Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2019

El paro nacional, la protesta social autoconvocada y el precariado movilizado

Fernando Dorado
Rebelin


El 21N emergi en Colombia una forma diferente de expresin poltica y de protesta social al calor de un paro nacional convocado por las Centrales Obreras, sindicatos y organizaciones sociales, protagonizada por lo que muchos llaman clases medias pero que en verdad es el precariado colombiano que empieza a despertar y a auto-descubrirse.

Por el marcado contraste que presenta este fenmeno con las marchas que programan casi como una tradicin religiosa los dirigentes del movimiento sindical estilo procesiones o desfiles, pareciera un gran estallido que algunos comparan con lo que sucede en Chile u otros pases de la regin y el mundo, pero, en verdad, es solo una brizna de lo que puede estarse acumulando en las profundidades de la sociedad y que va a explotar ms adelante con una potencia inimaginable.

Antes de avanzar con la descripcin de los hechos y presentar un anlisis parcial e inicial del proceso y movimiento en desarrollo, sealo en forma sinttica algunas de las caractersticas ms notorias de la protesta social y poltica que se ha desarrollado en Colombia en forma continua en los ltimos 7 das del mes de noviembre a partir del 21N.

- Nuevos sectores sociales citadinos, especialmente jvenes y mujeres, aprovecharon la convocatoria al paro nacional para manifestar en forma masiva, creativa y festiva, su inconformidad con un gobierno inepto pero, tambin, para expresar otra serie de aspiraciones que se vieron reflejadas en sus consignas, marchas perifricas, plantones, cacerolazos, pancartas, performances, grafitis, velatones, bailetones, besatones, desfiles de motociclistas y ciclistas, bloqueos de vas y dems expresiones culturales llenas de rebelda y alegra.

- El acumulado de frustraciones y de necesidades expresadas en estos das de protesta estn relacionados con aspectos estructurales de la sociedad colombiana como la enorme desigualdad, la injusticia e iniquidad, la prepotencia de las castas dominantes y de sus operadores polticos, el desempleo estructural, la destruccin de nuestro medio ambiente, la corrupcin poltico-administrativa, el frustrado proceso de paz, etc., que hasta el momento a pesar de los esfuerzos que se han hecho en el marco de la institucionalidad no han obtenido la ms mnima solucin real. El modelo de desarrollo est all detrs, pero pocos lo sealan.

- El clamor general que se ha expresado durante todas las jornadas se ha centrado en denunciar y enfrentar la incapacidad de un gobierno que no tiene liderazgo y que cada que acta comete graves errores que lo hacen ver dbil, incompetente, incapaz y, adems, fantoche y ridculo, al querer mostrar una fortaleza que no tiene. Las mayoras de protestantes movilizados saben que estos gobiernos no pueden resolver los grandes problemas del pas pero manifiestan su inconformidad hacindose ver, encontrndose con sus pares y siendo parte de una masa social que recin empieza a dar sus primeros pasos de autonoma y rebelin.

- Se nota la enorme desconexin entre la dirigencia del Paro y los nuevos actores sociales de las protestas. Mientras las gentes en las calles estn expresando un inters general de tipo poltico, los lderes del Comando de Paro estaban ms preocupados por el dilogo y la negociacin con el gobierno (que es lo que siempre han hecho) alrededor de los puntos del llamado paquetazo, y no lograban conectarse con el sentir y la evolucin del movimiento. Esa desconexin han sido un factor de desmovilizacin y frustracin, mucho ms frente a la estrategia de guerra material y psicolgica (terrorismo de Estado) que implement el gobierno que no ha tenido una respuesta contundente y consecuente de los directivos sindicales, quienes creen estar al frente de la protesta pero en realidad se quedaron rezagados desde el principio.

- Es indudable que la influencia de los movimientos sociales y protestas que ocurren en el mundo y en Latinoamrica tambin jug un papel importante en Colombia, sumada a la torpe actitud del gobierno y de Uribe que quisieron impedir la realizacin de la protesta con argumentos que solo ellos se crean (supuestas acciones del Foro de Sao Paulo, el complot desestabilizador de los castro-chavistas, etc.) lo que motiv a muchas personas a participar activamente por el solo hecho de llevarle la contraria al gobierno.

