acuerdo de paz.

Por ltimo, la actitud refractaria de los sectores alternativos, en lucha contra este modelo neoliberal de explotacin y acumulacin de capital descrito, que no desean entender que se debe ir ms all de aceptar el hecho de que Colombia ha sido convertida por el imperialismo estadounidense en el Israel de Nuestramrica. Que se debe profundizar en el anlisis sobre lo que la anterior frase significa en la geoestrategia actual del Imperialismo global en su intento por revertir la crisis generalizada en la cual se encuentra. Que se debe ir a la naturaleza ntima y a las caractersticas especficas, incluida la historia poltica del Estado colombiano construido por el bloque de poder contrainsurgente (BPCi) a lo largo de ms de 70 aos de conflicto social armado, como un Estado contrainsurgente que incluso hoy da est desbordando sus propias fronteras para actuar, va paramilitarismo oficial, o mediante agencias estadounidenses de mercenarios, o incluso directamente con misiones de la Fuerza Pblica de Colombia en otros pases hermanos como Venezuela, Centroamrica y ahora en Bolivia.

Y as, podemos llegar a la esencia contradictoria de la coyuntura continental geoestratgica que vivimos en el continente y de la cual Colombia no es ninguna excepcin. 1- - La contradiccin principal hoy en Nuestramerica (lo estn demostrando los acontecimientos de masas que se estn viviendo en todo el continente) es entre el Pueblo Trabajador, o mejor la gente del comn que vive de su trabajo, en cada una de esas naciones y que est enfrentado en las calles de todo el continente a una oligarqua cipaya y lacaya del Imperialismo con su sistema de explotacin y depredacin Neoliberal en crisis generalizada. En Colombia la herramienta imperialista de dominacin y de mantenimiento del sistema Neoliberal de explotacin, es la pretextada War on Drugs o guerra contra las drogas expresada de forma florida por el consejero Guarn en la entrevista mencionada. 2- la lucha de masas que se est librando en los ms diversos escenarios de nuestro continente, con avances y retrocesos como son todas las luchas de clases, ha vuelto a poner tres problemas bsicos al orden del da para la discusin: a) El asunto del Estado, como lo define Gramsci: relacin social de Hegemona + Coercin. b) La revolucin continental y las vas de esta revolucin. c) La lucha de masas (ojo siempre de masas) en todas sus expresiones.

Ahora bien, podr el estrecho dilogo poltico nacional (pero sin las organizaciones reales de la sociedad civil) propuesto por el apurado presidente Duque en estos momentos de efervescencia y calor mencionados por Acevedo y Gmez en 1.810, resolver los problemas estructurales (ojo estructurales) aqu planteados? O, por el contrario, ser necesario volver a poner sobre la mesa de dicho dilogo social amplio, la necesidad de una Asamblea Constituyente Amplia y Democrtica que no solo discuta con los verdaderos representantes de la movilizacin social (no con politiqueros y liquidadores oportunistas que pretenden pelechar de la situacin) los problemas que estn afectando a la poblacin y que motivaron su movilizaron, sino que adems encuentre una verdadera Solucin Poltica al conflicto social y armado reciclado: con cada una de las organizaciones que permanecen en armas enfrentadas al Estado contrainsurgente como el ELN, los distintos grupos las Farc-EP en armas o rearmados; al EPL, etc. Es lo mnimo esperado!


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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