Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2019

Sri Lanka
La lucha por la democracia y el espritu de resistencia

Rohini Hensman
Jacobinmag


Los socialistas han malinterpretado a menudo las expresiones democracia burguesa y revolucin democrtico-burguesa, pues parecen implicar que la democracia es un regalo de la burguesa, inseparable del capitalismo y nada tiene que ver con el socialismo. Es cierto que en muchas revoluciones contra el feudalismo, el absolutismo y el imperialismo, la gente trabajadora se alza masivamente y asume su programa de libertad, igualdad y solidaridad en su lucha. Pero una vez la burguesa est en el poder, pronto o tarde trata de revertir estas conquistas, a veces de una manera extremadamente brutal. Y el capitalismo puede sobrevivir durante largos periodos sin democracia: no existe ningn lazo inherente entre ambos. La solidaridad, en particular, es una amenaza para una burguesa insegura, que por consiguiente favorece las divisiones, relaciones de dominacin y subordinacin y medidas de discriminacin, exclusin y persecucin a determinadas comunidades.

En claro contraste con la idea de que la democracia no tiene nada que ver con el socialismo, Marx y Engels declararon en el Manifiesto Comunista que el primer paso en la revolucin de la clase obrera consiste en elevar al proletariado a la posicin de clase dominante, para ganar la batalla de la democracia; y Engels confirm ms tarde que el Manifiesto Comunista ya proclam que la conquista del sufragio universal, de la democracia, es una de las primeras y ms importantes tareas del proletariado militante. Puesto que pensaban que la emancipacin de la clase trabajadora sera obra de la clase en su conjunto, tena sentido afirmar que la libertad de expresin, asociacin y reunin pacfica, la igualdad ante la ley y la proteccin legal en igualdad de condiciones, as como el derecho a elegir representantes en elecciones libres y justas, eran conquistas necesarias para preparar a la gente trabajadora para hacerse con las riendas del gobierno y de la produccin.

Vista esta hostilidad a la democracia por parte de la burguesa, sera ms til contemplar las revoluciones burguesa y democrtica como dos revoluciones distintas, llevndose a cabo la revolucin burguesa con bastante rapidez, mientras que la revolucin democrtica puede demorarse durante dcadas. En efecto, incluso si se ha establecido una repblica democrtica, puede ser destruida y sustituida por un Estado fascista. Esta lucha continua entre autoritarismo y democracia se evidencia en Sri Lanka, siendo la eleccin presidencial del pasado 16 de noviembre de 2019 el hasta ahora ltimo episodio.

De la independencia a la guerra civil

Sri Lanka se independiz de Gran Bretaa el 4 de febrero de 1948 a raz de una revolucin burguesa en Ceiln (como se llamaba en aquel entonces), en que la clase dominante local se hizo con una parte sustancial del poder poltico arrebatado al gobierno colonial britnico. La esperanza de que tambin fuera una revolucin democrtica genuina se vio frustrada muy pronto.

Casi inmediatamente despus de la independencia, el gobierno del Partido Nacional Unido (UNP) priv del derecho a voto y convirti en aptridas a la poblacin tamil, formada en su mayora por trabajadores y trabajadoras de las plantaciones, que haba votado en contra de dicho partido. En 1951, S. W. R. D. Bandaranaike se escindi del UNP para fundar el Partido de la Libertad de Sri Lanka (SLFP), que accedi al poder en 1956 con la promesa de declarar lengua oficial el cingals, una medida que supona una discriminacin de la importante minora de habla tamil. La promulgacin de la ley provoc disturbios, y cuando Bandaranaike pareca echarse atrs, fue asesinado por una organizacin supremacista cingalesa de monjes budistas.