- En el caso de Bogot se pueden diferenciar cinco grandes clases de manifestantes y protestantes: a) Los trabajadores sindicalizados (docentes, trabajadores de servicios, etc.) que marchan tradicionalmente en orden y por un da; b) Los estudiantes que se agrupan alrededor de sus organizaciones y combos, pero que a partir del segundo da (22N), en el caso de los que son de estratos 1 y 2, y viven en el sur u occidente, se organizaron para bloquear estaciones de TransMilenio y despus marchar hacia el centro; c) Los pobladores de ciudades pequeas que estn ubicadas alrededor de Bogot (Soacha, Madrid, Mosquera, Cajic, Cha, etc.) que se organizaron para asistir a las marchas y concentraciones en la capital el primer da, y han seguido realizando marchas y otras actividades en sus cabeceras municipales; d) Los profesionales precariados y otros sectores medios, que se manifestaron alrededor de sus conjuntos residenciales e iniciaron el cacerolazo, ubicados principalmente en el norte y occidente de la ciudad. e) Los jvenes radicalizados de diferentes estratos sociales, algunos con mensaje poltico, otros de barras bravas de equipos de ftbol, y muchos ms que han acumulado grandes frustraciones, y les encanta la confrontacin con la polica y otras formas de violencia, como un medio de expresar su grito desesperado de que estn vivos, que son personas, y que la sociedad debe tenerlos en cuenta. A otros muchachos, ni eso les interesa.

Los hechos: desde el 21N hasta el 27N

- El 21N se movilizaron aproximadamente dos millones y medio de personas en ms de 550 municipios de Colombia.[1]

- En solo Bogot participaron en marchas aproximadamente 350 mil personas, y en las horas de la noche intervinieron en los cacerolazos ms de un milln de personas, especialmente de barrios de clases medias, en el centro, norte y occidente de la ciudad.

- En Medelln, Cali, Bucaramanga, Cartagena, Barranquilla, Pasto, Popayn, Neiva, Armenia, Manizales, Tunja, Ibagu, Santa Marta, Sincelejo, Buenaventura y muchas otras ciudades, se realizaron marchas multitudinarias que son un hito histrico de la protesta ciudadana y popular.

- Aunque se presentaron confrontaciones con la fuerza pblica (Esmad) en muchas ciudades, como lo que ocurri en Bogot en donde se atac con gases lacrimgenos a la multitud concentrada en la Plaza de Bolvar aprovechando la actuacin de jvenes encapuchados (algunos infiltrados de la polica), se debe destacar lo ocurrido en Cali, en donde la misma fuerza pblica promovi saqueos a comercios y utiliz grupos de vndalos para generar en urbanizaciones y conjuntos residenciales un clima de pnico y de terror mediante una campaa de medios, redes sociales y montaje de ataques a residencias y apartamentos, situacin que al otro da se replic en Bogot.

- A lo largo de los siguientes 6 das se han realizado mltiples actividades de protesta hasta el 27N donde se realiz el segundo paro nacional con una participacin menos numerosa, pero con hechos nuevos como el bloqueo de la carretera panamericana en el Cauca por parte del movimiento indgena.

- La falta de direccin del movimiento, la estrategia de represin y de violencia manipulada por parte del gobierno, y la cercana del mes de diciembre, atentan contra el fortalecimiento y la continuidad de la protesta, pero deja ver la potencialidad de los nuevos sujetos sociales hacia el futuro.

El precariado[2] colombiano: nuevo actor social en la protesta

Son sectores sociales conocidos como parte de las clases medias; habitan en las grandes ciudades en conjuntos residenciales y urbanizaciones, y son en su mayora lo que identifico como profesionales precariados. Unos son asalariados de empresas o instituciones privadas o pblicas; otros son pequeos y medianos emprendedores que prestan servicios de diversa clase; y, unos ms, que posiblemente sea el sector que particip con mayor fuerza en las protestas, est compuesto por profesionales y tcnicos que viven del rebusque de cierto nivel, subsisten de pequeos contratos o negocios, y sufren la precariedad laboral en medio de las presiones familiares y sociales. Hacen grandes esfuerzos por lograr el nivel de vida de los profesionales asalariados y/o de los emprendedores, pero estn ms cerca del desempleo estructural, de la informalidad permanente, la migracin y la pauperizacin social. Este sub-sector social seguir fortalecindose con los nuevos profesionales que salen graduados ao a ao de universidades pblicas y privadas, sin que el aparato productivo cree las condiciones necesarias para ofrecerles empleos formales o las condiciones mnimas para que sus pequeos y medianos emprendimientos logren prosperar y construyan una verdadera estabilidad y sostenibilidad econmica.

