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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2019

Reforma empresarial para un nuevo orden monetario

Oscar Fernndez Estrada
Progreso Semanal


O el Estado se encuentra en una crisis de liquidez en divisas tan severa que lo ha obligado a incumplir importantes garantas como la disposicin de los depsitos bancarios y el compromiso de convertibilidad de la moneda, o la instruccin a las instituciones bancarias de no vender divisas y restringir las extracciones desde cuentas en moneda libremente convertible responde a un plan tctico superior, prembulo probable de transformaciones macroeconmicas de mayor envergadura.

En cualquier caso, esta escena no es saludable. La confianza del pblico en los bancos nacionales no debera entrar como variable en el juego tctico. Menos en tiempos de crisis de liquidez. Si las personas temen a los bancos el Estado pierde gran parte de su capacidad de gestionar la poltica monetaria, y los mercados financieros ilegales se consolidan. En las ms difciles circunstancias de los aos noventa los bancos honraron sus compromisos; ahora, en la no confianza est el peligro.

Al parecer, la reunificacin podra estar cerca. La eliminacin del uso de CUC en los aeropuertos es la ms reciente de las seales. La noticia se present en los medios estatales como algo normal, pero los agentes econmicos se inquietan y elaboran sus planes de prevencin. La incertidumbre monetaria podra incrementar la preferencia por la liquidez en divisas internacionales de algunos actores y propiciar con ello el avance de la dolarizacin parcial que se viene articulando.

Resulta muy coherente que el sistema bancario estatal busque participar en la zona dolarizada de la economa para capturar las divisas que hoy circulan al margen. Pero el aporte fundamental de esta parcela radica en la posibilidad de emplersele como una plataforma de movilizacin productiva domstica.

La potencialidad de conectar el sector productivo estatal y privado con esta demanda domstica en moneda convertible funcionara en primera instancia como una exportacin en frontera, y podra impulsar a algunos hacia la conquista de espacios en mercados internacionales. Para ello, el mecanismo importador debera priorizar dos tipos de ofertas: a) medios de produccin que permitan expandir capacidades y productividad; b) insumos que tributen a la produccin de cualquier rengln, especialmente al incremento de exportaciones.

Sin embargo, esta parcela de comercio dolarizado perdera razn de ser ante un eventual escenario de tasas de cambio unificadas, en tanto este ltimo tendra que restablecer a la moneda nacional todas sus funciones dinerarias. En ese contexto, se supone que las operaciones realizadas en pesos cubanos responderan a un rgimen cambiario con garantas de convertibilidad para todos los actores econmicos, lo cual hara tericamente redundante un mecanismo paralelo de tiendas en dlares.

Es conocido que la dualidad monetario-cambiaria produce distorsiones brutales. Los estmulos perversos a las importaciones y el desincentivo a los exportadores, el encubrimiento de los resultados de la gestin de las empresas a partir de las distorsiones contables, y la imposibilidad de llevar a cabo una medicin certera de los hechos econmicos a nivel sectorial o global, se encuentran entre las ms evidentes.

Ahora, como resultado de la unificacin resultar inevitable implementar una devaluacin de la tasa oficial empresarial, encareciendo las fichas de costo de cada produccin con componente importado. Si se transmite ese efecto por toda la cadena, lo natural sera un incremento notable en los precios de los bienes y servicios que enfrenta el consumidor final.

El Estado debe hacer lo indecible por evitar ese impacto social negativo, para lo cual tendra que fijar centralmente los precios finales y subsidiar la irrentabilidad de las empresas afectadas. Sin embargo, para eliminar las distorsiones de ineficiencia propiciadas actualmente por la dualidad se requiere un ajuste real que transparente todos los resultados econmicos y permita tomar decisiones rigurosas con las actividades ineficientes.

