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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2019

Resea de Palestina: crnica de la ocupacin sionista
Palestina, una crnica necesaria

Pablo Jofre Leal
Hispan TV


 Los procesos de colonizacin y neocolonizacin poseen elementos estructurales que se repiten con una regularidad digna de cualquier experimento cientfico afirma en su nuevo libro Palestina: crnica de la ocupacin sionista el periodista chileno y analista de Hispantv, Telesur, Radio y Diario Universidad de Chile entre otros, Pablo Jofr Leal.

Por lo mismo, no debe sorprendernos que los protagonistas de la construccin de Estados Nacionales en tierras distintas a las de su origen, hayan debido recurrir siempre y en todo lugar a la negacin de la existencia de las primeras naciones de aquellos territorios, mediante el genocidio y la limpieza tnica, primero, y luego mediante la construccin de un relato cuya nica misin es blanquear dicho proceso. Con una astucia y perversidad difciles de igualar, el sionismo pretende convertir al victimario en vctima y al agredido en agresor.

Para Daniel Jadue, descendiente de palestinos y uno de los alcaldes emblemticos chilenos en materia de generar una nueva forma de hacer gobierno local, quien prologa este libro afirma Las crnicas que el lector encontrar en este libro, ofrecen la posibilidad de entender un conflicto del que mayoritariamente se conoce la versin del victimario, omnipresente en los medios de comunicacin y en los discursos oficiales de las potencias mundiales... contando con la actitud cmplice de gobiernos de todos los colores polticos y de todas las latitudes (con honrosas excepciones), que han promovido un proceso de normalizacin de relaciones comerciales, culturales y militares con la potencia ocupante, Israel, sin que jams hayan expresado una condena clara y tajante a las sistemticas y permanentes violaciones a los Derechos Humanos en Palestina

Seala Jadue que Prologar un libro que contiene un conjunto importante de escritos que, cada uno por separado y todos juntos a la vez, pretenden dar a conocer el drama del pueblo palestino, no es tarea fcil. Mucho menos para un chileno descendiente de palestinos, que ha vivido permanentemente ocupado en dar a conocer esta misma realidad y que ha compartido con el autor decenas de actividades e iniciativas para intentar romper el cerco informativo que se cierne sobre la causa palestina.

La epistemologa reconoce habitualmente tres niveles del conocimiento. El primero corresponde al nivel sensible y se refiere al conocimiento captado a travs de los sentidos, de las sensaciones y emociones que provocan los objetos, los hechos, las circunstancias. Es por tanto un conocimiento singular, que no tiene pretensin alguna de validez universal, pero que conmueve al que lo vive, permitindole un aprendizaje significativo de determinados objetos o hechos.

El segundo nivel corresponde al conocimiento conceptual, que emana de representaciones invisibles, inmateriales y, por lo mismo, universales y esenciales. Es un tipo de conocimiento que pertenece al avance de la conciencia, entendida sta como esa capacidad de la materia de darse cuenta de su poder transformador del entorno para satisfacer una necesidad determinadaun nivel que se presume por todos y todas como conocido.

El tercer nivel corresponde al conocimiento holstico, tambin llamado intuitivo, y consiste en captar la esencia de un objeto, de un hecho o de una circunstancia dentro de un amplio contexto, como elemento de una totalidad, sin estructura ni limites definidos con claridad. A diferencia del conocimiento conceptual, que posee estructuras definidas, el conocimiento intuitivo contiene una vivencia, una presencia de difcil expresin. En este contexto, las crnicas que el lector tendr oportunidad de leer a continuacin ofrecen la posibilidad de transitar por los tres niveles de conocimiento, para entender un conflicto en el que la versin del victimario es omnipresente en los medios de comunicacin masiva y en los discursos oficiales concluye Jadue.

En este libro el auto ofrece su apoyo irrestricto a Palestina, con base en hechos concretos en una historia de lucha y resistencia tejida a lo largo de dcadas, llevada a cabo por hombres y mujeres que han poblado estas tierras y la han regado con sus sangre y esfuerzo, contra una mitologa victimista y falsaria. Se recoge el trabajo de intelectuales como el historiador israel Shlomo Sand, quien sostiene en su libro When and how was the land of Israel invented que el sionismo rob el trmino religioso Eretz Israel (tierra de Israel) y lo convirti en un trmino geopoltico.