En el caso de Bogot este sector social se haba manifestado en agosto de 2013 en solidaridad con los pequeos y medianos productores de papa, leche y otros productos de Cundinamarca y Boyac que estaban protagonizando una emocionante y beligerante lucha en el marco del Paro Agrario. Ellos y ellas, jvenes precariados, llenaron la Plaza de Bolvar en horas nocturnas, sin lderes visibles, casi sin pancartas y sin banderas pero con un enorme espritu de lucha, rechazando beligerantemente la actitud arrogante y soberbia del presidente Santos que haba lanzado su famosa y provocadora frase de que el tal paro nacional agrario no existe[3].

Despus de las 6 pm del jueves 21 de noviembre, los jvenes precariados se sumaron al paro nacional, realizando marchas en diversos barrios y zonas de Bogot, especialmente en el norte y occidente de la ciudad, y desencadenaron un bullicioso cacerolazo que tuvo rplicas en el resto de la capital, en Medelln, Cali y otras ciudades. Su participacin fue alegre, pacfica, con un sentido perifrico que no se corresponde con la centralidad de las marchas que se dirigieron desde las horas de la maana hacia el centro de la ciudad, la carrera sptima y la Plaza de Bolvar. [4]

El da siguiente, 22N, el gobierno implement durante todo el da una estrategia de confrontacin abierta con los manifestantes que siguieron movilizndose, a pesar que algunos integrantes del Comando de Paro salieron a desautorizar la continuidad de la protesta, argumentando que el paro nacional se haba programado para un solo da (24 horas), pero rpidamente tuvieron que rectificar ante la evidencia de que la gente se iba a mantener en la lucha, tanto con marchas y bloqueos del transporte como con otro cacerolazo y marchas perifricas.

Ya en las horas de la tarde y las primeras horas de la noche, entre el gobierno nacional y distrital ejecutaron la misma estrategia que se haba utilizado en Cali para engaar a la poblacin y generar terror utilizando la amenaza de supuestos vndalos que iban a atacar urbanizaciones y conjuntos residenciales. La polica haba contratado delincuentes y jvenes descompuestos para desde temprano destruir las estaciones de TransMilenio, realizar saqueos en comercios, y filmar falsos ataques a casas de habitacin, para desde las redes sociales y telfonos mviles, impulsar una campaa de pnico colectivo, utilizando a los medios de comunicacin para crear el desconcierto y la alerta general, usando tambin a los mismos grupos de vndalos en sitios estratgicos para hacer ms real la parodia y la pantomima del ataque generalizado.

El mismo gobierno distrital en cabeza del alcalde Enrique Pealosa tuvo que reconocer al filo de las 11 pm del viernes 22N, que se haba tratado de una campaa meditica para generar terror, pero lo hizo sealando a sectores politiqueros y oportunistas que quieren destruir nuestra ciudad y nuestra democracia, palabras que fueron reafirmadas con el presidente Duque[5]. Ellos mismos, actuando en llave, decretaron ese da el toque de queda en toda la ciudad a partir de las 9 pm para darle mayor credibilidad al supuesto vandalismo, que fue coordinado desde la jefatura de la polica como lo demuestran los numerosos videos, fotografas y testimonios, que dejan ver que todo el operativo se plane para desvirtuar y debilitar la protesta social, poniendo a la gente a exigir mano fuerte, legitimar la militarizacin de la ciudad y del pas, y derrotar el movimiento.

