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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2019

Centralismo y nacionalidades en China
De dos en dos

Xulio Ros
Observatorio de la Poltica China


Los problemas relacionados con la arquitectura poltico-territorial son de enorme significacin para la estabilidad de China. Hasta cuatro principales variables cabra identificar en este orden. Y van de dos en dos. En el primer grupo se debe hacer mencin de la situacin en las regiones autnomas de Tbet y Xinjiang. Tras aos de agitacin, la cuestin tibetana ha adquirido el perfil de un conflicto de baja intensidad, lo cual no quiere decir que est resuelta. Por el contrario, la problemtica de los uigures, con la irrupcin de un extremismo violento, se ha visto agravada en la ltima dcada. Esta circunstancia sirve de justificacin oficial a las polticas de exacerbacin represiva denunciadas en los ltimos meses. En uno y otro caso, a pesar de la ausencia de grandes incidentes, el odio y el resentimiento se estn cociendo bajo la superficie y la falta de confianza y de cohesin intertnica pasar una grave factura tarde o temprano.

En atencin a las nacionalidades minoritarias, China reconoce legalmente su identidad diferenciada y su derecho al ejercicio de la autonoma, pero se trata de un marco poco evolucionado y en el cual la pirmide decisoria se remite siempre a la jerarqua partidaria. En ningn caso, a efectos prcticos, las autonomas en China pueden entenderse como una forma de compartir y ejercitar el poder, sino como una medida habilitada para atender a las especificidades de las zonas de las nacionalidades minoritarias. Las regiones autnomas representan el 64 por ciento del total de la superficie territorial del pas. De las 55 minoras existentes, 28 cuentan con una muy pequea poblacin que no sobrepasa, en su conjunto, la cifra de 300.000 personas.

Un sector de la academia, minoritario, plantea desde hace tiempo la supresin de las autonomas en China por considerarlo una mmesis del modelo sovitico. Este ya sabemos cmo acab, recuerdan. Pero la exigencia de equiparacin cvica con independencia de la nacionalidad de origen, eliminando las ventajas de que gozan las nacionalidades minoritarias en la vida cotidiana (polticas preferenciales en materia de escolarizacin, insercin profesional, planificacin familiar, etc.) avanzara en sentido contrario al sentir mayoritario que o bien aboga por perfeccionar el actual sistema o, incluso, por avanzar hacia el co-gobierno. En la regin autnoma de Ningxia, por ejemplo, existe ya un borrador de algo semejante a un estatuto de autonoma. De las 155 entidades autnomas actualmente existentes, solo 22 carecen de estatutos pero entre ellas se encuentran las 5 regiones autnomas de primer nivel administrativo.

En los aos 80, China cre una Conferencia Central para los asuntos de Tbet y en 2010 otra para los asuntos de Xinjiang. Ambas estructuras, ideadas para afrontar el desafo secesionista, tienen por objeto acelerar el desarrollo socio-econmico y garantizar, por esa va, un largo perodo de orden y estabilidad. La reiteracin de violencias y disturbios en paralelo al aumento de las inversiones provoc una percepcin general de desconcierto.

Los otros dos grandes problemas territoriales son de naturaleza diferente. Directamente asociados con la profunda crisis nacional china del siglo XIX, las cuestiones de Hong Kong y Taiwn plantean un desafo de grandes proporciones al Partido Comunista. En ambos casos, adems de una realidad histrica que hoy pesa sobremanera en su imaginario colectivo, persisten unas condiciones sistmicas singulares difciles de encajar en el marco continental. Y no es tanto el modelo econmico de signo liberal como el afn por preservar una democracia poltica. La oferta del PCCh cristaliz en la frmula Un pas, dos sistemas pero si Beijing tiene que elegir, primero ser el pas y despus los dos sistemas. La evolucin de esta ecuacin se plasm crticamente en Hong Kong en los ltimos meses.

En el caso de Taiwn, el potencial desestabilizador es an mayor. El prximo 11 de enero, es ms que probable que las aspiraciones de Xi Jinping a iniciar una va de reunificacin rpida con la isla rebelde tambin se frustren. La impaciencia continental ha dado alas al soberanismo cuando este se hallaba electoralmente moribundo. En solo unos meses, sus expectativas se han duplicado.

En ambos casos, hasta ahora, la poltica principal del PCCh en relacin a estos territorios centr su atencin en la cooptacin de las elites y el establecimiento de una alianza sobre la base del inters nacional. Esto se revel insuficiente.

En el caso de las nacionalidades minoritarias, ubicadas en zonas perifricas y siempre con un nivel de desarrollo inferior al de los territorios con mayora Han, el modelo autonmico se vio reforzado con polticas desarrollistas que responden a la idea de que la mejora del nivel de vida diluir las demandas identitarias y potenciar la lealtad al gobierno central. Tambin se qued corto.

La espiral de centralizacin que China ha experimentado en los aos de Xi Jinping va a contracorriente del sentir de unos territorios y comunidades que no se sienten partcipes de un sueo que as, sin ms, difcilmente podrn considerar como propio.

Fuente: https://politica-china.org/areas/autonomias/de-dos-en-dos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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