La tierra de Israel no es la tierra de los judos. Se convierte en patria de origen a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, slo a partir del surgimiento del movimiento sionista. En un trabajo anterior, La Invencin del pueblo judo ya Sand haba generado enorme polmica al afirmar que no exista un pueblo judo que se hubiese exiliado haca dos milenios y que hubiese sobrevivido a ese transtierro. Para Shlomo Sand, la mayora de los judos de Europa del Este son descendientes de sociedades o personas que se convirtieron al judasmo en suelo europeo1

El autor de Palestina: crnica de la ocupacin sionista brinda una visin del conflicto que se nutre, adems, con la experiencia directa en terreno, experimentando de primera mano el dolor frente a la ocupacin, la demolicin de los hogares de familias palestinas, la destruccin de sus cultivos, la limitacin de sus desplazamientos. Una barbarie que destruye a las familias palestinas demuele sus hogares hasta los cimientos, con una perversidad difcil de igualar, que ha erigido un muro de vergenza y oprobio que separa familias, aldeas, pueblos, que fragmenta el territorio de Cisjordania, que hace inviable pensar en una Palestina con autodeterminacin.

Se afirma en este libro, que la lucha es contra el sionismo y su poltica colonizadora. La violencia que se vive en Palestina es producto de la invasin y de la expansin de los asentamientos ilegales de colonos. Cualquier acusacin provocadora que trate de equiparar la denuncia contra el sionismo con la incitacin al odio racial, religioso o tnico, es falsa. Ser antisionista no es ser antijudo ni antisemita. Plantear que cualquier crtica contra la poltica sionista es una demostracin de antisemitismo es influir para que se promulguen legislaciones que criminalicen a quienes critican a Israel y su poltica de colonialismo, ocupacin y Apartheid contra el pueblo palestino. Tal como acontece en Chile, donde el lobby sionista presiona a los gobiernos (de la ex presidenta Michelle Bachelet) y actualmente a Sebastin Piera, para que la denominada Ley Contra la Incitacin a la Violencia sancione las crticas al sionismo y a los crmenes cometidos por Israel, asocindolos a una supuesta incitacin al odio contra los judos. Cuestin absurda, pues las crticas a la ideologa sionista es una censura poltica, y acusar de antisemitismo a quien emite estas opiniones es una falacia, pues en este conflicto palestino-israel, los nicos semitas son precisamente los palestinos.

Para lograr su objetivo, el lobby sionista en Chile acude sin demoras a las instancias gubernamentales, comunicacionales, e incluso a su propio mtodo denominado Hasbara (2) tratando de hacer del antisionismo un sinnimo de antisemitismo. La iniciativa de ley mencionada, presentada en diciembre del 2017 por la ex presidenta Bachelet al Congreso, modifica el Cdigo Penal (3) y aunque an permanece en la Comisin de Constitucin de la cmara baja, indica que la persona que pblicamente o a travs de cualquier medio apto para su difusin, incite a la violencia en contra de un grupo de personas o de un miembro de un grupo basado en la raza, origen nacional o tnico, sexo, orientacin sexual, identidad de gnero, religin o creencias ser sancionado con la pena de presidio menor en su grado mnimo y multa de treinta a cincuenta Unidades Tributarias mensuales. Con esta accin legislativa, los sionistas pretender amordazar la condena a sus crmenes y aspiran a que el mundo reconozca y admita que son una entidad particular, ya que afirman ser un pueblo especial. Desean que el mundo admita que las leyes y las normas que se aplican para el resto del mundo no son aplicables a Israel.

Los sionistas anhelan que la humanidad admita que aunque los crmenes de guerra y los crmenes contra la humanidad pueden ser condenados, el mismo crimen se debe tolerar e incluso aceptar cuando es perpetrados por sionistas. Y cuando el mundo habla en contra de esos crmenes, si estos los cometen judos sionistas, se soltar la acusacin prefabricada de antisemitismo, y si se da la casualidad que las personas crticas son judas, se invocar el indigno mantra de los judos que se odian a s mismos, para as silenciarlos e intimidarlos (4) En las ltimas siete dcadas, desde el nacimiento de la entidad sionista el 14 mayo de 1948, Palestina ha sufrido un proceso de ocupacin y colonizacin de su territorio a manos de todos los gobiernos israeles, sin excepcin. Un rgimen surgido tras la puesta en prctica de la recomendacin establecida en la Resolucin No 181 de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) del 29 noviembre del ao 1947, que dio la basa para definir la particin de una tierra ancestral (5)

Este organismo, surgido tras la debacle de la Segunda Guerra Mundial, exhort que fuese asignado a colonos judos de origen europeo un 56,47% del territorio palestino, en desmedro de una poblacin que, sin derecho a apelacin, vio fragmentado su hogar. Al-Quds, Jerusaln, con 100.000 judos y 105.000 rabes, fue declarada corpus separatum. La particin sirvi de argumento jurdico para el sionismo, que con fingidos reparos, maquill la satisfaccin frente a un enorme regalo internacional, toda vez que aquellos europeos de creencia religiosa juda e imbuidos de la ideologa sionista que haban comenzado a llegar a Palestina en procesos de colonizacin desde fines del siglo XIX, eran propietarios de slo el 6% del territorio.

La divisin de Palestina se concret en el marco del nacimiento de Israel, el mismo da que el mandato britnico sobre Palestina llegaba a su fin. Pero ese porcentaje adjudicado a contrapelo de los derechos palestinos era insuficiente para el sionismo, que con apetito voraz ansiaba conquistar todo el territorio. Objetivo que mediante la violencia y la agresin crnica han ido en apoyo de esta tarea de conquista dejando reducida a Palestina, en la actualidad, a menos del 10% de su superficie original. En este texto se resea parte importante de un contencioso que marca al Levante Mediterrneo y, por extensin, a Medio Oriente, a travs de diversas crnicas y anlisis histricos acerca de lo que es el sionismo, su perversidad y los objetivos perseguidos por esta ideologa que acta como punta de lanza del imperialismo britnico a inicios del siglo XX y del imperialismo estadounidense desde fines de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad. Una ideologa, que goza hoy de impunidad para seguir cometiendo tres delitos mayores en el plano del Derecho Internacional y que no prescriben: crmenes de lesa humanidad, crmenes de guerra y genocidio contra el pueblo palestino.

En Palestina, cualquier tribunal internacional que tuviera la voluntad, decisin y valenta de investigar la conducta de Israel en estas siete dcadas, encontrara abundantes pruebas de los dos primeros delitos y argumentos ms que suficientes para sostener el tercero de ellos y llevar a juicio a polticos, militares, adems de cmplices activos y pasivos de esa sociedad dominada por el sionismo, sean estos laboristas, del Likud o de partidos ultranacionalistas y religiosos. Los procesos de paz han significado, simplemente, dilatar el cumplimiento de las resoluciones internacionales respecto a: abandono del sionismo de los territorios ocupados, permitir el retorno de los refugiados, desmantelar el muro que divide Cisjordania, y dejar de construir asentamientos. Con su conducta violatoria del Derecho Internacional, los regmenes israeles convierten en letra muerta cada uno de los puntos de los Acuerdos de Oslo, prueba que la autodenominada mayor democracia de Medio Oriente es simplemente una entidad falsaria, que basa ese mito en el trabajo multimillonario de su estrategia de Hasbara, destinada a higienizar una sociedad sionista fundamentalmente inmoral, violenta y desquiciada.

En un interesante trabajo de investigacin literaria, Sandra Rosa (6) seala que la versin oficial de la memoria es una cuestin poltica, dado que exige, por parte del poder de cada pas o sociedad, una construccin intencional de este mismo concepto, que consiste en presentar y glorificar algunos aspectos de la memoria y, por otro lado, ocultar y manipular otros acontecimientos que lgicamente no le son propicios, adecuados, ni tiles en su doxa y praxis de dominacin. De esta manera, la memoria corre el riesgo de convertirse en una herramienta para el poder. No existe una sola memoria; las memorias son mltiples y por eso resulta imposible buscar una versin oficial de ella o generar una fabulacin o construccin de un mito fundacional para construir una memoria falsaria. Recordar es un hecho que se sita en el presente y como un acto de continuidad, de resistencia frente al olvido, a la complacencia, a la complicidad, al olvido criminal e interesado y gatopardista que busca que todo cambie para que nada cambie y con ello hacer de la memoria un concepto vaco, vano, glorificador de la injusticia, de la podredumbre intelectual, de la insensibilidad social, sostn de la injusticia. Una memoria oficial, desprovista de humanidad. Para no olvidar, hay que traer al presente aquello que otros desean invisibilizar, judaizar, sionizar, destruir, asesinar.

En estas pginas el autor trae a colacin la memoria de un pueblo, pero tambin su presente. Palestina est ocupada desde el ao 1948 y sometida a un proceso de colonizacin. Vive bajo una ideologa racista. La memoria es siempre una eleccin y yo elijo recordar. El pueblo palestino, da a da, con sus acciones de resistencia, con su lucha contra el ocupante, con su resiliencia constante, con sus palabras, su comida, su vestuario, con el slo hecho de vivir, revitaliza el concepto de la memoria y la presenta como lo que es: una manera de existencia humana, histrica. Pero tambin de dignidad. Y este libro refuerza tal conviccin.

El pueblo palestino demuestra, que para esta sociedad heroica el horizonte utpico permanece intacto, y cmo no creerle a un pueblo que tras 71 aos de ocupacin, de crmenes, de segregacin, afirma a los cuatro vientos, como el necio de Silvio Rodrguez: yo me muero como viv. Como un relmpago, la historia del pueblo palestino ilumina lo que sostiene la escritora Lois Lowry: La peor parte de mantener recuerdos no es el dolor. Es su soledad. Los recuerdos necesitan ser compartidos. Como dice el poeta Mahmud Darwish, los palestinos son seres humanos que ren, viven, e incluso tienen una muerte normal. No slo los matan.


Notas:

(1) Karpel, Dalia. Entrevista a Shlomo Sand, autor del libro La invencin del pueblo judo. El sionismo rob el trmino religioso Tierra de Israel y lo convirti en un trmino geopoltico. Diario Haaretz. Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=150860

(2) Hasbara es el nombre en hebrero (bastante ambiguo por lo dems) de esclarecimiento pero lo mismo puede ser la propaganda que el sionismo ha diseado para explicar dar a conocer y justificar las acciones criminales cometidas por este rgimen surgido el ao 1948.

(3) Proyecto de Ley. Art. nico. Incorprese en el Ttulo III del libro segundo del Cdigo Penal el siguiente artculo 147 bis nuevo: Art. 147 bis. El que pblicamente incitare al odio o al empleo de violencia contra personas por su raza, etnia o grupo social, sexo, orientacin sexual, identidad de gnero, religin o creencias, nacionalidad, filiacin poltica o deportiva, o la enfermedad o discapacidad que padezca, ser castigado con presidio menor en su grado medio. Existe un segundo proyecto, ingresado el ao 2014 por la diputada PC Karol Cariola y se encuentra durmiendo el sueo de los justos, en la Comisin de Derechos Humanos. El texto sostiene que tiene como objetivo la adopcin por parte del Estado, de todas aquellas medidas destinadas a impedir el homenaje y exaltacin de la dictadura cvico-militar impuesta por el golpe de estado realizado el 11 de septiembre de 1973

4. Amayreh, Khaled. Exposing the fallacy of anti-Zionism equaling anti-Semitism. 21 septiembre 2008. Recuperado de http://www.uruknet.info/?p=47391

5. Batalla, Xavier. Resolucin 181 24/09/2011. Recuperado de https://www.lavanguardia.com/ b opinion/articulos/20110924/54220792302/resolucion-181.html

6. Rosa, Sandra. Hacer memoria, hacer resistencia http://www.diva-portal.se/smash/get/diva2:661350/

https://www.hispantv.com/noticias/opinion/444685/palestina-ocupacion-israeli-libro-jofre-leal  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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