Llegado el momento cero, lo adecuado sera dinamitar toda la economa con una rotunda reforma de los sistemas de precios. Entindase precios de los bienes y servicios finales, mercados de insumos, salarios, pensiones y jubilaciones, impuestos y contribuciones tributarias, multas y contravenciones, tasas de cambio, tasas de inters, precio del suelo, precios del sector inmobiliario, alquileres, etctera. Esto implica resetear el sistema. Pero la restructuracin monetaria no es suficiente per s.

Reformar la empresa estatal e institucionalizar el sector privado

Si a la instauracin de un nuevo orden monetario no se adiciona una transformacin sustantiva en otros aspectos del modelo de funcionamiento econmico, no se conseguirn los resultados productivos merecidos.

En primer lugar, urge implementar una reforma integral al sistema empresarial estatal, ms all de las medidas que se vienen aplicando de modo cuasi clandestino. Hay que lanzar una transformacin conceptual enrgica, que comience por definir con claridad cul es la funcin de cada entidad econmica y las dote de una autonoma irreversible para acometerla. Una reforma que independice su gestin de las estructuras de gobierno para demarcar en serio las funciones empresariales de las estatales, que le elimine toda estructura superior de direccin que parasite su funcionamiento, que le transforme los rgidos mecanismos actuales de asignacin de recursos hacia mtodos de planificacin financiera facilitadores de su desarrollo, que le permita operar con un medio de pago con capacidad plena para completar ciclos de produccin-comercializacin-reaprovisionamiento, y que tambin le genere un sistema de incentivos ptimo que estimule incrementos productivos, exportaciones y expansin de capacidades a corto y largo plazos. En resumen, una reforma que les permita ser empresas.

En segundo lugar, justo como ordena la Constitucin, es imperativo institucionalizar al sector privado y ojal recuperemos el sueo del cooperativo lo que significa propiciar la formalizacin como pequeas empresas de, al menos, los emprendimientos que hoy existen bajo las licencias concedidas para el ejercicio del trabajo por cuenta propia.

Es justo reconocer que desde hace menos de un ao se han rectificado de forma discreta varias de las absurdas condiciones que logr imponer sobre el desenvolvimiento del sector privado aquella ola perfeccionadora aprobada en julio de 2018. Se concede nuevamente la derogacin de elementos fallidos presentes en una norma jurdica con menos de un ao de aplicacin, esta vez referidos a la actividad de los transportistas. Adems, se incorpora un cambio aparentemente pequeo, pero de gran significacin conceptual, como la autorizacin a las empresas estatales para vender sus excedentes productivos al sector privado ya estaba autorizado para las cooperativas no agropecuarias, sentencia suficiente para la concrecin de mercados mayoristas para los privados. Esto, si la organizacin superior empresarial o el ministerio al que se subordina la empresa no emite una resolucin interna prohibiendo o restringiendo tal tipo de relaciones.

Pero otros pendientes parecen encontrar resistencia dentro de los decisores. Dotar a este sector de la capacidad de absorber el ajuste de fuerza de trabajo y actividades que debe producirse en el sector estatal en un escenario de unificacin cambiaria y con reforma de la empresa estatal, constituye un movimiento estratgico. Fomentar su desarrollo en actividades productivas en lugar de rentistas, garantizarle un marco regulatorio estable que incentive proyectos de largo plazo, disear un sistema tributario ms realista que desestimule la subdeclaracin, e implementar mercados mayoristas de insumos y medios de produccin (perfectamente realizable ya mismo), son algunas de las quimeras urgentes. Ya no es posible dilatar ms la creacin de espacios para que los profesionales cubanos que no encuentren realizacin en el sector estatal viertan su empuje y experticia, mejor en un sector privado nacional social y polticamente articulado que regalando sus valiosas vidas a las trasnacionales de la emigracin.

Esta Cuba necesita empresas estatales, privadas, cooperativas, extranjeras y mixtas, cooperando y compitiendo en la produccin del desarrollo socialista. Y el Estado debe y puede implementarlo.

Fuente: http://progresosemanal.us/20191128/reforma-empresarial-para-un-nuevo-orden-monetario/



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