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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2019

Economa, entre la espada y la pared

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Rebelin



A estas alturas, y tal como ha ocurrido en otros pases de Amrica Latina, en materia econmica se han impuesto en Ecuador las consignas de las cmaras de la produccin, la visin ideolgica de influyentes analistas econmicos ortodoxos y las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional (FMI). Bajo esas orientaciones, las nicas polticas econmicas admisibles se traducen en un esquema muy simple: achicar el tamao del Estado y su dficit, reducir los impuestos, flexibilizar el sistema laboral regulado y confiar en los capitales nacionales y extranjeros, como supuestos forjadores del progreso, la modernizacin y el bienestar colectivo.

Convertido en dogma, el modelo neoliberal-empresarial ha llegado a tal lmite que no admite experiencias histricas, visiones alternativas, resultados en otros pases y criminaliza las reacciones sociales. Para sus promotores, todo el pas debe entender que hay que hacer sacrificios, que las medidas son inevitables, que los ajusten son necesarios y que debemos abrirnos al mundo, o simplemente crecer para luego poder redistribuir. No es ms que falacia y palabrera.

Sin embargo, desde la perspectiva histrica, ya existieron otros momentos comparables con lo que hoy se denomina neoliberalismo. As ocurri durante la poca plutocrtica (1912-1925), de absoluto predominio empresarial, con hegemona bancaria, sin impuestos directos, un Estado raqutico y subordinado a la oligarqua, sin leyes laborales protectoras ni seguridad social. Era el pas de los gran cacao, subdesarrollado, con elites enloquecidas por el dinero y trabajadores pobres y campesinos e indgenas miserables. La economa del auge bananero (1948-1964) igualmente descans en la hegemona privada, aunque algo avanzaron ciertas capacidades estatales. Y el perodo 1983-2006 fue el de autntica consolidacin del primer modelo neoliberal-empresarial, coincidente, adems, con un desarrollo similar en Amrica Latina bajo los condicionamientos del FMI y el pago de la deuda externa, que provoc, en toda la regin, desastrosas consecuencias sociales y laborales, que pueden rastrearse en los estudios sobre la poca y en las estadsticas oficiales. Pero, adems, en Ecuador, esa va econmica ocasion la desinstitucionalizacin del Estado, con 7 gobiernos entre 1996-2006, con una efmera dictadura y los nicos 3 gobiernos elegidos, pero derrocados.

Desde la perspectiva constitucional, fueron las Constituciones de 1929, 1945 y 1978 las que introdujeron las bases para una macroeconoma que aceptaba el intervencionismo estatal y la promocin social mediante obligatorias polticas pblicas. La Constitucin de 2008 recogi, ampli y desarroll esas bases, convirtiendo al Buen Vivir, en la avanzada de un modelo de economa social, que mereci el apoyo, mediante referendo, del 63.93% de la poblacin (vot por el NO el 28.1%). El segundo modelo neoliberal-empresarial, iniciado en 2017 y con el retorno crediticio y condicionante del FMI, contradice las lneas econmicas de la Constitucin.

Desde la perspectiva acadmica, hay suficientes estudios nacionales e internacionales que no solo demuestran las falsedades del neoliberalismo-empresarial, sino las graves consecuencias econmicas y sociales de semejante modelo.

Como en Ecuador hegemonizan los voceros del modelo neoliberal-empresarial, no solo porque su pensamiento y sus posiciones igualmente dominan en los medios de comunicacin privados ms influyentes, sino tambin porque su presin llega a ser exitosa en el Estado, los estudios de acadmicos y profesores ecuatorianos con visin alternativa, as como las investigaciones desarrolladas en instituciones relevantes como la Universidad Central, son simplemente marginados.

Si tanto menosprecio merecen, por lo menos habra que acudir a los ms representativos autores e instituciones en el plano internacional. Pero tambin, obras como la de Thomas Piketty o las de Joseph Stiglitz (premio Nobel 2001), que desnudan una economa mundial al servicio del 1% de su poblacin, parecen despreciarse olmpicamente por los idelogos del neoliberalismo criollo; tambin parece que desconocen los trabajos especficos en historia econmica de Amrica Latina que han realizado Luis Brtola y Jos Antonio Ocampo, los de Tulio Halperin Donghi, Vctor Bulmer-Thomas, o los de Carlos Marichal, entre tantos otros autores que tratan sobre la trayectoria de la regin, y que tienen particulares reparos sobre la era neoliberal, basndose en el examen de una formidable cantidad de fuentes.

El estudio de Timon Forster y otros, How structural adjustment programs affect inequality: A disaggregated analysis of IMF conditionality, 19802014 (https://bit.ly/33DnhwI) comprob el agravamiento de la inequidad en 135 pases donde actu el FMI. Otro, de A. Kentikelenis, T. Stubbs y L. King, The IMF has not lived upto its own hype on social protection (https://bit.ly/37N2hXr) desmont la palabrera del FMI y su supuesto apoyo a los programas de salud, educacin y bienestar. Un reciente artculo de I. Ortz y M. Cummis, La locura de la austeridad (http://bit.ly/2OAKHyt-11/10/2019) pormenoriza sobre las graves consecuencias que han tenido la reduccin del gasto y de las inversiones estatales particularmente en las reas sociales, en un amplio conjunto de pases que creyeron en esa receta fondomonetarista y neoliberal. Y otro ms, de Isabel Ortz, More Austerity for Developing Countries: Its Bad News, and Its Avoidable (http://bit.ly/2OwK6xt-25/11/2019), insiste sobre las consecuencias perjudiciales de la austeridad, citando incluso las protestas ocasionadas a inicios de octubre en Ecuador.