En 1977, J. R. Jayewardene, del UNP, asumi el poder aupado por una mayora de dos tercios, que aprovech para establecer la constitucin de 1978 y convertirse en presidente ejecutivo con poderes casi ilimitados. Impuls pogromos contra el pueblo tamil; promulg leyes que permitan al gobierno detener, torturar y asesinar a jvenes tamiles a voluntad y llev a cabo un accidentado referndum en el que la poblacin de Sri Lanka supuestamente vot a favor de suprimir las elecciones. Los pogromos de 1983 provocaron una guerra civil en la que los Tigres de Liberacin de Tamil Eelam (LTTE), de cariz totalitario, se enfrentaron al rgimen.

En 1987, cuando hubo un alzamiento armado de un grupo supuestamente marxista cingals, el Janatha Vimukthi Peramuna (JVP, Frente de Liberacin Popular, tambin extremadamente autoritario), el gobierno emple los mismos mtodos implacables no solo contra sus militantes, sino tambin contra crticos desarmados y la juventud rural. Estas polticas continuaron cuando Ranasinghe Premadasa, del UNP, sustituy a Jayawardene en 1989.

Mientras que el norte y el este del pas continuaban sometidos al rgimen totalitario de los LTTE, el resto del territorio se gan un respiro cuando Chandrika Kumaratunga, del ala izquierda del SLFP, que formaba parte de la Alianza Popular (PA), accedi al poder en 1994 y restaur los derechos y las libertades democrticas. A pesar de su promesa de negociar un tratado de paz con los LTTE, obtuvo un sonado triunfo electoral con una mayora de dos millones de votos ms que su rival del UNP en la eleccin presidencial de noviembre, en una prueba de que lo que deseaba la mayora de la poblacin cingalesa era la paz y no la eliminacin de la poblacin tamil.

En 2004 el JVP, que haba abandonado la lucha armada, se uni a la PA para formar la Alianza Popular Unida por la Libertad (UPFA), pero se separ de ella al ao siguiente. Los intentos de Kumaratunga de cambiar la constitucin para devolver poder a la mayora tamil en el norte y el este del pas chocaron con el sabotasje de los LTTE, que asesinaron a Neelan Tiruchelvam y Lakshman Kadirgamar, dos polticos tamiles asociados al proyecto, y trataron de atentar tambin contra la presidenta. Asimismo se enfrentaron a Ranil Wickremesinghe, lder del UNP, que asumi el cargo de primer ministro en 2001. Se reanud la guerra, que continuaba cuando fue sustituido por el presidente Mahinda Rajapaksa en 2005.

El rgimen de Rajapaksa

Durante la presidencia de Kumaratunga se redujeron sustancialmente las violaciones de los derechos humanos contra la poblacin tamil. Esto cambi durante el mandato de su sucesor. Cuando se logr arrebatar la provincia oriental a los LTTE con la ayuda de la fraccin Karuna, que se haba desgajado de ellos, se perpetraron mltiples atrocidades contra la poblacin civil, y los lugareos vieron cmo en vez de devolverles sus tierras, estas fueron ocupadas por el ejrcito con la excusa de crear zonas de alta seguridad, reviviendo temores de una nueva manipulacin demogrfica con vistas a cingalizar la regin.

La libertad de expresin se vio gravemente mermada y reaparecieron los escuadrones de la muerte que atacaban a quienes criticaban al gobierno. Entre las numerosas vctimas, tal vez la ms conocida es Lasantha Wickrematunge, quien en una carta que predeca su propio asesinato, y que se public despus de su muerte, escribi un mensaje para Mahinda Rajapaksa: En nombre del patriotismo has pisoteado los derechos humanos, impulsado una corrupcin desenfrenada y derrochado dinero pblico como ningn otro presidente anterior. Esta carta destaca dos rasgos que diferencian el rgimen de Rajapaksa de otros gobiernos autoritarios anteriores. Uno de ellos es el increble grado de concentracin de poder y riqueza en manos de la familia de Rajapaksa, que supera de lejos el bandidismo familiar y la corrupcin de regmenes anteriores.

Por ejemplo, el hermano de Mahinda Rajapaksa, Gotabaya, no solo controlaba las fuerzas armadas y mltiples servicios secretos, sino que tambin intervena en la enseanza superior, obligando a los estudiantes a dedicar tiempo a entrenarse en campos militares, y en la planificacin urbana (departamento que se integr en el ministerio de Defensa). Las actividades de desarrollo de Divi Neguma (Mejora de la vida) bajo la direccin del ministerio de Desarrollo Econmico recayeron en otro hermano, Basil, pese a que supuestamente eran competencia de consejos provinciales. Un tercer hermano, Chamal, era el presidente del parlamento.

El otro rasgo es la insistencia ultranacionalista en la identidad cingalesa y budista de Sri Lanka y el carcter forneo de otras comunidades. Otros regmenes anteriores no haban dudado en agitar sentimientos antitamiles cuando les convena, y el trato especial dado a la lengua cingalesa y al budismo ya estaba consagrado en la constitucin, pero la caracterizacin fascista de la raza cingalesa como propietaria de Sri Lanka, y de las minoras como forasteras a eliminar, aunque no era nuevo, adquiri un renovado protagonismo.

Mahinda Rajapaksa gan su segundo mandato presidencial en las elecciones de enero de 2010, poco despus de que su gobierno derrotara a los LTTE en una batalla final en que Naciones Unidas calcula que murieron alrededor de 40.000 civiles, en parte porque fueron utilizados como escudos humanos por los LTTE, y en parte porque las fuerzas gubernamentales, dirigidas por el ministro de Defensa, Gotabaya Rajapaksa, bombardearon objetivos civiles como hospitales y zonas de refugio.

Las elecciones de 2010, en las que Rajapaksa se enfrent con el exgeneral del ejrcito y hroe de guerra Sarath Fonseka, candidato comn de la Alianza Nacional Democrtica, estuvieron marcadas por numerosas irregularidades. El presidente saliente utiliz recursos pblicos en apoyo de su propia campaa y para denigrar a su rival, agredir y asesinar a periodistas que no le secundaban, atacar actos de la oposicin y amaar el voto de forma tan masiva que el comisionado electoral admiti que era incapaz de garantizar la seguridad de ni siquiera una sola urna.

La UPFA, ahora liderada por Rajapaksa, gan las subisguientes elecciones parlamentarias en abril. Pese a que el gobierno no alcanz la mayora de dos tercios requerida para cambiar la constitucin, hizo aprobar la 18 enmienda a la constitucin por la va de urgencia sin apenas debate alguno. Podra haber sido derrotado si el UNP, dirigido por Ranil Wickremesinghe, se hubiera opuesto con fuerza, pero sus diputados se ausentaron del debate y de la votacin, cediendo al JVP y a la Alianza Nacional Tamil (TNA), cuyo diputado M. A. Sumanthiran se opuso a la enmienda, el protagonismo de la oposicin parlamentaria.

Una de sus medidas ms importantes fue la supresin del Consejo Constitucional, que haba sido creado al amparo de la 17 enmienda durante la presidencia de Kumaratunga. Dicha enmienda especificaba que sin el visto bueno del Consejo, ninguna persona poda ser nombrada ni depuesta de la Junta Electoral, la Comisin de la Funcin Pblica, la Comisin de la Polica Nacional, la Comisin de Derechos Humanos, el Tribunal de Cuentas, la Comisin de Delimitacin y la Comisin Permanente de Investigacin de Acusaciones de Fraude o Corrupcin; tampoco se poda nombrar al presidente ni a los jueces del Tribunal Supremo y del Tribunal de Apelacin, ni a los miembros de la Comisin de la Funcin Judicial, sin el visto bueno del Consejo Constitucional.

As, la abolicin de este organismo permiti al presidente intervenir directamente en todos estos nombramientos, cosa que aprovech plenamente. Sobre todo, hizo uso de esta facultad para destituir a la presidenta del Tribunal Supremo, Shirani Bandaranayake, con acusaciones falsas, y nombrar en su lugar a Mohan Peiris, un aclito que ni siquiera era juez. El segundo aspecto importante de la 18 enmienda fue que suprimi el lmite de dos mandatos de la presidencia. En combinacin con la capacidad de nombrar a familiares y amigos a todas las comisiones y cargos arriba mencionados, Rajapaksa pens que esto le permitira ser presidente vitalicio y heredar el cargo a su hijo Namal.

Mahinda Rajapaksa podra haber ganado la eleccin presidencial de 2010 incluso sin la campaa de fraude e intimidacin frente a Sarath Fonseka, pero sera un error atribuirlo al supremacismo tnico de la mayora de los budistas cingaleses. Estos le estaban agradecidos por haber puesto fin a la guerra, que haba asesinado e incapacitado a sus hijos durante dcadas, y a los ataques terroristas contra civiles. Pero estos no fueron quienes favorecieron polticas como la ocupacin militar permanente de las zonas de mayora tamil o la constante invocacin de la sempiterna amenaza de los LTTE. Al contrario, parece que el rgimen de Rajapaksa sigui agitando la supuesta amenaza de un resurgimiento de los LTTE precisamente porque vea que flaqueaba su apoyo entre los budistas cingaleses y necesitaba un enemigo frente al cual podran lucirse como acusacin. Cuando fracas esta estrategia, apareci un nuevo enemigo: los musulmanes.

Durante el segundo mandato de Rajapaksa surgieron diversos grupos budistas extremistas, siendo el ms destacado la Bodu Bala Sena (BBS, Fuerza Budista), dirigido por el monje budista Gnanasara Thero. Su retrica ultranacionalista describa Sri Lanka como un pas budista cingals invadido por forasteros, sobre todo musulmanes; amenaz con aniquilarlos e incit la violencia tumultuaria contra ellos en una serie de ataques en que se provocaron incendios y se cometieron asesinatos para expulsar a la gente musulmana de sus hogares y sus negocios.

Las imgenes en que aparece Gotabaya Rajapaksa junto a Gnanasara y el hecho de que las fuerzas de orden no actuaran contra este ltimo hicieron que cundiera la opinin de que la BBS era un grupo patrocinado por el Estado, una opinin que se ha visto confirmada recientemente. Fue muy reveladora la manera en que la polica y los jueces trataron al monje budista Vijitha Thero, quien conden los ataques a los musulmanes y se levant en defensa de los derechos de los no budistas. Pese a las amenazas de muerte contra Vijitha y los ataques violentos a l y sus seguidores, la polica y los tribunales repriman los actos convocados por l. Una vez, despus de que matones de la BBS lo apalearan, lo ataran con su propio hbito y lo dejaran inconsciente en una cuneta, la polica solo le detuvo a l y lo mantuvo retenido una vez recuperado de sus heridas en un hospital. Este fue el teln de fondo de la eleccin presidencial que tuvo lugar en 2015.

La eleccin de 2015 y sus consecuencias

Otro monje budista, Maduluwawe Sobitha Thero, un dirigente del Movimiento Nacional por una Sociedad Justa, tuvo el mrito de tomar la iniciativa de constituir un Frente Nacional Unido por la Buena Gobernanza (UNFGG, Yahapalanaya) para oponerse a los Rajapaksa en las elecciones de 2015; numerosas organizaciones de la sociedad civil y Chandrika Kumaratunga, quien convenci a miembros del SLFP para que abandonaran la UPFA y se unieran al UNFGG, tambin desempearon un papel importante. En la eleccin presidencial de enero de 2015, Maithripala Sirisena, del SLFP, fue proclamado candidato conjunto frente a Mahinda Rajapaksa y gan. Nombr a Ranil Wickremesinghe primer ministro temporal hasta las elecciones parlamentarias de agosto, en las que el UNFGG, que se present como frente unido, derrot de nuevo a Rajapaksa, y Wickremesinghe se convirti en primer ministro del nuevo gobierno.

Se introdujeron algunas mejoras. No se aboli la presidencia ejecutiva, tal como se haba previsto, pero la 19 enmienda recort drsticamente los poderes del presidente. Shirani Bandaranayake volvi a ocupar la presidencia del tribunal supremo y se restableci la independencia del mismo. La recuperacin de la libertad de expresin permiti airear en pblico, sin temor a represalias, agravios durante mucho tiempo silenciados, y la ley del derecho a la informacin implant la transparencia en la gobernanza. Parte de las tierras ocupadas por el ejrcito fueron devueltas a sus propietarios tamiles, hubo un intento de proteger a la poblacin musulmana de las turbas violentas y el monje Gnanasara fue condenado a seis aos de crcel por desprecio al tribunal. Asimismo se emprendieron investigaciones sobre algunos de los crmenes del rgimen anterior. Pero incluso antes de que Sobitha muriera en noviembre del mismo ao hubo importantes incumplimientos de las promesa de combatir la corrupcin.

Las acusaciones de corrupcin contra el nuevo rgimen adoptaron dos formas. Una fue su falta de voluntad para procesar a los responsables del rgimen anterior culpables de importantes escndalos de corrupcin, como la estafa de Avant Garde, de la que Gotabaya Rajapaksa fue uno de los implicados en la prdida de 11.400 millones de rupias de dinero pblico. La otra fue la revelacin de nuevas estafas, en especial la de los bonos del Estado, en la que Arjuna Mahendran, el gobernador del Banco Central de Sri Lanka, nombrado por Ranil Wickremesinghe, fue acusado de provocar una prdida de 11.145 millones de rupias de dinero pblico al participar, aprovechando su informacin privilegaida, en operaciones de compraventa de bonos con la empresa de su yerno, Perpetual Treasuries Limited.

Tras estas acusaciones de corrupcin subyacen problemas ms profundos. Por un lado, hay que sealar la poltica neoliberal de desregulacin y privatizacin que aplic Wickremesinghe. Una consecuncia de la misma fue la proliferacin de empresas microfinancieras que prestaban dinero sobre todo a mujeres con tipos de inters de rapia, lo que provoc la acumulacin de deudas, la prdida de sus escasos patrimonios e incluso una serie de suicidios. Junto con la incapacidad para proporcionar empleo a la gente joven, las enormes privaciones que sufrieron los sectores menos ricos de la sociedad provocaron un inmenso resentimiento contra un gobierno que a sus ojos no se ocupaba de ellos.

Por otro lado, Sirisena comenz a inclinarse de nuevo por el bando de Rajapaksa a partir de 2016, y el 26 de octubre de 2018 lo hizo abiertamente destituyendo a Wickremesinghe como primer ministro y nombrando en su lugar a Mahinda Rajapaksa, quien procedi a establecer su propio gabinete. La reaccin fue rpida y abrumadora: desafiando intimidaciones violentas e intentos de sobornar a diputados, el parlamento emiti repetidos votos de confianza a favor del gobierno depuesto, tras lo cual Sirisena suspendi y despus disolvi el parlamento. Se presentaron entonces una docena de peticiones al Tribunal Supremo para que amparara los derechos fundamentales y declarara ilegal e inconstitucional el golpe de Estado, y la gente sali a la calle para protestar. En noviembre, el Tribunal Supremo dej en suspenso la disolucin del parlamento y el 13 de diciembre sentenci que la decisin del presidente de disolver el parlamento y convocar elecciones inmediatas era ilegal e inconstitucional.

Sin embargo, Sirisena sigui actuando como agente de los Rajapaksa. Nombr comandante del ejrcito a Shavendra Silva, que haba sido la mano derecha de Gotabaya Rajapaksa cuando tortur y asesin a cientos de cingaleses y los enterr en una fosa comn en Matale, y cuando llevaba a cabo ejecuciones extrajudiciales y ataques militares indiscriminados contra miles de civiles tamiles en el norte. Concedi el indulto presidencial a Gnanasara, ponindolo en libertad para que volviera a aterrorizar a la poblacin musulmana. Una vez asumido el control sobre la polica y excluido a otros miembros del gabinete de los informes confidenciales del Consejo Nacional de Seguridad, destituy al inspector de polica Nishantha Silva, quien haba conseguido investigar varios asesinatos y tramas corruptas del rgimen de los Rajapaksa. El escndalo fue maysculo y tuvo que retirar la orden, pero otras intervenciones suyas en el sistema de justicia penal no se revirtieron, con consecuencias nefastas.

El domingo de Pascua de 2019, una serie de atentados de bomba en iglesias y hoteles causaron ms de 250 vctimas mortales y centenares de heridos. Pronto se supo que el servicio de inteligencia de India haba avisado de antemano al gobierno de estos ataques, por lo que mucha gente en Sri Lanka se pregunt por qu no se haban tomado medidas para prevenir los ataques. Sri Lankas Easter Tragedy: When the Deep State Gets Out of Its Depth (Ravaya, 2019), de Rajan Hoole, propone una respuesta. Informa de que despus de la escisin de Karuna de los LTTE en abril de 2004, el servicio secreto del ejrcito, controlado por Gotabaya Rajapaksa, lo utiliz para reclutar y entrenar a musulmanes para que lucharan contra los LTTE. En octubre de 2004, unos 500 de estos militantes, que se haban acercado al wahabismo, pusieron fuego al centro de meditacin suf de Kattankudy, adems de los hogares y negocios de ms de 200 familias musulmanas sufes. En diciembre de 2006, organizaron disturbios en los que incendiaron las casas de 117 sufes y amenazaron a muchos ms, que huyeron del distrito. A pesar de estos actos de violencia masiva, no se practicaron detenciones.

Entre dichos militantes se hallaba Mohamed Zahran, quien fund en 2015 la National Tawheed Jamaat (NTJ) y proclam su apoyo al Estado Islmico. En marzo de 2017, l y sus seguidores lanzaron otro ataque violento contra los sufes, tras lo cual el jefe de polica local, Wedegedara, detuvo a nueve de ellos y finalmente solicit una orden judicial para detener a Zahran y otros dos que haban huido, a pesar de que le presionaran para que no lo hiciera. El juez M. Ganesharajah emiti la orden y se neg a poner a los detenidos en libertad bajo fianza. Sin embargo, Wedegedara fue trasladado y sustituido por el inspector Kasturiarachchi, quien no se opuso a la libertad bajo fianza de los detenidos; Ganesharajah tambin fue trasladado, y en octubre el Tribunal Superior concedi la libertad bajo fianza a los detenidos.

Mientras tanto, representantes de los sufes se reunieron con delegados gubernamentales y formularon una queja contra las prdicas extremistas de Zahran y la violencia que haban sufrido. Uno de los funcionarios, Nalaka de Silva, de la Divisin de Investigacin Antiterrorista, inici un seguimiento de Zahran y los miembros de su familia y obtuvo del juez una orden de detencin contra l. Sin embargo, en octubre de 2018 de Silva fue expulsado de la polica y detenido por su supuesta implicacin en un intento de asesinato, respaldado por India, del presidente Sirisena y de Gotabaya Rajapaksa, un complot sobre el que nunca se ha presentado prueba alguna.

Ah aparece un modo de proceder sistemtico en que cualquier funcionario que pretenda actuar contra Zahran y sus socios han sido castigados, lo que demuestra la afirmacin de Hoole de que los islamistas que ms tarde llevaron a cabo los atentados sucicidas del domingo de Pascua haban estado protegidos por un aparato de Estado que, como demostr la conducta flagrantemente sesgada de algunos funcionarios electorales, segua estando dominado por los leales a Rajapaksa. La acusacin se apoya en la afirmacin del ministro Rajitha Senaratne, del 2 de mayo de 2019, de que tanto grupos extremistas budistas como islamistas haban sido financiados por el gobierno de Mahinda Rajapaksa en una operacin controlada por Gotabaya Rajapaksa. Cuando el ministro Lakshman Kiriella anunci en junio que una treintena de miembros del NTJ, incluido el propio Zahran, haban recibido dinero del gobierno de Rajapaksa, Mahinda Rajapaksa contest que estos asuntos no deban ventilarse en pblico, admitiendo tcitamente que era cierto. De ello no se deduce que Zahran y sus aclitos no hubieran actuado o no se inspiraran en el Estado Islmico, sino ms bien que los objetivos de los islamistas encajaban perfectamente con los de los Rajapaksa.

Los atentados del domingo de Pascua dieron pie a nuevos ataques contra la poblacin musulmana, acompaados de grotescas acusaciones de que el doctor Segu Shihabdeen Mohamed Shafi, un gineclogo, haba esterilizado secretamente a 4.000 mujeres cingalesas cosa que desminti de inmediato el Departamento de Investigacin Criminal y de que restaurantes musulmanes echaban un polvo en las comidas que servan para esterilizar a hombres cingaleses. Hoole sostiene que el apoyo del Estado profundo a los islamistas estaba destinado a justificar una violencia que disuadira a los musulmanes de votar, y esto es enteramente plausible. Pero sus pruebas tambin respaldan la hiptesis de que estaba destinado a convencer a los budistas cingaleses de que se enfrentaban a una amenaza mortal por parte de los musulmanes y de que nicamente un rgimen de seguridad nacional que prescinda de los derechos humanos, de la reconciliacin tnica y de las libertades individuales, como dijo Gotabaya Rajapaksa, poda salvarles.

Esta fue la plataforma con la que present su candidatura para las elecciones presidenciales de noviembre de 2019 por el recin formado partido Sri Lanka Podujana Peramuna (SLPP, Frente Popular de Sri Lanka). Por otro lado, hubo una inslita insistencia en los derechos y el bienestar de las mujeres, dado que la candidatura de Sajith Premadasa, del UNP, quien se presentaba en nombre del Nuevo Frente Democrtico, prometi compresas higinicas gratuitas a las mujeres pobres y denunciaba el psimo historial de misoginia, violacin y asesinato de mujeres de su oponente. La victoria de Rajapaksa con el 52,25 % de los votos demuestra que el voto de castigo al gobierno saliente (que siempre ha sido un importante factor en las elecciones en Sri Lanka), reforzado por el fracaso del gobierno en relacin con los atentados del domingo de Pascua, pes mucho en el electorado cingals, a pesar de que las minoras votaron mayoritariamente por Premadasa.

El papel de los socialistas

Los partidos de izquierda, de los que el ms importante fue el Lanka Sama Samaja Party (LSSP, Partido por la Igualdad Social de Lanka), de filiacin trotskista, desempearon un papel destacado en la lucha por la independencia y en la organizacin del movimiento sindical, las luchas por la liberacin de las mujeres y las campaas por la seguridad y el bienestar social. Se opusieron con firmeza a las leyes de ciudadana, que privaron de los derechos civiles y convirtieron en aptrida a la poblacin tamil de las tierras altas, as como a la ley de exclusividad de la lengua cingalesa. Sin embargo, en 1964 el LSSP y el Partido Comunista formaron una alianza con el SLFP, que lleg al poder en 1970 y propici la promulgacin de la constitucin republicana de 1972, que priv a las minoras de sus derechos y consolid el poder en manos del Estado, lo que hizo que mucha gente abadonara estos partidos.

La poltica del JVP, que impuls sendas insurrecciones en 1971 y 1987, tambin representaba una combinacin de socialismo y nacionalismo cingals. Por otro lado, algunos socialistas apoyaron a grupos nacionalistas tamiles y lo siguieron haciendo incluso despus de que se pusiera de manifiesto su naturaleza autoritaria.

La alianza de los partidos de izquierda con el SLFP pudo tener sentido durante la presidencia de centroizquierda de Kumaratunga, pero su adhesin al rgimen de Rajapaksa, cuando intent instalar un Estado patrimonial fascistoide, provoc escisiones en el LSSP, el PC y el Frente Democrtico de Izquierda, que formaron el Frente nico de Izquierda (ULF). En las ciscunstancias actuales, el apoyo de izquierda a un candidato presidencial que promete efectivamente perseguir a las minoras y volver a crear escuadrones de la muerte es un ejemplo de las alianzas rojipardas (socialfascistas) contra las que mucha gente advirti en el siglo XX.

En las elecciones de noviembre de 2019, las escisiones de los partidos de izquierda y activistas socialistas sin partido no tuvieron otra opcin que votar por Sajith Premadasa, el nico candidato presidencial con posibilidades de derrotar a Gotabaya. Sin embargo, en las elecciones parlamentarias de 2020, no sera una opcin aceptable apoyar simplemente al UNP dirigido por Wickremesinghe, quien no solo es impopular por sus polticas neoliberales, sino porque tambin fue un importante miembro del gabinete durante los regmenes autoritarios de J. R. Jayewardene y Ranasinghe Premadasa. Habra que llevar a cabo un gran esfuerzo por crear una plataforma que uniera al ULF, el JVP y la pltora de pequeos partidos de izquierda a fin de constituir una alternativa democrtica socialista viable.

Esperanza de democracia

La historia de Ceiln/Sri Lanka ha sido la historia de repetidos ataques a la libertad, la iagualdad y la solidaridad por parte de la clase dominante y sectores de la pequea burguesa. Pero existe una historia paralela de resistencia obstinada a estos ataques, sin la cual el pas sera hoy una dictadura.

Las traiciones y la fragmentacin de los partidos de izquierda se han visto compensadas hasta cierto punto por entidades apartidarias que pueden calificarse en sentido amplio de izquierdas, incluidas las organizaciones defensoras de los derechos humnos como el Movimiento por los Derechos Civiles y la Universidad de Enseantes por los Derechos Humanos (Jaffna), grupos antisegregacionistas como el Movimiento por la Justicia y la Igualdad Interracial, activistas por la democracia como la Organizacin de Asociaciones Profesionales de Sri Lanka y el Foro Viernes, sindicalistas y activistas del movimiento obrero que han luchado por los derechos de la clase trabajadora a riesgo de perder su puesto de trabajo e incluso la vida, y mujeres que han rechazado el ostracismo y los ataques para luchar contra el patriarcado y la misoginia.

En determinadas coyunturas cruciales, personas que no forman parte de ninguna organizacin han actuado en contra de las peores atrocidades, como las familias cingalesas que acogieron a tamiles durante los pogromos y mujeres tamiles que salieron en defensa de militantes desarmados que iban a ser masacrados por un grupo rival. Las madres de las personas desaparecidas han persistido en su voluntad de conocer el paradero de sus seres queridos frente a quienes queran disuadirlas o las amenazaban. La lista es interminable, y esta es una razn para pensar que todava hay esperanza de democracia y de socialismo en Sri Lanka.

Rohini Hensman es escritora, acadmica independiente y activista que lucha por los derechos de la clase trabajadora, el feminismo y los derechos de las minoras.

Fuente: https://www.jacobinmag.com/2019/11/sri-lanka-mahinda-rajapaksa-regime

Traduccin: viento sur

Fuente: https://www.vientosur.info/spip.php?article15379



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter