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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2019

Entrevista a Caterina Martins (Bloco dEsquerda)
"El Estado de bienestar an est en peligro en Portugal"

David Broder
Viento Sur


Cuando crecen fuerzas de extrema derecha por toda Europa, Portugal parece marcar la excepcin. Esto se debe en particular a los avances del Partido Socialista del primer ministro, Antnio Costa, que tal vez es el partido de centroizquierda ms exitoso del continente. En el gobierno desde 2015 con el apoyo del Bloco dEsquerda (Bloco) y del Partido Comunista, el partido de Costa se hizo con la victoria en las elecciones generales del mes pasado y ahora vuelve a estar en el poder como gobierno minoritario. 

Este gobierno sustituye a la anterior jerigonza, en que los partidos de izquierda podan influir directamente en el gobierno socialista. En efecto, sus propios resultados han sido menos positivos: los comunistas han perdido votos y escaos en los comicios de octubre, mientras que el Bloco conserva sus 19 escaos. En mayo, el Bloco fue uno de los dos nicos partidos de izquierda radical que lograron aumentar su nmero de escaos en el Parlamento Europeo. 

El fin de la jerigonza obliga a reflexionar sobre esta experiencia y sobre lo que puede conseguir la izquierda radical en cooperacin con partidos socialdemcratas. Aunque el gobierno de 2015-2019 abord las secuelas de la pobreza, desde el aumento del salario mnimo hasta la gratuidad de los libros escolares y la reduccin de las tarifas de transporte, otros aspectos de su actuacin son ms modestos. En particular, la escasa inversin pblica y la incapacidad de reestructurar la deuda pblica generan problemas de cara al futuro, problemas que pueden estallar cuando la eurozona vuelva a entrar en crisis. 

Catarina Martins es coordinadora nacional del Bloco. Ha hablado con David Broder, de Jacobin, sobre la experiencia de su partido en el gobierno, el papel de Portugal como modelo para la socialdemocracia y la necesidad de salir de la jaula de hierro que es la deuda.

 David Broder (D. B.): En primer lugar, quisiera examinar el resultado de las elecciones en su conjunto. El centroderecha ha salido derrotado, mientras que el principal vencedor ha sido el Partido Socialista, de centroizquierda. El Bloco conserva el mismo nmero de escaos, aunque ha perdido unos cuantos votos, mientras que el Partido Comunista ha perdido bastantes ms. Por qu crees que ha sucedido esto? Por qu la gente ha premiado en particular al Partido Socialista, y por qu vosotras habis logrado mantener vuestro apoyo electoral ms que los comunistas?

Catarina Martins (C. M.): En la poca de las anteriores elecciones generales de 2015, Portugal sufra la austeridad impuesta por la troika europea. Hubo recortes en las pensiones y los salarios, y acalorados debates pblicos sobre lo que iba a venir despus. La derecha insisti en que necesitbamos proseguir con los recortes para evitar el colapso de la economa, pero la experiencia de los ltimos cuatro aos demuestra que eso no es cierto. Por esta razn, la derecha perdi una parte de sus votantes, que se abstuvieron o apoyaron a los socialistas.

Hoy, en comparacin con 2015, la situacin est, en general, menos polarizada. El acuerdo de gobierno tambin convenci al electorado comunista de que el Partido Socialista no es tan derechista como suele decir su propio partido. Esto ha hecho que perdiera algunos votos. Nuestra base es diferente de la de los comunistas, y nosotras tambin adoptamos un enfoque distinto con respecto al gobierno: no pusimos trabas a la cooperacin con los socialistas, pero tambin demostramos efectividad a la hora de enfrentarnos a ellos y exigirles medidas.

Al haber sostenido al gobierno durante cuatro aos, hemos perdido algunos de los votos de protesta, incluso de personas que suelen votar sobre la base de cuestiones nicas. Pero tambin hemos visto crecer nuestro apoyo entre la clase trabajadora, que ha obtenido mejoras en los ltimos aos y reconoce nuestra contribucin a este logro. Por ejemplo, despus de dcadas en que no tuvieron contrato, muchas personas con un empleo precario en la administracin pblica consiguieron un contrato con el Estado. Fue un gran avance, ya que previamente no haban experimentado ms que retrocesos. Ahora, muchas personas que no solan votar y que nunca haban estado en contacto con el Bloco, se nos acercaron. Esto ha compensado gran parte de los votos que hemos perdido en otros sectores.

 D. B.: Durante la campaa electoral dejasteis claro que el Bloco aspiraba a que el Partido Socialista de Antnio Costa no tuviera la mayora absoluta en el parlamento, de manera que pudirais seguir influyendo en el gobierno. Conocidos los resultados los socialistas rozaron la mayora, Costa habl de renovar el pacto y ahora tambin parece que su partido gobernar en solitario. Qu implicaciones crees que tendr esto para sus propias polticas? Piensas que un gobierno socialista minoritario buscar ms bien pactos con el centroderecha?

