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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2019

La posverdad al servicio del golpismo en Bolivia

Carlos Echaz Cortz
Rebelin


Cada acontecimiento o proceso poltico tiene caractersticas histricas nicas que conviene estudiarlas y analizarlas, no por inquietudes acadmicas de las ciencias sociales, si no -ms all de eso- con propsitos evaluativos de la misma lucha poltica.

En este marco, el golpe de Estado en Bolivia presenta caractersticas bastante particulares que merecen ser analizadas y debatidas por quienes en Bolivia y en Latinoamrica en general, tendremos que enfrentarlas en el futuro. Esto, por el simple hecho de que el enemigo tambin extrae enseanzas de las experiencias.

Se ha acuado el trmino de posverdad, para sealar al fenmeno que se produce cuando los medios de comunicacin instalan en el imaginario de un grueso sector de la sociedad una distorsin de lo efectivamente ocurrido de tal modo que se lo concibe como si fuera verdad. No es novedad que los medios de comunicacin masiva se hayan dedicado durante mucho tiempo a esta prctica en el marco de la promocin de los intereses de las clases sociales a las que representan. Ahora bien, lo realmente novedoso en el caso del golpe en Bolivia, ha sido que estas posverdades han sido generadas en lapsos de tiempo muy cortos, para servir a las necesidades concretas de coyunturas polticas que se desarrollaban y cambiaban vertiginosamente. En cuestin de horas, la coyuntura poltica, se alteraba drsticamente, con un anunci repetido incansablemente por todos los medios de comunicacin, que daban lugar a otros sucesos que a su vez cambiaban nuevamente la coyuntura. En este marco, combatir la posverdad se torn en algo prcticamente imposible.

Es cierto que el anunci de fraude se lo haba anunciado con anterioridad, sin embargo, cuando se lo instal como si fuera un hecho consumado, aqul 21 de octubre, los acontecimientos se precipitaron y se produjeron las tomas y consiguientes incendios de los Tribunales Departamentales Electorales. De este modo, la coyuntura poltica se alter de manera drstica. Todo esto indica obviamente que hubo una premeditacin y planificacin en la generacin de la posverdad, as como en sus repercusiones.

La posverdad desafiaba todo sentido comn. No haba tal "Alteracin injustificada" de la tendencia en la votacin, ya que siempre ha ocurrido que los datos del campo llegan al final y stos beneficiaron siempre a la candidatura de Evo Morales. No haba absolutamente nada de novedoso en eso, pero seguro, fue justamente esa caracterstica del conteo de votos la que permiti planificar a los golpistas sus pasos a seguir.

A partir de ello, las posverdades se han multiplicado para consolidar el golpe de Estado. Se ha desarrollado vidamente una campaa meditica para instalar en el imaginario de la poblacin que existen grupos terroristas que estn armados y promueven saqueos en las ciudades. Entonces se realiza una cacera de brujas contra todo tipo de resistencia al golpe. Como se sabe, la represin es brutal y despiadada, porque ya lleva ms de tres decenas de vctimas mortales. Sin embargo, y pese a que los medios no han podido ocultar lo sucedido, se ha instalado en la opinin pblica promovida por esos medios, una indiferencia e insensibilidad, que contrasta fuertemente con la intensidad y energa que le otorgan a las posverdades que promueven. De este modo, la matanza pasa desapercibida, en los medios que "promueven la democracia".

As tambin se ha difundido ampliamente un video en el que se ve a un dirigente campesino hablando por telfono celular, supuestamente con Evo Morales, quin instruye bloquear las carreteras y no dejar pasar comida a las ciudades. La escena esta tan burdamente montada, que ofende la inteligencia. Sin embargo, se la instala en la opinin pblica como si fuera un hecho verificado e incuestionable. Eso les sirve para criminalizar al dirigente social con obvios propsitos de proscribirlo definitivamente.

Como se puede ver, en esta somera y de ningn modo concluyente descripcin de los hechos, la posverdad ha jugado un rol determinante en el golpe de Estado. No es novedad que los golpistas, en todos los tiempos, hayan generado una versin de los hechos para pretender justificar su toma del poder. Lo que destaca en el caso del golpe en Bolivia es la sincronizacin de los medios con los golpistas en sus puestas de escena y la rapidez con la que se ha producido esa coordinacin. Tambin resalta que las posverdades impuestas rian absolutamente con el sentido comn. Por esta razn el golpe en Bolivia, adems de ser un golpe cvico-policial, como lo han denominado muchos analistas, tambin es un golpe meditico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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