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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2019

Pelcula Perro Bomba, un flash del descontento social
Cuidado "cuicos", no busquen el odio a los "rotos"!

Manuel Cabieses D.
Rebelin


El obrero tiene necesidad de respeto ms que de pan (KARL MARX)

Lo que ocurri en el mall de Lo Barnechea la semana pasado, donde los 'cuicos' insultaron y expulsaron a los 'rotos', puede presagiar un giro dramtico -clase contra clase- en el conflicto poltico y social que vive Chile.

Lo Barnechea es una comuna de Santiago en los faldeos de la cordillera. Montaas, glaciares y el nacimiento del ro Mapocho constituyen su entorno geogrfico. Pero lo distintivo de esta comuna es que en ella convive la clase ms adinerada del pas con pobladores de ingresos medios bajos y muy bajos. Estos ltimos son descendientes de los fundadores del pueblo: campesinos y pastores de fundos cordilleranos, mineros de La Disputada Las Condes y herederos de tomas de terrenos. Algunos palacetes de los cuicos estn separados solo por una calle de las poblaciones de los rotos. Las mansiones ms lujosas han trepado los cerros y desde lo alto son testigos de una convivencia que se ha quebrado.

Hasta el 18 de octubre la dominacin de los cuicos -como en el resto del pas- era indiscutible en Lo Barnechea.

El alcalde, por supuesto, es de derecha y tambin casi todos los diputados del Distrito. Pero este dique poltico no fue capaz de contener el alud insurreccional que sacude al pas.

Los rotos tomaron conciencia del poder que tienen porque son la mayora. Sobre el dominio de los cuicos vislumbraron lo que escribi Albert Camus: Ellos mandan hoy, porque tu obedeces.

El smbolo del poder en la comuna es el Portal La Dehesa, un centro comercial de lujo donde los ricos hacen sus compras y los pobres vitrinean cuando sus exhaustas tarjetas de crdito les impiden participar en el festival del consumismo. El mall pertenece a la cadena Cencosud del empresario alemn Horst Paulmann Kemna, hijo de un oficial de las SS nazis. La cadena incluye los malls Alto Las Condes, Costanera Center y Florida Center. Son los deslumbrantes espigones que abastecen lo que hace aos el economista y periodista Anbal Pinto Santa Cruz llam consumo conspicuo.

Al calor reconfortante de la protesta social, los pobres de Lo Barnechea marcharon, tocaron cacerolas y gritaron que se las pelaban, alterando la paz buclica del pueblo. Adems, se les ocurri manifestarse en el Portal La Dehesa y all ardi Troya. Los ricos, encaramados en el segundo piso, los insultaron con gritos de fuera rotos concha de tu madre, vyanse a sus poblaciones de mierda, atorrantes hijos de puta, etc. Como los rotos eran pocos, los cuicos los agredieron y expulsaron del mall. Un cuico borracho, que portaba dos revlveres, dispar a unos muchachos, sin herir a ninguno.

La protesta en el Portal La Dehesa se ha repetido y los golpes -ahora ms parejos- estn dejando huellas morales en ambos bandos.

Los ricos que rotean a los pobres, no tienen idea de la chichita con que se estn curando. Los rotos son protagonistas de la historia de Chile. La elite los elogia cuando le conviene. En la Plaza Yungay levantaron un monumento al roto chileno, carne de can de la guerra contra la Confederacin Per-Boliviana (1839). Pero los mismos cuicos se dedicaron luego a palomear rotos huelguistas en la pampa salitrera. El ejrcito de los ricos masacr miles de rotos (y rotas) en la Escuela Santa Mara de Iquique (1907) y en las matanzas que siguieron en el siglo pasado.

La palabra roto tiene valor ambivalente. Puede ser un elogio en discursos patrioteros o un insulto en el lenguaje diario. Marca la divisin entre las buenas maneras -el guante de seda en un puo de hierro- y las costumbres incultas y groseras de hombrecitos y mujercitas que se encargan de las tareas ms pesadas y desagradables.

La palabra roto tambin tiene connotacin racial. El chileno medio clasifica como roto si su aspecto fsico se encuentra ms cercano al mestizaje predominante en la sociedad chilena.

En estos das insurreccionales estamos en presencia de la rebelin de los rotos. Se han puesto de pie otra vez para reclamar sus derechos. De este levantamiento se aprovechan bandas criminales y narcotraficantes, hijos putativos del sistema en crisis, para cometer sus delitos. Pero rotos y rotas, que son los trabajadores, jubilados, pobladores, estudiantes y mapuches, constituyen el eje fundamental de esta lucha. Contra ellos apunta la feroz represin de Carabineros y contra ellos se prepara una masacre legal mediante un entramado de leyes que se tejen con complicidad del Congreso.

Los sectores ms belicosos de la elite -como los cuicos de Lo Barnechea-, hacen una apuesta muy peligrosa al provocar la ira de los rotos. La indignacin de los de abajo pretende terminar con el sistema humillante que arrebat sus derechos. La meta superior de esta insurreccin es una democrtica Asamblea Constituyente. Pero si los cuicos les buscan el odio, los rotos se vern obligados a hacerse respetar. Tienen la razn y la justicia de su parte.

https://www.puntofinalblog.cl/blog/cuidado-cuicos-no-busquen-el-odio-a-los-rotos



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