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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2019

Tango feroz entre Latinoamerica y la Argentina

Carlos A. Villalba
Rebelin


Distintas situaciones vividas en los ltimos meses, volvieron a instalar a Latinoamrica y el Caribe en las cercanas de aquellas venas que fueron abiertas por sus saqueadores y de un realismo ms dramtico que mgico.

El presidente haitiano, Jovenel Moise, puso en marcha las indicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) a pocos das de recibir la visita de una misin del organismo, que elogi al gobierno por la decisin de quitar subsidios a los combustibles, con el consecuente aumento de sus precios, y de impulsar reformas estructurales en la economa y la previsin social. Las protestas populares estallaron con violencia en el pas ms pobre del continente, postrado en el hambre, la miseria y el desempleo que afectan a ms del 80% de su poblacin.

El presidente de Ecuador, Lenn Moreno, hizo un acuerdo con el Fondo para obtener crditos por u$s 4.209 millones a cambio de reducir el dficit fiscal, con un recorte dela inversin pblica que puso fin a 40 aos de ayuda para mantener bajos los precios de las gasolinas y el diesel, redujo hasta 20% los salarios en contratos temporales de la administracin pblica y de las vacaciones de 30 a 15 das para el mismo sector, ms el aporte de un da de salario mensual al fisco. Decenas de miles de manifestantes, liderados por las confederaciones indgenas, se lanzaron a las calles para protestar contra el programa de ajuste que recae, en especial, sobre los sectores ms vulnerables.

El presidente de Colombia, Ivn Duque, concert con el FMI reformas laborales, tributarias y previsionales, eliminacin del salario mnimo y disminucin del sueldo juvenil y privatizacin del aparato productivo del Estado y de su sector financiero a travs de un holding vinculado con el sector privado, junto a un tarifazo en favor Electricaribe convertida en filial local de la transnacional Gas Natural Fenosa. Las manifestaciones opositoras a estas medidas fueron espectaculares y se calcula que ms de un milln de personas expresaron su rechazo en una sola de las jornadas de protesta. Muertos, heridos y detenidos engrosaron el escenario represivo.

El presidente chileno, Sebastin Piera, no necesit acordar con el organismo multilateral. El administra un pas en el que el 33% del ingreso generado por su economa es captado por el 1% ms rico de la poblacin y con una estructura econmica soportada por las vigas maestras definidas por el liberalismo monetarista de los aos 70, que desarroll sus propuestas a partir del golpe militar y el terrorismo de un Estado conducido por Augusto Pinochet, que el Fondo consideraba, hasta ayer no ms, su modelo virtuoso. Desigualdad, salarios bajos, altos niveles de endeudamiento familiar, psimos regmenes de salud y jubilaciones, educacin universitaria paga y con altos precios en las tarifas de luz y gas y dela gasolina, completaron el escenario.

Desde mediados de octubre las multitudes salieron a las calles en protesta contra ese modelo y contra ese gobierno, que desat una represin que arroja 23 muertos confirmados a la fecha, 2138 personas detenidas, entre ellas 243 nios, nias y adolescentes y 407 mujeres, con ms de 2.500 heridos, 300 con traumas oculares severos por agresiones de los carabineros de Piera.

Hasta ah un crculo dramtico, compuesto por tres eslabones: a) acuerdo con el FMI y ajuste o modelo construido en base a los mismos principios del organismo, b) protesta social ante las consecuencias de esas polticas que arrinconan a las mayoras contra la pobreza y la miseria y c) represin estatal. El prximo paso no est definido; seguramente la correlacin de fuerzas internas y los movimientos regionales definirn el sentido del mismo en cada una de esas naciones como en cualquier otra que tome esa deriva.

Habr que esperar el decurso de la poltica uruguaya que, si los votantes no asociaron que los gobiernos liberales son peor remedio que un presente de bolsillos apretados pero mucho menos que hace 15 aos y con muchos ms derechos, es probable que en dos aos enfrente en carne propia, por ejemplo, las penurias que se sufren en la Argentina de Macri. El vecino de este lado del ro no termin con incendio y helicptero porque los 12 aos anteriores dejaron un colchn redistributivo mullido, con polticas sociales que ni el FMI pudo revertir y con un grado de organizacin gremial y popular muy alto, que fue soporte de la resistencia permanente en la calle que gener condiciones para un proceso de unidad multisectorial y multipartidaria, coronado con la victoria del Frente de Todxs en la primera vuelta del 27 de octubre. Sin esas condiciones y, sobre todo, sin ese triunfo, este diciembre estara tan en llamas como los alrededores continentales.