No obstante en los siguientes das, sbado 23 y domingo 24, el movimiento se mantuvo en Bogot y en otras ciudades, con grandes marchas, concentraciones, velatones, cacerolazos y actividades culturales al aire libre, en donde las cacerolas eran utilizadas de diversa manera como smbolo de la protesta. En el norte de la ciudad capital, ms de 3.000 jvenes rodearon la casa de Duque, gritando consignas de inepto, incapaz y hasta de asesino, como reaccin a la agresin sufrida por el joven protestante Dilan Cruz a manos de un integrante del Esmad, quien le dispar a menos de 10 metros un proyectil letal que lo mand de inmediato al hospital y que le caus la muerte que finalmente se produjo el martes 26 de noviembre.[6]

Que los jvenes precariados bogotanos hayan obligado al presidente Duque a trasladarse al Palacio de Nario para evitar la presin de las diarias manifestaciones alrededor de su casa de habitacin, es un pequeo triunfo del movimiento social, que la prensa ha minimizado pero que simblicamente tiene un gran valor. Al fin y al cabo, este sector social ha expresado de diferentes formas que su inconformidad gira alrededor de la incapacidad e ineptitud de un gobernante que todos saben que es sub-presidente, que no es autnomo, que es manejado desde Washington, desde la hacienda El ubrrimo del presidente Uribe o desde la oficina principal del Grupo Aval que maneja el mayor multimillonario del pas, Luis Carlos Sarmiento Angulo.

Los jvenes precariados, muchos de los cuales estn entre los 28 y 45 aos, tienen plena conciencia de que Duque no puede resolver ningn problema. No le creen y empiezan a sentir una especie de fobia por el presidente, por cuanto ste trata de ocultar su debilidad con falsas poses, discursos y propuestas en las que nadie cree (economa naranja, digitalizacin de la administracin pblica, etc.), y ha intentado ser histrinico cayendo en situaciones ridculas que lo hacen ver como un payaso. Y adems, todava no ha cambiado la actitud de la campaa electoral, proponiendo proyectos y soluciones a problemas que no tiene bien identificados, esquivando las verdaderas iniciativas que tienen que ver con darle continuidad al proceso de paz, cumplir una serie de compromisos adquiridos con diversos sectores sociales (campesinos, indgenas, pequeos y medianos productores, etc.), y por sobre todo, liberarse de la carga de Uribe que es quien realmente desde la sombra le impone su agenda.

Es l quien lo comprometi con la campaa para derrocar a Maduro y liberar a Venezuela del castro-chavismo, operacin en la que perdi ms de 6 meses de gobierno, viajando por EE.UU., Europa y Amrica Latina para realizar el cerco diplomtico que lo llevara a conseguir un triunfo internacional para tapar sus falencias y debilidades internas. Fue Uribe quien le impuso al ministro de defensa Libardo Botero, un personaje oscuro y reaccionario que tena como obsesin limitar y regular la protesta social, que fue utilizado para revivir el espritu uribista dentro de las fuerzas militares, en las que se nombraron generales troperos que tenan la tarea de revivir la poltica de los falsos positivos (asesinato de civiles hacindolos pasar por guerrilleros dados de baja) y sabotear desde adentro lo poco que queda del llamado proceso de paz. El descubrimiento del asesinato de 18 nios reclutados por grupos armados ilegales mediante un bombardeo indiscriminado, que haba sido ocultado y fue denunciado en el Congreso en un debate de control poltico, oblig al ministro de defensa a renunciar y dej todava ms debilitado a Duque, luego de que su partido (Centro Democrtico) haba sufrido una sonora derrota en las elecciones del 27 de octubre.

Los profesionales precariados, especialmente los jvenes recin salidos de las universidades y que no encuentran oportunidad de trabajo, van a engrosar las fuerzas populares en lucha, y pueden ser un sector muy dinmico e influyente en las movilizaciones venideras. Lo ms importante es que ya se estn reconociendo dentro del campo de los explotados y oprimidos, y estn en proceso de entender que su verdadero enemigo ni siquiera es nacional o gubernamental, que detrs de las empresas o entidades en las que trabajan est el poder de la Gran Burguesa Financiera Global, que est representada en Colombia por los bancos e instituciones financieras, las grandes transnacionales y los poderosos grupos econmicos, que subordinan a todos los emprendimientos (pymes) a sus intereses capitalistas mediante prstamos onerosos, monopolio de la propiedad intelectual y tecnolgica, y muchas otras formas, y son la verdadera causa de su cada vez ms difcil situacin. En la medida en que lo entiendan, su contribucin a las luchas populares va a ser fundamental, por cuanto son personas con mayor formacin intelectual, vnculos globales y acceso a la informacin, y pueden ayudar al resto del pueblo a avanzar por nuevos caminos, ms creativos y transformadores de la realidad.

