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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2019

Una crtica al European Green Deal
Piel blanca, mscaras verdes

Andres Kogan Valderrama
Rebelin


Luego de la finalizacin de la COP25, desarrollada en Madrid la primera quincena de diciembre, poco y nada se avanz en trminos de acuerdos climticos globales como era de esperar, ya que no fue capaz de ir mas all de sus versiones anteriores, entregando una declaracin final que pareciera ser ms un discurso de buenas intenciones de los Estados presentes, que un planteo que pusiera realmente en el centro una preocupacin real por la crisis civilizatoria actual.

De ah que los puntos de aquella declaracin final de la COP25, plantee mayor ambicin de los Estados para luchar contra el cambio climtico, mayor papel de la ciencia en la toma de decisiones, mayor transversalidad poltica para ver lo ambiental (finanzas, industria, transporte, energa, agricultura), resaltar la importancia de los ocanos para el clima, mayor participacin de las mujeres en la toma de decisiones, la creacin de un fondo verde que entregue recursos a los pases ms vulnerables por el cambio climtico, mayor regulacin de los mercados de carbono, mayor multilateralismo, mejores empleos y mayor espacio para actores no gubernamentales.

En consecuencia, es una declaracin totalmente voluntarista y difusa, dentro de un marco neoliberal, que se centra en los buenos deseos de cada Estado para enfrenar la crisis civilizatoria actual, siendo incapaz de exigir lmites mnimos a las grandes empresas contaminadoras del planeta en lo que respecta a emisiones de gases de efecto invernadero, lo que no hace ms que darle toda la libertad a las grandes corporaciones para que hagan los negocios que quieran con los bienes comunes, negando as la posibilidad de establecer ciertas regulaciones globales bsicas.

No obstante, a pesar de este triste espectculo, paralelamente a esta declaracin, fue presentado en Bruselas, por la presidente de la comunidad europea, rsula von der Leyen, el denominado European Green Deal, el cual lo que busca en trminos generales es que Europa sea el primer continente en el planeta en no emitir emisiones de carbono para el ao 2050. Es decir, descarbonizar completamente su matiz energtica para aquel ao, a travs de distintas medidas que se implementarn de manera paulatina.

En cuanto a las medidas, se propone impulsar de manera interconectada las denominadas fuentes de energas renovables, generar economas circulares, renovacin y construccin de edificios eficientes energticamente, prevencin en la contaminacin del agua y el aire, preservar la biodiversidad, desarrollo de modelos alimentarios ms saludables y ofrecer medios de transportes sustentables para alcanzar lo que se ha denominado como neutralidad climtica.

El problema evidente de todas estas medidas, es que si bien son bastante ms concretas, en comparacin a lo planteado en la fallida COP25, Europa se sigue pensando, despus de 500 aos de historia colonial, por sobre el resto del mundo. De ah que la idea de neutralidad climtica pase completamente por alto y no se haga cargo no solo del impacto histrico que han tenido sus economas industrializadas en los ltimos 200 aos, en trminos de huella ecolgica, sino tambin de las mltiples empresas actualmente extractivas, que con este Pacto Verde Europeo, seguirn contaminando igualmente a los pases del Sur Global, por intermedio de mega corporaciones energticas, mineras y agroalimentarias.

Por lo mismo, este pacto omite la deuda climtica histrica de pases como Inglaterra, Alemania y Francia hacia el mundo, y jams pone en duda la absurda idea de un crecimiento econmico infinito dentro de un planeta con lmites finitos. En otras palabras, aunque se disfracen de verdes todas estas medidas internas, sigue siendo un proyecto capitalista al fin y al cabo, al no plantear nada sobe miradas provenientes del decrecimiento o del ecofeminismo.

Por otro lado, no es casualidad que este nuevo pacto sea tan bien recibido por la ultra derecha europea, la cual est comenzando a dejar el negacionismo climtico, para dar paso a un nuevo nacionalismo verde, el cual est planteando que las fronteras son el mejor aliado del medioambiente, como seal el partido de Marine Le Pen. En consecuencia, Europa, ante su debilitamiento econmico frente a China, lo que busca es impulsar un nuevo racismo ambiental, que siga saqueando a los pases ms empobrecidos, mientras internamente sigue cerrando sus fronteras a migrantes del Sur Global, los cuales son cada vez ms afectados en sus pases por catstrofes de ndole climtica.

Por esto, que la idea de piel blanca, mscaras verdes, actualiza lo planteado por el pensador anticolonial Frantz Fanon, ya que nos permite ilustrar un nuevo proceso excluyente impulsado por las grandes elites de Europa, las cuales poco y nada les importa el planeta, entendido este como un sistema de vida integrado, sino ms bien usar el cuidado del medioambiente como un mero instrumento para construir un mundo por sobre otros mundos explotados y saqueados histricamente por ellas mismas.

Por consiguiente, si a las elites europeas realmente le importara el calentamiento global, no hablara de neutralidad climtica, sino de justicia climtica, como piden todos los pueblos en el mundo, ya que solo partiendo desde una mirada relacional y crtica de los procesos histricos de acumulacin, se podrn construir sistemas de vida alternativos, como s plantea la Va Campesina por ejemplo, desde una agricultura ecolgica, la cual no deja afuera a nadie, como si lo hace este European Green Deal.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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