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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2019

22 aos del Asesinato de Ana Orantes
El asesinato que cambi para siempre nuestra visin de la violencia machista

Marisa Kohan
www.pblico.es

Dos dcadas despus de la muerte de Ana Orantes mucho se ha avanzado en el conocimiento y percepcin de esta violencia, pero persisten estereotipos que impiden acabar con el drama. Las organizaciones han sido clave en los avances.


Ana Orantes habl alto y claro el 4 de diciembre de 1997 ante las cmaras de televisin. Sin embargo, su voz no fue escuchada hasta trece das ms tarde, cuando su exmarido la asesin. Durante media hora de entrevista en el programa De tarde en tarde de Canal Sur, esta mujer desgran con voz firme, digna y tranquila las espeluznantes atrocidades que su marido le haba infligido durante 40 aos y que an sufra.

Vestida con traje de chaqueta, pulcramente peinada y con el porte bien erguido, Ana Orantes rompi su silencio y el de miles de mujeres que da tras da vivan la violencia en la intimidad de sus casas. "No ha habido muerte ms anunciada", comenta Nuria Varela, periodista, escritora y directora del gabinete del Ministerio de Igualdad en la primera legislatura de Zapatero. "Ella dice con claridad no saber si llegar a ver la Navidad".

No lleg. El 17 de diciembre, trece das despus de su intervencin en televisin, Jos Parejo acab con su vida de la forma ms cruel que se puede imaginar. La golpeo y la tortur hasta el desfallecimiento. Entonces la at a una silla en el patio de su casa, la roci con gasolina y la quem en vida. Entonces s se la escuch.

Ahora, 20 aos despus de ese tremendo crimen, una de sus hijas, Raquel, que la acompa a la televisin, explica en una emotiva carta a su madre que las cosas no han cambiado tanto como deberan. "Las vctimas siguen siendo las mismas" y la ley "no ha conseguido todo lo que debera".

No existen datos oficiales con los que comparar. Entonces, hace dos dcadas, no existan registros fiables sobre las muertes que causaba esta violencia. Segn una noticia publicada por el peridico El Mundo el da despus del crimen, Ana Orantes era la asesinada nmero 59 de ese ao. Sin embargo, una investigacin realizada por el Defensor del Pueblo en 1998, un ao despus de su muerte, cifraba las asesinadas en cerca de 90. Desde 1997 miles de mujeres murieron a manos de sus maridos o parejas.

Es difcil saber con exactitud cuntas, pero desde que en 2003 se comenzaran a recopilar datos oficiales, esta cifra ha ido disminuyendo con desesperante lentitud y manteniendo una media de 65 asesinadas al ao.

Un antes y un despus en la violencia machista

"El caso de Ana Orantes marca un antes y un despus en la percepcin social de la violencia machista", explica Miguel Lorente, exdelegado del Gobierno de violencia de gnero. Hasta entonces nadie se haba atrevido a hablar tan claramente sobre este tema, porque se entenda que [quien lo haca] era una mala mujer o una mala madre".

Para Lorente hubo tres factores fundamentales por los que este caso se convirti en un referente: que ella hubiese salido pblicamente a hablar, que el homicidio fuera tan brutal y que los medios de comunicacin se pararon a mirar, se acercaron a las asociaciones de mujeres y a expertos para entender, y esto lo cambi todo. Transform una situacin puntual en una realidad social.

Para la sociloga Marina Subirats, directora del Instituto de la Mujer hasta el 1996 (justo antes del asesinato de Orantes), este caso fue un catalizador, por lo terrible y lo pblico. "Las organizaciones de mujeres llevbamos una dcada trabajando para dar visibilidad al drama de los malos tratos y la violencia contra las mujeres. Pero el tema era silenciado, era un tab. Mientras estuve al frente del Instituto de la Mujer tena la sensacin de estar en una guerra. Cada ao recibamos de la Polica informes de la muerte de ms de 50 mujeres, pero los medios no daban ninguna noticia".

Unos aos antes, afirma Subirats, el caso de Ana Orantes habra pasado desapercibido, pero para entonces, ya exista un caldo de cultivo y el hecho de su declaracin y su asesinato terrible desbord el ro. "Orantes fue el detonante, la chispa. Lo habitual era que los maltratos ocurrieran de puertas para adentro y no se contaban porque estaba normalizado y porque el sistema funcionaba para que fueran las mujeres las que se avergonzasen de los malos tratos, no el maltratador, aade Varela, que en 2012 escribi un pequeo libro sobre el caso, coincidiendo con los 15 aos de su muerte.

Fue tan cruel su asesinato, comenta Varela, que por primera vez los medios se sintieron aludidos. Hasta entonces las informaciones de estos casos entraban en las pginas de sucesos. Pero este haba ocurrido prcticamente delante de las cmaras y conmocion a la sociedad. Si se escuchasen las historias que tienen que contar las mujeres vctimas de violencia de gnero, cada una de ellas, el relato sera insoportable. Como lo fue escuchar el de Ana Orantes.

Ninguna sociedad podra permanecer indiferente. Pero tal como ocurri entonces y sigue ocurriendo ahora, a las mujeres no se las escucha y peor an, no se las cree, aade Varela. Ana Orantes haba denunciado en ms de una ocasin. De hecho haba solicitado el divorcio.

Un juez se lo deneg porque se conmovi con las lgrimas de Parejo. Si un hombre es capaz de llorar de esta manera, coment el juez, es que la quiere. Ms tarde lo intent de nuevo. En esta ocasin el juez s le concedi el divorcio, pero la oblig a compartir la casa con su maltratador. Ella en el piso de arriba. l en el de abajo.

Volviendo a romper el silencio

En los ltimos 20 aos se ha avanzado mucho en la lucha contra la violencia de gnero. De hecho desde aquel da se comenz a trabajar y a aprobar leyes y an no se ha parado, afirma Varela. Sin embargo, uno de los principales avances, segn todas las fuentes consultadas, adems del cambio de enfoque con el que la sociedad mira la violencia machista, es el empuje del movimiento asociacionista de las mujeres en los ltimos aos.

Hemos pasado de reunir a 400 mujeres en las marchas del 8 de marzo a colapsar la Gran Va madrilea, comenta Brbara Tardn, doctora en estudios interdisciplinares de gnero. "Y ha sido este movimiento el que ha tomado las riendas ante la falta de voluntad poltica de los gobernantes para avanzar en la aplicacin de las leyes e, incluso, para luchar contra el retroceso de los derechos, aade.

Entre ellos menciona el intento del Partido Popular de acabar con la ley del aborto, propuesta por el entonces ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardn, las leyes regresivas -como la de negar la atencin sanitaria a las mujeres en situacin administrativa irregular- o la crisis econmica, que ha servido de excusa para recortar ayudas y financiacin a la lucha contra la violencia machista.

Estamos viviendo un momento importante que resumira como una segunda ola de movilizaciones contra el silencio, que comienza con el Tren de la Libertad que derroc a Gallardn y a su reforma de la ley del aborto pero que ha seguido con la Plataforma del 7N Contra las Violencias Machistas.

Todas las movilizaciones son potentsimas y ponen sobre la mesa un hartazgo de los ndices insoportables de violencia de gnero, afirma Varela, que cita tambin las movilizaciones sociales por el caso Juana Rivas y por el juicio a La Manada. Si la sociedad civil no estuviera observando la implementacin de las leyes o las nuevas formas ms sutiles que adopta el machismo, no estaramos avanzando, sino todo lo contrario, aade Tardn. Estamos viendo cmo se est produciendo un cambio generacional en las movilizaciones.

Las chicas ms jvenes estn liderando iniciativas que antes eran impensables, y se estn poniendo sobre la mesa temas que llevan dcadas aparcados, como la violencia sexual, que lleva 30 esperando mientras luchbamos contra la violencia en el mbito de la pareja. Casos como el de La Manada han supuesto un punto de inflexin, concluye Tardn.

Video-resumen declaracin de Ana Orantes en Canal Sur el 4 Diciembre del 1997 cuando acudi a contar que su marido la haba maltratado durante 20 aos. 15 das despus, el 19 Diciembre de 1997, su marido la asesin rociandola de gasolina y quemandola viva.


Fuente: https://www.publico.es/sociedad/20-anos-asesinato-ana-orantes-asesinato-cambio-siempre-nuestra-vision-violencia-machista.html


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