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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2019

Resea de Las vacas negras. Entrevista imaginaria, de Louis Althusser
Unos cuarenta aos despus

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Louis Althusser (escritor), G. M. Goshgarian (editor), Alcira Bixio (traductora)

Sobre el ttulo (tomo pie en una nota de la traductora): alude a una frase de Hegel en el prlogo de la Fenomenologa del Espritu: la noche, cuando todos las vacas son negras. En castellano, como en francs, la frase equivalente sera la noche, cuando todos los gatos son negros o pardos. Louis Althusser (1918-1990) prefiri usar las vacas negras para destacar la referencia hegeliana.

Ninguno lector de mi generacin necesita una presentacin del autor. En la contraportada se indican unos datos bsicos y se da cuenta de los otros libros de Althusser publicados por Akal en fechas recientes: Marx dentro de sus lmites;Maquiavelo y nosotros;La soledad de Maquiavelo. Marx, Maquiavelo, Spinoza, Lenin;Sobre la reproduccin, y Ser marxista en filosofa. Admito mi no lectura, no he ledo ninguno de estos ensayos. Para los ms jvenes, si fuera necesario, basta decir que el autor de Lire Le Capital fue uno de los marxistas ms influyentes (sino en el que ms) en los aos setenta y ochenta en pases como Francia, Italia o Espaa por ejemplo. Entre tericos y entre militantes.

La historia del libro la cuenta del editor G.M. Goshgarian en una detallada e informativa nota que conviene no pasar por alto (pp. 7-21). Un resumen que tomo de la contraportada: tras el XXII Congreso del Partido Comunista francs (febrero de 1976), Althusser concibe una controvertida autoentrevista en la que reflexiona (alternando consideraciones tericas y confesiones personales con observaciones sobre polmicas polticas del momento: por ejemplo, el abandono por el partido francs del concepto dictadura del proletariado) acerca del curso poltico que debera seguirse a partir de entonces. Una fuerte crtica de la lnea del PCF al mismo tiempo que Althusser esgrime una defensa de los ideales comunistas que animan a la organizacin.

El propio autor escribi una breve nota de explicacin (p. 27). Uno de sus comentarios: Me habra gustado que fuera mi partido, el PCF, quien publicara esta entrevista, pero, con gran pena he debido renunciar a ese deseo. Todos sabemos que las condiciones no son favorables. Quiero que mis camaradas comunistas lean este texto atentamente y me dirijan sus crticas y sus observaciones personales. Un comunista no puede reflexionar solo sobre cuestiones tan importantes. A continuacin daba una direccin y aada: En la medida de lo posible, les responder personalmente o de algn otro modo.

Esta entrevista imaginaria se presenta en quince apartados de extensin desigual y dos anexos. Indico algunos ttulos: Presentacin del autor, La crisis de la teora marxista, La dictadura del proletariado, La estrategia del comunismo, La cuestin de las alianzas, Sobre el centralismo democrtico, Sobre el anlisis de la lucha de clases, Sobre la revolucin cientfica y tcnica. El apartado ms extenso, el II: Las contradicciones del XXII Congreso, unas 50 pginas, la sexta parte del libro. El captulo V y VI, ambos dedicados a la dictadura del proletariado, son versiones de la ms que exitosa y concurrida conferencia que el autor de Pour Marx dict en la Universidad Autnoma de Barcelona en julio de 1976 (se edit en castellano ese mismo ao y en francs muchos tiempo despus, en 2014).

La cuestin: a quin puede interesar a da de hoy un libro concebido en 1976, y editado por vez primera en francs en 2016, en una situacin poltica y filosfica radicalmente distinta a la nuestra, un ensayo en el que, sin duda, se pone de manifiesto (entre otras cosas) el sin duda interesante (y por momentos penetrante) estilo filosfico del autor? Sin ninguna duda a muchos de los viejos lectores del autor, a las personas que han seguido leyndole y cultivando su legado a lo largo de estos aos (que no son pocos), a los interesados en la historia del movimiento comunista o del comunismo francs en particular, a los historiadores y filsofos en general, a los politlogos curiosos o puestos en la polmica en torno a la dictadura del proletariado y sus formas polticas, etc. Quedarn defraudados? Probablemente no.

Y a los lectores ms jvenes, muy alejados de aquel althusserismo que muchos o casi todos sufrimos o gozamos (un o no excluyente)? En el texto de la contraportada se apunta: () Las vacas negras es ante todo un texto que traza un programa de una actualidad sorprendente en lo que respecta a la organizacin de la lucha revolucionaria en un momento que ya es de reflujo. La afirmacin y el ante todo son discutibles, nada evidentes. De hecho, el libro se abre con una cita -La teora de Marx es omnipotente, pues es verdadera- que probablemente muchos lectores, marxistas o no, dudaran (razonablemente) mucho en suscribir. Incluso el apunte de Lenin -Un comunista nunca est solo- que la acompaa ofrece ms de una duda... A da de hoy, incluso en aquel entonces.

