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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2019

Nacin y Estado nacional

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


Discernir sobre nacin y Estado nacional, y sus transformaciones con la globalizacin capitalista neoliberal, hace necesario una aproximacin definitoria de estos polismicos conceptos de las ciencias sociales. La nacin sera esa comunidad humana estable, surgida histricamente como la forma de imponer la hegemona burguesa, esto es, su predominio poltico, econmico, social, ideolgico y cultural sobre un territorio que reclama como el mbito de su produccin y mercado interior de mercancas, incluyendo la fuerza de trabajo, implantando, asimismo, un coloniaje interno sobre poblaciones heterogneas en su composicin tnico nacional.

Los estados nacionales, a su vez, entendidos como organizaciones jurdico-polticas que cuentan con un territorio, un aparato burocrtico-administrativo, una lengua oficial, un ejrcito, una moneda comn, son formaciones cuyo origen y consolidacin se relacionan con la preponderancia del derecho positivo sobre el consuetudinario, la separacin entre derecho positivo y moral, entre arte y religin, entre poder religioso y poltico, entre economa domstica y pblica, as como la puesta en prctica de nuevos principios de legitimidad a travs de un sistema hegemnico y correlacin de clases que se plasman en ordenamientos jurdicos (constituciones), la ciudadana y el sentimiento de pertenencia a un Estado nacional que da lugar a una nacionalidad mayoritaria determinada.

El hecho de que el Estado sea ese espacio donde se articula la vida pblica de los sujetos no significa que todos los habitantes de un territorio encuentren representacin en sus instituciones. Por ello es tan importante distinguir Estado y nacin, como dos conceptos dismiles, y, a la vez, complementarios. Mientras el primero se deriva de las necesidades polticas, jurdicas, administrativas y de monopolio de la violencia legal para instaurar el orden que requiere una sociedad capitalista para su reproduccin, la nacin es esa construccin histrico-social que dota de identidad al Estado, pero lo desborda al estar formada por sujetos negados considerados los no-nacin.

En el capitalismo, aunque el Estado pretenda ser un ente ordenador imparcial de la vida, se encarna en instituciones y agentes pertenecientes a una clase social inmersa en una racionalidad instrumental: el ejercicio del poder para imponer su sistema de explotacin y dominacin. El Estado nacional juega un papel fundamental como instrumento poltico coercitivo que se impone una doble tarea: centralizar-unificar y centralizar-uniformar.

A pesar de ser esa formacin nacional que a travs de patrones culturales de la clase dominante dota tambin de identidad a la historia oficial, las instituciones educativas, los mitos fundacionales, los imaginarios referenciales, la lengua, las fronteras polticas, los smbolos patrios, algo retoman de los dominados, pues esta identidad no lograra la legitimidad que requiere ese Estado para mantenerse y librar crisis recurrentes. Coexisten otras expresiones sociales y tnico nacionales dotadas de historias, tradiciones, lenguas y afiliaciones identitarias propias que juegan un papel determinante en la forja de naciones, con sus resistencias y luchas de naturaleza, en muchos casos, contrahegemnica. El sujeto actuante en la formacin de naciones es el constituido por las clases, por la lucha de clases. No es posible dejar a un lado la voluntad poltica de las distintas clases en el surgimiento y la posterior evolucin de las naciones.

As, es preciso destacar entre el nacionalismo estatista y el nacionalismo popular (patriotismo), enraizados en la historia misma de las naciones. Nos referimos a dos procesos contradictorios y confrontados. Uno es el papel de la burguesa como fuerza hegemnica poltica y militar, esto es, estatal, sobre territorios determinados, mientras la otra fuerza sociopoltica es la conformada por las clases explotadas y dominadas, sectores de la intelectualidad y entidades socio tnicas subalternas, inmersas en un permanente proceso por subsistir y prevalecer.

De esta forma, las naciones pueden devenir de naciones burguesas en entidades socio-histricas de nuevo tipo: lanacin pueblo. Asumiendo la crtica ala experiencia socialista en sus variantes autoritarias y burocrticas, la nacin podra construirse y consolidarse a partir de un sistema de hegemona nacional de las clases oprimidas y explotadas que constituyen genricamente el pueblo, en su connotacin clasista. Con este fundamento, forjar, desde abajo, un proyecto propio de nacin, una unidad nacional regida por un indito ordenamiento poltico de naturaleza jurdico-estatal, constituyente, que instaure una nueva relacin del pueblo, de los pueblos, como entidades tnicas, con el territorio, sus recursos naturales y estratgicos, conquistndose, de hecho y de derecho, la soberana nacional popular.

Esto significa, en suma, soar con la utopa de una nacin que sea realmente democrtica.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2019/11/29/opinion/022a1pol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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