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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2019

Francia
Por qu la huelga general har fracasar la contrarreforma neoliberal de las pensiones de Macron

Romaric Godin
Cuarto Poder


La impresionante huelga general del 5 de diciembre y la continuacin de las protestas contra la contrarreforma neoliberal del sistema de pensiones se ha convertido en la tormenta perfecta del rgimen Macron en Francia. La convocatoria del sindicato CGT, a la que se han sumado FO y SUD-Solidaires, as como sectores de la CFDT como los ferroviarios, ha reagrupado y reavivado a las movilizaciones de los chalecos amarillos y de los estudiantes que llevan meses en la calle. Esta simbiosis de movilizaciones sectoriales con la aparicin central de la clase obrera organizada se ha convertido en una alternativa social al proyecto neoliberal de Macron. Los cerca de 800.000 manifestantes en las calles de Francia y la convocatoria de una nueva huelga general el da 10 de diciembre abren una perspectiva que exige urgentemente una alternativa poltica de izquierdas frente al rgimen bonapartista de Macron. Esa alternativa, desgraciadamente, no existe. Pero la unidad de accin de los sindicatos y movimientos sociales en un frente nico crea las condiciones para su construccin. Seguiremos atentamente la evolucin de los acontecimientos franceses, en los estrechos mrgenes en los que se produce el choque de intereses sociales justo antes del inicio de una nueva recesin en la Unin Europea.

La fuerte movilizacin contra la reforma de pensiones marca el fracaso de la estrategia aplicada despus del movimiento de los "chalecos amarillos" por Emmanuel Macron: comprar las reformas a base de recortes de impuestos, el sueo del crecimiento y bellas promesas.

El primer da de huelga interprofesional en Francia sobre la reforma de las pensiones fue un xito por la gran cantidad de manifestantes en las calles. Esta movilizacin fue acompaada por el apoyo tcito de una gran parte de la poblacin. Una convergencia que es la expresin de un profundo rechazo de la poltica del gobierno y sus objetivos, y por lo tanto de la estrategia de eludir a los movimientos sociales que ha implementado durante casi un ao para alcanzar su objetivo final.

Este gobierno tiene un objetivo, que nunca ha abandonado, que es lograr lo que llama la "transformacin" del pas, en otras palabras, la aplicacin de reformas neoliberales a las que el pas se ha resistido demasiado -y durante demasiado tiempo- para su gusto. Este fue el nico programa del candidato Macron y es, desde el comienzo de este quinquenio, el nico motor de su accin pblica. La crisis de los "chalecos amarillos" lo llev a cambiar de tctica, pero no de estrategia.

Si, inicialmente, se dio prioridad a las reformas del mercado laboral y la tributacin del capital y sus ingresos, con el ISF (Impuesto de Solidaridad sobre el Patrimonio) y el PFU (gravamen nico a tanto alzado o " impuesto fijo"), pero una vez que estall la indignacin en las calles, el gobierno adopt otra tctica: centrar los recortes de impuestos en los hogares para obtener su apoyo con beneficios importantes y rpidos. El anuncio sorpresa, el 25 de abril, de la disminucin del impuesto sobre la renta, tuvo esta funcin, despus de una primera ola de medidas adoptadas el 10 de diciembre. Jugar con la carga fiscal para liberar el poder adquisitivo tena varias ventajas. Esta tctica, en primer lugar, permiti responder directamente a las reivindicaciones iniciales de los chalecos amarillos", centradas en el bolsillo de los hogares, al tiempo que debilitaba los ingresos estatales y, en consecuencia, haca necesarias reformas estructurales futuras.

Esta maniobra ya fue evidente durante el "gran debate", cuando los miembros del gobierno y el presidente repetan que no se podan pedir a la vez recortes de impuestos y el mantenimiento del actual sistema social. Se hizo evidente con la votacin sobre el Artculo 3 del Proyecto de Ley de Financiacin de la Seguridad Social, que sancion el fin de las compensaciones de base de las nuevas contribuciones. Como resultado, la mayora de las medidas de "poder adquisitivo" se han convertido en un dficit en el sistema general de seguridad social. Y, lgicamente, esto justific la necesidad de nuevas reformas, incluida la de las pensiones.

Por lo tanto, nunca ha habido un cambio en la poltica del gobierno. Adems, esto siempre se ha afirmado claramente, ya que nunca ha habido la intencin de cambiar de rumbo. El ejecutivo est en una carrera contra reloj. Su verdadera prioridad es el cambio estructural, que implica desmantelar las formas de solidaridad. Esta es, para Emmanuel Macron, la verdadera batalla, porque estas reformas pueden reducir el gasto pblico en el medio plazo. Lo que algunos han descrito como una "renuncia" nunca ha sido tal.

La decisin de estabilizar el dficit fiscal para compensar parcialmente los efectos de la bajada de impuestos fue solo un medio temporal, diseado para hacer aceptables las reformas y hacer tragar la pldora de las reformas pasadas, incluyendo los recortes de impuestos al capital. Porque, al pretender que haca concesiones, el gobierno realmente reforz su propia lgica. Pero tambin esperaba apaciguar el clima social con una inyeccin de mil millones de euros de poder adquisitivo.

En teora, el tiempo se estaba acabando para el ejecutivo y el ejecutivo jug con sus comisiones sobre la evasin de impuestos y sus promesas condicionadas sobre una evaluacin general del ISF. La alineacin de los planetas pareca perfecta: el debilitamiento de la economa mundial y el comercio internacional fueron oportunos. Como siempre en este caso, Francia, que puede contar con su colchn redistributivo anticclico, estaba en una mejor posicin que Alemania. El gobierno Macron, cuyo objetivo es limitar las transferencias sociales en beneficio de una competitividad ilusoria, poda tocar a arrebato que "los efectos de su poltica han dado sus frutos, particularmente en el campo del empleo. Los discursos en Bercy han sido todos iguales durante meses:"fortalecer el crecimiento", "crear empleo" y "aumentar el poder adquisitivo".

Esta Santsima Trinidad pareca asegurar al gobierno un xito fcil en la batalla de las pensiones. Dormidos por las delicias de Capua del aumento del poder adquisitivo y el consumo, los franceses parecan tener que contentarse con una apariencia de consulta, para aceptar sin dudar esta nueva reforma de las pensiones. Y, adems, la enorme contrarreforma del seguro de salud anunciada en junio ha pasado como un mero aviso postal.

Pero como ms vale prevenir que curar, el gobierno haba tomado la precaucin de diluir el debate durante meses, pretendiendo dudar sobre la misma reforma, mencionando una "clusula del abuelo" para posponer los efectos de la reforma (pero todo ello acompaado inevitablemente de medidas sobre el sistema actual)... Todas estas triquiuelas fueron lo suficientemente aburridas y tcnicas como para que la opinin pblica perdiese inters.

En resumen, el mecanismo pareca perfectamente engrasado. Nada debera ser capaz de bloquear una reforma clave del proyecto gubernamental. Y, sin embargo, la resistencia lleg rpidamente y gan el apoyo de la opinin pblica, en gran parte solidaria con la movilizacin y opuesta a la reforma. La batalla de la opinin se perdi incluso cuando la victoria pareca fcil. Es un Valmy para el gobierno, pero este ltimo del lado prusiano. Al igual que el duque de Brunswick, el primer ministro Edward Philippe poda trazar planes sobre el alineamiento de los astros despus de su inevitable victoria. Pero esta victoria se ha convertido en una derrota para la opinin.

El rechazo del proyecto neoliberal del gobierno

Qu pas? Algunos sostienen que el gobierno hubiera querido hacer tres reformas en una: una reforma del sistema de pensiones para introducir los puntos, una reforma de los regmenes especiales y una reforma del gasto. En realidad, estas tres reformas son inseparables: el sistema de puntos no tiene otro inters que el establecimiento de un sistema universal que abarque a los regmenes especiales, que permita la gestin global por costes (terminar con los beneficios establecidos). Es una reforma tpicamente neoliberal: la estatizacin conduce al debilitamiento de la posicin de los futuros jubilados. Desde este punto de vista, cualquier progreso hacia la reforma pone sobre la mesa estas tres facetas. Y como ello ha conducido a un cambio de opinin, es bueno que esta rechace los elementos concretos de la reforma.

Por lo tanto, es necesaria otra hiptesis. La primera es que los franceses no han sido engaados. Para empezar, no se han dejado engaar por los pretendidos regalos del gobierno durante meses. Se han dado cuenta que el "crecimiento" era ilusorio, primero porque hay desaceleracin, luego porque, debido a la poltica del gobierno, cada vez se distribuye peor. La explosin de la desigualdad en 2018 es una realidad que, naturalmente, lleva a los franceses a relativizar la creacin de empleo, que, adems, es bastante poco dinmica cuando observamos la tasa de desempleo (en el tercer trimestre de 2019 el 8, 6%) o la persistencia del "halo del desempleo" (personas que buscan trabajo, pero que no lo encuentran de inmediato). En resumen, el discurso triunfalista del gobierno ha encontrado la incomprensin de la opinin pblica.

Tambin se debe tener en cuenta que el aumento del poder adquisitivo como resultado de los recortes de impuestos no ha tenido el efecto esperado por el ejecutivo. Por qu? Aqu nuevamente, podemos jugar con varias hiptesis. Primero, este aumento se percibi ms como una "actualizacin", dado el shock fiscal de 2012-2014 y la presin salarial que sigui. En segundo lugar, toma la forma de una "limosna" con respecto a las ventajas otorgadas al capital y las empresas. La creciente desigualdad hace que estas medidas sean menos crebles polticamente. Finalmente, los franceses sin duda se han dado cuenta de que esta repentina generosidad tuvo una contrapartida, que fue una mayor mercantilizacin del trabajo y, por lo tanto, de la vida diaria. Pero este desarrollo es profundamente rechazado en Francia y parece que no son unas pocas decenas de euros ms cada mes lo que podra cambiar esta percepcin popular.

Este es el punto esencial. La reforma de las pensiones refuerza la mercantilizacin, la competencia, el olvido de las necesidades a favor de la rentabilidad. Promueve una lgica contable que ejerce una presin permanente tanto sobre los trabajadores activos como sobre los pensionistas, abre la puerta a la necesidad inevitable de seguros privados y permite el mantenimiento de un "ejrcito de reserva" de trabajadores de ms edad, que tendrn que trabajar en casa. Cualquier cosa para acumular puntos. Pero teniendo en cuenta toda la carrera para el clculo de la jubilacin, sin garanta de que se tenga en cuenta, la jubilacin con puntos tambin permite situar a los trabajadores bajo una presin permanente, obligndoles a aceptar cualquier trabajo disponible. En este sentido, es una reforma complementaria a las del mercado laboral y el seguro de desempleo. Adems, mercantiliza ms el empleo, ejerce una presin negativa sobre los salarios y fortalece la individualizacin de la proteccin social.

Es una profunda contrarreforma para destruir el modelo social de 1945 y su futuro. Rompe el pacto no escrito segn el cual los trabajadores franceses podran aceptar un cierto grado de evolucin neoliberal si tienen garantas para su vejez. Es este pacto el que se rompe al amparo de una fachada de universalismo. Porque si el Consejo Nacional de la Resistencia (CNR) soaba con un sistema universal, era en el contexto de una nivelacin por arriba. Aqu, la nivelacin se realiza por abajo y lo universal ser la competencia de unos contra otros, que se intensifica por doquier. El CNR quera acabar con la miseria generalizada de los "viejos", pero el sistema de puntos, junto con la "regla de oro" del equilibrio financiero del sistema, tiene la intencin de reducir an ms el futuro nivel de vida de los pensionistas. Por eso la pequea msica de la "reforma justa e igualitaria" no gusta a nadie.

Mas an porque el gobierno, a fuerza de comunicacin, paralogismos y falsas promesas, perdi toda credibilidad. Por lo tanto, los intentos de tranquilizar sobre el nivel de las pensiones de los docentes han pasado desapercibidos lgicamente. A nadie engaa ya: el "al mismo tiempo" no existe o, en el mejor de los casos, es una forma de movimiento tctico. Este gobierno Macron es un gobierno neoliberal radical que quiere imponer unos cambios a la sociedad francesa que esta rechaza.

Las masivas movilizaciones y la huelga general de este 5 de diciembre sancionan el fracaso del intento de comprar el apoyo a las contrarreformas. Ha vuelto el cara a cara entre el gobierno y la calle, como hace un ao. La respuesta violenta del Estado contra el movimiento del ao pasado no es un buen augurio. Porque la mayora actual no puede abandonar realmente este proyecto. Ganar el enfrentamiento con la calle es una medalla de honor para los lderes neoliberales. Si cede, Emmanuel Macron perdera de alguna manera su razn de ser poltica. Excepto que esta razn de ser es tambin la fuente de su debilidad. Por tanto, no tiene ms remedio que huir hacia adelante, si es necesario endureciendo sus medidas. La gestin desastrosa de la manifestacin de Pars el jueves 5 de diciembre parece ir en esta direccin. Cada vez mas, Emmanuel Macron y douard Philippe parecen unos sonmbulos que avanzan con paso decidido contra la corriente de la historia.

Fuente: http://www.mediapart.fr/journal/france/061219/retraites-pourquoi-la-tactique-du-gouvernement-echoue

Traduccin para Sin Permiso por G. Buster


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