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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2019

Bolivia
Conciencia y unidad para construir paz, progreso y derechos

Jos Aragn
Rebelin


Las secuelas de quinientos aos de brutalidad colonialista no son fciles de superar. La poltica sistemtica de sometimiento, explotacin y exterminio de nuestros pueblos, la expulsin y apropiacin arbitraria de nuestros territorios y el expolio rapaz de nuestros recursos naturales, as como el desprecio a la vida y los derechos humanos de las sociedades originarias ha causado daos irreparables en la identidad, cultura, cosmovisin, desarrollo y convivencia pacfica en nuestros pases.

Las oligarquas latinoamericanas, herederas directas de los beneficiosos mtodos esclavistas y fieles continuadoras de las polticas de exclusin, acomplejamiento y desnaturalizacin cultural de la colonia, han defendido a sangre y fuego ese sistema de prcticas inhumanas que les ha propiciado poder absoluto, privilegios y riquezas ilimitadas durante siglos. Por eso no es extrao que, para esos grupos tradicionales de poder, se haya vuelto prctica comn considerar subversiva a cualquier persona, movimiento poltico o idea que promueva la educacin, la sanidad, la vivienda digna, la justa redistribucin de las riquezas, la proteccin del medio ambiente, o al que defienda la verdadera construccin de una democracia con derechos y deberes para todos por igual. Durante siglos han convertido en objetivo de persecucin, cruel y revanchista, a todo aqul que se ha atrevido a exigir respeto, progreso y libertades.

La historia de nuestros pases est plagada de ejemplos que revelan el brutal accionar vengativo de esos oscuros grupos de poder en contra de la vida de ciudadanos nobles que han intentado defender los derechos bsicos de los pueblos o, simplemente, por reivindicar y promover la proteccin de nuestra naturaleza y sus recursos o el derecho de los campesinos a la tierra y sus beneficios. Emiliano Zapata (Mxico), Augusto C. Sandino (Nicaragua), Chico Mendes (Brasil), Berta Cceres (Honduras), Bernardino Daz Ochoa (Nicaragua), Camilo Catrillanca (Chile), Yolanda Maturana (Colombia), son solo algunos nombres de ciudadanos que engrosan la extensa lista de mrtires masacrados por tan solo intentar hacer uso de su derecho a exigir derechos.

Jams pudieron imaginar nuestros Dioses cuando bendijeron con abundante riqueza natural nuestras tierras que, el colonialismo y el capitalismo, terminaran convirtiendo esos generosos dones en la peor pesadilla para nuestra gente, nuestras culturas, nuestra sobrevivencia y convivencia.

Para explotar y robar a su antojo los recursos, durante siglos usaron mtodos de terror y humillacin. Nos acomplejaron y dividieron, promovieron la desconfianza entre nosotros y nos pusieron a pelear, a desangrarnos entre nosotros y a sentir agradecimiento hacia el poderoso que nos contaminaba de odios y nos dotaba de un arma con la que destruir al hermano, al vecino, al pobre y excluido como nosotros, mientras ellos, los poderosos, aumentaban sus beneficios y privilegios, dejando para los pobres nuevos ciclos de carencias, enemistades, heridas y penurias que hacan difcil levantar la cabeza, unirnos e intentar liberarnos.

La ira con la que estos das se estn ensaando contra Evo Morales y su pueblo no es nueva, es resultado de una poltica sistemtica de genocidio y violencia que siguen padeciendo, casi en silencio, nuestros pueblos originarios. El pueblo yanomami de la amazona en Brasil, el pueblo mapuche en Chile o el maya-quich de Guatemala, por ejemplo, llevan aos siendo perseguidos, acosados y expulsados de sus territorios por agentes de las grandes industrias madereras, aurferas, petrolferas o agrcolas que buscan explotar las riquezas que esas tierras albergan encima y debajo de su superficie.

Durante cinco siglos, primero los colonizadores y despus sus herederos, lograron crear un efectivo entramado de instituciones y leyes destinadas a criminalizar a las vctimas y proteger a los victimarios y sus fechoras. Un sistema institucional para dar cobertura legal al expolio, la explotacin y el esclavismo. Un sistema estructurado para defender y mantener el estatu quo colonial. Todo eso se refleja muy bien en el caso de Bolivia, cuando hoy sabemos que algunos sectores de las fuerzas armadas han estado conspirando durante aos con grupos del poder econmico y con sectores ultrareligiosos, esperando la mnima oportunidad para actuar y asumir su papel histrico de guardianes de los intereses del capital explotador excluyente y, muy solcitamente, lanzarse contra el pueblo para masacrarlo y tratar de destruir el espritu libertario y los logros sociales alcanzados bajo la administracin de Evo Morales, el gobierno ms progresista y redistributivo que ha tenido Bolivia en toda su historia como pas.

Tena toda la razn Carlos Fonseca Amador cuando expres: Se trata, no de lograr un simple cambio de hombres en el poder, sino un cambio de sistema Si esa mxima no la hubieran tenido muy clara los pueblos de Cuba, Venezuela o Nicaragua, posiblemente los violentos reaccionarios aliados naturales del imperialismo y el neocolonialismo, hace mucho que habran logrado revertir los procesos liberadores, anticolonialistas, democrticos y progresistas impulsados en estas dignas naciones.

Por suerte, en Cuba, Venezuela y Nicaragua hubo un verdadero cambio no slo del sistema institucional dominante, si no tambin y muy importante, un profundo cambio en la conciencia de los pueblos que han asumido con decisin el camino de su verdadera liberacin y por la defensa de los derechos conquistados a fuerza de luchas, sacrificios y vidas generosas de hombres y mujeres que, como escribiera el poeta Leonel Rugama asumieron su compromiso, en el mes ms duro de la siembra/ sin ms alternativa que la lucha/ muy cerca de la muerte/ pero no del final Todava en nuestro tiempo quedan hermanos que no han despertado y siguen creyendo que los poderosos impulsan revueltas, caos y violencia en nuestros pases, pensando en reivindicar los derechos del pueblo y no en recuperar los privilegios de las elites. Hay que hacer mucha pedagoga poltica, recuperar la historia y hacerles conciencia.

Hoy Bolivia es el mejor llamado a la unidad en la lucha por la defensa de los derechos y libertades conquistados por los pueblos y gobiernos progresistas en el mundo, en especfico, Nuestramrica . Los explotadores de siempre quieren que nuestros pueblos sigan divididos y con la mente colonizada, incautos y dciles, fciles de manipular, dividir y confrontar, para que sigamos asumiendo las desgracias con la resignacin de siempre, mientras las elites neocolonialistas se quedan con las riquezas y aumentan sus privilegios.

La lucha es permanente y nuestras armas han de ser la conciencia y la unidad. Conciencia y unidad para demandar derechos, para avanzar, para defendernos, para resistir, para sobrevivirConciencia y unidad para construir la paz, el progreso y los derechos para todos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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