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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2019

El fenmeno de Greta en el contexto del movimiento ecologista centroamericano

Margarita Lora y Fernando Bermdez
Rebelin


Durante el ao 2019 el nombre de la adolescente Greta Thunberg ha resonado en distintos lugares del mundo, siendo una nueva voz para la juventud, y una voz que ahora se encuentra al frente de la exigencia por la justicia ambiental y la toma de conciencia ante el cambio climtico. Su mensaje se ha hecho viral, y ha provocado la desobediencia civil con las huelgas de los viernes en colegios, as como campamentos internacionales de estudiantes en Europa. En estos espacios, jvenes de distintos pases se organizan y se renen para discutir sobre cambio climtico.

Si bien este mensaje y las movilizaciones planteadas representan un espacio de resistencia entre las juventudes de los pases de Europa; en Amrica, y sobre todo en NuestrAmerica, la realidad es muy distinta. En pases del primer mundo, como Suecia, desobedecer a la obligacin bsica de no asistir al colegio puede interpretarse como un acto simblico de resistencia entre la juventud; sin embargo, en muchos de nuestros pases completar la escolaridad no es ni siquiera materialmente posible entre las familias ms pobres.

No es la idea de este texto desvirtuar las movilizaciones de la juventud por el cambio climtico, ni presentar argumentos adulto centristas, pero no deja de llamar la atencin que algunos medios de comunicacin ensalcen el efecto que ha tenido el fenmeno Thunberg sobre las juventudes latinoamericanas. Este discurso lanzado por los medios de comunicacin no hace ms que reforzar el eurocentrismo histrico que an se mantiene vivo y toma fuerza en las sociedades latinoamericanas.

Los Global Climate Strikes (Huelgas Globales por el Clima) impulsados por Greta y por el movimiento Fridays for Future fueron generalmente apoyados por las ONG, distintas empresas, grupos acadmicos y algunos gobiernos locales. En el caso de Costa Rica, se organiz la Marcha Nacional por el Ambiente el domingo 18 de agosto. La marcha hizo un recorrido desde el Parque Metropolitano la Sabana hasta la Plaza de la Democracia, y cont con el apoyo del Ministerio de Educacin Pblica (MEP), la Municipalidad de San Jos y distintas ONG y Asociaciones Ambientales como: Green Wolf Costa Rica, Movimiento Tortuga, Eco Runners, EcoGrecia, Coalicin Ambiental, Ros Pura Vida, entre otros. Al ser domingo y contar con los debidos permisos municipales, ms que marcha o paro, este evento tuvo tintes de desfile.

Despus de un inicio difcil y atribulado por el descontento masivo en Chile, la COP 25 (Conferencia de las Partes) finaliza en Madrid como la COP ms larga de la historia y en la que no fue posible lograr prcticamente ningn acuerdo novedoso o necesario. Hubo fuertes desencuentros entre los participantes respecto a los Mercados de Carbono, tema insigne del capitalismo verde de nuestros das y por dems controversial. La duracin e ineficiencia de esta COP no hace ms que provocar pensar en una cosa: el desperdicio enorme de recursos. Recursos materiales y humanos, adems de ambientales; todo lo que se supone que los lderes y diplomticos presentes en la COP quieren evitar. Es as como esta conferencia se va transformando en un evento donde asisten delegaciones de los gobiernos para lucir sus logros climticos y proyectarse internacionalmente, sin embargo, en el fondo, sus alcances son nulos.

Como invitada especial de esta COP 25, Greta brind un discurso emotivo y poltico, bien estructurado y acertado. La activista increp a los lderes y gobiernos presentes en la conferencia por no haber hecho lo suficiente ante la crisis climtica que se vive hoy. Tambin enfatiz en que la fuerza est en la gente, que la gente est cambiando y est tomando conciencia, lo cual da esperanza para revertir el desastre ambiental al que hemos llegado. En lo medular, este discurso recuerda las palabras dadas por la lder lenca Berta Cceres, durante la entrega del premio Goldman en reconocimiento a su labor en el ao 2015. Adems de haber sido una mujer indgena y un ejemplo para el mundo entero, Berta era una lder ecologista y feminista en su comunidad. Durante la entrega del galardn, Berta otorg unas palabras magistrales en las que culp a la depredacin capitalista, racista y patriarcal de exterminar los recursos naturales y los ros de su tierra, dinamitando los ejes espirituales de su cultura. Aboga a la rebelda, e indica que la Madre Tierra nos exige actuar. A diferencia de Greta, Berta dio su discurso en torno a su cosmovisin, rescatando las diversidades naturales, tnicas y culturales de un pas tan desconocido internacionalmente como lo es Honduras. Como parte de sus palabras, Berta proclam:

Despertemos humanidad, ya no hay tiempo!

En contraposicin a Greta Thunberg, Berta no tuvo voz en espacios tan diplomticos y de corte tan internacional como son las Conferencias de las Partes; sin embargo, su ejemplo result ser tan peligroso para el gran capital y el Estado militar de Honduras, que en marzo 2016 pag con la muerte sus acciones de proteccin a la vida.

Mientras tanto, en otro pas cercano a Honduras, Costa Rica, se asiste a la COP 25 con una delegacin de ms de 80 personas. A pesar de sus contradicciones socio ambientales internas, Costa Rica insiste en resaltarse como un ejemplo a seguir a nivel mundial. Desde afuera, la percepcin de Costa Rica en cuanto a su economa y poltica ecolgica resulta positiva. Este balance, adems de haber sido impulsado con una fuerte plataforma meditica, es alimentado en la idiosincrasia costarricense. El desarrollo de la actividad turstica en el pas desde la dcada de los noventa (con campaas que hoy da son tan fuertes como Esencial Costa Rica) ha impulsado un discurso ecolgico y ambientalista que se ha insertado en el imaginario de los y las costarricenses, pero que a la vez resulta contraproducente a la hora de que la poblacin acte o haga exigencias a las autoridades en cuanto al cambio climtico.

Los movimientos ecologistas en Costa Rica cuentan con una larga historia, son diversos y presentan distintas estrategias y formas de proceder. Sin embargo, a pesar de esta heterogeneidad, comparten ciertas demandas con el objetivo de mejorar las relaciones humanas con la naturaleza.

Lo peligroso de asumir el discurso impulsado por Greta como modelo para el ecologismo o ambientalismo en Amrica Latina y en Costa Rica, es el de caer en el olvido o la negacin de las luchas y resistencias ecologistas pasadas y presentes que se dan da a da desde distintas trincheras en nuestros pases. En Latinoamrica, ms que discursos en eventos magnos o huelgas con permisos institucionales para alzar la voz por la naturaleza, la lucha por la conservacin y la proteccin de los recursos naturales es un asunto de vida o muerte para los principales lderes de la regin, es decir, un asunto de sobrevivencia. Por ejemplo, en Colombia, mueren asesinadas personas activistas en comunidades costeras y rurales casi todos los das.

No podemos, hoy ms que nunca, darnos el lujo de olvidar todo el camino recorrido. No hay que ir muy lejos para corroborar que en este pas -Costa Rica-, la proteccin de la naturaleza y de la vida de quienes la defienden se encuentra bajo constante amenaza. En marzo del ao 2020 se cumplir un ao del asesinato poltico del lder indgena Sergio Rojas, quien lider y ejerci, junto con la comunidad bribri, su derecho autnomo a la toma y proteccin de sus tierras. Evidentemente, Sergio no se alineaba con lo normalizado por el Estado, tanto que en vida sufra constantes amenazas y criminalizaciones que lo buscaban desprestigiar. Al da de hoy, este delito sigue impune.

Entonces, no es posible hablar (al menos todava) de justicia ambiental en un pas como este. Un pas que no respeta la diversidad de cosmovisiones y formas de relacin ancestral con la naturaleza de sus pueblos originarios. Un pas donde se minimiza el efecto de las extensiones de monocultivos de pia sobre la seguridad de los ecosistemas y de las personas que viven en ellos.

Por lo tanto, Greta no constituye, y no debe de constituir, la voz de la juventud latinoamericana en cuanto acciones en pro del medio ambiente, sobre todo porque no vive y no representa la realidad que de este lado del mundo se vive. Ejemplos como los de Berta y Sergio son un constante a lo largo y ancho de Latinoamrica y para comenzar a hablar de justicia ambiental debemos primero reconocer su trabajo; para luego hacerlo visible, reivindicarlo y reproducirlo.

Margarita Lora y Fernando Bermdez (Organizacin Poltica Carmen Lyra)- Costa Rica


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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