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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2019

Falsificadores

Pierre Rimbert
Le Monde diplomatique

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Durante mucho tiempo intelectuales y dirigentes occidentales han ironizado sobre la mana de los regmenes soviticos de reescribir la historia. Pero apenas se les oye cuando el Parlamento Europeo revisa la de la Segunda Guerra Mundial. El pasado 19 de septiembre los europarlamentarios adoptaron una resolucin "sobre la importancia de la memoria europea para el futuro de Europa" que sita en pie de igualdad "los regmenes comunista y nazi". El concepto "regmenes totalitarios", empleado en veintids ocasiones, rene en un mismo oprobio a la URSS invadida y a la Alemania invasora, a los veintisis millones de muertos soviticos y a sus asesinos, al general Gueorgui Joukov y a los responsables de los campos de exterminio. El Parlamento Europeo afirma estar "preocupado por el hecho de que los smbolos de los regmenes totalitarios se sigan utilizando en espacios pblicos y con fines comerciales". Para tranquilizarlo, hay que rebautizar la Plaza de la Batalla de Estaligrado de Pars como "Plaza del Mercado Comn" o, como en Hungra, tratar de prohibir una marca de cerveza en cuya etiqueta aparece una estrella roja? 

La resolucin no se limita a este rudimentario revisionismo. "La Segunda Guerra Mundial se desencaden como consecuencia inmediata del tristemente clebre pacto de no agresin germano sovitico del 23 de agosto de 1939*", leemos tambin en ella. Los historiadores atribuyen habitualmente la responsabilidad del conflicto al expansionismo belicoso de la Alemania nazi (1). En su afn por asociar la Unin Sovitica con esta responsabilidad la resolucin del Parlamento de Estrasburgo hace desaparecer a propsito otro episodio igual de embarazoso moralmente, pero que esta vez implica a irreprochables democracias europeas: los acuerdos firmados en Munich en septiembre de 1938 a consecuencia de los cuales Francia y Reino Unido autorizan a Adolf Hitler a invadir los Sudetes, una regin de Checoslovaquia.

Por azar del calendario, al mismo tiempo el historiador de la Segunda Guerra Mundial Christopher Browning informaba acerca de los progresos de la investigacin sobre este acontecimiento (2). Muestra hasta qu punto, en su deseo de apaciguar a Hitler, las democracias lo envalentonaron, reforzaron y provocaron la guerra. "En 1938 Alemania no tena ni el margen de superioridad necesario para lograr una rpida victoria ni capacidad para emprender una guerra larga". Pero la bien equipada Checoslovaquia era aliada de Francia de la URSS. Su anexin sin combate supuso una doble oportunidad para los nazis. "La industria militar checa requisada produjo una tercera parte de los nuevos modelos III y IV de carros de combate, fundamentales en la victoria alemana en Polonia y despus en Francia". La capitulacin de Munich tambin supuso un golpe para los opositores alemanes del Fhrer. "Un grupo de conspiradores antihitlerianos planeaba derrocar al dictador en cuanto emprendiera la guerra contra Checoslovaquia. La abyecta rendicin de [el primer ministro britnico Arthur Neville] Chamberlain en Munich frustr sus planes y dio a Hitler la victoria sin derramamiento de sangre que consolid su posicin". 

Pero, al infierno con estas investigaciones, puesto que ahora son unos parlamentarios europeos quienes escriben la historia.

Notas:

* Vase al respecto el artculo de Jacques R. Pauwels, "Mito y realidad del pacto entre Hitler y Stalin del 23 de agosto de 1939". (N. de la t.)

(1) Vase Gabriel Gorodetsky, Les dessous du pacte germano-sovitique, Le Monde diplomatique, julio de 1997.

(2) Christopher R. Browning, Giving in to Hitler, The New York Review of Books, 26 de septiembre de 2019. Vase tambin Gorodetsky, Un autre rcit des accords de Munich, Le Monde diplomatique, octubre de 2018. 

Fuente: https://www.monde-diplomatique.fr/2019/11/RIMBERT/60955 

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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