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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2019

Un paro que remonta el subsuelo

Pablo Nario
Rebelin


Si algo va quedando claro, es que lo fundamental no es la innegable debilidad poltica de Duque, sino la debilidad poltica y prdida de apoyo popular de la oligarqua de este pas, y junto a ello, el aislamiento del uribismo y del Centro Democrtico; el rechazo de los colombianos a su poltica de entrega sin ambages a los requerimientos del capital privado, a su extrema violencia contra el pueblo, y a la entrega de la soberana econmica, poltica y social de la nacin a los Estados Unidos. Lo dems es una coartada para abrirle paso al decreto de Conmocin Interior.

Los sables que hoy por hoy se escuchan desde el interior del partido C.D, y que sugieren a Ivn Duque uno de sus militantes dar un paso al lado, no es por un descontento con l, por la implementacin de reformas y polticas sociales injustas, dirigidas contra los colombianos sino porque consideran que teme profundizarlas. Al partido de gobierno no le interesa que sea con Duque o con Martha Lucia, les concierne que el paquetazo sea impuesto a las buenas o a las malas, que sea roto definitivamente el agonizante proceso de paz, que el ejecutivo controle las Cortes, y que cualquier expresin de descontento social sea tratado sin contemplaciones; su propsito ms apremiante, es declarar la Conmocin Interior o ejecutarla gradualmente y sin formalidades, independientemente de su anti popularidad.

La lite del pas se enfrenta a un paro que comenz triunfante desde antes de iniciar, que ha hecho fracasar una por una las argucias del rgimen, que ha derrotado con movilizacin las diferentes fases de la campaa de pnico implementada por el gobierno, y las mentiras de la lite para desactivar las razones de la protesta. El paro super el arbitrario prembulo del 20 de noviembre, desbordado de allanamientos irregulares, detenciones injustificadas y militarizacin. Ni con las ya develadas noches de terror contra los colombianos principalmente en Cali y Bogot, ni con tanques circulando por las calles o helicpteros militares y de polica sobrevolando rasantes los cielos de las principales ciudades del pas, ni con el vandalismo prepago de la Polica Nacional en los barrios, ni con la agudizacin de la represin; han logrado parar la movilizacin y la indignacin generalizada, y no ser as hasta que no sean atendidos y cumplidos los 13 puntos presentados por el Comit de Paro. No sern tres das sin IVA, precisamente, los que desinflaran esta gran movilizacin social.

La cada vez ms extensa cobertura del paro y su prolongada continuidad en todo el territorio; llev al gobierno Duque a proponer un monlogo, al tiempo que avanza en acuerdos con el empresariado. Decreta Toque de Queda contra los colombianos, y establece la conformacin del holding financiero estatal que abre la privatizacin de al menos 16 empresas pblicas, en favor del capital privado nacional y extranjero, desafiando millones de voces en contra que atiborran las calles.

No cabe duda que la orden gubernamental es reprimir, y expeler falsas condolencias por los hechos derivados de sus mismas orientaciones, como el doloroso asesinato a manos del Esmad del joven estudiante Dilan Cruz. El Esmad seguir garantizando la seguridad de los colombianos, afirma con desfachatez el nuevo ministro de defensa Holmes Trujillo, mientras los colombianos se preguntan Por qu la Polica no est deteniendo a los vndalos y si persiguiendo los cacerolazos?. Duque declara: "El Esmad y la Polica ha actuado buscando tener toda la prudencia, mientras otro joven Duvn Villegas se encuentra en estado grave desde el 21 de noviembre, en Cali, tras recibir un impacto de bala por parte de la polica en la espalda, que le afect columna, pulmn e hgado.

Y si uno de los motivos del paro indefinido, es el rechazo al impune asesinato de lderes sociales, el 22 de noviembre fue asesinado en Riohacha con diez disparos el reclamante de tierras Hernn Antonio Bermdez, y desde el pasado 23 de noviembre se encuentran desaparecidos los campesinos Felipe Adarme y Marco Tulio Corts, el primero de ellos lder social. Ellos fueron detenidos y esposados por miembros de la polica en el Cauca, y segn informaciones de los familiares, uno de los uniformados que hizo parte del operativo de detencin, se suicid horas despus. https://www.justiciaypazcolombia.com/desaparecidos-dos-campesinos-presuntamente-a-manos-de-la-policia-nacional-del-bordo-cauca/

De igual manera el ministro de defensa, el presidente de la Repblica y los tribunos del Centro Democrtico, guardan un obsceno silencio en relacin con el suicidio del soldado Brandon Cely Pez, quien antes haba denunciado: Me han quitado la voz ac () Apoyo total y plenamente el paro colombiano por las inconformidades del pueblo, y como soy soldado y no puedo decir esto, he decidido acabar con mi vida.

El pueblo colombiano expresa hoy su conmocin, ante un rgimen que convulsiona , y que arrebatadamente firma decretos que facilitan el robo y saqueo de los recursos pblicos del pas. El pueblo inmenso no le est requirindole al gobierno ninguna humildad, sino rechazando sus soberbias polticas econmicas y sociales, y exigindole con dignidad y decisin el desmonte inmediato de las mismas.

La sociedad viene desplegando un proceso constituyente, a travs del ejercicio de su soberana poltica, y la organizacin de asambleas populares, lo que ms temprano que tarde se articular con importantes experiencias en cuanto a los procesos constituyentes desarrollados durante los ltimos 15 aos por sectores como los movimientos campesino e indgena.

Existe obviamente un abismo infranqueable entre un proceso constituyente genuinamente popular que puede desembocar en una Asamblea Constituyente, y las propuestas de ANC del rgimen y de buena parte de los partidos polticos en Colombia. En la pasada campaa presidencial del 2018, varios proyectos poltico electorales como el partido de la Rosa, el Centro Democrtico y el Progresismo haban arrojado propuestas especficas de Asamblea Constituyente, pero en las postrimeras de dicha coyuntura, terminaron en fuga e iniciaron una silenciosa evasin del tema.

El vrtigo frente al pueblo ejerciendo poder, los hizo dar un paso hacia atrs frente a la constituyente, y se consagraron a recoger y rearmar trizas, fueran del proceso de paz, de la constitucin del 86 o de la del 91; la Farc por un inesperado legalismo, el uribismo por su congnito autoritarismo y el progresismo por su presuntuoso mesianismo. Un embaucador plebiscito, una peligrosa Supercorte y unas pretendidas mayoras parlamentarias, haban sido los comodines para esquivar el tema hasta hoy.

La posibilidad hoy concreta de un Proceso Constituyente Popular, hace que el uribismo vuelva a agitar los rescoldos de la constitucin del 86, con el propsito de avanzar en la configuracin de un Estado fascista; y que el progresismo liberal agite la nostalgia de una constitucin del 91, construida desde arriba, a pesar de la pirotecnia participativa, y que en consecuencia efectu la paradjica alianza entre la reivindicacin de los derechos sociales con la pblica bienvenida al neoliberalismo. La sustitucin de dios por el pueblo como depositario de todo el poder, fue solo formal, en la prctica signific la sustitucin del Dios teolgico y abstracto, por el dios concreto del Mercado; de la Gracia a la Catalaxia. Lo dems fue un muy prometedor prembulo que hoy encubre su componente neoliberal, entre otras razones por las incontables reformas hechas, por lo dems, a espaldas del constituyente primario, y en la mayora de los casos en contra de l.

Frente a esa obsolescencia, es precisamente ese constituyente primario, esa sociedad volcada hoy a las calles, organizndose y movilizndose; el nico poder legtimo y en capacidad de construir una Nueva Colombia. No ser sta una tarea fcil, ya que la fuerza societal se encuentra diseminada y reprimida por dcadas de dictadura adornada de teatro eleccionario, y por eso gran parte de su impulso est retenido an en las fauces del latifundio hoy fortalecido, en cada acto de represin de la fuerza pblica, y prisionero de la creciente operatividad del paramilitarismo.

Sin embargo a pesar de los miles de lderes sociales asesinados, el actual paro remonta desde el subsuelo colombiano, y marca el inicio de un nuevo ciclo en la lucha poltica popular, presagiando un rumbo profundamente democrtico; en el que las mayoras sociales debern reconstruir y organizar su propio poder poltico y social fragmentado, para edificar una nacin en la que por fin estn inmersos, y se materialicen sus ms que merecidos sueos de nueva independencia.

La lucha unida e incesante harn realidad ese propsito.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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