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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2019

A parar para avanzar, viva el paro nacional!

Fernanda Snchez Jaramillo
El Desconcierto


Hay que tener siempre los pies en la cabeza para saber hacia dnde vamos

Poesa Wayu


Una semana despus del da cero, 21 de noviembre, el paro contina en Colombia mientras la Guardia Indgena del Cauca se traslada a Bogot, la capital. Ellos son una de las razones por las que se organiz este paro.

Esta comunidad est siendo vctima de lo que algunos califican como un genocidio. Entierran y lloran, de rabia, por el asesinato diario de sus lderes y lideresas ante la mirada indiferente del gobierno.

Por los indgenas, los lderes sociales asesinados, por la educacin y el agonizante sistema de salud de los colombianos se llenan calles y esquinas con slogans como el titular de este reportaje. Personas sin distincin de estratos se han unido al Paro Nacional.

Ocho das despus de la primera convocatoria el paro goza de buena salud. Colombia despert y ni el toque de queda, en Cali y Bogot ni el pnico inducido por el gobierno han silenciado el ruido de las cacerolas, ollas y tambores que retumban en distintos rincones de Colombia.

El ambiente es festivo y solidario. Ros de gente recorren ciudades, pueblos y barrios mientras quienes no salen golpean sus cacerolas desde sus casas, conjunto residenciales y apartamentos e incluso desde las crceles.

El cansancio no ha logrado que cesen las marchas. Algunos salen despus de su jornada de trabajo o estudio. El comn denominador es el hartazgo ante un gobierno sordo e indiferente frente al asesinato de lderes sociales, campesinos, ambientalistas e indgenas, y que emprende polticas econmicas inequitativas.

La gente est harta y se lo han hecho saber al presidente de Colombia, Ivn Duque, con cnticos, danzas y arengas en la entrada de su casa al norte de Bogot. Mientras el pueblo se manifiesta con ms entusiasmo y fuerza tras el asesinato de un estudiante y varios heridos, el gobierno intenta disuadirlos, con tres das sin IVA, Impuesto de Valor agregado, mientras los marchantes condenan el capitalismo.

Los medios de comunicacin, con algunas excepciones, Canal Capital, Noticias Uno y CityTv, contribuyen a la puesta en escena del gobierno con portadas, micrfonos y canales de televisin intentan deslegitimar la protesta social.

No hay espacio ni titulares que registren las justas reclamaciones del pueblo ni los abusos de las autoridades constituidas para la proteccin de los ciudadanos, sino que repiten hasta el cansancio imgenes y testimonios de quienes no se unen a la protesta, los trancones y hechos aislados de vandalismo, algunos protagonizados por las autoridades como lo evidencian los videos que circulan en redes sociales.

Pero ni la indiferencia del gobierno ni el silencio cmplice de los medios ha detenido a la comunidad; por el contrario, la indignacin crece y los medios de comunicacin son duramente criticados por no cumplir con la funcin social del periodismo, por no tender puentes sino dinamitarlos y por recoger las demandas legtimas de los ciudadanos y destacar su civismo.

Un pueblo que camina padelante y un gobierno que camina para atrs!

Cada uno tiene una razn para marchar: la reforma pensional, el modelo econmico, la falta de educacin gratuita, el desmonte de los Escuadrones Mviles Antidisturbios (Esmad), que violentan al pueblo, el asesinato de lderes y lideresas sociales, la mutilacin de los tiburones para vender sus aletas, etc.

Pero cada motivo individual se vuelve comn al ser coreados al unsono -y a todo pulmn- por los marchantes. Flores, pancartas creativas, batucadas, ollas, cacerolas y banderas usadas como ponchos adornan las calles de cualquier ciudad colombiana de da y de noche.

Los manifestantes parecen no sentir cansancio, aunque algunos, alternan los das para salir de casa pues saben que el paro va para largo. En Bucaramanga, la Ciudad Bonita, la fusin de clases al igual que en Bogot- ha sido algo notorio. Sectores sociales, en circunstancias dismiles, unidos para exigir cambios en las polticas gubernamentales.

Adriana Martnez lo describe as: Es gratificante ver cmo despierta el sentido crtico, la toma de conciencia por parte de actores inesperados dentro de estas manifestaciones, la gente del comn, y los trabajadores de distintos niveles.

En las calles caminan codo a codo, mecnicos, comerciantes, obreros, estudiantes, desempleados, mdicos, oficinistas, vendedores, amas de casa y personas de diferentes edades y tendencias polticas.

La constancia de los ciudadanos aviva el paro acompaado del sonido de las cacerolas, la msica colombiana y las arengas.