Si no se quiere apostar por los autores extranjeros -y peor por los nacionales-, al menos los idelogos del neoliberalismo-empresarial criollo podran acudir a las reconocidas instituciones internacionales, pero tampoco parece que se dedican a ello. El Banco Mundial (BM) public un Resumen sobre Ecuador el 11 de abril de 2017 [en su pgina el link est archivado], en el que afirm, que entre 2006 y 2014 Ecuador tuvo un crecimiento promedio del 4.3%, lo que permiti expandir el gasto y la inversin pblica, que favoreci la disminucin de la pobreza del 37.6% al 22.5% y el coeficiente de Gini del 0.54 al 0.47; sin embargo, afirm el BM, hay el riesgo de prdida de esos logros, porque entre 2014 y 2016 el desempleo urbano aumentó de 4,5% a 6,5% y el subempleo urbano del 11,7% a 18,8%, aunque el coeficiente de Gini y la pobreza se mantuvieron estancados.

El reciente Panorama Social de Amrica Latina 2019 de la Comisin Econmica para Amrica Latina (CEPAL, https://bit.ly/2spo6vT), comprueba, igualmente, que a partir de 2014 la desaceleracin lleg a la regin; pero, sobre todo, que la desigualdad recuper la tendencia. Hasta 2018, en Ecuador se ampli la brecha de ingresos entre el primero y el dcimo decil, la estructura social afirm su pirmide y aument la desigualdad por ingresos; la pobreza extrema alcanza el 7%, la no extrema el 16.7%, los sectores bajos no pobres el 30%, los medios bajos el 24%, los medios intermedios el 16.8%, mientras los medios altos el 3.8% y los estratos altos representan el 1.7% de la poblacin. Los ndices ms bajos afectan a los estratos afroecuatorianos y, sobre todo, indgenas. Al mismo tiempo, el gasto social en el pas (9.2%) es, actualmente, menor al promedio latinoamericano, que alcanza en Amrica del Sur el 13.2%.

No solo la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Brcena, sino todos los estudios de la institucin en los ltimos aos insisten en que no se alcanzarn los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible 2030 (ODS, https://bit.ly/2Hen33F) si se persiste en el camino econmico de la desigualdad (la CEPAL se cuida de no hablar sobre neoliberalismo). Pero en esos mismos estudios se aboga, a veces en forma desesperada, por una economa social, que contemple la necesaria intervencin del Estado para generar servicios pblicos de calidad y universales (salud, educacin, seguridad social, pensiones, vivienda), as como inversiones; la entidad, coincidiendo con los autores que he destacado e incluso con otras instituciones como la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT), insisten, constantemente, en crear OTRO camino econmico, sobre la base de fortalecer las capacidades estatales, fuertes impuestos redistributivos de la riqueza (sobre ganancias, patrimonios, herencias y propiedades), as como de explcitas polticas de gasto e inversin social, que lucen como los nicos caminos posibles para generar no solo desarrollo econmico, sino bienestar colectivo.

No es cierto, por tanto, que solo es posible tomar (por inevitables) un tipo de medidas econmicas bajo las demandas provenientes de las atrasadas y conservadoras dirigencias de las cmaras de la produccin y de las otras elites que respaldan sus propuestas. Si solo se siguieran, por ejemplo, las recomendaciones de la CEPAL, el panorama econmico y social del Ecuador sera distinto.

Tampoco es cierto que frente al modelo neoliberal-empresarial lo que proponen los sectores alternativos del pas es el socialismo o el estatismo. Ni la CONAIE, ni los dirigentes del FUT u otras organizaciones de trabajadores, as como tampoco las universidades que se han pronunciado sobre el tema, ni los profesionales y pensadores que comprenden muy bien las nefastas consecuencias del recetario centrado en privatizaciones, estrangulacin del Estado, flexibilidad laboral, reduccin de impuestos a favor de las elites y aliento a las inversiones del capital interno o externo sin responsabilidades sociales, han propuesto liquidar a las empresas o a la propiedad privada, ni tampoco cerrar los mercados externos o expulsar al capital transnacional. Todos plantean un tipo de economa social, desde distintos ngulos; pero coinciden en cuestionar, con sobradas razones histricas, econmicas, institucionales y hasta constitucionales, que el pas se enrumbe por el modelo neoliberal-empresarial, que se ha demostrado nefasto en toda nuestra Amrica Latina.

Para utilizar la estratificacin realizada por la CEPAL, el 3.8% que corresponde al estrato medio alto y el 1.7% del estrato alto, concentran la riqueza del pas. De acuerdo con el Servicio de Rentas Internas (SRI), en 2019 hay 270 grupos econmicos, compuestos por pocas familias y cadenas de empresas hegemnicas en Ecuador; 110 de esos grupos tienen una presin fiscal del impuesto a la renta (impuesto a la renta causado sobre total de ingresos) inferior al 1.5%, y solo 68 superan al 3% (https://bit.ly/2qWOPja). Y la polarizacin generada por la desigualdad social tiende a agravarse en el futuro.

Las elites que integran esta cspide de la pirmide social ecuatoriana no estn dispuestas a ceder en la imposicin de sus intereses, de modo que la lucha de clases que han lanzado contra el resto del pas indudablemente despierta reacciones sociales y movilizaciones populares. Es que no puede mantenerse, por largo tiempo histrico, un tipo de economa que solo acta para el beneficio de pocos.

Artculos, libros y archivos de Historia y Presente , aqu

www.historiaypresente.com // www.juanpazymino.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
 

 


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