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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2019

Entrevista a Pedro Pablo Rodrguez, investigador titular del Centro de Estudios Martianos
Defender la propia existencia de una nacin cubana.

Disamis Arcia Muoz
Temas


Qu sentido tiene la defensa de la nacin en el terreno de la cultura? Qu distingue sus medios y alcance propios, en contraste con otros ideolgicos, estratgico-militares, polticos, econmicos?

Est el pas especialmente ms expuesto hoy en este campo? Cmo precaver que una poltica defensiva en la cultura no tenga efectos colaterales contraproducentes? En qu medida las fortalezas de la cultura cubana permiten adelantar esa defensa ms all de nuestras fronteras?

Destacados intelectuales y creadores cubanos reflexionan en torno a estos problemas, en un contexto interno y externo de mayor complejidad.


*Dr. Pedro Pablo Rodrguez es Investigador titular del Centro de Estudios Martianos, y director general de la edicin crtica de las Obras completas de Jos Mart. Doctor en Ciencias Histricas y Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humansticas. Profesor auxiliar por la Universidad de La Habana y profesor titular del Instituto Superior Pedaggico Enrique Jos Varona. Acadmico de mrito de la Academia de Ciencias de Cuba

Disamis Arcia: Cul es el significado de la cultura? Cmo contribuye a la defensa de la nacin? Qu sentido tiene la defensa de la nacin desde una perspectiva cultural?

Pedro Pablo Rodrguez: Tendramos que clarificar si se est pensando en el plano de la cultura artstica y literaria, porque ya hoy al hablar de cultura consideramos otras cosas desde una perspectiva antropolgica y sociolgica, y para los historiadores tambin es otra cosa.

Ahora bien, por qu la cultura en defensa de la nacin? Toda nacin siempre tiene amenazas de alguna manera. Las naciones son voy a usar lenguaje de moda construcciones histricas que no son eternas, y hasta en plazos muy cortos tienen rasgos que se modifican, que cambian, que desaparecen, van apareciendo otros nuevos. Las naciones son procesos histrico-sociales, para decirlo rpido y en dos palabras, como lo son las identidades. Las naciones, para expresar una conciencia de ellas, no necesitan siempre aunque s en muchos casos de un enfrentamiento con otras, pero s de una diferenciacin con otras. Por tanto, nacin e identidad estn muy unidas. Identidad nacional, conciencia nacional y nacin son cosas casi inseparables, al menos para m. Y hay naciones de la misma manera en que hay una conciencia de nacin y de identidad de nacin, es decir, elementos que permiten que grupos humanos, colectividades diversas, sientan espiritualmente y de alguna manera tambin con cierta elaboracin en su conciencia que constituyen una nacin.

Estos son procesos histrico-sociales que cambian. Los cubanos del siglo XIX eran tan cubanos como nosotros, pero no eran exactamente igual de cubanos que nosotros. Los de antes de la Revolucin lo mismo, los de la Revolucin igual, y posiblemente las generaciones que vivimos los inicios de la Revolucin no sentimos la nacin igual que la pueden sentir la gente que pertenece a otra poca, a otra realidad, y que ha vivido otros momentos. Sin embargo, yo estoy seguro que si tuviramos a Carlos Manuel de Cspedes sentado aqu, compartira muchas cosas con nosotros hasta en sus gustos y sus maneras de actuar; o si tuviramos a Jos Mart ac, tambin.

Eso me parece importante porque Cuba ha estado, est, y parece que va a estar por un largo tiempo todava, en el centro de un enfrentamiento sistemtico, constante, y que no cesa, frente a los Estados Unidos. Eso les pasa a otros pases. Ese problema lo tiene Irn, ese problema lo tiene ahora Venezuela, y quizs pudiera recrudecerse en los prximos aos. Yo no creo que necesariamente, y se demuestra con el cambio tan aparentemente radical que hubo de Obama a Trump, la sociedad norteamericana est mayoritariamente en la disposicin de aceptar que ya no son la potencia hegemnica del mundo, que hay otras potencias rivales, y que la inteligencia indica que lo lgico es que se pongan un poco de acuerdo entre ellas para repartirse el mundo. Esa falta de disposicin no nos da espacios a los que no podemos pensar en repartirnos el mundo. Por eso pienso que estamos hablando de defensa de la nacin.