A tres horas de Bogot, en Tunja, el fro ha sido contrarrestado con el calor de los marchantes que caminan. Cesar Castellanos, docente universitario de 55 aos, destaca la resistencia y la persistencia por alcanzar otro mundo posible. Castellanos comenta: La movilizacin de estudiantes, profesores, sindicalistas, trabajadores de la salud, etc., representa la vigencia de un sentido colectivo de malestar.

En Medelln, ciudad de la eterna primavera, hay concentraciones en calles y parques. La protesta pacfica es impulsada por estudiantes y colectivos sociales, es una protesta joven y diversa.

Luis Yepes, comunicador social de 61 aos, apoya los reclamos de estudiantes, profesores y centrales obreras. Tiene sus motivos para acompaarlos en las calles y en las redes sociales: Marcho reclamando al gobierno cesar el entorpecimiento del Acuerdo de Paz, pidiendo una poltica econmica equitativa, contra el fracking, el uso del glifosato en el campo y contra la megaminera.

En Cali, otra de las grandes ciudades colombianas, hay una gran participacin social. Esto se ha convertido en la respuesta ciudadana al miedo que quisieron imponer con las famosas amenazas de saqueos a las unidades residenciales. Esa mentira fue desmontada, afirma Carolina Cepeda de 26 aos.

Qu lo vengan a ver, qu lo vengan a ver, este no es un gobierno son los paracos en el poder!

En Armenia, en el Eje Cafetero, la periodista Margarita Arteaga destaca el respeto entre las autoridades y los marchantes. Pero sin duda lo mejor que he visto es el arte como herramienta de protesta, msica, puestas en escena, los cantos y la alegra de los estudiantes.

Pereira, ciudad cercana a Armenia, ha parado tambin. Sus calles y las del municipio de Dosquebradas han sido ocupadas por miles de personas, jvenes y adultos con ilusin de paz. Me alegra ver tantas personas con un solo objetivo, hacernos escuchar, sentar un precedente de algo que nos tiene mamados, y queremos cambiar, afirma Lina Rivera, publicista.

Entre tanto, en Florencia (Caquet) un departamento muy golpeado por el conflicto colombiano las marchas han sido frecuentes desde el 21 de noviembre. La espontaneidad de los jvenes se destaca. Se han hecho cacerolazos, velatones, colectivos de jvenes, profesores y organizaciones sociales, explica Mercedes Meja docente y activista.

En Bogot, la capital colombiana las manifestaciones han sido multitudinarias, bloqueadas las avenidas. La Plaza de Bolvar, el Parque de los Hippies, el Park Way, la zona aledaa a la Universidad Nacional y entrada de la casa del Presidente de la Repblica, han sido epicentros del malestar general.

Mientras en los barrios continan apoyando las reivindicaciones. En el barrio Armenia, los vecinos se unieron con otros barrios como Teusaquillo. Crearon un grupo en WhatsApp para informar sobre las actividades programadas. Lo interesante, afirma Luz Marina Lpez, es que no hay ningn movimiento ni partido poltico ni persona liderando. Todo es espontneo y eso ha permitido que sea masivo.

Caluca, activista, y vecina de Luz Marina, ha participado hasta la madrugada en las asambleas del Park Way. Ella seala: El paro ha transformado mentes, corazones y cuerpos. Caminar y recuperar la calle como espacio de lucha contra el rgimen an pese a la poltica de seguridad de muerte, es el primer triunfo del paro en el cual impera una poltica de vida.

Mientras tanto en el norte de Bogot, en Bella Suiza los vecinos apoyan las demandas legtimas de sus conciudadanos menos favorecidos. Catalina Giraldo, trabajadora de 32 aos, marcha porque la informacin le ha hecho imposible sustraerse y ser consciente de lo que pasa en este pas incluidos los anuncios de reformas laborales y pensionales. Para m esto se tiene que extender, tiene que haber un paro de transporte, de profesores, tiene que haber un paro absoluto porque por las buenas nunca va a funcionar.

Paula, vecina de Catalina, a sus 20 aos protesta en contra de las reformas tributaria, pensional y laboral; adems por el incumplimiento de los acuerdos de paz y por la educacin pblica aunque ella estudia en una universidad privada.

Cargados de mltiples razones el pueblo colombiano, contina marchando mientras el Comit de Coordinacin del Paro Nacional, 2019, invita a la ciudadana a continuar apoyando diversas actividades durante el mes de diciembre: asambleas barriales, movilizaciones en todo el pas, asamblea nacional, el concierto: Enciende tu voz: un canto por Colombia, el 8 de diciembre, y movilizaciones el 10 de diciembre Da Internacional de los Derechos Humanos.

Mientras termino este reportaje, se escucha en las calles: El paro sigue! El paro sigue!

Crdito de la 1 imagen: Caluca; 2 imagen: Cristian.

@Fernandareports

Fernanda Snchez Jaramillo. Periodista profesional y magster en relaciones internacionales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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