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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2019

El horror de Auschwitz escrito desde sus entraas

Juan Losa
Pblico

Se publica Auschwitz. ltima parada, nico libro escrito en un campo de exterminio. La memoria novelada del joven mdico Eddy de Wind aborda con crudeza la depravacin de la que es capaz el ser humano.


Entrada al campo de concentracin de Auschwitz. EFE

Una libreta de recuentos donde los nazis anotaban los gaseables del da y un lpiz. Esto fue lo nico que necesit el joven mdico holands Eddy de Wind (La Haya, 1916-Amsterdam, 1987) para novelar el peor de los horrores. Lo hizo porque no le quedaba otra, siguiendo una mxima que le perseguira toda la vida: Tengo que seguir vivo para contarlo . Ech mano para ello de un tal Hans Van Dam, tan joven, tan mdico y tan judo como Eddy, un tipo que llev sus mismos zapatos y que no fue ms que la distancia de seguridad para no volverse completamente loco.

De aquel lter ego naci Auschwitz. ltima parada (Espasa, 2019), la memoria novelada de su paso por el campo de exterminio escrita desde sus mismas entraas poco despus de haber sido liberado despus de dos aos. El rumor de la inminente llegada de los soviticos le permiti armarse de valor y pasar a limpio lo vivido. Un cuaderno escrito casi a vuela pluma, que nos habla de lo cotidiano en aquella macrofactora de la muerte , un texto de ambigua belleza en el que el horror ms absoluto da paso a la dignidad del ser humano.  

Eddy nos habla de las condiciones inhumanas en las que vivan, del clima extremo y de la insalubridad. Cuando aquello no era suficiente para acabar con la vida de los prisioneros, se optaba por el Zyklon-B, gas ideado como pesticida capaz de acabar con 1.440 vidas con tan slo 5 kilos. El nmero de cuerpos exceda la capacidad de los hornos crematorios , de forma que, tal y como relata Eddy en su libro, se optaba por cavar zanjas de treinta metros de largo, seis de ancho y tres de profundidad para, a continuacin, echar los cuerpos, rellenar con madera e incendiar las trincheras con gasolina.

Es difcil contar el hambre, trasladar al lector la penuria que supone no tener nada que llevarse a la boca. Eddy lo consigue como pocos en apenas unas lneas, lean esto: Caban mil cadveres. El fuego duraba veinticuatro horas y luego poda volver a echarse un nuevo cargamento [...]. Les aseguro que he visto con mis propios ojos cmo un hombre que trabajaba cerca de esa hoguera descenda al canal y sumerga su pan en la grasa humana derretida, que segua fluyendo hacia abajo.

Pero Auschwitz: ltima parada , no slo es un viaje a la depravacin de la que es capaz el ser humano, es tambin una historia de amor. La del joven mdico con Friedel, una enfermera juda de la que se enamor perdidamente en Westerbork, un campo holands de trnsito en el que se present de voluntario con la intencin de que liberaran a su madre, deportada ya a Auschwitz. Al poco de casarse con Friedel, la pareja fue deportada tambin al campo de exterminio polaco , ella al pabelln 10 centro de operaciones del sdico Josef Mengele y l al pabelln 9, donde se desempe como mdico de los presos polacos. No se volveran a ver hasta terminada la guerra.

Despersonalizacin y trauma

A Hans le toc el nmero 150.822. Se limit a sonrer con desprecio cuando le grabaron el nmero en el brazo. Ahora ya no era el Dr. Van Dam. Ahora era el prisionero nmero 150.822. As narra Eddy cmo le fue arrebatado el nombre al llegar a Auschwitz, ese instante en el que pasa a convertirse en cifra, una sucesin de nmeros sin recuerdos ni pasado. Desde ah narra nuestro mdico, un lugar para el olvido que quiso testimoniar en los estertores de la ignominia.

Su obra tuvo un periplo infausto. Como si de un ensimo revs del destino se tratara, Eddy, reconvertido tras la pesadilla en un prestigioso psiquiatra especializado en traumas vinculados con el Holocausto, no consigui en vida que su obra tuviera la repercusin que mereca. Publicada en dos ocasiones, ninguna de las dos ediciones logr levantar el vuelo. Un primer lanzamiento fechado en 1946, a cargo de una pequea editorial comunista de los Pases Bajos que quebr al poco, apenas tuvo circulacin. La segunda edicin data de los aos 80 y su sino fue muy similar. Ahora la obra de Eddy de Wind ve de nuevo la luz y lo hace ahora a lo grande un total de 20 pases, exigua recompensa para tanto dolor.

@jotalosa

Fuente: https://www.publico.es/culturas/horror-auschwitz-escrito-entranas.html



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