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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2019

El golpismo del siglo XXI y sus crmenes contra la humanidad

Alex Anfruns
Rebelin


Tras el golpe de estado, la represin avanza a pasos de gigante en Bolivia. La dictadura persigue a los narcotraficantes, vndalos y terroristas, es decir: los movimientos sociales, antiguos miembros del gobierno, campesinos e indgenas que se manifiestan y son asesinados por el ejrcito (35 muertos y ms de 800 heridos). El gobierno de facto criminaliza a las misiones internacionales de observacin de derechos humanos, a la defensora del pueblo e incluso a los periodistas, tildndolos de guerreros digitales o terroristas informticos.De ese modo pretende enterrar la verdad bajo una montaa de falsas acusaciones.

Ultimtum a la democracia, desfile del neofascismo

Desde las elecciones del 20 de octubre, Bolivia atraviesa una crisis poltica que dista mucho de haber terminado. En el marco de un proceso electoral que recibi especial atencin por parte de los medios de comunicacin internacionales, el vicepresidente del Tribunal Electoral renunci por oscuras razones, lo que arroj una sombra de sospecha sobre la victoria de Evo Morales por un 47,08% de los votos emitidos. Una diferencia del 10% (648.180 votos) sobre el ex presidente derechista y candidato Carlos Mesa fue suficiente para ganar las elecciones en la primera vuelta.

De hecho, Mesa no esper a los resultados para denunciar lo que para l era un fraude anunciado: lo haba estado prediciendo durante meses. Profeca auto cumplida o huida hacia adelante? En agosto, las acusaciones de malversacin de fondos que datan de cuando era vicepresidente de Bolivia en 2002 haban sido perjudiciales para su imagenMientras tanto, el multimillonario Fernando Camacho, cuyo nombre aparece en los Papeles panameos y quien haba perdido una lucrativa participacin en el mercado en sus contratos de distribucin de gas cuando Evo Morales lleg al gobierno en 2006 y decidi nacionalizar los hidrocarburos para renegociar los contratos, anunci un plazo de 48 horas para que Evo renunciara.

Fue en aquel contexto cuando la violencia de la oposicin se desat con una furia desconocida: ardieron los tribunales electorales departamentales y sedes del MAS, sus representantes como la alcaldesa de Vinto en Cochabamba Patricia Arce, el ex viceministro de interculturalidades Feliciano Vegamonte fueron linchados y agredidospero tambin los directores de medios como Bolivia TV y de la Radio de la CSUTCB (Confederacin Sindical de Trabajadores Campesinos), Jos Aramayo, siendo este ltimo amarrado a un rbol, dando lugar a una escena ms propia de la Inquisicin medieval.

El presidente de la cmara de diputados Vctor Borda dimiti tras denunciar el incendio de su casa y el secuestro y agresin en su domicilio de su hermano, el abogado Marco Antonio Borda, por miembros del Comit Cvico de Potos. Das despus su hermano hizo pblico un video dirigido a los organismos internacionales, mientras se encontraba en recuperacin en una cama de hospital. En l, denunciaba que aparentemente haba rdenes de atentar contra mi vida para pedir la renuncia de mi hermano () Si el Presidente no hubiera renunciado, mi vida habra estado en peligro. El ministro de minera Csar Navarro tambin renunci al cargo tras el incendio de su domicilio en Potos y el intento de ahorcar a su sobrino. Un mismo guin meticulosamente aplicado por delincuentes actuando bajo la cobertura de supuestos comits cvicos, financiados por Fernando Camacho. Todo encaja: el mismo Camacho amenaz sin escrpulos a quienes resistiesen al golpe, diciendo que tena preparada una lista negra de traidores a lo Pablo Escobar.