El caso argentino

El presidente Mauricio Macri, volvi a poner al pas bajo la frula del FMI; logr un acuerdo cuando la economa ya haba estallado por los aires, sobrevolaban los fantasmas financieros y la gobernabilidad tambaleaba, en medio de una corrida cambiaria. Acord una reduccin presupuestaria de u$s 11.805 millones, ajuste que implic aumento del hambre, las enfermedades, la pobreza y el analfabetismo, al afectar las reas ms sensibles para el bienestar de la poblacin y el desarrollo del pas, como Salud, Educacin, Ciencia y Tcnica, Ayuda Social, Obras Pblicas, Vivienda, Urbanismo, empresas pblicas e inversiones en las provincias.

Sin embargo, no hubo estallido. Esa expresin concentrada y furiosa fue reemplazada por un estado de movilizacin tan permanente como multisectorial, que se extendi a lo largo de los cuatro aos de gestin de Cambiemos, impidi que el plan de negocios de las corporaciones econmicas se asentara, que las polticas del FMI no tuvieran futuro y, finalmente, evit que la alianza del PRO, la UCR y la Coalicin Cvica lograra su reeleccin.Por el contrario, el electorado volvi a entregarle la conduccin del Estado nacional y de Buenos Aires, la principal provincia, al peronismo, un movimiento que rechaz la creacin de los organismos multilaterales de crdito impulsados por Estados Unidos desde el momento mismo de su fundacin en 1944.

Alberto Fernndez asumir su mandato el prximo 10 de diciembre, junto a Cristina Kirchner como vicepresidenta de la Nacin; a partir de ese momento ser el encargado de construir la ingeniera que permita manejarse frente a la deuda externa que gener su antecesor, quien la recibi por debajo de un manejable 50% del PBI y la deja rozando el peligroso 98%, con vencimientos por 22.800 millones de dlares durante 2020 que, necesariamente, debern renegociarse antes de abril, adems de otros 45 mil millones a pagar en los dos aos siguientes.

El primer paso que dio fue anticiparle a Kristalina Georgieva, titular del Fondo, que No podemos hacer ms ajustes fiscales porque la situacin es de una complejidad enorme, el nivel de ajustes en la era de Macri ha sido tremendo. En su dilogo telefnico con Washington dio un ejemplo tan sencillo como trgico: "Se ajust tanto que se dejaron de dar vacunas y reaparecieron enfermedades como sarampin, varicela, tuberculosis". No fueron solo frases, fueron los mojones de una poltica con la que pretende disminuir la pobreza y el hambre, adems de tratar de romper aquel crculo de ajuste, protesta y represin que ya rodea a la Argentina.

Sus decisiones tambin debern tener en cuenta el crculo de desestabilizacin sufrida por los gobiernos que no respondieron a los parmetros exigidos por Estados Unidos y su Fondo, con el concurso, cuando fue necesario, de la fuerza del Comando Sur del Departamento de Defensa. El pico mximo de esa estrategia antipopular fue el golpe de Estado perpetrado contra el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, encabezado por Evo Morales. Antes haba logrado destituir sin acusaciones concretas a la presidenta brasilea Dilma Rousseff e impedir la participacin electoral de Lula Da Silva, detenido tambin sin sentencia judicial; encarcelar al ex vicepresidente de Ecuador Jorge Glas y perseguir al ex mandatario Rafael Correa, adems de montar un dispositivo de bloqueo e intervencionismo permanente alrededor del Venezuela y su gobierno constitucional encabezado por Nicols Maduro.

No es un bingo, son polticas

El carrusel de potenciales ocupantes del silln desde el que se manejar la economa argentina, en realidad, es una construccin armada a partir de operaciones, no tanto de las propias figuras que aparecen en los medios como de los distintos actores econmicos que intentan incidir en beneficio propio sobre las polticas que se vienen. Ms importante que las caras son las decisiones que se tomen, en especial sobre la forma de encarar la solucin al endeudamiento.

An antes de su asuncin, la administracin entrante intenta que el Fondo apruebe sus propuestas de negociacin, que es lo mismo que decir que el gobierno de Donald Trump le d luz verde a Kristalina. Ese tema se vincula ms con la geopoltica que con las finanzas, un terreno que ya est allanado en el directorio del organismo, en el que la mano estadounidense se alzar a favor de la Argentina de Fernndez, junto a las de los principales gobiernos europeos y al Mxico de Andrs Manuel Lpez Obrador.