C. M.: Es cierto que el Partido Socialista prefiere no tener que pactar con la izquierda. En 2015 firmamos un acuerdo porque los socialistas no tuvieron ms remedio que aceptarlo: haban quedado segundos en aquellas elecciones y no habran podido gobernar sin nuestro apoyo. Sin embargo, esta vez han quedado primeros y creo que a nadie le extraa que hayan optado por gobernar solos.

Despus de las elecciones, el Bloco ha dicho que volvemos a estar dispuestos a llegar a un acuerdo, y lo mantenemos. Pero este pacto habra sido diferente del anterior. Hace cuatro aos necesitbamos un acuerdo mnimo para parar los pies a la derecha, bloquear la privatizacin de carreteras, vas frreas y el agua, y para impedir los recortes de las pensiones. En la situacin actual, el acuerdo no solo habra consistido en parar los recortes, sino que exigira recuperar los derechos de la clase trabajadora. El Partido Socialista no quiere cambiar la legislacin laboral y, como siempre, no desea enfrentarse a la clase empresarial.

Ahora, con el gobierno socialista minoritario, tendremos que negociar cada presupuesto y cada ley. Efectivamente, podemos predecir que pactarn con la derecha. Portugal es uno de los pases de Europa en que hay ms precariedad. No obstante, este gobierno no cambiar la legislacin laboral, y si no cambiamos eso no podremos mejorar la economa en su conjunto.

Esto tambin supone defender los servicios pblicos. Mira nuestro servicio sanitario: es uno de los mejores del mundo. Presta todos los cuidados y tratamientos a todas las personas a cambio de casi nada, y lo hace independientemente de la condicin del o de la paciente, de si es inmigrante o tiene la nacionalidad portuguesa, o de si trabaja o no. Pero el sistema sanitario portugus tambin es frgil y no cuenta con el presupuesto que necesita, al tiempo que un sector privado cada vez ms grande se lleva al personal mdico y de enfermera y a otros profesionales. As que tenemos que luchar por este sistema, porque si no lo salvamos, la democracia social, que constituye un elemento central de nuestra democracia desde la Revolucin portuguesa de 1974-1975, estar en el alero.

 D. B.: Portugal ha sido, desde la Revolucin, uno de los pocos pases europeos en que la extrema derecha no estaba presente en el parlamento, pero en estas ltimas elecciones el partido antiinmigrantes Chega! (Basta!) ha obtenido un escao. Al mismo tiempo, ha habido logros importantes para la izquierda, con candidatas negras, en particular Joacine Katar Moreira, de Livre, y Beatriz Gomes Dias, del Bloco, que salieron elegidas ambas. Por otro lado, este mismo ao los choques que hubo en el barrio lisboeta de Jamaica, de los que existen vdeos que muestran la brutalidad policial contra jvenes de piel negra, sacaron a relucir el racismo institucional. Crees que poltica racista y contra la inmigracin puede crecer en Portugal?

C. M.: Para m, Chega! no es simplemente un partido de extrema derecha. Su diputado, Andr Ventura, tambin defiende un programa ultraliberal que prev la privatizacin de la sanidad y de las pensiones. Despliega una retrica xenfoba, pero Chega! es en gran medida un partido del rgimen. En efecto, Ventura fue anteriormente concejal del PSD [de centroderecha] y en la poca en que intervino la troika recibi el apoyo del primer ministro Pedro Passos Coelho. Despus estuvo implicado en un escndalo de financiacin ilegal. Ventura es famoso como comentarista de ftbol en la televisin, pero Chega! combina diferentes discursos extremos: es ultraxenfobo contra la inmigracin y ultraliberal en materia econmica y de recorte del Estado de bienestar.

En realidad, Portugal tiene menos inmigracin que la que necesitamos, y mucha gente que ha emigrado a otras partes del mundo. La poblacin no es mayoritariamente hostil a las personas inmigrantes, pero existe un racismo estructural, que su pasado colonialista ayuda a explicar. Lo nuevo es que hay gente negra que reclama sus derechos, y es bueno e importante que haya personas que luchan por visibilizar el racismo y la violencia policial. Incluso el Partido Socialista ha obtenido un escao para una mujer negra en estas elecciones [Francisca Van Dunem], quien ha sido ministra de Justicia desde 2015. El racismo todava no es una cuestin central en el debate pblico, pero tal vez existen los instrumentos para hacer que lo sea.

 D. B.: Volvamos al contexto internacional: cuando habl con el economista Francisco Lou, del Bloco, antes de las elecciones, dijo que el partido haba obtenido importantes concesiones y, en efecto, el gobierno ha conseguido en este periodo reducir hasta cierto punto la pobreza. Sin embargo, segn l mismo, el problema de la deuda pblica y de los lmites estructurales a la inversin han quedado fuera del debate en comparacin con 2015. La contradiccin parece residir en que por mucho que la eurozona est muy poco preparada para la crisis que viene, el hecho de que la peor austeridad sea ya cosa del pasado parece haber desplazado la cuestin de la moneda de las preocupaciones populares, no solo en Portugal, sino en toda Europa. Cmo puede tu partido llamar la atencin sobre este problema ahora que el Partido Socialista est rodeado de un aura de xito?

C. M.: A lo largo de los ltimos cuatro aos se promulgaron varias leyes que ponan de manifiesto la falta de inversiones. Por ejemplo, una ley sobre el gasto en el servicio nacional de salud, que no puede sobrevivir si no cuenta con el presupuesto que precisa. O en el transporte pblico, donde hemos rebajado las tarifas, si bien no hay infraestructuras suficientes ni contamos con el nmero de trenes, autobuses y embarcaciones que la poblacin necesita.

Son cuestiones que podemos utilizar para dejar claro que hace falta invertir ms y que la poltica de excedente primario es una equivocacin. Esto ser objeto de un amplio debate. Hoy mismo [22 de octubre], la Comisin Europea ha declarado que las previsiones de dficit de Portugal le preocupan. En los ltimos cuatro aos, la UE tal vez no se meti tanto con Portugal porque no tena posibilidad de someternos al mismo trato que Grecia: no poda permitirse otra tragedia ms, especialmente en tiempos del brexit. Quizs ahora la UE se concentrar ms en nuestros asuntos, pero nadie sabe qu suceder con la propia UE.

Hace cuatro aos, la gente deca que el Bloco estaba en contra de Europa. Nada menos cierto. Formamos parte del continente europeo, pero tenemos que poner en tela de juicio a la UE. Nadie sabe si la UE perdurar ni cmo lo har, y est claro que tiene que haber una batalla en Europa con respecto a las inversiones.

 D. B.: El gobierno de Costa desde 2015 aparece en los medios internacionales como un precursor del resurgir de la socialdemocracia. Hay otro caso parecido al otro lado de la frontera, en Espaa, donde el lder del PSOE, Pedro Snchez, fue elegido primer ministro en junio de 2018 con el apoyo de Podemos y partidos regionalistas. Sin embargo, mientras que tras las elecciones generales de abril Snchez emprendi negociaciones con vistas a una coalicin con Podemos, finalmente renunci a ellas en una apuesta aparente por reafirmar el predominio del PSOE y negar legitimidad a otras fuerzas ms radicales. Existen paralelismos con Portugal? O acaso el sistema de partidos es demasiado diferente, tal vez ms esttico en general?

C. M.: El Bloco se constituy hace veinte aos y en aquel entonces se dijo que acabara desapareciendo porque el sistema de partidos es esttico. Sin embargo, aqu seguimos. Y las cosas cambian: en estas elecciones no solo hemos asistido al ascenso de un partido animalista (PAN), sino tambin a la aparicin de tres nuevos partidos que hasta ahora no haban estado representados en el parlamento. Dos de ellos son fuerzas ultraliberales, lo que de por s ilustra la crisis de la derecha.

Desde 2015 ha habido, en efecto, algo as como el retorno a una poltica que histricamente se atribua a la socialdemocracia. En este sentido, el apoyo al gobierno en los ltimos cuatro aos nos ha proporcionado definitivamente una plataforma ms amplia para difundir nuestro mensaje. La gente sabe que nuestras polticas han marcado diferencias reales en sus vidas, lo que nos confiere ms credibilidad. Hemos demostrado que obligar a las compaas elctricas a pagar los recibos de la gente pobre o aumentar el salario mnimo no es una utopa loca. Esto es importante, porque la gente deca a menudo que somos un partido luntico, que no hay que tomarnos en serio y que lo que proponemos es imposible.

No digo que el Bloco fuera determinante en muchas polticas, no es cierto. Ms del 80 % del parlamento est formado por socialistas y partidos a su derecha, y nosotras no podamos ni podemos con todo. La gente que se me acerca en la calle nos ve ms como una fuerza de oposicin que no un partido gubernamental. Dicen: Luchad por nosotros!

En los ltimos cuatro aos tuvimos un acuerdo con el Partido Socialista para detener los recortes de las pensiones y los salarios. La estructura econmica ms profunda y su relacin con el sistema bancario no han cambiado. Pero tomamos medidas que realmente afectan a la vida de la gente que, tras ms de una dcada de recortes, finalmente ha visto algunos progresos en cuestin de salarios y pensiones, algo que la gente pensaba que era imposible. Pese a que lo que recuperamos siguiera siendo muy poco, la gente se ha dado cuenta de que es posible una vida mejor, y ahora tenemos ms movilizacin social que lo que hemos visto en muchos aos. Se ha movilizado la poblacin racializada, s, pero no solo ella, sino tambin maestras, enfermeras, trabajadores portuarios, etc.

Gracias al apoyo al gobierno socialista obtuvimos mejoras en los servicios pblicos y en el transporte pblico, y por primera vez desde la Revolucin, despus de dcadas en que pasaron a ser cada vez ms elitistas, se rebajaron las tasas universitarias. Tambin se ha declarado la gratuidad de los libros escolares. Al cambiar las expectativas de la gente sobre lo que es posible, estos cambios son a su vez instrumentos para una poltica de izquierda ms fuerte.

Texto original en ingls: https://jacobinmag.com/2019/11/portugal-welfare-state-socialist-party-antonio-costa-european-union

Traduccin: viento sur

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article15343



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