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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2019

Unamuno y la demonizacin de la Repblica espaola

Vicen Navarro
Pblico.es


Estimulado por el buen recibimiento que tuvo en crculos progresistas del pas la pelcula Mientras dure la guerra, que se centra en la figura de Miguel de Unamuno (que haba sido uno de los intelectuales ms conocidos de Espaa en los aos treinta y Rector Perpetuo de la Universidad de Salamanca), fui al cine a verla. En general, en tales crculos se haba valorado positivamente el mensaje que la pelcula haba transmitido. La pelcula da una visin de cmo se prepar el golpe militar de 1936 en Espaa, que segn Miguel de Unamuno haba tenido lugar para corregir los supuestos desmanes y el desorden creados por la II Repblica, objetivo que l haba compartido cuando tuvo lugar el golpe pero del cual se alej ms tarde, cuando vio que se desviaba de l, estando el generalato influenciado por el general Milln-Astray (de famosa crueldad), que se convirti en el mayor promotor del general Franco, que por fin (y, al principio, a regaadientes) acept ser el Caudillo por la Gracia de Dios. Fue as como tal golpe dio inicio a una brutal represin, justificada por los golpistas (dicho en boca de Franco) porque el otro bando, el republicano, haca lo mismo. Segn la pelcula, la creciente toma de conciencia de que los sublevados eran igual de represivos que los republicanos a los que sustituyeron es lo que llev a Unamuno a su gran decepcin y denuncia de los golpistas que anteriormente haba apoyado (tras haber denunciado a la Repblica por sus desmanes). El mensaje que se transmite en la pelcula es, pues, que las dos Espaas (representadas por dos personajes, Unamuno y un joven republicano en constante discusin como teln de fondo) eran igualmente represivas, incapaces de debatir, convencer y argumentar, ambas carentes de madurez democrtica.

Admito que, en algunos crculos y en algunas partes de Espaa, esta pelcula puede verse como una pelcula valiosa para la causa democrtica, pues muestra la crueldad de los golpistas y las barbaridades que promovieron. Para aquellas personas que todava crean que los golpistas militares de 1936 fueron necesarios para salvaguardar Espaa de las hordas republicanas (y que son millones, como lo atestigua el xito de Vox en varias partes del pas) tal pelcula es anatema. Y supongo que esta es la causa de que fuera valorada positivamente en crculos progresistas. Pero para aquellos que estamos en desacuerdo con la existencia de dos Espaas igualmente represivas, y que somos herederos de aquellos que en su da denunciaron el apoyo de Unamuno al golpe fascista, la pelcula es criticable, pues no es verdica en la naturaleza del conflicto conocido como la Guerra Civil. Y de esta deficiencia, un punto clave es la naturaleza del terror ejercido por el Estado.

El terrorismo fue la caracterstica del bando vencedor, el Estado fascista

La Repblica nunca tuvo el terror como poltica de Estado. En cambio, el Estado fascista dictatorial s que lo tuvo, pues era intrnseco a la naturaleza del rgimen. La existencia del terror era parte esencial de aquel rgimen generado por unas minoras conscientes de que tenan a la mayora de las clases populares en contra. De ah que el terror fuera necesario para su propia supervivencia. No as para la II Repblica. El terror nunca fue una poltica del Estado republicano. Es ms, intent incluso controlar los desmanes de sectores de la poblacin, recuperando y reconstruyendo las propiedades afectadas. Cuando, por ejemplo, algunos sectores del movimiento sindical obrero (que odiaban, con razn, al clero y a las autoridades eclesisticas de la Iglesia catlica, por su apoyo al enormemente opresivo rgimen borbnico) comenzaron a quemar y a destruir las iglesias, fue el Estado republicano y, en Catalunya, el gobierno de la Generalitat, los que intentaron parar tales actos, e incluso reparar los daos causados a los edificios. El Estado republicano tuvo una poltica de restauracin del dao a los edificios, como queda bien documentado en la exposicin Arqueologa en el exilio: el museo de Arqueologa de Catalunya y la Guerra Civil espaola (1936-1939) que hay en dicho museo, que acredita el enorme sacrificio que hizo dicho Estado para proteger las iglesias y otros edificios religiosos. Asociar la Repblica con la quema de iglesias, como hizo recientemente la presidenta de la Comunidad de Madrid, del PP, Isabel Daz Ayuso, muestra el grado de ignorancia y/o manipulacin de la que la derecha es capaz para justificar la enorme represin que todava hoy es glorificada por parte de las derechas (y no solo por parte de Vox). Por el lado fascista, los asesinatos polticos eran parte de una poltica de Estado. Como ha sealado el mayor experto sobre el fascismo europeo, el Profesor Malefakis, de la Columbia University, en Nueva York, por cada asesinato poltico que cometi el rgimen fascista italiano liderado por Benito Mussolini, el rgimen fascista liderado por el General Franco cometi 10.000. Fue uno de los regmenes ms crueles y terroristas que haya habido en Europa en el siglo XX. Fue el rgimen que dio lugar a ms asesinatos polticos, asesinados cuyos cuerpos continan hoy en paradero desconocido, un nmero, el de desaparecidos por causas polticas, que es el mayor (en trminos porcentuales) en el mundo, despus de Camboya.

Los golpistas fueron explcitos en su comportamiento, promoviendo el terrorismo. Como dijo el general Emilio Mola Hay que sembrar el terror hay que dejar la sensacin de dominio eliminando sin escrpulos ni vacilaciones a todos los que no piensan como nosotros. Nada de cobarda. Si vacilamos en el ejercicio del terror no ganamos la partida. El terror fue el eje de lo que Paul Preston ha llamado genocidio, con la ejecucin o exilio de un milln de espaoles como parte del Holocausto Espaol. Fue precisamente el rechazo popular al golpe militar lo que estableci la poltica de matanza en masa de civiles en cada pueblo y ciudad ocupados. La gran mayora de vctimas pertenecan a las clases populares que haban rechazado el golpe. El terror sembrado por el fascismo tena un componente de clase muy acentuado, como tambin lo tuvo su machismo, pues inclua la violacin de la mujer como parte del terror. Queipo de Llano, responsable de la ocupacin de los que se llamaban a s mismos los nacionales (portadores de un uninacionalismo espaolista imperialista, que odiaba una visin plurinacional de Espaa) en Andaluca, haba alentado tal comportamiento de castigo.

Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrn lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen.

Este general est todava hoy enterrado, con todos los honores, en la baslica sevillana de la Macarena y no solo Vox sino tambin el Partido Popular y Ciudadanos se han opuesto a su exhumacin. Al clasismo y sexismo se aada un terror racista definiendo a los que describan como rojos como seres de raza inferior, que, como haba indicado Jos Antonio Primo de Rivera, el fundador del partido fascista, eran bereberes (de supuestas raza y cultura inferiores) que estaban invadiendo Espaa para destruir la civilizacin cristiana. Tal declaracin se hizo en el Da de la Raza, y este personaje contina enterrado en el monumento al fascismo: el Valle de los Cados.

La ignorada u ocultada II Repblica

La II Repblica fue una experiencia positiva para Espaa. Breve, pero importante. En realidad, de conocerse lo que realmente pas en la II Repblica, se rompera la creencia ampliamente extendida en Europa (favorecida por la imagen tan negativa que dio el rgimen fascista) de que Espaa es un pas violento, ignorndose que la II Repblica fue conocida por sus reformas progresistas, realizadas mucho antes que en otros pases, como Francia (que se presentaba como un pas ms ilustrado). Aprob, por ejemplo, el aborto (primero, por la Generalitat de Catalunya, y luego expandida al resto del Estado) aos antes de que se hiciera en pases como Francia (que estaba gobernada por las izquierdas). La II Repblica fue una de las pocas ms progresistas que ha vivido Espaa y para las clases trabajadoras y las mujeres, signific una enorme ventana de libertades, pues la monarqua haba sido siempre un sistema de gobierno preferido por la Iglesia, que mantena sumisas e ignorantes a las mujeres. En los aos 20 y 30 solo el 0,51% de las mujeres jvenes cursaba estudios superiores. La Repblica dio el derecho a voto a las mujeres el 1 de octubre de 1931 (el sufragio universal femenino no fue implantado en Francia hasta 1944, o en Blgica hasta 1948), iniciando muchas reformas que dotaron de dignidad y oportunidades al colectivo femenino.

Y para las clases populares, la II Repblica signific una enorme apertura, rompiendo con las condiciones como su falta de educacin- que las mantenan en la ignorancia. Dicha ignorancia no era una consecuencia del olvido, sino el resultado de un proyecto de opresin de las derechas, a fin de mantener su dependencia emotiva y psicolgica de la Iglesia. En Catalunya, y en todos los territorios de Espaa, las reformas educativas alcanzaron, durante la II Repblica, sectores populares y territorios que jams haban conocido lo que era un maestro. Miles de maestros (incluidos mi padre, mi madre y mis tos y tas) fueron a partes remotas del territorio a dar clases, en lugares donde se poda ir solo en mulas. Y dieron clases no solo a los nios, sino a los adultos. En realidad, una de las acusaciones vertidas sobre mis padres por parte del tribunal fascista que los juzg, los sentenci y expuls del magisterio fue, entre muchas otras, el utilizar la escuela pblica para dar clases a personas adultas.

Esta es la realidad: intentar dignificar a estos grupos que oprimieron a las clases populares llamndolas la otra Espaa (una supuesta Espaa de partes y bandos iguales) es ocultar que lo que estaba sucediendo era la lucha para conservar el poder de una clase muy minoritaria en contra de la gran mayora de la poblacin. Era una lucha de clases en la que las clases dominantes utilizaban toda la represin para mantenerse en el poder. Era muy fcil ver las causas del golpe militar, y de todo ello apenas se habla en la pelcula.

En realidad, miles de espaoles no compartieron la admiracin por la figura de Unamuno que transmite el largometraje. Fue una figura pattica, alejada de la realidad que lo rodeaba en unos momentos claves en la historia de este pas y que jug un papel importante en crear la cultura de la que surgi el nacional-catolicismo, la versin espaola del fascismo europeo. Su toma de conciencia de la crueldad de los golpistas y su denuncia es valiosa y hay que aplaudirla, pero es dramticamente insuficiente. Lo que echo tambin en falta en la pelcula es una explicacin del por qu tuvo lugar el golpe militar y por qu era previsible que ocurriera. Y echo tambin en falta el significado de la denuncia que hizo Unamuno a los golpistas. El viva la muerte y mueran los intelectuales no era un exabrupto de Milln-Astray. Era una presentacin de la poltica cultural del fascismo, habiendo sido tal general el responsable de la oficina de Prensa y Propaganda del rgimen, y el fundador de Radio Nacional de Espaa. Su intencin era asesinar y eliminar la cultura democrtica y republicana del pas, sustituyndola de arriba abajo.

En esta campaa, el terror fue un componente esencial, pues incluy asesinatos, encarcelamientos y exilio para miles y miles de maestros y acadmicos, con medidas enormemente crueles encaminadas a eliminar a toda una cultura democrtica y republicana, presente en las polticas pblicas de los gobiernos progre. Solo un ao despus del golpe, en 1937, se haba expedientado a 50.000 maestros, lo que conllev en muchos casos asesinatos, prisin, expulsin y/o exilio. Y al final del golpe, ms del 40% del profesorado universitario se vio afectado. La famosa quema de libros de la Gestapo en Alemania ocurri tambin en Espaa. Yo guardo en mi casa copia de un ejemplar de El Capital, que mi padre tena y que pudo recuperar medio cortado y medio quemado, ejemplar que siempre tuvo en su despacho hasta que muri, para recordar lo que signific el fascismo.

Todas estas realidades han quedado ignoradas u ocultadas durante la poca democrtica como consecuencia de la excesiva adaptacin de las izquierdas al sistema borbnico, habiendo establecido una complicidad con las derechas para no recuperar la historia real de este pas, complicidad que ha llegado a un nivel vergonzoso cuando el Estado no ha anulado las sentencias de los tribunales fascistas contra las vctimas de tanto terrorismo. La democracia espaola tiene limitaciones enormes que explican desde el todava extenso subdesarrollo social (el gasto pblico social per cpita continua siendo de los ms bajos de la Unin Europea de los Quince) hasta la falta de reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado, consecuencia de que no es una democracia heredera de la II Repblica, sino heredera del rgimen que la interrumpi. Sin desmerecer lo mucho conseguido, no hay plena conciencia en el establishment poltico, meditico y acadmico espaol de lo mucho que queda por hacer. E incluso hoy estamos viendo el peligro de que retrocedamos en aquello conseguido.

Las derechas espaolas, que nunca aceptaron su responsabilidad por el enorme dao que crearon sus antecesores a las clases populares de este pas, hoy se estn radicalizando en su ya extenso derechismo, mirando incluso nostlgicamente a aquel pasado que ha sido dulcificado, lo que ha sido posible por la complicidad de las izquierdas gobernantes con sus tmidas y dramticamente insuficientes polticas de memoria histrica. As de claro.

Vicen Navarro ha sido Catedrtico de Economa Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrtico de Ciencias Polticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, Espaa).

Fuente: http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2019/11/25/unamuno-y-la-demonizacion-de-la-republica-espanola/



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