Esta nacin se conform o se termin de conformar, de adquirir su plena conciencia y de convertirse en una nacin soberana no solo arremetiendo contra un poder colonial que la vea como parte de ella misma, de su propia nacin, parte de Espaa. Para los grupos y clases sociales, para los intereses espaoles, Cuba era Espaa, como lo puede ser Catalua a pesar de todos los problemas, como lo puede ser Galicia. Ese proceso cubano se desenvolvi y termin cuando se alcanz la soberana nacional, en un conflicto con los Estados Unidos que domin hasta el Estado cubano e invent toda esa historia que hoy sabemos de la Enmienda Platt, y que adems inici inmediatamente un proceso sumamente acelerado de control de la vida econmica nacional, dominacin de la poltica y subordinacin de las clases dominantes en el plano interno a los Estados Unidos.

Todo esto trajo conflictos sociales, problemas en la Revolucin del 30, en la Revolucin de 1959, pero al llegar al poder un gobierno y crearse un sistema social que de un modo u otro choca con los intereses de los Estados Unidos, se inicia un largo enfrentamiento que tiene ciertas altas y bajas pero que nunca ha terminado, ni siquiera en los momentos de cierto detenimiento, de cierta distensin. Eso es lo que implica que de un modo sistemtico aqu estemos hablando de defensa de la nacin; necesitamos defenderla.

Los franceses te hablan tambin de defensa de la nacin. Desde los aos 70 hay intelectuales en Francia que estn hablando de la defensa de la nacin frente a esa hegemona mundial de los Estados Unidos, de su cultura inclusive en el plano artstico y literario y en el sentido civilizatorio, y como Francia jug en cierta medida ese papel en Europa quizs la intelectualidad francesa ha sido una de las ms lcidas en comprender que Francia en primer lugar, y Europa con Francia adentro, debe de alguna manera sostener su propia cultura en todos los planos, incluido tambin el artstico y el literario, frente a los Estados Unidos. Son grandes y frecuentes los debates y la pelea del cine francs por no dejarse aplastar por el cine norteamericano, que hoy domina la cinematografa mundial.

DA: Adems, proponen otro tipo de relato.

Pedro Pablo Rodrguez: Exacto. Lo cual indica tambin una cultura diferente.

Me parece que estas son cosas importantes a la hora de pensar el asunto, porque de alguna manera ya la entrevista me est llevando a la defensa de la nacin. Yo creo que esta es una necesidad que se impone como parte del propio desarrollo de un proceso nacional cubano, que ha estado signado por la vinculacin cubana con un rgimen social opuesto al capitalismo, al que se le ha llamado socialismo; sin embargo, en Cuba como en todas partes ha pasado por diferentes etapas. No fue lo mismo el socialismo en los aos 60, en que la primera tarea que ya se haba iniciado desde el 59 era recuperar el control de la vida nacional y en primer trmino de los medios econmicos del pas de manos del gran capital de los Estados Unidos. No es lo mismo en los 60 que en los aos 70 y los 80 en que el pas estuvo muy estrechamente vinculado con el campo socialista y donde tuvo que atenerse a las reglas del juego de actuacin del socialismo en Europa oriental y la Unin Sovitica; y lo que pas despus de la debacle de los 90, en que de alguna manera el socialismo se mantiene sobre ciertas bases tericas por decirlo de algn modo y normativas del perodo anterior, pero en el que se han dado mltiples intentos en la sociedad cubana de ver de qu manera se adaptan sus principios a las realidades que estamos viviendo. Lo estamos haciendo con bastante trabajo porque, en primer lugar, nos cuesta mucho a nosotros tambin admitir a veces la necesidad de ciertos cambios.

Estos tambin son problemas de la cultura porque indican adems, cuando hablamos de socialismo, de qu estamos hablando? Aqu tenemos deficiencias tericas espantosas. Ya ni siquiera se habla en Cuba prcticamente de marxismo, el marxismo ha desaparecido de la cultura cubana. Yo tengo un trabajo que empieza y termina con una pregunta: somos marxistas? Y eso es importante. No porque yo crea que hay que estar repitiendo de memoria a Carlos Marx, sino porque hay que entender el funcionamiento del capitalismo para saber hasta qu punto algunos de sus mecanismos te pueden afectar la vida cotidiana en tu proyecto social, como se dice ahora, que no es exactamente igual en sus propsitos a los del capitalismo.

Todo esto incide sobre la cultura artstica y literaria porque en la poca del regimentalismo sovitico vivimos la barbaridad aquella que fue el famoso Quinquenio Gris, que ni fue gris ni dur un quinquenio, dur mucho ms y fue ms que gris, para algunos concretamente negro.

Hay que hablar de defensa de la nacin porque independientemente del rgimen social que hay en Cuba, los sectores dominantes en los Estados Unidos han pretendido histricamente que Cuba forme parte directamente de la Unin o en un grado de confluencia en que de hecho est dirigida prcticamente desde all, y esto es un problema real porque no solo implica prdida de soberana para el Estado cubano sino tambin una prdida de caractersticas de nuestra cultura, de nuestra manera de ver la vida, de nuestra filosofa, de nuestra identidad.

La cultura artstica y literaria siempre ha desempeado un papel importante en eso, en todas partes. El artista, en el sentido ms extenso de la palabra, trabaja en un campo que no trabaja la poltica y que ni siquiera trabajan los estudios tericos, que es la vida de los sentimientos, la vida de las emociones; y la identidad es tambin emociones. Las banderas no son ms que una tela organizada con determinados colores y determinado diseo, pero "a la hora de los mameyes la gente se muere por las banderas, la gente se muere por los escudos, la gente se muere cantando un himno, porque identifican lo que para ellos es eso: la patria, la nacin, su pas, con estos smbolos, y los smbolos entonces adquieren un valor. El arte trabaja fundamentalmente con smbolos, y desde luego aporta al conocimiento. Yo soy de los que cree que s, pero su manera de trabajar no es desde el punto de vista cognoscitivo, sino desde lo espiritual, los sentimientos, las emociones; y los artistas suelen tener una mirada peculiarmente honda acerca de los conflictos sociales, muchas veces se dan cuenta antes que los propios polticos del espritu que est flotando, y que la gente expresa muchas veces de una manera no elaborada. El artista, por lo general, no intenta hacer una novela de una manera terica o conceptualmente elaborada, ni mucho menos un poema, ni una pelcula, por muy realista que sea en el tema que est tratando; est pretendiendo resolver un problema social, pero ahonda, presentando incluso la psicologa de un individuo, presentando a una persona de un modo u otro, est reflexionando sobre los problemas sociales y levantando sentimientos, emociones. Por eso es tan importante para la cultura artstica y literaria la formacin de una conciencia nacional y de una identidad nacional. Por eso para m, en una defensa de la nacin desde la cultura, los artistas son parte decisiva de esta batalla, tanto como los polticos, tanto como la intelectualidad me refiero a los que nos dedicamos a teorizar, a tratar de encontrar las explicaciones. Los artistas no se preocupan de dar tantas explicaciones, aunque muchos las dan, sino que tratan de expresar a travs de los sentimientos esos asuntos que estn viviendo.

Yo creo que an en las circunstancias actuales, que son y han sido tan tremendas en los ltimos treinta y cinco aos, y en los que adems se ha producido un desmoronamiento de lo que era en gran medida nuestro sostn econmico, ideolgico, militar y hasta estratgico, en las confrontaciones mundiales, tambin se produjo la prdida de prestigio en el campo intelectual del pensamiento marxista. De hace ms de diez aos a la actualidad todo el mundo me dice, y lo compruebo a cada rato, que en el campo de las ciencias sociales en los Estados Unidos Marx es hoy uno de los escritores ms ledos, y en la propia Europa tambin es muy referido. Sin embargo, ha habido una crisis tambin del pensamiento marxista, quizs no de Carlos Marx, pero s de muchos que despus se llamaron marxistas, empezando por el marxismo sovitico; todo esto implica que de pronto hay referentes que no funcionan, que la sociedad no admite, con los que ya la gente no se mueve.

Por suerte, nosotros tenemos a Jos Mart, que nos salva mucho. Primero porque es nuestro y segundo porque no solo fue un poltico brillante sino que como fue un intelectual de primera lnea, como fue adems un gran escritor y un gran poeta, vea tambin el mundo con poesa, y eso le daba la capacidad de expresar sus ideas en el terreno poltico y en el terreno estrictamente de las ideas con una manera tal que se mova siempre sobre la base de los sentimientos y las emociones. Esto es lo que yo creo que en buena medida le da actualidad, porque adems era un conocedor muy profundo del ser humano, de las personas. Entonces no exista la psicologa como ciencia, pero creo que Mart era un psiclogo nato: en conocer las bajezas y las alturas, los defectos y las virtudes, y a la vez, siendo una persona muy crtica hacia el ser humano, fue tambin una persona que supo comprender que haba algo valioso en el ser humano, que era su capacidad de crecer y de transformarse, su capacidad de levantarse de las cadas; as lo dijo en lenguaje bblico, como se sabe, en muchas ocasiones, Mart.

Eso ha sido importante para la cultura cubana, ya no solo para la nacin sino particularmente para la cultura cubana, porque Mart ha creado un sentido de dignidad, de tica, de sacrificio y de entrega por encima de lo personal, pero sin olvidar lo personal, y yo creo que as ha sido asimilado en buena medida por los cubanos, hasta por los que en las esquinas te dicen cualquier cosa en torno a Mart. Esas cosas me ilustran cmo ese pensamiento llega, y llega por eso, porque en Mart no hay teque, en Mart no hay descarga.

Creo que todo eso es lo que explica por qu hay que defender la nacin, y cul es la perspectiva que tenemos delante si la Revolucin fracasa por cualquier motivo bien porque se derrumba por dentro, o porque viene una agresin militar tipo Libia, tipo Iraq, y acaban con este pas: no vamos a ser una repblica independiente por lo menos en muchsimos decenios porque los Estados Unidos, o ningn grupo poltico de all va a permitir que se mantenga algo de lo que ha pasado en estos aos. Tendran que extirparlo de raz, y eso quiere decir sacrselo de la conciencia a la gente, y si tuvieran que matar un milln de cubanos lo harn con una tranquilidad espantosa como han matado a un milln de sirios, como han matado a un milln de gente en Iraq, y de eso no se habla.

Entonces, no es solamente defender la soberana, es defender la propia existencia de una nacin cubana, y eso es lo que yo creo que nos obliga a pensar y a hablar de este tema de la cultura como exponente y defensora de la nacin. Defender la nacin no solo est en la disposicin de enfrentarnos a una agresin militar, es levantar conciencia, sentimientos, es levantar vida espiritual en torno a lo que es la nacin, que va desde lo ms simple y ms sencillo, que es tu familia, tu entorno geogrfico, tus valores locales, tus sentimientos individuales y locales, hasta los que de un modo u otro nos engloban a todos. No hay nada ms diferente a un santiaguero que un habanero, pero todos somos cubanos, yo seguir siendo de los Industriales aunque pierdan, y seguir discutiendo con los partidarios de las Avispas.

El papel de la cultura artstica y literaria es significativo porque la forma mejor de dominacin es justamente crear divisiones por un lado, y por otro perder el sentido de nacin. Estaba hace poco en Costa Rica, y vi una cosa por televisin que me dej aterrado, un canal presentaba, como un gran triunfo, que treinta y cuatro profesores de ingls costarricenses haban sido contratados para trabajar en escuelas norteamericanas. Ellos decan muy felices: Tenemos treinta y cuatro profesores que les van a ensear ingls a la gente de un pas de habla inglesa, pero en los quince das que estuve all no vi nada hablando de Costa Rica, de los que pudieran ser sus logros, de lo que pudiera ser de valor en la intelectualidad costarricense. Fui a un evento sobre Repertorio Americano, de Joaqun Garca Monge, una revista fabulosa que ese hombre hizo durante cincuenta aos, que le abri espacios a todos los latinoamericanos, que fue defensa de toda Latinoamrica, y los estudiantes universitarios de Costa Rica no saben quin es Joaqun Garca Monge. Los cubanos fuimos a hablarles a los costarricenses de Garca Monge. A la mayora de los estudiantes que los contamos no les interesaban para nada las humanidades, no les interesaba saber de Costa Rica, ellos queran ser buenos tcnicos para ganar dinero y de ser posible buscarse un buen trabajo en los Estados Unidos. Qu futuro tiene ese pas, qu futuro tiene esa nacin, si la opcin para la gente ms joven y mejor formada es irse del lugar? Eso est pasando en Cuba ya, y creo que no hay una respuesta adecuada.

Qu quiero decir con todo esto? Que la responsabilidad de un artista es notabilsima. El artista es ms cuestionador, si el arte no cuestiona no vale un centavo. Todava hay aqu demasiada gente, sobre todo en los crculos polticos, que le tiene terror al cuestionamiento. El pas est en una situacin muy difcil, con un presidente que est, con la mayor delicadeza en medio de estas circunstancias tan difciles, tratando de mantener la unidad entre la gente. Los polticos cubanos no estn acostumbrados a admitir el debate, no estn acostumbrados a admitir la discusin, la crtica, la opinin del otro, y eso es un problema real que nosotros tenemos, y eso nos trae dificultades. Yo creo que este es un momento en que tiene que haber unidad sobre ciertos principios, pero a la vez un amplio debate crtico.

Los aos 80 fueron momentos de gran debate crtico en Cuba, y el Perodo Especial, a pesar de todo, logr mantenerlo por lo menos en los planos tericos y en los analticos la propia existencia desde entonces de la revista Temas as lo indica. Ahora la situacin no es tan difcil como entonces, pero se aproxima bastante, y esto nos indica que cada vez que hay situaciones coyunturales difciles la reaccin de muchos polticos es de este tipo: no puedo admitir ningn tipo de sealamiento, no puedo admitir al que discrepa, y me lo quito de arriba. No eres capaz, si tienes determinada forma de pensar, de abrir un dilogo ni un debate, inclusive las posturas pueden ser cerradas, que la gente no se abra el uno al otro, pero que expongan, que discutan, de la discusin siempre sale algo. Creo que es un problema que afecta la unidad nacional cubana y afecta la defensa de la nacin. Lo mismo le puede pasar, y le pasa a veces, a los artistas.

Yo creo que la poltica cultural tiene que partir de estas bases, y creo que se est afectando porque no hay madurez suficiente en buena parte de los cuadros de la cultura. Estamos perdiendo cosas que habamos ganado antes, que es cierto espacio para ese debate y dejar tranquilos a los artistas.

DA: Quisiera preguntarle si la cultura cubana est limitada al territorio de la Isla, en qu medida la proteccin de la nacin rebasa sus fronteras?

Pedro Pablo Rodrguez: Es importante para esta defensa de la nacin tratar de ganar cada vez ms a los emigrados cubanos a que la defiendan. Buena parte de ellos la defienden, incluso muchos que no admiten el socialismo. Fidel Castro convoc dos reuniones con cada personaje de la nacin y la emigracin que t dices: Pero este personaje en Cuba y conversando con Fidel Castro?, esto es asombroso, esto nadie lo poda pensar.

Y algunos se han convertido, unos cuantos realmente, en personas que se han mantenido con sus puntos de vista pero en las cosas fundamentales defienden la nacin cubana, porque se sienten cubanos. Llevan cuarenta aos viviendo en los Estados Unidos y no quieren que Cuba sea una colonia de los Estados Unidos. Entonces yo creo que ah estn los lmites del asunto y los puntos en que hay que buscar la defensa de la nacin. La nacin es ms que el socialismo en mi opinin, la nacin no es un rgimen social, o es que no haba Cuba en el capitalismo esclavista del siglo XIX?, no eran cubanos esos patriotas, los buenos de la pelcula, que lucharon contra la esclavitud para eliminar uno de los rasgos de aquella sociedad cubana colonial? Eran cubanos, y haba sentido de nacin, por eso se pele por la independencia.

Creo que tenemos que dialogar sinceramente con esas personas, abrirles espacios. Fue Daz-Canel quien dijo hace unos das que podan invertir en Cuba; eso no se haba dicho, la ley lo permita pero hasta ahora no se le haba permitido a nadie, si es que alguno lo haba pedido, invertir en Cuba. Por otro lado, surge el reclamo de gente aqu ac no hay millonarios pero hay gente que tiene plata: entonces por qu el de afuera s y el de aqu no? Tenemos que admitir y comprender las circunstancias en que se ha movido el pas y las circunstancias del mundo de hoy, que es hegemnico y totalmente capitalista porque China es un capitalismo socializado, y Rusia es capitalista, que no le interesa tanto ni siquiera socializar su sociedad como China.

Hay una cosa importante: no es solo por un problema estratgico, por un problema de poltica, por un problema cultural en el plano artstico; es que esto es un problema de inters nacional, esa gente no estn ah para ser usadas, esas personas estn ah porque forman parte de nosotros, porque espiritualmente se sienten cerca de nosotros.

DA: Una ltima pregunta: cmo evitar que la defensa de la nacin desde la cultura se confunda con atrincheramientos y proyectos de vulnerabilidad?

Pedro Pablo Rodrguez: Tratando de educar ms a los polticos, tratando de evitar la clonacin de polticos incultos en el ms amplio sentido de la palabra, tratando de impedir que crezca la burocracia, porque la burocracia es muy peligrosa tambin en Cuba porque tiende a corromperse, y a abroquelarse. Cuando te acostumbras al carrito todos los das y no tienes que quedarte en G como te quedaste para llegar hasta aqu, cuando te acostumbras a no pensar en que pas por la esquina y compr las galletas, cuando vives en un mundo superestructural, por decirlo de alguna manera, que no es el de la cotidianeidad de todo el mundo, se te va creando una distancia quieras que no. Evitar eso es la nica manera de que la poltica no camine por otro lado, que no se vaya, sin mala intencin, pero te va llevando a eso, a que t piensas que tienes toda la verdad, o que tu equipo, tu gente, los que te rodean, son los que tienen toda la verdad.

Me sorprendi mucho cuando Ral Castro habl del problema, porque Ral fue presentado desde el principio de la Revolucin como el extremista, el ms comunista. A lo mejor no era as, pero lo cierto es que en algunas cosas que fueron pblicas, las posturas de Ral eran ms cerradas que las del propio Fidel, porque l era el malo de la pelcula. Fidel a veces cerraba y a veces era abierto, como buen poltico, por eso era un genio de la poltica, pero realmente Ral represent una apertura en muchos terrenos, y cuando present a aquella mujer militante del Partido que la haban botado porque tena ideas religiosas y la puso como ejemplo, cuando se par y dijo que estaba ya cansado de tanta chusmera Ral, que adems en cierta manera est formado con un pensamiento terico dentro del comunismo ruso. Ral Castro est demostrando que l en eso es ms talentoso, quizs mejor poltico que buena parte de la gente de su generacin.

Creo que el problema central est en los polticos, necesitamos polticos cultos en el ms amplio sentido de la palabra. En lo que dijo Daz-Canel sobre los profesores hay que incluir a los polticos, y culto no es solamente haber ledo ms libros que nadie ni ir a todas las exposiciones de arte ni verse todas las pelculas de Woody Allen. No es ni siquiera eso: es tener un espritu verdadero de comprensin de que la unidad no significa unanimidad y que no siempre se tiene la razn, que se pueden equivocar y tienen hasta que aprender.

Fuente: http://www.temas.cult.cu/catalejo/defender-la-propia-existencia-de-una-naci-n-cubana-entrevista-pedro-pablo-rodr-guez



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