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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2019

No Flags, no Slogans
Renunciando a Israel por una cuestin de principios

Steve Salaita
stevesalaita.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Cmo responder a la pregunta Reconoce el derecho de Israel a existir?

 

Cuando los antisionistas debaten sobre Oriente Medio, el tema de la existencia de Israel rara vez surge. Es casi exclusivamente un punto de conversacin proisrael. Nos centramos en la liberacin nacional, en cmo sobrevivir a la represin, en las estrategias de resistencia, en recuperar historias subyugadas, en las complejas (y a veces delicadas) relaciones entre una poblacin indgena desagregada por dcadas de agresin. Que un Estado colonial o cualquier Estado en realidad no posee derechos ontolgicos es una suposicin tcita.

La pregunta Reconoce el derecho de Israel a existir? pretende honrar a los oprimidos, pero es una propuesta completamente diferente que transforma ideas sofisticadas de liberacin en un crudo test de respetabilidad poltica. Dar prioridad al Estado como ente merecedor de ayuda, como algo a lo que automticamente debemos deferencia, somete la vida a los imperativos del capital.

El objetivo fundamental de la pregunta es atribuir una posicin siniestra a los disidentes. Y logra ese objetivo aunque los disidentes no promuevan la destruccin. La mera defensa de la vida palestina es suficiente para evocar el miedo existencial del colono israel. Para las personas socializadas en la ortodoxia, Israel es sinnimo de progreso, tecnologa y produccin. Afirmar su existencia es un respaldo al statu quo; no importa cun ridcula sea como premisa moral, en los espacios capitalistas es una exigencia perfectamente sensata.

Hay muchas razones para evitar la exigencia. La primera razn es prctica: no abogamos por la destruccin de las comunidades humanas, sino de las ideologas que conducen al racismo y la desigualdad. Es insidioso y poco tico vincular al pueblo judo (de cualquier origen nacional) con la existencia de una poltica violenta y rapaz. Ese tipo de vinculacin es un grave perjuicio para los activistas e intelectuales dedicados a buscar un mundo mejor, y para las comunidades para las que un mundo mejor es una necesidad de supervivencia. Nadie me ha pedido nunca que afirme la existencia de otro Estado-nacin, una exigencia que tambin rechazara. Los sionistas singularizan constantemente a Israel para que reciba un trato especial.

Adems, resulta notablemente descarado que los campeones de un Estado fundado en la destruccin de Palestina, ahora en su octava dcada de limpieza tnica, pidan reconocimiento a las vctimas de su malevolencia. Peor an, el reconocimiento es solo la punta de la exigencia. Tambin se nos pide legitimar el apartheid e ignorar la comisin rutinaria de crmenes de guerra. El resultado es validar a Israel como objeto militarizado del imperialismo occidental; en otras palabras, afirmar la existencia de una entidad profundamente antihumana.

Consideremos la exigencia en el contexto de Amrica del Norte, que es donde se emite con mayor frecuencia. Aquellos de nosotros que actuamos en esta geografa no tenemos la autoridad para abdicar de casi el 80% (y posiblemente el 100%) de la Palestina histrica. No es prerrogativa de ningn occidental renunciar a Palestina bajo la presin de la insistencia espuriamente humanista de los sionistasde que se excuse su perfidia porque de alguna manera eso nos convertir en ciudadanos ms responsables.

Estoy feliz, ansioso incluso, de afirmar el derecho del pueblo judo a vivir en paz y seguridaddondequiera que sea, un derecho que todos los seres humanos merecen sin necesitar ningn orden particular de dignidad. Pero no ratificar la sangrienta fundacin de Israel o su devocin por la supremaca racial. En ltima instancia, cuando los sionistas te exigen que afirmes el derecho de Israel a existir, lo que realmente buscan es la afirmacin de la inexistencia palestina.

Ms all de estos factores filosficos, polticos y prcticos, hay una razn psicolgica digna para rechazar esa exigencia. Los sionistas son los acosadores en este supuesto conflicto y disfrutan de un apoyo casi universal en los centros del poder poltico y econmico. Tienen ms fondos, mayor acceso a medios corporativos y el respaldo del ejrcito estadounidense. Sin embargo, los palestinos tienen una forma de poder que no requiere de dinero, plataformas o armamento: la capacidad de retener su legitimidad frente a Israel. Es un poder pequeo, sin un aparato material, pero, no obstante, es un poder al que solo un tonto o un oportunista renunciaran. Cuando un opresor hace de la sumisin la base de la responsabilidad cvica, la insolencia es la nica respuesta digna.

SteveSalaita es un acadmico y escritor estadounidense de origen jordano-palestino.

Fuente: https://stevesalaita.com/renouncing-israel-on-principle/#more-468

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.

 

 



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