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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2019

La crisis climtica nos obliga a preguntar, a qu nos consagramos?

Dahr Jamail
Truthout

Traducido por Eva Calleja


 El universo dice

la prdida necesita al nacimiento

y los dos

son amantes

(Deena Metzger)

Durante los momentos en los que, emocionalmente hablando, soy todo lo honesto conmigo mismo de lo que soy capaz, cuando realmente sopeso la idea de que esta versin industrializada de nuestra especie puede que ya haya introducido tanto calor en la biosfera, que sustenta la vida en la Tierra, que bien puede que todos nosotros estemos a punto de desaparecer, me siento totalmente incapaz de pensar en qu hacer.

Desde este entumecimiento, mi fuerza vital comienza a preguntar, y ahora qu? Atravesando est proceso durante los aos en los que he estado informando sobre la crisis climtica, y ms intensamente durante mi investigacin y mis salidas de campo para mi libro El fin del hielo: ser testigo y encontrar sentido en el camino de la alteracin climtica , las circunstancias (concretamente mi propia pena y desesperanza) me han obligado a lidiar inevitablemente con mis emociones.

He aprendido, a fuerza de mucho dolor y esfuerzo, que el nico camino hacia adelante es permitirme sentir y expresar profundamente el miedo, la ira, el asombro, el pnico, la tristeza, la ansiedad y la desesperanza. Solo entonces puedo ir al lugar donde coger algunas de las profundas bocanadas de aire que acompaan a la aceptacin de la ardua etapa que est por llegar.

T, querido lector, que prestas tanta atencin al desenlace de todo lo que conocemos, debes compartir muchos de estos sentimientos. Cuando ves a otro de estos plidos y grotescos duplicados de la humanidad embutidos en trajes resplandecientes, actuando como muecos de un ventrlocuo alimentado de combustibles fsiles, a ti igual que a m te quema la ira por dentro, una ira que amenaza con calcinarte? Fantaseas con su desaparicin? Por lo menos con llevarlos de alguna manera a probar el dolor que sus acciones sin alma ni corazn estn ocasionado a los peces que buscan comida sobre arrecifes de coral blanqueados? Con mostrarles osos polares famlicos nadando cientos de kilmetros para encontrar un trozo de hielo donde descansar? En estos momentos me pregunto si estos llamados humanos son capaces de sentir algo.

Sientes el vaco dentro de ti cuando te enteras de que las cras del pingino emperador se estn ahogando debido al colapso del hielo producido por el calentamiento planetario? O sientes el miedo que surge al entender que nuestra capacidad para alimentarnos est ahora muy amenazada?

Primero: Aceptar la realidad

Cuando lees que ms de medio kilmetro cuadrado de selva desaparece cada segundo, se te encoge el corazn de miedo? O cuando la ltima de otra de las especies de rana rara que vive en esa selva ha desaparecido del mundo para siempre, te saltan las lgrimas que nacen de una tristeza impotente?

Cuando llegas a entender lo que el cofundador de ExtinctionRebellion, Roger Hallam, un antiguo granjero ecolgico, ya le ha dicho al pblico, todos esos sentimientos se asientan incluso ms profundamente. En la conferencia antes mencionada, parafraseando a Hallam, este destac que ya hemos calentado el planeta 1,2 grados centgrados (1,2 C). Basndonos en datos empricos, estamos fcilmente a una dcada de perder el hielo marino rtico en verano. En otra dcada la tierra se calentar otro 0,5 C solo debido al deshielo. Ya hay otro 0,5 C de calentamiento por el CO2 que ya ha sido emitido pero que todava no hemos experimentado. El efecto del vapor de agua producido por estos procesos (y por otros procesos que ya han comenzado) dobla el impacto del calentamiento por otras fuentes aadiendo otro 1 C de calentamiento. Debido a todo esto, con un calentamiento de 3 C, la mayor parte de la selva amaznica se perdera, lo que aadira otro 1,5 C de calentamiento. Con toda probabilidad, en este punto la Tierra entrar en un estado invernadero, posiblemente con condiciones que la hagan inhabitable para los humanos.

Puede que pienses que esto suena demasiado extremo, cosas de ciencia ficcin. Si es as, piensa en esto: el nivel de CO2 en la atmosfera en la actualidad no se haba dado en 12 millones de aos, y este nivel de gases de efecto invernadero est devolviendo a la Tierra rpidamente al estado en el que estaba durante el Eoceno, hace 33 millones de aos, cuando no haba hielo en ninguno de los polos.

En ese momento haba muy poca diferencia de temperatura entre los polos y el Ecuador, segn dijo en una entrevista para la revista Forbes el profesor de la Universidad de Harvard James Anderson, ms conocido por establecer que los clorofluorocarbonos estaban daando la capa de ozono.

El ocano estaba casi 10 C ms caliente, hasta ensus zonas ms profundas, de lo que est hoy, dijo Anderson, y la cantidad de vapor de agua en la atmsfera habra supuesto que los sistemas de tormentas fueran violentos en extremo, por el vapor de agua, que es una funcin exponencial de la temperatura del agua, es la gasolina que alimenta la frecuencia y la intensidad de los sistemas de tormentas.

Alert de la estupidez de aquellos que creen que podemos salirnos de esta trayectoria simplemente reduciendo las emisiones de CO2. A no ser que llevemos a cabo una transformacin profundamente radical del sistema industrial y econmico, adems de detener las emisiones de carbono y de retirar lo que ya est en la atmosfera, todo esto en los prximos cinco aos.

La posibilidad de que quede algo de hielo permanente en el rtico despus de 2022 es bsicamente cero, dijo Anderson, mientras nos recordaba que entre el 74 y el 80 por ciento del hielo permanente ya ha desaparecido solo en los ltimos 35 aos.

Anderson alert de que la gente no ha conseguido captar esto, ni tampoco el colapso que se espera de la capa de hielo de Groenlandia, que por s mismo elevar el nivel del mar siete metros.

Cuando consideras la irreversibilidad y estudias los nmeros, esto y la cuestin moral es lo que no te deja dormir por la noche, dijo Anderson.

Segundo: Cmo estaremos?

A mi entender solo en escasas ocasiones el problema es que no sabemos, o por lo menos que no sabemos lo suficiente, ha escrito Chris Goode, autor de El Bosque y el Campo (TheForest and the Field). El problema real es que no tenemos un espacio vital en el que saber totalmente lo que sabemos, en el que enfrentarnos a ese conocimiento y responder emocionalmente sin caer inmediatamente en un estado de miedo, negacin y desesperanza.

El Da de la Tierra form parte de un panel en la Sociedad Histrica de Brooklyn. El panel de debate, titulado Crnicas del apocalipsis climtico , estaba formado por el periodista climtico Oliver Milman, la periodista climtica y de la salud Sheri Fink y yo.

Durante el turno de preguntas alguien me hizo una pregunta en esta lnea, qu haces, Dahr, o cmo estas, con la pena que sobreviene por lo avanzado que ya est todo?

Re secamente, pens durante un breve momento y entonces conteste sinceramente: No lo s, intento resolverlo cada da. Cada vez que hago una charla sobre mi libro, es diferente, porque estoy teniendo que evolucionar cada da.

Y esa es mi verdad.

La inquietud que siento por esta cuestin surge por dos razones: Una, siempre me fuerza a mirar en el corazn para contestar, en lugar de en la cabeza, lo que implica que debo experimentar todas las emociones que se manifestaron por la crisis en la que todos nosotros debemos vivir. Dos, cuando lo hago de la manera correcta, cada vez que cambia y debo vivir en esas primeras lneas emocionales, cuidndome a m mismo y escuchando, con atencin, a lo prximo que estoy llamado a hacer por el planeta.

A Roger Hallman sus 20 aos como granjero ecolgico le conectaron con la suficiente profundidad a la tierra como para que cuando una serie de inundaciones avivadas por la alteracin climtica le hicieron imposible continuar supiese lo que tena que hacer: trabajar en su doctorado de investigacin sobre la dinmica del poder poltico con particular atencin al diseo de campaas radicales.

Luego cofund Extinction Rebellion , un grupo que se describe como un movimiento internacional que usa la desobediencia civil no violenta para conseguir un cambio radical para minimizar el riesgo de extincin humana y de colapso ecolgico.

Le pregunt a Hallam por qu es imprescindible que la gente se rebele.

La vida es corta y todo lo que sabemos realmente es que compensa vivir una vida buena, pase lo que pase, me dijo. Y esa es la regla de oro, haz a los dems lo que quieras que te hagan a ti. Esa regla se ha roto de la manera ms grotesca... concretamente por lo que estamos haciendo a nuestros hijos.

Para aquellos que sienten que no merece la pena rebelarse o actuar para mejorar el planeta, que sienten que todo est perdido, Hallam tiene esto que decirles: De cualquier manera estamos en esta vida para hacer el bien, no para negociar con resultados que estn fuera de nuestro control.

En otras palabras, es imprescindible que hagamos lo que podamos para proteger el planeta, incluso sin garanta de xito.

Tercero: A qu estamos consagrados?

Debido a la cultura del capitalismo corporativo de crecimiento industrial en el que la mayora de nosotros hemos crecido y en la que estamos inmersos, nos hemos desconectado del planeta del que formamos parte. Creo que esto es la causa principal de la crisis climtica en la que nos encontramos ahora. Por eso el primer paso para responder a la pregunta de cmo ser durante estos tiempos, a la que cada uno de nosotros debe contestar antes de decidir qu hacer, es conectarnos de nuevo con el planeta. Porque no podemos empezar a caminar hasta que nuestros pies estn en el suelo.

Cada da me despierto y comienzo a procesar las noticias diarias sobre la catstrofe climtica y el giro poltico hacia un fascismo evidente. El trauma, la pena, la ira y la desesperanza que vienen asociados a todo esto me empujan a volver al trabajo de Stan Rushworth, el anciano cherokke, activista y erudito, que ha guiado la mayor parte de mis pensamientos sobre cmo seguir adelante. Rushworth me ha recordado que mientras la cultura colonialista occidental cree en derechos, muchas culturas indgenas educan en obligaciones con las que nacemos: obligaciones hacia aquellos que vinieron antes, hacia aquellos que vendrn despus y hacia la Tierra misma.

Por eso, cuando la pena y la rabia amenazan con consumirme, ahora me oriento haca la pregunta, cules son mis obligaciones? en otras palabras, desde este momento, sabiendo lo que le est sucediendo al planeta, A qu voy a consagrar mi vida?

Cada uno de nosotros debemos hacernos est pregunta cada da, a medida que nos enfrentamos a la catstrofe.

Fuente: https://truthout.org/articles/climate-crisis-forces-us-to-ask-to-what-do-we-devote-ourselves/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin.org como fuente de la traduccin.



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