Destaco algunos puntos:

1. Desde un punto de vista biogrfico, poltico y filosfico, el primer captulo -Presentacin del autor- tiene un indudable inters (sobre todo, me repito, para las personas que han sido lectoras del autor y seguidoras de su obra y de su filosofar).

2. Algunas veces se critic a Althusser por ser un filsofo, un marxista teoricista, de Academia, un terico alejado de las luchas polticas reales y de los avatares del Partido Comunista francs. Sin compromiso militante. Muchos pasos del libro, el libro en su conjunto, parecen refutar esa hiptesis-acusacin. Un ejemplo: Puedes decirme por qu respondes a esta entrevista sobre el XXII Congreso del PCF? Con mucho gusto. Respondo a ella porque soy comunista y porque, como consecuencia del XXII Congreso, numerosos camaradas se hacen unas cuantas preguntas, abrigan incertidumbres y hasta algunas inquietudes. El Congreso ha respondido a cuestiones fundamentales, pero lo ha hecho de manera a menudo desconcertante. De all surge lo que conviene llamar cierto malestar (p. 59).

3. Muchos pasos del libro, muchas referencias, muchos de los argumentos expuestos, indican que algunas de las acusaciones que Althusser esgrimi con dureza contra s mismo (la no lectura de los clsicos de la tradicin, el hablar por hablar, el aparentar saber donde haba ignorancia) en su autobiografa, El porvenir es largo, no tenan fundamento real, ms all de su papel psicolgico y ser resultado de un fuerte sentimiento de culpa y desastre.

4. Algunas, la mayora en mi opinin, de las discusiones sobre la dictadura del proletariado y sus formas polticas son, sin atisbo para ninguna duda, asuntos, temas, polmicas de otra poca, de otras circunstancias histricas. De ah no se infiere que el lector/a no pueda encontrar apuntes de inters sobre la concepcin marxista del Estado y, ms en concreto, sobre el papel del Estado obrero (por decirlo en trminos clsicos) en sociedades en transicin hacia el socialismo.

5. Lo mismo cabe decir de conceptos como democracia o dictadura de clase. La perspectiva de Althusser queda recogida en esta consideracin (que muchos hemos mantenido durante aos) de cierre de captulo: Hay que creer que Lenin deca algo semejante cuando, con sus propias palabras, que son tambin las nuestras, afirmaba: la dictadura del proletariado es la democracia de las masas ms amplias, una libertad que los hombres nunca han conocido! (p. 164). Como es sabido, las instituciones que concretaron esta nocin en todos los pases socialistas estuvieron muy pero que muy alejadas de esa libertad desconocida.

6. Hay tambin pasos donde se muestra una concepcin del marxismo y de la ciencia que pondrn los pelos de punta a ms de un lector. Este por ejemplo: Es necesario decir las cosas como son. Puesto que he pronunciado muchas veces la palabra ciencia, puesto que he afirmado que, a diferencia de las dems organizaciones que poseen una doctrina, el partido comunista es una organizacin que tiene una doctrina quees una ciencia, debemos saber que ciencia obliga. (p. 116). Un disparate. Como nos ensearon muchos maestros, el marxismo (aunque incorpore ciencia o buen conocimiento) no es una ciencia.

Empero, Althusser se muestra mucho ms prudente y certero en mi opinin en el captulo (el XIV) dedicado a un viejo fantasma que hizo ilusionarse falsamente a algunos sectores de la izquierda: La revolucin cientfico tcnica. Aqu podemos leer: En tales condiciones, qu puede significar la exaltacin actual de la revolucin cientfica y tcnica? La voluntad de imponer sobre la teora marxista el viejo sueo ideolgico burgus de la solucin de los problemas polticos por medio de su tratamiento tcnico. (p. 279). Aqu es mucho ms razonable y actual.

En sntesis: sin garantizar nada, una vuelta crtica a Althusser puede resultar aconsejable, puede generar algunas ganancias tericas y formativas... O no ciertamente. Sea como fuere, hay, conviene destacarlo, mucho sentimiento comunista en estas pginas. Tambin en el tono y en las preocupaciones de fondo. No hay en cambio, y acaso sea significativo, ninguna referencia a lo que ya entonces era una preocupacin en otras tradiciones comunistas democrticas: los desastres ecolgicos, la cara oscura-muy-oscura del desarrollo de las fuerzas productivo-destructivas.

Fuente: El Viejo Topo, octubre de 2019.



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