En el plano regional la situacin es ms compleja; la autonoma mostrada por Fernndez, en su discurso primero y en el dispositivo que salv la vida de Evo Morales despus, no afectarn la relacin con Washington. El hueso ms duro de esa relacin ser el tipo de acuerdos que se desarrollen con la China de esa nueva ruta de la seda que lleva inversiones hacia reas estratgicas que apoyen el desarrollo de distintos pases productores de insumos que necesita su poblacin de 1.395 millones de habitantes.

Para Washington ser mucho ms importante el vnculo de Buenos Aires con Beijing que la postura que adopte frente al Grupo de Lima y su injerencismo en Venezuela o a la candidatura que se respalde para ocupar la Secretara General de la OEA a partir del ao prximo, si la de Luis Almagro, cuya gestin ser recordada como la ms penosa al frente del organismo segn el mandatario electo, la ecuatoriana Mara Fernanda Espinosa, ex canciller de Correa y Moreno, o la de cualquier otra figura hemisfrica.

En segundo lugar, los equipos del Frente de Todxs, que en pocos das sern equipos de gobierno, estn decididos a evitar una cesacin de pagos unilateral y, ms que nombres y cargos, lo que analizan con su jefe es la conveniencia de lograr eso a partir de apretar el acelerador de la negociacin y patear los pagos por un perodo de dos aos a tres aos o extender el acuerdo actual y reperfilar el formato de pago de los intereses. Ambas alternativas descartan el reclamo de los 12.400 millones faltantes de lo comprometido con la gestin saliente y, siempre, esquivando las condiciones que el organismo acostumbra imponer.

El tercer punto del dispositivo en construccin es la generacin de recursos sin nuevos ingresos externos (como no sean algunos prstamos atados del Banco Interamericano de Desarrollo) para financiar las polticas de despegue que Alberto Fernndez ya tiene desarrolladas. Ese laberinto lleva, inevitablemente, a los impuestos, que en este caso tratarn de ser progresivos, es decir, que impliquen a quienes ms tienen y, sobre todo, a los ganadores del cuatrienio de Macri que lo llev a perder sus esperanzas reeleccionistas pero llen de decenas de miles de millones de dlares a distintos grupos, en especial de las finanzas, la energa y la produccin granaria exportable.

Las cuentas de ese mecanismo perverso que ahora debern solucionar otras autoridades es casi un asiento contable: la deuda pblica en dlares se increment en u$s 104.000 millones entre 2015 y 2019; la fuga de divisas en el mismo lapso fue superior a 93.000 millones, es decir, el 90% de las divisas tomadas fueron a recalar a las arcas off shore de los grupos asociados al macrismo.

El bastn y la realidad

El martes 10 todo cambiar en la Argentina por decisin del electorado que impuso a los Fernndez como conductores del aparato del Estado. Cristina Kirchner va a jurar ante Gabriela Michetti como vicepresidenta y luego se encargar de hacer lo propio con Alberto Fernndez, quien decidi comprometerse y ser investido ante la Asamblea Legislativa. Ese ser el momento en que Mauricio Macri entre en escena para colocarle la banda y el bastn al nuevo Presidente de la Nacin y har un rpido mutis por un foro que ya le ser ajeno.

El flamante mandatario recibir un bastn elaborado por cientos de miles de personas con sus golpecitos, un bastn construido por el pueblo segn Juan Carlos Pallarols, el orfebre que se encarg de su confeccin. Lejos del temor a cualquier macumba, Fernndez decidi que se le agregue la frase Argentina de pie en el pomo de plata que rematar la vara de urunday con que fue confeccionado, con permiso del Impenetrable bosque chaqueo, segn los ritos de la comunidad Quom.

La madera utilizada podr simbolizar los tiempos que vienen, no es decorativa, se usa para distintos trabajos,se mantiene siempre recta y no se corrompe por la accin de los insectos. Los resultados de las polticas a desarrollar por este nuevo gobierno de transicin dirn si las palabras elegidas quedaron como una expresin de deseo o fueron reflejo de un esfuerzo victorioso.

Carlos A. Villalba. Psiclogo y periodista argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/11/27/ tango-feroz-entra-y-la-argentina /

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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