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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2019

Marxismo como totalidad

Miguel Alejandro Hayes
Rebelin


En ocasiones anteriores me he referido a la necesidad de una lectura a Marx desde la cual se genere un pensamiento codificado como sistema; de modo tal que devenga el marxismo, no en un paradigma, sino en una totalidad orgnica. Por eso, a continuacin presento un breve esbozo de cmo podra ser dicho sistema.

Primero, habra que recordar que lo que es entendido por marxismo abarca un conjunto de saberes que comparten aparato categorial, pero con signos provenientes de diferentes paradigmas lgicos y con diversos niveles de complejidad. Solo mencionando, se puede ver -por ejemplo-, por un lado, una corriente estructuralista, con nfasis en la lectura econmica del Capital, reforzando una interpretacin cuya metodologa deriva en buena medida de lo comprendido de la magna obra del alemn. Por el otro lado, hay todo un marxismo centrado en los Manuscritos del 44, cuyo nfasis est en la filosofa, y que dialoga con diferentes saberes como el psicoanlisis.

Sin dudas, se presenta -y hasta hoy persiste-, un Marx dividido, cuya asuncin va, a no conducir a una armona a su interior. O se es marxista de Capital: economista, estructuralista en muchos casos, formalizador en otros; o se es marxista de Manuscritos: dilogo superficial con la filosofa clsica alemana, contaminacin con muchas interpretaciones continentales posteriores -y hasta con la tradicin de la voluntad. El resultado, es un Marx con puntos de discontinuidad, y saltos; esto es as, que algunos se han referido a la necesidad de encontrar el eslabn perdido del pensamiento del Prometeo de Trveris. Es vlido destacar que existen otros centros de marxismo como el de Manifiesto Comunista, o hasta el de Grundrisse.

Lo cierto es que esas discontinuidades, son justo la seal de la ausencia de la dialctica en la conformacin de un marxismo como totalidad orgnica.

La propuesta

Se ve como en los Manuscritos del 44 hay un intento de establecer una explicacin a la enajenacin, asocindola a la propiedad; por tanto, a la apropiacin. Pero el joven Marx basaba su economa poltica en una visin bastante acrtica de los economistas ingleses, y en un momento de traspasarse entre Feuerbach y Hegel.

En una obra posterior, sin ser destinada a la publicacin, un Marx intenta darle explicacin a la ideologa en estrecha relacin con la produccin y la divisin del trabajo.

Luego, aparece un Capital, donde la produccin parte de una totalidad, y ya se ve todo el auto-movimiento de esta de modo que, se entrelaza la actividad de los sujetos lgicos. Dnde qued la enajenacin, la ideologa?

Lo cierto es que en la obra publicada en 1867 estaban planteadas las bases para entender la ideologa y la enajenacin, pero Marx no las especific. La mayor pista la aport en los Grundrisse, al sealar la relacin entre produccin distribucin, cambio consumo; que es justo donde est la respuesta.

La enajenacin, sin dudas, va asociada a la apropiacin de la realidad. Por otro lado, la ideologa, que no es otra cosa que la prctica cultural cosmovisiva, en buena medida se asocia a como se participa en la produccin de la realidad. Y todo ello, se entiende al ver la relacin entre produccin, distribucin, cambio y consumo.

La enajenacin, como fenmeno que opera en la subjetividad de los hombres, no es un reflejo mecnico. Por lo que la apropiacin de la realidad, la apariencia que esta genera, no se relacionan linealmente. Existe un prisma, un cristal a travs del cual se produce esa apropiacin, que no es otro que la ideologa. Esa prctica cultural, como actividad, depende del parte de la estructura de la produccin de la realidad en la que se est. A su vez, la enajenacin, reproduce una ideologa. Y como puede verse, de la propia relacin entre enajenacin-ideologa, va apareciendo la relacin produccin-apropiacin.

Al Marx sentar la lgica de la totalidad orgnica en el ciclo de produccin, distribucin, cambio, consumo, daba la pauta de cmo la apropiacin, al igual que los otros 3 momentos, solo podan ser entendidos como totalidad. Por tanto, el estudio de la apropiacin para desentraar la enajenacin, solo poda ser el de la totalidad. El estudio de la produccin para intentar explicar la ideologa, solo poda ser el de la totalidad.

En efecto, eso fue lo que se hizo en el Capital. Produccin distribucin cambio y consumo en auto-movimiento. De ah, el capitalismo, a la par que se produce, produce su ideologa y la enajenacin como partes de su despliegue.

Visto esto, queda como un Marx que se limitaba a la apropiacin, luego enfrascado en la produccin con ambos momentos desconectados-, pocas oportunidades tena de ser portador de un pensamiento sistmico, y con el carcter de totalidad orgnica que l mismo reivindicara.

Por tanto, tal lectura de Marx como totalidad, implica replantear la enajenacin y la ideologa, en la medida de la rectificacin del uso de produccin y la apropiacin que se hacen en los Manuscritos y en la Ideologa; y lleva, pensar dichas enajenacin y la ideologa como parte de esa totalidad, en un constante traspasarse, donde una conduzca a, en consecuencia, una visin de la otra. Para lo cual la reflexin requerida debe ser sobre el resultado de desentraar el devenir en clave produccin distribucin, cambio y consumo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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