Constatar que un sector de las clases medias en Colombia, especialmente en las grandes ciudades, empezaron a movilizarse en esta coyuntura de protestas sociales, nos debe obligar a reflexionar sobre por qu en pases con gobiernos progresistas dichos sectores fueron canalizados hacia proyectos polticos de derechas, como ocurri en Brasil, Ecuador y Bolivia. No ser que las izquierdas y gobiernos progresistas no hicieron ningn esfuerzo por ganarse a dichos sectores sociales, y despus de que los derrotaron en elecciones (incluyendo a Petro en Bogot), plagiaron la teora del sndrome o complejo de Doa Florinda para echarle la culpa a la gente, por arribista y desagradecida, con la intencin de justificar sus errores?

El problema es que esas clases medias estn compuestas por nuevos sectores sociales, entre ellos, el precariado del siglo XXI, que son actores crticos del asistencialismo y de invertir la mayor parte de los recursos estatales en subsidios improductivos, muchos de los cuales como hizo Uribe en Colombia son utilizados para hacer clientelismo de nuevo tipo, en vez de invertir en la industrializacin de nuestras materias primas apoyndose en esos emprendedores y en los pequeos y medianos productores (clases medias), lo que sera parte de la solucin a los problemas estructurales de dependencia de nuestros pases con respecto a la economa de las potencias hper-industrializadas. Este es un tema a explorar y desarrollar.

Conclusiones

A manera de conclusin podemos afirmar que:

- La protesta social y ciudadana que est todava en desarrollo rebas los objetivos inicialmente propuestos por el Comando Nacional de Paro;

- Esa situacin se present porque algunos puntos sobre reforma laboral y pensional fueron concedidos por el gobierno an antes de realizarse el paro nacional (as fuere de palabra), y los dirigentes no reaccionaron para recomponer el pliego de exigencias convocando a otros sectores, sentires y necesidades de la poblacin movilizada y no movilizada;

- La movilizacin ciudadana centr sus principales exigencias en lograr cambios sustanciales y efectivos en la actitud del gobierno frente a la manera de administrar los intereses colectivos. Escuche presidente, librese de Uribe, cambie Duque, eran las solicitudes previas a la protesta, pero en medio de la protesta se iba transformado en renuncie Duque;

- La dirigencia del Comando de Paro no estuvo a la altura del reto que le colocaron los nuevos sectores movilizados. Mientras la gente quera fortalecer el movimiento y ampliar su impacto poltico (no partidista), la cpula de las centrales obreras le rogaban al gobierno para que se sentara a negociar con ellos mostrando plenamente su perfil puramente reivindicativo;

- La agresin guerrerista y militarizada contra la protesta social plante nuevas prioridades al movimiento. Exigir la destitucin o renuncia de la cpula de la Polica y deslegitimar a Duque como interlocutor creble y confiable del movimiento social, era la actitud que tendra que haber asumido la dirigencia del Paro para fortalecer el movimiento;

- Por todo lo anterior, se requiere el impulso y desarrollo de un proceso de organizacin y participacin que se corresponda con el espritu de concurrencia democrtica que exigen amplios sectores de la sociedad colombiana que no se sienten incluidos ni representados por las formas tradicionales de accin poltica y no confan en la institucionalidad existente;

- Se necesitan con urgencia nuevos y ms amplios canales de participacin para desarrollar un verdadero Dilogo Social, que sea amplio, incluyente, participativo y transversal, que no solo incluya a sectores sociales y gremios sino que abra amplios y plenos espacios para las nuevas generaciones, las mujeres y las nuevas identidades de gnero, y desarrolle procesos y prcticas interculturales y pluritnicas vinculadas con el cuidado de la vida y de la naturaleza.

