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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2019

Estudio visibiliza la violencia sexual

Sara Ms
SEMlac


Las nias son las principales afectadas por la violencia sexual a manos de victimarios hombres cercanos al mbito familiar, alerta un estudio que investiga el tema desde el mbito jurdico en Cuba y aboga por visibilizar y desnaturalizar este tipo de actos.

Los delitos sexuales ms frecuentes son los abusos lascivos y las violaciones, indica la investigacin "Retos socio-jurdicos para afrontar la violencia sexual en Cuba", del jurista Lzaro Ramos Portal, presentada en el III Simposio de violencia de gnero, prostitucin, turismo sexual y trata de personas que, del 2 al 4 de noviembre, organiza el Centro Nacional de Educacin Sexual (Cenesex), como parte de la Jornada Cubana por la No Violencia hacia las Mujeres.

El primer reto es encontrar resultados estadsticos que muestren la dimensin del fenmeno de la violencia sexual en Cuba, reconoci el profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, quien bas su trabajo en el anlisis de 938 sentencias publicadas por el Tribunal Supremo entre 1974 y 2016.

Del total de sentencias publicadas, 113 contenan 166 delitos de carcter sexual (14 %), incluidos abusos lascivos, corrupcin de menores, abusos deshonestos, estupro, proxenetismo y rapto, algunos derogados ya por la ley.

De 180 vctimas directas de delitos de violencia sexual, la mayora (81,1%) correspondi al sexo femenino y 18,9 por ciento era del sexo masculino, ambos grupos con edades promedio muy similares: 12,1 aos y 11,9 aos, respectivamente.

Sin embargo, las mujeres padecen victimizacin sexual durante ms aos de su vida, de acuerdo con los resultados del estudio. "Ellas permanecen prcticamente expuestas durante toda su vida", subray Ramos Portal.

El estudio advierte que al momento de los hechos 77,4 por ciento de las mujeres vctimas eran menores de 16 aos y 22,6 por ciento superaba esa edad. Entre los hombres vctimas, en tanto, solo dos eran mayores de 16 aos y padecan de enfermedad mental.

Adems de la mayora femenina de las vctimas, el profesor destac los vnculos entre vctimas y victimarios, as como sus diferencias generacionales, por lo que tambin "pueden apreciarse relaciones de poder y asimetra con bases en la dependencia econmica y la subordinacin patriarcal", precis.

En 75 por ciento de los hechos exista una relacin previa entre vctimas y victimarios, de los siguientes tipo; vecindad (31,9 %), familiares o de exparejas (31, 9 %), amistad con la vctima o sus familiares (17 %), entre maestro y alumna (17 %), y entre doctor y paciente (2,1 %).

La investigacin constat tambin marcadas diferencias etarias, pues las vctimas tenan menor edad que los acusados en 98,3 por ciento de los delitos, lo que habla de un poder que parte de una desigualdad generacional, opin el jurista. En cuanto a los miembros de la familia que cometieron estos delitos, se comportaron en este orden: madre hacia hijas (20 %), sobre la pareja (20 %) y padrastros (20 %), seguidos por otros miembros de la familia (ms de 15 %), padres sobre hijas (ms de 14 %) y tos sobre sobrinas (10 %).

Datos ocultos    

Al tener como objeto de estudio las sentencias publicadas, quedaba por explorar "la parte oculta del iceberg", sostuvo Ramos Portal, lo que lo motiv a desarrollar una encuesta de victimizacin sexual que permitiera conocer los delitos sexuales ocultos que no se denuncian o no entran a un proceso penal.

Como resultado, muchas ms mujeres que hombres aceptaron que haban sufrido violencia sexual, la mayora (68 %) con una antigedad de ms de cinco aos y 13 por ciento de los casos para unas y otros estaba ocurriendo justo cuando se aplicaba la encuesta. "Haba un silencio total en relacin con estos eventos", sostuvo el estudioso.

El principal horario de incendia de estos hechos es el nocturno, luego la tarde, la maana y, por ltimo, la madrugada, lo que refuerza la relacin entre vctimas y victimarios, as como el lugar donde suceden estos actos, como la casa de la vctima, del agresor y donde ambos conviven.

La encuesta arroj, adems, que ms del 70 por ciento de los hechos no se dan a conocer; es decir, el nivel de denuncia es muy bajo: solo uno de cada cuatro, aproximadamente.

"El motivo fundamental es el miedo a la represalia, algo que ocurre cuando existe un conocimiento entre vctima y victimario", valor el profesor. Tambin emergieron, en menor escala, la vergenza de acudir ante las autoridades, los prejuicios, el desconocimiento y la pena ante la familia.

Como consecuencias de la violencia sexual aparecen primero el miedo y la inseguridad, los trastornos psicolgicos y las lesiones. Tambin las conductas suicidas, la infertilidad, el CIH-sida y el embarazo.

Entre otras recomendaciones, el autor del estudio plantea la necesidad de hacer visible el delito sexual, desnaturalizar esa violencia y desarrollar un proceso sistemtico de conocimiento sobre violencia y criminalidad con enfoque de gnero.

Sugiere sustituir la descripcin en el Cdigo Penal de delitos contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales, la infancia y la juventud, por delitos contra los derechos sexuales y reproductivos, y propone promulgar una ley integral para tratar a violencia en todas sus variantes, desde un enfoque restaurativo.

Entre otros desafos, profesionales de diversas disciplinas sealaron la adecuada preparacin de los operadores del Derecho, contar con informacin estadstica de calidad para poder trabajar en la prevencin y la articulacin d especialistas de diversas disciplinas.


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