Interludio tocado con maestra por la OEA, partitura escrita por Washington

Con vistas a las elecciones del da 19 de octubre, Bolivia haba implementado todas las recomendaciones de la Organizacin de Estados Americanos (OEA) respecto a la mejora del proceso electoral. Se haban dado varias reuniones entre el gobierno de Evo Morales y el secretario Almagro. Era necesario asegurar la transparencia y la credibilidad tan deseadas, frente a las sospechas habituales dirigidas hacia los gobiernos considerados populistas. El sistema de conteo rpido llamado TREP formaba parte de ese mecanismo tranquilizador Pero ese supuesto chaleco salvavidas result ser un arma arrojadiza. El engranaje de la manipulacin meditica se engras a la perfeccin, al pretender borrar el recuento tradicional en un pas donde el voto rural e indgena ha sido histricamente favorable al MAS.

El ex vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Antonio Costas, quien dimiti de su cargo, no lo hizo por cuestionar el funcionamiento del conteo rpido TREP, al que consideraba positivo ya que genera mucha confianza y desalienta el fraude. Sin embargo crey que el proceso pudo interrumpirse por un hackeo de una empresa concurrente de la auditoria. Despus de verificacin por Costas y el TSE, los datos del TREP despus del paro detectado como un hackeo eran iguales. Porque, cuando dieron el primer reporte el avance estaba muy fuerte, con alrededor del 10%. Segn Costas, la data no fue modificada: Los ingenieros de la OEA estuvieron todo el rato con el TSE en el momento de la transmisin del TREP, tomando fotografas del avance muy seguidas y el TSE tena un avance hasta las 22h de casi el 94 %, pero habamos suspendido la informacin al 83 %. Era del conocimiento de la OEA que el desarrollo del 83 al 94 % en un periodo razonable con 380 operadores transmitiendo la informacin. Tampoco hubo violencia en el transcurso de la jornada electoral: ms de 200 observadores han certificado la tranquilidad de la jornada.

La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Mara Eugenia Choque, aclar que la TREP fue suspendida para evitar confusiones con el resultado del sistema de cmputo de las departamentales. La funcionaria asegur que decidieron suspender este sistema porque los tribunales Departamentales arrancaron con el cmputo oficial y el TES no poda tener funcionando dos resultados a la vez. Segn el Canciller Diego Pary, no hubo interrupcin en el TREP, sino que el conteo oficial lo reemplaz. Pero a solicitud de las misiones de observacin se reinici el conteo TREP 24 horas despus. Se dio a conocer una nueva tendencia, incorporando votos de regiones ms alejadas del pas.

El golpe de estado en Bolivia ha sacado a la luz el doble juego de la OEA. De inmediato anunci, incluso antes de que fueran conocidos los resultados finales, que el proceso electoral no era creble. El departamento de Estado EEUU se apresur a afirmar que los Estados Unidos apoyan fuertemente el informe de observacin de la OEA del 23 de octubre, que revelan un nmero de irregularidades que requieren ser enmendados. As dejaba claro al mundo libre cul era la posicin del gendarme mundial hacia el proceso electoral boliviano.

El gobierno de Evo Morales acept entonces su propuesta de enviar una misin de auditora. Pero el candidato Mesa rechaz la misin de la OEA, reavivando las llamas. El coordinador de la auditora electoral de la OEA hasta tuvo que dimitir para darle credibilidad al informe, al ser el autor de una serie de artculos contra el gobierno de Morales! Aun as Evo acept a su sustituto y se comprometi a que el resultado fuera vinculante. Finalmente, el comunicado preliminar de la auditoria de la OEA sobre el proceso electoral lleg una semana despus, adelantndose dos das a la fecha prevista. No era de extraar que denunciase irregularidades. El Presidente Evo acept pues nuevas elecciones. Pero Mesa y Camacho los rechazaron. A pesar del anuncio del presidente Evo de respetar las conclusiones del informe OEA y permitir nuevas elecciones, la oposicin sigui su estrategia golpista. Su objetivo era preciso: echar por la fuerza a Evo, perseguir al masismo y de ese modo acabar con un sujeto histrico colectivo.

Poco antes de su discurso de renuncia, Evo Morales reconoci que la OEA haba hecho un informe poltico y no tcnico. Por haber superado otro intento de golpe poco despus de llegar a ser presidente en 2006, el gobierno de Evo pudo haberse preparado ante esa eventualidad. Los cables confidenciales de wikileaks podran haber ayudado incluso a anticipar el modus operandi. El 21 Agosto 2009, Hillary Clinton preguntaba a su embajada en La Paz: qu tan preparada esta la oposicin para usar la violencia en caso necesario? Tiene algn plan para contrarrestar las fuerzas de seguridad con fines defensivos u ofensivos? En otro cable el 10 Septiembre 2009 Hillary insista: los lideres o grupos de la oposicin planean protestar o manifestarse si sospechan de un fraude en las elecciones? Tienen un plan para abstenerse de votar o intentar cometer fraude?.

En contraste con la celeridad con que la OEA hizo pblico su primer comunicado incendiario, el informe final lleg con gran demora casi un mes despus, el 4 de diciembre. En respuesta, un centenar de expertos internacionales ha exigido que retire sus declaraciones engaosas sobre las elecciones, las que han contribuido al conflicto poltico y han servido como una de las justificaciones ms utilizadas para consumar el golpe militar. Tomando en cuenta semejante precedente, as como los ejemplos recientes de la injerencia de la OEA en los casos de Nicaragua y Venezuela, ser necesario que los pueblos saquen sus propias conclusiones. Despus del golpe en Bolivia, qu pas tomar en serio a la OEA, capacitndola para otorgar certificados de democracia?

La guerra meditica en su punto lgido

Con el teln de fondo de la sospecha de fraude debidamente mediatizada, la violencia tom cada vez mayor dimensin, aunque fue tolerada. Tras ser sealados como partidarios del gobierno, los periodistas y los trabajadores de los medios de comunicacin de servicio pblico fueron atacados, humillados e impedidos de trabajar. La polica pareca no actuar despus de que la oposicin fuese a su encuentro y la convenciera de unirse al golpe. Probablemente fue preparado con antelacin. El amotinamiento de fuerzas policiales en Cochabamba y otros departamentos fue debidamente escenificado y mediatizado mediante pancartas donde se anunciaba No queremos dilogo Todos juntos por la democracia! y otras donde se visualizaba una grosera caricatura del presidente Evo colgado boca arriba por sus partes ntimas. La guerra psicolgica y meditica alcanz su punto lgido al lograr que el miedo se apoderase del masismo, a medida que los ataques criminales de la oposicin contaban con la pasividad de las fuerzas policiales y del ejrcito acuarteladas. Con su ayuda se pudo llevar a cabo una autntica estrategia de terror: los miembros del gobierno fueron amenazados, secuestrados, sus domicilios privados fueron incendiados en total impunidad, y terminaron renunciando a sus cargos bajo la presin de represalias contra sus familias.

En aquellos momentos, con la traicin de las fuerzas de seguridad se jug el destino de la Bolivia plurinacional. Fue el acontecimiento que hizo inclinar la balanza a favor de una estrategia golpista pensada como un conjunto de fuerzas combinadas. Una oposicin fabricada a golpe de dlar cuyo nico fin era sabotear la democracia. Su objetivo? Permitir de nuevo el saqueo de las riquezas nacionales e impedir el desarrollo industrial de Bolivia a partir de sus importantes reservas de litio.

El comando militar entr en escena: sugiri al presidente Morales que renunciara a la presidencia por el bien del pas. El 10 de noviembre Evo Morales se vio obligado a dimitir para poner fin a la violencia de la oposicin y evitar un bao de sangre. Significativamente, los grupos de choque o motoqueros salieron a festejar la llegada de lo que consideran democracia muchos de ellos todava encapuchados!

Una vez consumado el golpe, esas mismas fuerzas salieron a reprimir sin ningn reparo a quienes resistan, mientras los medios privados les calificaban de turbas, vndalos o radicales. Contrariamente a la idea que uno podra hacerse de una dictadura instalada desde hace 14 aos, la prensa privada combinada con el uso de las redes sociales jug un papel crucial al justificar el golpe de estado mediante una campaa de propaganda donde se inverta el papel de la vctima y el agresor y se demonizaba al presidente Evo Morales. En qu rgimen tirnico los medios hubieran podido ponerse tan abierta y libremente del lado de sectores golpistas?

Es hora de llamar a los hechos por su nombre. Los grupos neofascistas jugaron un papel decisivo en este verdadero golpe de estado. Se les reserv un lugar privilegiado, favoreciendo la organizacin de milicias armadas que actuaran en cooperacin con las fuerzas policiales. Grupos como la Unin Juvenil Cruceista, definida por la Federacin Internacional de Derechos Humanos como grupo paramilitar fascista. El 25 de noviembre sus miembros ocuparon la sede de la Federacin Sindical de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz para quemar sus equipos y documentacin. En Bolivia, los matones y los militares estn ahora haciendo sus propias reglas. Es imposible imaginar en el contexto actual ningn tipo de transicin sin que contine el derramamiento de sangre.

Imputar las Masacres a las propias vctimas

El viernes 15 de noviembre, una marcha de campesinos de las 6 Federaciones del Trpico de Cochabamba se encontraba en el puente Huayllani, desde Sacaba hacia Cochabamba. Ese lugar estratgico de conexin con la capital del departamento fue el objeto de un importante despliegue para evitar que los cocaleros del Chapare entrasen a la ciudad. El resultado fue una sangrienta masacre cuyo resultado fueron 9 vctimas mortales y decenas de heridos. A travs de videos grabados por los propios campesinos se pudo evidenciar el sobre exceso de armamento qumico. Adems, varios testimonios evidenciaron el uso de armamento blico utilizado por soldados desde helicpteros que sobrevolaban el lugar. El mismo da, Jeanine Aez haba firmado el decreto 4078 que permita a las Fuerzas Armadas el uso de armamento blico sin responsabilidades ulteriores, con el objetivo de neutralizar a los movimientos sociales a favor de Evo Morales. En dicho documento tambin especificaba que todas las entidades pblicas y privadas del Estado deban prestar apoyo a las Fuerzas Militares. Los medios y redes sociales inocularon en las mentes la descabellada idea de que los miembros de la marcha se haban disparado entre ellos para llamar la atencin, y que la represin del gobierno estaba justificada para pacificar el pas tras el golpe.

En Senkata, El Alto, tuvo lugar una nueva masacre que los medios privados justificaron como una suerte de ataque preventivo, esgrimiendo la idea de que los manifestantes, presentados como terroristas, habran buscado provocar una explosin de la planta de gas que hubiese hecho desaparecer la ciudad de El Alto.

La presidenta de facto Aez no escatim recursos en presentar al agresor como una vctima y viceversa: nosotros en ningn momento pensamos atacar, a nosotros nos estaban atacando () del Ejrcito no salieron balas () Haba informacin de gente experta dicindonos que si en Senkata le llega una llama puede volar El Alto. Quienes concibieron ese tema alcanzaron la cima en el arte de la propaganda. Sin embargo, contrariamente a la mentira repetida mil veces de que el ejrcito no dispar ni una sola bala, diferentes testimonios afirman que las victimas mortales fueron tomadas por blanco desde helicpteros.

Durante su misin de observacin, la CIDH (Comisin Interamericana de Derechos Humanos), nada sospechosa de parcialidad a favor del gobierno de Evo, recogi numerosos testimonios de las masacres de Sacaba y Senkata y denunci que actualmente no existe ninguna garanta de independencia del poder judicial en Bolivia. Como respuesta, el 6 de diciembre la presidenta autoproclamada aprob el decreto supremo 4100 con el objetivo de indemnizar a los familiares de los 35 fallecidos y centenares de heridos por la represin que ella misma orden. El precio para comprar su silencio? 50.000 bolivianos, poco ms de 7 mil dlares. Un chantaje en toda regla para los portavoces de las vctimas, que ya han anunciado su voluntad de llevar el caso a las Naciones Unidas. De inmediato un grupo de portavoces respondi: no queremos su plata, es un chantaje. El silencio de las vctimas no se compra. La CIDH declar su preocupacin ante el decreto, por incluir una clusula que imposibilitara el recurso de las vctimas a instancias internacionales para reclamar sus derechos. Ello representara una violacin a los compromisos asumidos al ratificar el Estatuto de Roma, en particular el principio de imprescriptibilidad en materia de crmenes contra la humanidad.

Frentica persecucin poltico-judicial

La persecucin, las detenciones arbitrarias y las amenazas de muerte contra los responsables del gobierno destituido y sus familias aumentan da a da. El mismo patrn utilizado para lograr el golpe se mantiene activo hasta alcanzar la meta de la dictadura: acabar con toda resistencia frente al golpe. Es as como se sigue deteniendo preventivamente a todo aquel que pueda servir de chivo expiatorio para blanquear sus crmenes.

Durante las ltimas semanas la Defensora del Pueblo de Bolivia, que se limita a realizar una evaluacin de los derechos humanos y a contar las vctimas, ha sufrido hostigamiento y se les impidi a sus trabajadores ejercer su labor. Su representante en Cochabamba el Sr. Nelson Cox cuestion el rol que desempean la Fiscala y la Polica con respecto a los cercos y protestas en las instalaciones de la defensora, tildndolos de permisivos ante actos de agresin. La mera existencia de esa organizacin es algo inaceptable para los golpistas. Rabiosos ante esa pequea muestra de resistencia, los representantes del gobierno de facto incitan a sus seguidores a agredir a los miembros de la Defensora incluso en sus domicilios privados: Han efectuado explosiones de petardos en mi domicilio, me han sindicado por la comisin de ilcitos, de narcotraficante, de asesino, de terrorista (), han efectuado amenazas en contra de mis hijas y mi familia declar el Sr. Cox.

Lejos de estar satisfecho con haber tomado el poder por la fuerza, el gobierno de facto es consciente de que su legitimidad pende de un hilo. Razn por la cual la represin debe tomar un cariz prominente hasta la organizacin de las prximas elecciones. Sin tardar, unas unidades especiales antiterroristas fueron presentadas con gran pompa, anunciando los prximos crmenes que quedarn impunes

Sin miedo al ridculo, el 6 de diciembre la autoproclamada presidenta anunci la creacin de un comit interinstitucional de defensa a las vctimas por motivos polticos e ideolgicos de los ltimos 14 aos. Poco antes, Aez haba felicitado al portavoz de las bandas paramilitares que aterrorizaron a la poblacin en los momentos decisivos del golpe, actuando con la complicidad de la polica y el ejrcito (incendios de casas, linchamientos, ataques racistas, etc). Y por si todava haca falta demostrar a quienes Aez considera vctimas, el mismo da se liber a cuatro mineros condenados por la tortura y asesinato del viceministro del interior Rodolfo Illanes en agosto de 2016.

El 11 de noviembre, la presidenta y el ex vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Maria Eugenia Choque y Antonio Costas, fueron detenidos junto a 34 vocales.

El 27 de noviembre se detuvo preventivamente al gobernador de Chuquisaca Esteban Urquizu, por abandono de cargo, despus de que hubiera renunciado el 10 de noviembre.

El 3 de diciembre, la ex ministra del desarrollo productivo Susana Rivero Guzmn denunci Amenazas de muerte a mi hijo, destrozos en nuestra pequea casa en La Paz y un clima hostil de amedrentamiento a la familia. Por esa razn, anunci su voluntad de acudir a instancias internacionales de proteccin de derechos humanos.

El 4 de diciembre, el ex vocal del TSE (Tribunal Supremo Electoral) Idelfonso Mamani, fue detenido. Lean la acusacin: se presume que el TSE adjudic la impresin del material electoral a una imprenta, sin embargo, el trabajo lo hizo otra.

El 6 de diciembre se anunci la salida del pas del ex ministro de economa Luis Arce Catacora, quien pudo beneficiarse del asilo ofrecido por Mxico. El mismo da la ex ministra de Comunicacin Amanda Dvila fue acusada de utilizar fondos de la Editorial del Estado para imprimir material de campaa del MAS. Dvila denunci haber sido vctima de un montaje mediante una foto de la visita de la hija de Morales.

Esta lista no exhaustiva nos permite comprender que lo que est en curso es una frentica persecucin poltico-judicial contra todos los miembros de anteriores gobiernos de Morales, arrojando una sombra de sospecha con el tema de la corrupcin, con el fin de impugnar y borrar por completo la memoria de los 13 aos del proceso de cambio en Bolivia, cuyo balance econmico y social ha sido mundialmente reconocido, en particular mediante la reduccin de la pobreza extrema en un 23 %.

Confesin de crmenes contra la humanidad

Porque la mejor defensa es el ataque, el ministro de gobierno Murillo, quien incit a ir de cacera contra miembros del gobierno destituido y trat de intimidar a quienes les defendieran, ha hecho pblica su intencin de llevar a Evo Morales ante la Corte Penal Internacional de La Haya por crmenes de lesa humanidad, culpndole de las 35 vctimas mortales, incluso despus de su dimisin y exilio del pas. Endosarle a un presidente depuesto la responsabilidad de las vctimas de un rgimen que ha militarizado el pas y reprimido la protesta, es hacer gala de una osada sin lmites, o bien una manera de convencerse de la impunidad con la que cree poder contar despus de haber reanudado plenas relaciones con Estados Unidos.

Sin duda Murillo trata de utilizar todo lo que est a su alcance para invertir la vctima y el agresor. Es as como ha tratado de presentar al vicepresidente Alvaro Garcia Linera como terrorista confeso y narco guerrillero, reactivando el imaginario de las dictaduras durante la Guerra Fra. Tambin ha difundido ampliamente un audio en el que supuestamente se escucha a Morales alentando a bloquear las ciudades con el objetivo de que la poblacin resista al golpe. Ya se trate de un documento autntico o falso, el prembulo de la Declaracin Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas, claramente inspirado en la declaracin francesa de 1789, prev de manera implcita el derecho a la rebelin en situaciones marcadas por la ausencia de garantas democrticas y constitucionales: es esencial que los derechos humanos sean protegidos por un rgimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelin contra la tirana y la opresin.

Ilegtimo, el gobierno de facto de Aez-Murillo fue impuesto por un ejrcito cuya primera misin ha sido aplastar la protesta y aleccionar al pueblo humilde de las zonas rurales, despojndole de su derecho al voto y su participacin en la vida democrtica tras siglos de exclusin. Su previsible funcin es la de ocultar y justificar la actual ola de represin. Pero el digno pueblo del Estado Plurinacional de Bolivia lleva en las espaldas una experiencia de siglos resistiendo con frrea determinacin a la tirana del colonialismo y sus sucesores. Es hora de comprender que las campaas de desinformacin son un mecanismo global cuyo objetivo es quebrantar la soberana de los pueblos del mundo y derrumbar los puentes de solidaridad. El apstol de la independencia cubana Jos Mart lo resumi de manera inmejorable: Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse como quienes van a pelear juntos.

Blog del autor: http://alexanfruns.wordpress.com/

@ AlexAnfruns

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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