- La dinmica de movilizacin social y ciudadana que se ha desencadenado en Colombia requiere una nueva coordinacin social y poltica de mayor cobertura y alcance, que consiga armonizar tres objetivos bsicos:

a) Fortalecer y ampliar la movilizacin y protesta ciudadana, generando procesos de auto-organizacin y representacin amplia y democrtica en localidades, regiones y a nivel nacional en todo el territorio colombiano;

b) Identificar con precisin las principales exigencias de la ciudadana movilizada, que respondan a intereses generales pero, a la vez, que sean propuestas concretas y realizables a corto y mediano plazo;

c) Construir los mecanismos, procedimientos y formas efectivas para desarrollar el Dilogo Social, sin dejarse condicionar por las dinmicas gubernamentales, que por un lado, quieren dilatar los tiempos para desgastar el movimiento, y por otro lado, tratan de reducir el dilogo y la negociacin a cpulas excluyentes, para finalmente no cumplir los compromisos firmados como lo han demostrado las negociaciones y falsos procesos de participacin realizados por ste y anteriores gobiernos.

Se pueden promover y organizar Asambleas Auto-convocadas en barrios y veredas, localidades y municipios, y organizar a partir de ellas, Cabildos Ciudadanos y Populares que sesionen en forma permanente con carcter constituyente.

&&&&&&&&&

Lo ocurrido hasta ahora es el inicio del despertar. En Colombia el conflicto armado manipulado por las castas dominantes durante 6 dcadas impidi el desarrollo pleno de las luchas sociales y populares. Adems, una casta de dirigentes burocrticos se apoder de la direccin de las organizaciones sociales y se ha constituido en una traba para su desarrollo poltico. Tambin, se deben tener en cuenta dos factores que han impedido que la situacin econmica sea todava ms crtica: por un lado, la inyeccin de recursos provenientes de las economas ilegales (narcotrfico, minera ilegal, otras) representa el 2,5% del PIB, y las remesas en dinero que llegan del exterior corresponden al 1,9% del PIB, que alivian necesidades materiales de importantes sectores de la sociedad y son un factor muy importante para sostener el crecimiento econmico y evitar la recesin que sufren casi todos los pases de Amrica Latina.

&&&&&&&&&

Tal parece que el pueblo colombiano quiere honrar el Bicentenario de la Independencia con mayores y ms consistentes jornadas de emancipacin social, de transformacin democrtica y de construccin de autonoma y soberana poltica, que sean la base real y material para el logro de la justicia social, el bienestar econmico y la realizacin cultural de las grandes mayoras de la Nacin.

Notas

[1] La Silla Vaca (2019). Crnica en vivo: As se vivi el 21N en 10 ciudades del pas. Crnica del 21 de noviembre de 2019. Ver: https://lasillavacia.com/cronica-vivo-asi-se-vivio-21n-10-ciudades-del-pais-74606

[2] Precariado: Trmino inventado por Guy Standing para definir lo que es una nueva clase social, similar al proletariado, pero que tiene nuevas caractersticas. Ver: http://www.scielo.org.co/pdf/rcs/v38n1/v38n1a11.pdf

[3] Alai.net (2013). Paro nacional agrario: saltos cualitativos en el movimiento social. Ver: https://www.alainet.org/es/active/66829

[4] Ese sentido perifrico pareciera rechazar la simbologa tradicional del poder, concentrado alrededor de la Plaza de Bolvar donde est el Capitolio, la Corte Suprema de Justicia, la Catedral Primada y la alcalda. Los jvenes del norte de Bogot prefirieron acosar directamente a Duque protestando varias veces frente a su casa. Ver: https://www.pulzo.com/nacion/videos-cacerolazo-frente-casa-ivan-duque-PP804285

[5] El Tiempo (2019). Alcalde denunci un complot para generar terror en Bogot y el pas. Artculo de 23 de noviembre de 2019. https://www.eltiempo.com/bogota/el-complot-que-descubrio-la-alcaldia-para-desatar-el-caos-y-el-vandalismo-en-bogota-436614

[6] Video del cacerolazo frente a la casa de Duque: https://twitter.com/i/status/1197841402425688064

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter