Portada :: Cuba :: Hasta siempre Comandante!
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2019

Narrando la continuidad...

Karima Oliva Bello
CubaS


Un da como hoy, hace 3 aos, supe de la muerte de Fidel. Era de madrugada y estaba sola, en Rio de Janeiro. Obviamente lo supe por las redes. Las redes son una geografa de nuestro pas que no consigo calibrar bien.

Recientemente un amigo me comparti una sea que tiene sentido. En las redes son hegemona determinados sectores de la estructura socioclasista cubana. Y aunque me ha tocado ver, cada vez ms, a cubanas y cubanos de a pie, haciendo una labor importante en las redes contra las narrativas posmodernas, liberales, socialdemcratas y todas sus variantes, que atacan al sistema poltico cubano, con el deseo de verlo trastocado en otra cosa, lo cierto es que determinados grupos, fundamentalmente de intelectuales y artistas, que dicen querer lo mejor para nuestro pas, que toman como bandera algunas causas nobles, pero que se articulan en torno a quienes se reunen en el Norte con lo ms rancio de la derecha internacional, aunque de eso no hablen, van ganando cada vez ms visibilidad e influencia.

Esa madrugada del 25 de noviembre, lejos de la isla, me toc asistir a la muerte de Fidel a travs de las redes. Encontr los tpicos discursos estticamente correctos pero con flojera de principios de los "progresistas" cubanos, que con una racionalidad a secas, reconocan x o y de Fidel, le hacan esa concesin, y luego lo pasaban por la guillotina de las frmulas republicanas de las democracias liberales, con las que ellos van midiendo el mundo a imagen y semejanza del norte. Rpidamente me top con las revanchas de odio de los cubanos en Miami, enardecidos y eufricos, porque la naturaleza finalmente les concedi una migaja de dudosa dicha, que los millones de dlares y estratagemas de su gobierno no pudieron conseguir por lo grande, como hubiesen querido. Tambin vi con satisfaccin a colegas y conocidos, que hasta ese momento nunca se haban pronunciado respecto a temas polticos, honrar a Fidel. Vi idlatras desmedidos que no poco dao hacen. Vi peleas feroces con insultos en los que pareca rseles la vida a unos y otros. Entonces, comenc a comprender, por primera vez, la dimensin de lo que se estaba gestando en las redes como espacio de lucha poltica en torno a Cuba. Me distanci un poco. Prefer acompaar con mi nostalgia crnica a los 7 millones de cubanas y cubanos que fueron a las plazas, me escribieron mis amigas de la Universidad contndome cmo se estaban organizando, sorprendidas por la reaccin de los estudiantes, me escribi mi familia y a travs de ellos supe.

Cuando los colegas brasileos me preguntaron qu senta, con una curiosidad muy especial, constat que para una parte importante del mundo fuera de la isla, no haba muerto un presidente ms. Fidel haba sido, en definitiva, protagonista en la construccin de la narrativa de una poca, de un orden de racionalidad extremadamente molesto para el orden hegemnico global, capitalista y colonial. Un orden de racionalidad necesario, el de la trangresin, el de la subversin.

En das en que en los medios oficiales cubanos se discute sobre la continuidad, pensando en Fidel, qu fortuna sera poder continuar con la lgica contrahegemnica de su pensamiento, poder defender las condiciones de posibilidad para la continuidad de un proyecto social anticolonial en un mundo donde la dominacin colonial muestra una sofisticacin aterradora, como mecanismo de dominacin ideolgica en funcin de la dominacin econmica. Sera la continuidad del cambio, la continuidad de lo alternativo, la continuidad de la lucha por la transformacin de este mundo. La continuidad de la esperanza. Esa continuidad necesita ser defendida, construida y narrada. Porque en lo que respecta a Cuba, no faltan quienes, vestidos de una esttica que se presenta como nueva, cuando no lo es, y con el apoyo de los centros ms importantes del poder econmico mundial, aunque se digan independientes, aprovechan las redes como plataforma para seguir repitindonos, hasta el cansancio, las frmulas gastadas de las democracias liberales, como nica alternativa posible, y apostando por otra continuidad: la continuidad del desastre.

Fuente: http://cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/101372-narrando-la-continuidad


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter